Los afectados por el recrecimiento de Yesa volverán a resistir a la ocupación de sus tierras

RADIO HUESCA

(09/02/2012)

La Asociación Río Aragón está dispuesta a repetir el próximo 29 de febrero las escenas vividas en el año 2004 a la entrada de Artieda, cuando los vecinos se congregaron e impidieron el acceso a los funcionarios de la Confederación Hidrográfica del Ebro que iban a proceder al levantamiento de las actas previas a la ocupación de sus fincas para ejecutar el recrecimiento del embalse de Yesa. Ante la nueva citación, Río Aragón no duda en repetir una resistencia que también busca evitar que «la corrupción y el despilfarro sean quienes sigan impulsando el recrecimiento de Yesa».

Tras conocer el anuncio de la CHE, la Asociación Río Aragón ha emitido un comunicado en el que lamenta la insistencia del Gobierno y del PP a una obra, “caduca, insostenible e insegura”, que a su juicio, “sería la puntilla definitiva para el río Aragón”.

Además, la asociación ha querido salir al paso de las declaraciones realizadas por el ministro de Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, y el consejero del ramo del Gobierno de Aragón, Modesto Lobón, a favor del trasvase del Ebro y del recrecimiento de Yesa. El colectivo recuerda que, “desgraciadamente, siempre que se habló de trasvase, ya fueran el PSOE o el PP, se habló de Yesa, porque ha escondido siempre su condición de reserva estratégica para satisfacer supuestos intereses generales”. Río Aragón lamenta que el consejero Lobón, “no vea más prioridades que las que suponen enterrar millones en una obra de alto coste y escaso rendimiento real para Aragón”. También lamentan que quienes dirigen la política aragonesa “sigan empeñados en aplicar las viejas recetas que nos han llevado a la actual crisis”.

Río Aragón recuerda que el recrecimiento de Yesa fue impulsado por, “un corrupto como Antonio Aragón y la primera piedra fue puesta por otro encausado, Jaume Matas”, entonces ministro de Medio Ambiente. Por ello, la resistencia que la Asociación Río Aragón y los vecinos de Artieda están dispuestos a volver a demostrar será “para que no nos arrebaten las tierras”, pero también para evitar que “la corrupción y el despilfarro sean quienes sigan impulsando el recrecimiento de Yesa”.

Reivindicaciones históricas

Una vez más se pone en marcha la maquinaria trasvasista, y como en los últimos 30 años, el recrecimiento de Yesa es la primera piedra de este viejo conocido trasvase del Ebro. Dice el consejero de Agricultura de Aragón que el recrecimiento de Yesa es una «reivindicación histórica». Yo más bien lo llamaría una promesa perpetua.

En Bardenas se han aferrado a la promesa de un embalse en lugar de buscar alternativas de almacenamiento en su territorio, diversificar su economía o aplicar políticas de desarrollo sostenible. Con los 300 millones de euros que, como mínimo, costaría recrecer Yesa, en Bardenas se podrían impulsar proyectos que, a buen seguro, serían más beneficiosos para el territorio.

Los políticos han utilizado esta promesa para mantener cautivos los votos de los aragoneses. Al principio eran suficientes las promesas de convertir el desierto en oasis, prometer que el medio rural viviría solamente del agua. Pero cuando la población rural se desplazó a las ciudades, hubo que adaptarse y se empezó a utilizar a la ciudad de Zaragoza como rehén para intentar asegurar un proyecto que a todas luces se empezaba a caer por si solo; incluso sus laderas. Pero el objetivo real siempre ha sido asegurar el almacenamiento de agua en los embalses de cabecera que son los que permitirán trasvasar el agua. El pacto del agua no es más que una falsa moneda de cambio para acallar a los aragoneses.

Mientras tanto, los afectados llevamos 30 años con nuestro futuro hipotecado por este proyecto injusto y caduco. Hemos aguantado cómo, una y otra vez, se nos considera prescindibles y se nos trata como si fuéramos invisibles. Basta ya de promesas irrealizables, basta ya de ningunear a las minorías, la nuestra sí es una reivindicación histórica: vivir donde lo han hecho nuestros abuelos y nuestros padres. ¡Queremos vivir aquí!

 

Raquel Iguacel Márquez

SI NO SE HACEN LAS DEPURADORAS ES POR UNA DECISIÓN POLÍTICA, NO POR FALTA DE DINERO

COAGRET quiere denunciar la vergonzosa decisión política de no llevar a cabo el Plan de depuración aunque los futuros usuarios ya lo estén pagando.

La justificación de que no hay los 250 millones del Plan Especial de Depuración de Aragón, contrasta con los 223 millones de euros que si hay (y se están gastando), que está costando hasta hoy (aún está lejos de terminarse) el recrecimiento del embalse de Yesa. Deberíamos recordar que los regantes de Bardenas ya disponen del embalse de Yesa actual, de los embalses de Malvecino y Laverné, y que la ciudad de Zaragoza y su entorno no necesitan el recrecimiento para su abastecimiento.

No hay dinero para el Plan Pirineos de depuración, pero el embalse de Mularroya está presupuestado en 154 millones de euros, y se está construyendo a pesar de una sentencia judicial que puede convertirlo en ilegal.

El embalse de Biscarrués, diseñado para retener grandes crecidas (en esta sequía no habría servido para nada) se aprobó este verano y costará 177 millones de euros sin contar desviaciones presupuestarias, que siempre se dan en estos casos.

Se ha sacado a información pública el embalse de Almudevar, también para Riegos del Alto Aragón; está presupuestado en 190 millones de euros. No debemos olvidar que Riegos del Alto Aragón gestiona ya 6 grandes embalses en las cuencas del Gállego y el Cinca, amen de numerosas balsas en su extenso sistema de regadío.

El Estado, o la Comunidad Autónoma financian estas obras al 100% y que los usuarios pagan una parte de esa financiación al cabo de 25 años a interés cero.

Si hay dinero, pero se utiliza para beneficiar a una parte reducida y privilegiada de la sociedad en vez de a la mayoría.

Debemos añadir que el actual Plan de Depuración, diseñado por el PAR, se pensó para ganar dinero (las empresas adjudicatarias) y no pensando en la economía, ecología, rapidez y adaptación al territorio.

COAGRET recuerda al Gobierno de Aragón que hay una obligación con la Unión Europea de depurar las aguas residuales que se está incumpliendo.