Lechago contará con un parque lineal en el Barranco de Cuencabuena

ARAGON DIGITAL

(15/07/2013)

La localidad turolense de Lechago contará con un nuevo parque lineal. Esta zona se ubicará en el Barranco de Cuencabuena y dispondrá de todo tipo de servicios. El proyecto, que aún está en trámites, supondrá una inversión de 2,5 millones de euros financiada por la Confederación Hidrográfica del Ebro.

La actuación que se va a llevar a cabo en Lechago encauzará el barranco para evitar futuras inundaciones. Y como consecuencia, se repondrá la red de riego y se construirá una pasarela para el acceso al cementerio.

Además, se creará un parque lineal que contará con todo tipo de servicios. Mario Carreras, técnico de la CHE, ha remarcado que el parque «contará, en la cota más baja, con dos balsas aptas para el baño, una de ellas para los más pequeños». «También habrá una zona de recreo que tendrá una pista polideportiva, un merendero, una zona de aparcamientos y una zona ajardinada», ha añadido.

Desde la Asociación de Amigos de Lechago han recordado que llevaban esperando este proyecto desde el año 2006 y, por ello, apoyan la propuesta de la Confederación. Sin embargo, han presentado una serie de alegaciones con las que esperan mejorar el parque lineal.

Por ejemplo, han pedido que se asfalte el camino de acceso al apeadero y al cementerio y también que el parque se construya 50 metros más arriba de lo previsto para incorporar una zona muy rica de vegetación. Agustín Martín, miembro de la Asociación, ha explicado que otra de las peticiones que han hecho a la CHE es que el sistema de captación de agua para las balsas «funcione con energía solar para ahorrar en gasto eléctrico y ser más respetuosos con el medioambiente».

Cuando se construyó el pantano de Lechago, se perdieron cerca del 90% de los regadíos que había en la zona. Por ello, el parque se ha convertido para los vecinos en una alternativa de cara al futuro porque, aseguran, «creará puestos de trabajo y dinamizará el turismo y la economía de la zona».

El alcalde pedáneo de Lechago, Fernando Soler, ha incidido en que éste «es el proyecto estrella de la localidad porque ayudará a la misma a resurgir, o al menos a mantenerse». «Se construirá una zona de recreo que es imprescindible para el turismo y que puede crear algún puesto de trabajo», ha recalcado Soler.

Las obras del parque lineal del Barranco de Cuencabuena comenzarán, como mínimo, dentro de dos años.

El Plan del Ebro es más de lo mismo

PUBLICO.ES

(14/07/2013)

El Consejo del agua de la demarcación del Ebro acaba de dar el visto bueno, con una amplia mayoría, al nuevo plan de la Demarcación del Ebro. 74 votos a favor frente a 9 en contra y 5 abstenciones. A favor la administración central, autonomías excepto Cataluña, ayuntamientos y usuarios. En contra los representantes de la C A catalana, un partido político de Aragón (CHA) y los dos únicos representantes de las organizaciones ecologistas y de defensa del territorio de los casi cien vocales del Consejo.

En primer lugar no hace falta notar que el retraso es notable: el Plan, que debería haber entrado en vigor el 1 de enero de 2010. No lo hará, sin embargo antes de agosto de este año. El 2015 es el horizonte de aplicación de este plan, que apenas tendrá poco más de un año para aplicarse en toda su extensión.

El Plan de la demarcación hidrográfica del Ebro tiene cosa positivas. Se ha estudiado el Ebro exhaustivamente, ahora conocemos mucho mejor cuales son los problemas que tiene.

Según el Plan el 74,2% de las masas de agua o tramos de los ríos está en buen estado. La noticia sería buena si no tuviera trampa. La mayoría de esas masas de agua son las cabeceras de los ríos, que lo lógico es que estén mejor que los ríos más abajo cuando reciben vertidos y contaminación. Además hay muchos más de este tipo de tramos por la propia naturaleza de los ríos, que se van juntando hasta formar un único río, el Ebro. Y básicamente, el eje del Ebro y los grandes afluentes no están bien.

Los objetivos tampoco son para echar cohetes. En este horizonte de aplicación, el 2015, se aspira a mejorar solo un 10% y pasar al 85,3% de tramos de ríos en buen estado. Eso es todo, porque no se plantean mejoras en las masas tipo lagos o embalses ni en las masas subterráneas.

El gran problema del Plan es que aunque debería ser un plan de objetivos ambientales, en España se ha decidido que los planes tengan dos caras como Jano, el dios griego. Por un lado los objetivos ambientales y por otro los de satisfacción de las demandas. La vieja política hidráulica sigue imponiéndose a la nueva gestión fluvial. Las demandas siguen mandando más que los ecosistemas. Los usuarios siguen limitando el alcance de los objetivos ambientales a largo plazo.

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