Embalse de El Val

Vista de Los Fayos desde la presa del Val

La presa del Val no escapa a un común denominador de las grandes presas: primero se hace la obra y luego ya se verá para qué y como utilizarla. Conocer algunas particularidades sobre el caso Val permitirá certificar que en este proyecto no existió valoración alguna previa de cualquier posible consecuencia posterior a su ejecución.

La presa del Val se construyó en el pueblo de Los Fayos (comarca de Tarazona), en 1997, aguas arriba del núcleo urbano, a pie del cementerio. Nadie que lo ha visto puede negar el impacto que supone ese muro de hormigón instaurado como si de un hachazo en el horizonte se tratara. En 1993 el pueblo de Los Fayos firmó unos convenios para compensar la construcción del embalse del Val con la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y el Gobierno de Aragón, pero ha sido 16 años después cuando el consistorio y los vecinos, después de haber denunciado en muchas ocasiones la pasividad de estos organismos, han conseguido que el Tribunal Supremo dé la razón al Ayuntamiento de Los Fayos, que exige la ejecución de las compensaciones.Vista de Los Fayos desde la presa del Val

De cualquier forma siempre permanecerá el riesgo a que desaparezca este pueblo por la amenaza que supone tener el embalse en la puerta de casa, con la posibilidad de la rotura de la presa. Y no sólo está condenado Los Fayos a vivir bajo la amenaza del miedo a ser inundado, sino que el Plan de Emergencia del embalse ha dejado al descubierto los riesgos que nunca antes habían trascendido a la opinión pública y es que son todos los núcleos urbanos situados en el valle del río Queiles, hasta su desembocadura en el río Ebro, los afectados por riesgo de inundación.

Trasvase del Huerva

En septiembre de 2.000 se solicita concesión de trasvase, para el abastecimiento de las poblaciones de Aguilón, Fuendetodos, La Puebla de Albortón y Valmadrid. Posteriormente, después de su oposición inicial, al cambiar la composición del gobierno municipal, se añadiría al grupo Villanueva de Huerva. Los cinco están integrados en la Mancomunidad de Aguas de las Torcas. La petición se hacía para poblaciones que tienen, todas, suficiencia o excedencia en caudales de acuíferos.

Al mismo tiempo, se proyecta un recrecimiento del pantano de las Torcas, dotándole en este caso de un recrecimiento, en esta ocasión de una altura de 14,30 m, pasando de una altura de 32,50mts del primer proyecto a 52,0mts en este último proyecto.

Son una falacia algunos de los datos por los que se justifica el recrecimiento:

Mayor capacidad de laminación de las avenidas del río Huerva, de carácter torrencial, que redunda en todas las poblaciones situadas aguas abajo, incluida Zaragoza, amortiguando los caudales punta, retrasándolos y reduciendo los daños aguas abajo.

Creación de un embalse de nivel constante en una de las colas del embalse, con objeto de favorecer el establecimiento de la fauna.

Estos argumentos, podrían estar intentando ocultar la verdadera razón del recrecimiento, dado que hay en construcción un trasvase desde el pantano de Las Torcas a cinco poblaciones que no justifican necesidad razonable de esas aguas, con severo perjuicio para los caudales de un río deficitario, que no alcanza su caudal ecológico. entendemos que la C.H.E. hace una tramitación irregular del expediente de concesión de aguas, que el Gobierno de Aragón enmascara y falsea la situación y que el Instituto Aragones del Agua realiza obras de suministro de aguas a una población que no tiene concesión.

Embalse de Mularroya

Hace más de 30 años que se habla sobre la ampliación de los regadíos en la cuenca del Jalón gracias al Embalse de Mularroya. Ya en 1.971 se citó en el estudio realizado por la empresa INTECSA, con el que la Dirección General de Obras Hidráulicas quería concretar como llegar a una regulación integral de dicha cuenca. Se presentó como un embalse en el río Grío de 168 Hm3 de capacidad, alimentado por derivación desde el río Jalón mediante un túnel de 12 Km. Mas tarde, en 1.975 se redactó el «Plan de aprovechamiento integral y regulación de avenidas del río Jalón y afluentes» en el que se contemplaba la puesta en regadío de diversas superficies del bajo Jalón a partir de la regulación del Embalse de Mularroya. Pasaron 17 años para que se formalizara el Pacto del Agua, acuerdo político en las Cortes de Aragón relativo a los criterios sobre política hidráulica de la Comunidad Autónoma de Aragón. En dicho acuerdo, de 30 de Junio de 1992, se concretaba la construcción del embalse de Mularroya con una capacidad total de 110 Hm3, el tiempo de tramitación y su construcción se situaba entre Julio de 1.993 y Junio de 1.999 y su presupuesto final estimado para 1.992 era de casi 121 millones de euros (20.100 millones de pesetas).

El proyecto recibe abundantes alegaciones desde los municipios afectados, grupos ecologistas, etc. Además de tratarse de una

infraestructura hidráulica catalogada como conflictiva, el propio Presidente de la C.H.E. lo ha distinguido como una obra con «una cierta complejidad técnica» lo que hace suponer que su plazo de ejecución de 90 meses se alargara tanto como su presupuesto. A partir de esto, el Embalse de Mularroya se presenta como una alternativa a largo plazo. Cobra sentido desde la perspectiva de ser concebida para el aumento sustancial de los regadíos en el Bajo Jalón, cuestión cada vez más problemática, y dado que los problemas de agua de la zona se manifiestan especialmente en los momentos de sequía, estos no se solucionaran hasta dentro de como mínimo 7 años y medio y tras una importante inversión de 128 millones de €.

Además, existe una fuerte incertidumbre sobre la situación socioeconómica de la zona después de ese plazo de tiempo, ya que el sector primario actualmente ya padece un importante envejecimiento y no existe un control de la opinión de las nuevas generaciones de trabajadores de la zona sobre sus expectativas laborales.

La concepción del Embalse de Mularroya se debe entender a partir del momento en el que se sitúa su origen. En aquella época todos los responsables de la gestión de recursos hídricos aún sostenían que Aragón sólo lograría un crecimiento equilibrado sobre los cultivos de huerta. Así, se presentaban abundantes proyectos de embalses para la «necesaria» regulación integral de nuestros ríos. Actualmente esta percepción esta viva en las gentes de toda la región heredada de aquellos discursos pasados. La mayor parte del Pacto del Agua esta basado en ellos. Sin embargo, en las dos últimas décadas ha despertado, dentro de la sociedad, una consciencia medioambiental que se cuestiona el actual modelo de desarrollo. Respecto al tema del agua se ha abierto un debate sobre la explotación de este recurso y muchos gestores están descubriendo los beneficios de hacerla de una manera más racional. Ya no se entiende la regulación de los ríos como un fin sino como un medio.

En Junio de 2009, la Audiencia Nacional, anula la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto del embalse de Mularroya.

 

El conflicto del Matarraña

Plataforma en Defensa del Matarraña (PLADEMA)


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A finales de octubre de 1997 surgió en los medios de comunicación aragoneses y nacionales una noticia que llamó la atención: Beceite, un pequeño pueblo de Aragón y colindante con Cataluña y Valencia, se alza como en Fuenteovejuna al grito de ¡no al bombeo, por un Matarraña vivo! para defender sus campos y su río contra la intervención de las maquinas enviadas por la Confederación Hidrográfica del Ebro con las que daba el inicio a un polémico proyecto hidráulico: la elevación de aguas del río Matarraña al Pantano de Pena o llamado «bombeo». Impuesto por la autoridad de una compañía de cien «especiales antidisturbios» contra las protestas de los 700 vecinos de esta población y alrededores.

Este bombeo se plateó como solución a una serie de errores cometidos anteriormente: primero, el sobredimensionamiento del pantano de Pena, que dada su ubicación dificilmente puede llenarse, además de plantear problemas de filtraciones; segundo, el primer parche que se intentó poner a esta situación, la construcción de un túnel (también sobredimensionado) para trasvasar aguas del río Matarraña desde un punto en el que apenas unos pocos días al año aporta caudal suficiente. La propuesta de bombeo no deja de ser una vieja solución para resolver un viejo error.

Esta cuenca tiene unas características especiales para su regulación y cualquier error en los cálculos hídricos, en el sentido de utilizar u observar el río comparándolo con otros, puede ser un fracaso. Así ha sido la constante utilizada en esta cuenca, cuando en 1907 se autoriza la construcción del pantano de Pena, no fue porque los cálculos de caudales que pasaban por ese lugar eran excesivos, sino porque el estrecho de roca y las características de la montaña ya ofrecían ese aspecto de presa. En un paseo realizado en 1851 por dos famosos botánicos de Aragón Pardo Sastrón y Loscos junto con dos personas más, hablan de la facilidad de construir un muro en ese estrecho para retener agua. La propia gente del lugar creía imposible que el pantano se llenara, sólo en tres ocasiones en todo el siglo. Veintitrés años después de su aprobación, tras interrupciones por huelgas e interminables obras se concluye en 1930. El vaso se encuentra asentado sobre materiales altamente permeables de naturaleza calcáreo, dolomítica y congromerática pertenecientes a la unidad Beceite-Pauls. Un estudio de la CHE y Diputación Provincial de Teruel, llegan a la conclusión que se infiltran unos 3,75 hm3/año debido a la inclinación y la diferencia de altura, 632 máximo nivel de cota del Pantano y menos de 600 metros el tramo del Parrizal hasta Beceite, posibilitando el drenaje subterráneo hacia el propio río Matarraña. La CHE dice que actualmente junto con los caudales subterráneos de la cuenca, se llegan a garantizar unos 12 hm3/año para el riego, mientras que los regantes necesitan de 12 a 18 hm3/año.

Debido a estas escasas garantías de riego en épocas de sequía y el aumento de cultivos de rentabilidad como el melocotón, la cereza…, en los años setenta desde la cuenca baja se demanda una solución. Surge en esos momentos la idea de la derivación de aguas del Matarraña al pantano de Pena. Otra vez sin cálculos previos sobre los caudales se sitúa lasalida del túnel a cota 632 mts. y se busca una entrada en el río Matarraña que sea de cota superior, situándose a unos 650 mts. y en el paraje denominado Parrizal. Una vez más se sobredimensiona el proyecto ya que la media de los caudales es tan solo de 0,64 m3/s frente a los 4,288 m3/s de capacidad, equivocándose en colocar la entrada a cota 650 mts., aguas abajo el Matarraña recibe aportaciones de manantiales y fuentes. Los habitantes de Beceite aseguran que son muy pocos días en el que el túnel transporta agua al Pena y solamente después de grandes lluvias funciona a medio caudal. En estos momentos es imposible predecir el agua que ha aportado el túnel al pantano de Pena, construyéndose una estación de aforos año 1997 después de las protestas contra el bombeo.

Algunos cálculos optimistas apuntan sobre unos 3,46 hm3/año. Como observamos los cálculos de caudales se efectúan después de realizar las obras, empezándose la casa por la ventana.

A raíz de la sequía de 1992-95 los ánimos de los regantes de la cuenca baja aumentan y también el número de hectáreas de regadío sin concesiones legales. Desde el Sindicato Central de Riegos se encarga a una consultora la realización de un proyecto, no es otro que el bombeo. Otra vez desde un punto de vista de escaso conocimiento hidrológico y de peor diagnostico del problema surge la idea de elevar aguas del Matarraña hasta el pantano de Pena, el proyecto se estudia desde el sindicato y es desechado por antieconómico en Asamblea General Extraordinaria el 3 de octubre de 1994, quedando como pura especulación.

Pero aparece el «Decreto de la Metasequía», la CHE sin ningún debate, estudio de viabilidad ni análisis de alternativas, introduce el proyecto en el paquete de medidas urgentes alegando que es de interés general. Como siempre se desconocen los caudales que pasan en ese punto, y otra vez finalizada la obra no existe estación de aforos en la salida de la tubería del bombeo. Se vuelve a cometer el mismo error que veinte años atrás, pero esta vez el error es mucho más grande y humillante, no se cuenta con el factor gente. Desde un organismo como CHE en que la democracia brilla por su ausencia, se actuó de la misma manera que en plena dictadura de los setenta. El proyecto del bombeo fue introducido a escondidas sin previo debate con la población de Beceite. En junio del 1995 es colocado por decreto, en julio de 1995 es presentado por la CHE en una reunión del Sindicato de Riegos, en septiembre de 1995 la gente de Beceite se enteran, reaccionando el 8/09/95 consiguiendo 458 firmas de los vecinos en contra del proyecto con un censo de votantes de 590 vecinos. Realmente nadie creía que el proyecto se iba a realizar, el propio consejero de Agricultura de la DGA lo calificó de «chapuza».

En 1998, los regantes de la comarca del Matarraña, no sastisfechos con la construcción del bombo para el trasvase de aguas del río Matarraña, solicitaron la construcción de un embalse en Torre del Compte para una mayor regulación del río.

En el año 2005, en el marco de la Comisión del Agua, los defensores del río Matarraña y los regantes de la comarca, llegan a un acuerdo en el que se descarta la construcción del embalse de Torre del Compte. En el mismo acuerdo, se pide la desmantelación de las instalaciones de bombeo construidas en el año 1998 que nunca llegaron a ponerse en marcha.

Ya en el año 2008, diez años después del conflicto, comenzó la desmantelación del azud y las casetas de bombeo, y se construyó un momento para recordar que el diálogo es el mejor modo de resolver los conflictos.

Recrecimiento de Yesa

Concentración en Jaca contra el recrecimiento de Yesa

Asociación Río Aragón contra el recrecimiento del embalse de Yesa-COAGRET


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La historia de la regulación hidráulica del río Aragón viene del siglo pasado, como atestiguan algunos habitantes del desaparecido Tiermas y comarca ya casi centenarios pero que nacieron con el futuro hipotecado por el pantano que se habría de construir en Yesa (Navarra). Este primer capítulo regulador concluye el 8 de Abril de 1959 con la inauguración de dicho embalse por el general Franco, desapareciendo Tiermas, Ruesta y Escó e inundando 2400 Has. de ellas 1000 Has. de huerta.

En los años 70 se plantea la regulación conjunta del río Aragón y del Irati. A mediados de los años 80 se opta por el embalse de Itoiz en el río Irati y por el proyecto de Recrecimiento del Embalse de Yesa en el río Aragón. Entre otras alegaciones el Recrecimiento de Yesa recibió las de la DGA, que consideraba dicha obra muy negativa para el equilibrio territorial aragonés, así como contrario a los intereses de Aragón.

En Julio de 1992 las Cortes de Aragón aprueban el llamado Pacto del Agua. En él se incluye el recrecimiento de Yesa con un presupuesto actualizado de 24250 millones de pesetas y que debería comenzarse a construir durante el año 1994. El 6 de mayo de 1993 sale a exposición pública el proyecto modificado del Recrecimiento de la presa de Yesa, del estudio de impacto ambiental y de la relación de bienes y propietarios afectados por las obras. En Julio de 1993 se organiza una gran acampada en Artieda que tuvo una amplia repercusión informativa, y se presentaron más de 3000 alegaciones al proyecto.

A partir de 1996 los acontecimientos se precipitan. El Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro, el Pacto del Agua, el Plan Nacional de Regadíos, la creación de ACESA (Aguas de la Cuenca del Ebro S.A.) y el Plan de Abastecimiento de Agua a Zaragoza tratan todos ellos de justificar el recrecimiento, aunque con graves contradicciones entre sí.

El 23 de abril de 1999, y tras fuertes presiones políticas al Ministerio de Medio Ambiente, se publica en el BOE la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para el recrecimiento de Yesa. En junio se sacó a concurso la contratación de la obra. Posteriormente, el ayuntamiento de Artieda recurre la DIA querellándose contra los máximos responsables de la tramitación y aprobación de misma. Esta querellla está actualmente (septiembre de 2005) pendiente de fecha para el juicio oral. Durante el año 1999 se produjeron grandes movilizaciones contra el recrecimiento de Yesa y otros embalses de Aragón.

El 6 de junio de 2000 se adjudicaron las obras a una unión temporal de empresas entre las cuales se encuentra ACS, empresa dirigida por Florentino Pérez y en la que está trabajando en esos momento Carlos E. Escartín, el ex secretario de Estado de Aguas que había realizado toda la tramitación del proyecto de recrecimiento de Yesa.Concentración en Jaca contra el recrecimiento de Yesa

En mayo de 2001 se coloca la primera piedra del recrecimiento por el entonces Ministro de Medio Ambiente Jaume Matas. La fecha prevista para finalizar las obras era diciembre de 2005. Actualmente (septiembre de 2005) todavía no ha concluido la fase de preparación de las obras.

La aprovación del Plan Hidrológico Nacional del PP que incluía el trasvase del Ebro, provoca una gran contestación social en Aragón. Durante estos 4 años (2000 – 2004), la sombra del recrecimiento está presente, pero las obras no avanzan. Al mismo tiempo se plantean diferentes soluciones para evitar la inundación del casco urbano de Sigües. Tras el cambio del gobierno central en Marzo del 2004 y la derogación del trasvase del Ebro, el Gobierno de Aragón crea la Comisión del Agua. Se trata de un foro de debate donde se intenta dar voz a todos los implicados en las obras del Pacto del Agua (firmado en 1992) para tratar de sacar adelante las obras que incluye el documento.

El recrecimiento de Yesa se debate en la Comisión del Agua en Junio de 2004 con un resultado ya decidido de antemano. La Asociación Río Aragón junto con la Fundación Nueva Cultura del Agua estaban preparando un estudio con posibles alternativas al recrecimiento de Yesa. La Comisión del Agua se niega a entrar en un debate técnico y no quiere escuchar las alternativas que pueden plantarse. La solución adoptada sólo por el 80% de los miembros es rebajar la cota del embalse para evitar la inundación del casco de Sigües, pero las afecciones a la zona no se reducen. El 20% que no está de acuerdo con la solución lo componen los representates de los afectados, técnicos de la Universidad de Zaragoza y algún partido político. De nuevo se imponen los intereses económicos y políticos a las vidas de los habitantes de la zona.

En septiembre de 2005, el Ministerio de Medio Ambiente ha adoptado el acuerdo de la Comisión del Agua y va a proceder a la modificación del proyecto. La Asociación Río Aragón sigue defendiendo que no hace falta ningún recrecimiento para satisfacer las necesidades. El juicio contra los responsables de la aprovación del proyecto sigue adelante.

En 2006 se producen varios deslizamientos de tierras en la ladera izquierda del embalse que ponen de manifiesto la poca estabilidad del terreno. Varios informes alertan de los riesgos de la construcción del embalse en esa ubicación. El Ministerio de Medio Ambiente trabaja con un informe que cifra en más de 80 millones de euros los trabajos para tratar de estabilizar el terreno.

En la actualidad (julio de 2011), tras una nueva modificación del proyecto (en 2008) y un nuevo proceso de Declaración de Impacto Ambiental (en 2009) al que se presentan miles de alegaciones, en el proyecto ya se han gastado más de 100 millones de euros y no se sabe cuánto más será necesario.

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Embalse de Biscarrués

Mural contra el embalse

Coordinadora Biscarrués – Mallos de Riglos


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El río Gállego o Galligo nace en la Bal de Tena (Alto Pirineo Oscense) recorriendo imponentes paisajes de montaña hasta salir al encuentro de la Tierra Plana a través de los espectaculares Mallos de Riglos en la comarca altoaragonesa de la Galliguera.

En el curso alto se ubican los embalses de Formigal, Lanuza, Bubal y Sabiñánigo (Samianigo) con múltiples explotaciones hidroeléctricas hasta llegar al gran embalse de La Peña. Encajado entre este último y el de Ardisa, que deriva las aguas del río al embalse de la Sotonera, se pretende construir el embalse de Biscarrués.Mural contra el embalse

La voluntad de regular el curso medio del río Gállego (Galligo) se remonta a principios de siglo, aunque tras varias tentativas para aportar nuevos recursos a Riegos del Alto Aragón no fue hasta 1978 cuando los regantes solicitaron a la Confederación Hidrográfica del Ebro un estudio de regulación que fue concluido en 1981.

Desde 1987, año en que se hace público el interés de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) por realizar el proyecto de construcción del embalse de Biscarrués que incluye la inundación del pueblo de Erés, se hace patente el rechazo de la población afectada a la realización de la obra. Los primeros pasos se dan conjuntamente con los afectados por el recrecimiento de Yesa formando la asociación COAPE.

El proyecto recibió rápidamente el apoyo de la clase política en general al ser incluido en el Pacto del Agua.

Entre las alternativas contempladas para construir un pantano en el Gállego se barajaban Javierrelatre, Anzánigo I y II, La Peña (A Peña) y Biscarrués, considerándose finalmente esta última como la óptima por parte de la Confederación. El embalse de Biscarrués-Mallos de Riglos, que contaría con una capacidad de 192 hectómetros cúbicos, ocuparía una superficie de unas 1000 hectáreas pertenecientes a los términos municipales de Biscarrués, Santa Eulalia de Gállego (Santolaria de Galligo) y Murillo de Gállego (Morillo de Galligo). El presupuesto total no descenderá de los 20.000 millones de pesetas.

En 1994 se presentan ya alegaciones al proyecto de embalse en nombre de alrededor de 2700 vecinos afectados, poniendo de relieve el oscurantismo y falta de rigor que caracteriza a los procedimientos administrativos de la CHE. A la vez, desde la Galliguera se reclama la modernización de los sistemas de regadío de Monegros. En 1996 se interpone un recurso contencioso administrativo contra el Plan de Cuenca señalando la falta de estudios de diversa índole que deben acompañar a este tipo de documentos.

Nace también la Plataforma en defensa de los Mallos de Riglos y contra el embalse de Biscarrués. Se organizan movilizaciones, acampadas y actos lúdicos y deportivos que dan a conocer el problema, la zona y su gran potencial ecoturístico.

Tienen lugar varias marchas en bicicleta y a pie uniendo Biscarrués y la sede de la CHE en Zaragoza en señal de protesta contra el proyecto de construcción del embalse.

En 1997 y paralelamente a la celebración del Día Mundial del Agua en Ayerbe se desarrollan diferentes actividades de carácter turístico, lúdico y festivo encaminadas a dar a conocer el entorno afectado por el proyecto de embalse Biscarrués-Mallos de Riglos.

Se crea COAGRET, asociación en la que está integrada la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos. Poco después la coordinadora presenta un estudio alternativo a la regulación del río Gállego (Galligo) basado en el ahorro y eficiencia de los riegos de Monegros.

En 1998 Greenpeace denuncia públicamente el impacto negativo que supondría el embalse de Biscarrués sobre el medio ambiente de la Galliguera, siendo una de las regulaciones de mayor impacto de toda la cuenca del Ebro.

Se celebra en Zaragoza un multitudinario acto de todos los afectados en Aragón por grandes obras de regulación, entre ellos figura la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos. El acto sirve de preludio al que tiene lugar poco después en Madrid con motivo de la celebración del Día Mundial del Agua.

Entre 2001 y 2003 la Coordinadora participa en diferentes actos y lleva hasta las Instituciones Europeas su rechazo al proyecto.

Tras la derogación del Trasvase del Ebro en 2004, el Gobierno de Aragón crea la Comisión del Agua para analizar y dar salida a los proyectos del Pacto del Agua firmado en 1992 y que siguen paralizados. El embalse de Biscarrués será uno de los que se discutan en este foro.

Ya en el 2005, la Confederación Hidrográfica del Ebro, indica que sería posible una alternativa al Embalse de Biscarrués, mediante la construcción de un embalse dentro del propio sistema (La Valcuerna) además de un bombeo adicional de las aguas muertas del embalse de El Grado.

En la primavera de 2005, la Comisión del Agua empieza a trabajar en el proyecto del Embalse de Biscarrués. Actualmente (septiembre de 2005) todavíano se ha adoptado ninguna decisión definitiva.