Varapalo científico a los trasvases de Arias Cañete

Un estudio del CSIC muestra «un descenso generalizado» de los caudales anuales en la mayoría de las cuencas ibéricas en el periodo 1945-2005. Para los autores, en este escenario deficitario no tienen sentido las transferencias de agua

Cinco días después de que el ministro Miguel Arias Cañete resucitara las políticas trasvasistas en el Congreso de los Diputados, los datos científicos embisten a los planes del Gobierno de Mariano Rajoy. Un estudio del CSIC ha encontrado «un descenso generalizado de los caudales anuales, de invierno y de primavera en la mayor parte de las cuencas ibéricas». En algunos casos, como en el del río Segura, la disminución supera el 3% anual respecto al caudal medio medido entre 1945 y 2005. «Es una barbaridad», resume Jorge Lorenzo, geógrafo del Instituto Pirenaico de Ecología y coautor de la investigación. «Lo que se deduce de este estudio es que no tiene sentido trasvasar agua de cuencas que son deficitarias a otras que también lo son», explica.

El estudio ha analizado la evolución de 187 cuencas fluviales de la Península Ibérica desde 1945, primer año en el que las confederaciones hidrográficas empezaron a tener datos consistentes y continuados. Sorprendentemente, señala Lorenzo, «es el primer estudio que considera todas las cuencas».

La guerra del agua

Los datos de los investigadores muestran una deshidratación global de España en las últimas seis décadas. La cuenca del Segura y un tramo de la del Guadiana son las más afectadas, con una caída del caudal superior al 3% anual. En la primera mitad del Tajo, el Júcar y el resto del Guadiana la bajada anual se sitúa entre el 1% y el 3% anual respecto a la media del periodo 1945-2005.

Además, alertan los autores, «la disminución de los caudales durante la segunda mitad del siglo XX en la Península Ibérica podría acelerarse en las próximas décadas». Los científicos explican que las proyecciones climáticas muestran una bajada generalizada de las precipitaciones y mayor evaporación directa del agua inducida por las altas temperaturas.

Según los últimos cálculos de la Agencia Estatal de Meteorología, las temperaturas máximas en la España peninsular aumentarán entre tres y seis grados entre 2071 y 2100 respecto al periodo de referencia 1961-1990. Las proyecciones estiman que la temperatura mínima se incrementará entre dos y cinco grados.

El viernes, el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, negó que el miércoles hubiera empleado la palabra «trasvase» cuando anunció un nuevo Plan Hidrológico Nacional en el Congreso de los Diputados. Sin embargo, empleó el término cuatro veces, según consta en el Diario de Sesiones. «¿Pero qué pasa con las aguas excedentarias? ¿No son utilizables en un país que llueve lo suficiente y tiene mala distribución? En mi provincia [Cádiz] tenemos trasvases, como el del Guadiaro, que funcionan excelentemente», declaró Cañete. Entonces, otro diputado le interrumpió en voz alta: «Es en la misma cuenca». A lo que el ministro respondió: «¿En la misma cuenca? ¿Y la solidaridad no existe en este país? Es un factor que está en la Constitución. ¿Y la cohesión territorial no existe? ¿Alguien cree que si alguien tiene aguas excedentarias en volumen se puede oponer a su trasvase?».

Las declaraciones de Cañete han reabierto la llamada guerra del agua. El Partido Aragonés, socio del PP en el Gobierno autonómico, ha amenazado con romper la coalición si se resucita el trasvase del Ebro, enterrado por el presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero en 2004. En 2000, Cañete, ya entonces ministro de Agricultura con Aznar, aseguró que el Plan Hidrológico Nacional que incluía el trasvase del Ebro saldría en aquella legislatura «por cojones». El viernes, el presidente de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, calificó la resurrección del trasvase del Ebro de «auténtica animalada».

Al terremoto político se suma ahora un seísmo científico. «¿Y qué es una cuenca excedentaria?», se pregunta el geógrafo Sergio Martín Vicente, especialista en sequías y coautor del estudio del CSIC, publicado en Journal of Hydrology. «Estamos viendo un descenso generalizado de los caudales y estamos en un escenario con una enorme incertidumbre en la disponibilidad de los recursos hídricos», subraya.

Pasividad política

El geógrafo señala los culpables de esta desecación generalizada de los ríos españoles. El descenso de los caudales se ha constatado tanto en los ríos regulados, plagados de presas y embalses, como en los no regulados, por lo que los autores apuntan a la bajada de precipitaciones y al incremento de las temperaturas observados en las últimas décadas. Además, añade Martín Vicente, las hectáreas de regadío en España han pasado de un millón en la década de 1940 a los cuatro millones de hectáreas actuales. Y el éxodo rural, con el abandono generalizado de campos de cultivo en zonas de montaña, ha provocado la vuelta de los bosques, que consumen más agua allí donde se forman los ríos. Su estudio también señala con el dedo al aumento del consumo de agua en las ciudades, al mayor gasto de agua por habitante y al incremento de la sed de las actividades industriales y turísticas.

Todo este desinflamiento de los ríos coincide con una pasividad política en todo el territorio español. Los planes de cuenca, obligatorios para gestionar los ríos, debían haber estado terminados en diciembre de 2009, según obligan las directivas europeas. El propio ministro Arias Cañete denunció el miércoles que sólo uno de los 25 definidos para España, el catalán, ha sido aprobado. La Comisión Europea ha presentado una denuncia contra España en el Tribunal de Luxemburgo por este motivo. El río Danubio, con 2.700 kilómetros de longitud a través de diez países, ya tiene plan de cuenca, como manda la ley. En España parece que los ríos se gestionan solos.

«No hay recursos»

Para Miguel Ángel Sánchez, portavoz de la Plataforma en Defensa de los ríos Tajo y Alberche, el estudio del CSIC constata «lo que vemos todos, que los ríos han tenido un bajón enorme en las últimas décadas». Según los cálculos de su organización, las aportaciones al Alto Tajo y al Tajo Medio han descendido un 50% en el periodo 1980-2011 respecto a 1911-1980. A la vista del rechazo político al trasvase del Ebro, Sánchez teme que Rajoy proponga una tubería desde el Tajo Medio para regar las huertas de Levante y Murcia. El presidente murciano, Ramón Luis Valcárcel, lleva un lustro poniendo sobre la mesa una canal de más de 400 kilómetros desde el río Tiétar hasta su comunidad. «Un trasvase supone desincentivar cualquier posible adaptación de los habitantes de un territorio a sus recursos hídricos reales», opina Martín Vicente.

Para Alberto Fernández, portavoz del Programa de Aguas de WWF, el estudio del CSIC recuerda «lo que ya está claro, que no hay recursos». El ecologista recuerda que para la naturaleza no hay agua excendentaria. «Los trasvases son temas políticos. Alguien decide hacer un trasvase y se hace. Con el dinero de todos los españoles se regala el agua a los regantes, pero el agua, además, se la estamos robando a los ecosistemas», critica.

Entidades ecologistas, de pescadores y científicas en contra de la revisión a la baja del Real Decreto de Especies Exóticas e Invasoras

Se dirigen por escrito al Ministerio de Agricultura y a las Comunidades Autónomas exigiendo el cumplimiento de la prohibición legal de introducción de especies invasoras especialmente en los cursos fluviales y masas de agua.

Las entidades firmantes han dirigido escritos al Ministro de Agricultura, al Secretario de Estado de Medio Ambiente y a las Comunidades Autónomas denunciando la aceptación por parte de las administraciones de los argumentos de los grupos de presión de las piscifactorías y de la pesca intensiva para solicitar la moratoria, e incluso la modificación a la baja, del Real Decreto de Especies Exóticas e Invasoras.

Estos grupos de presión pretenden seguir actuando en contra de la Ley de Patrimonio Natural manteniendo el beneficio económico que les reporta el fomento de especies exóticas que causan un perjuicio muy notable tanto a las especies autóctonas y a los ecosistemas como a las actividades económicas verdaderamente sostenibles. Este el caso del siluro, el black-bass, el lucioperca, la trucha arco-iris, la carpa, los cangrejos exóticos, el lucio, el alburno, las variedades alóctonas de trucha común y esturión, entre otras.

Las organizaciones consideran que no es de recibo que los sectores de la acuicultura y de la pesca intensiva quieran imponer un modelo de negocio basado en la explotación de especies exóticas que causan graves problemas al medio ambiente y a las fuentes sostenibles de actividad económica, máxime cuando hay alternativas y se puede llevar a cabo una transformación racional de estas actividades hacia otras sostenibles que utilicen especies y variedades autóctonas.

En sus escritos, los firmantes recuerdan al Ministerio y a las Consejerías que quienes se oponen a la normativa no pueden alegar desconocimiento ni falta de tiempo para aplicarla pues desde 2007, con la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad, están vigentes en España las limitaciones que les afectan, con antecedentes que se remontan a 1979 que derivan del Derecho internacional y de la UE.

Mostramos nuestra disposición al diálogo para analizar situaciones concretas, siempre que no se comprometa la puesta en práctica del Real Decreto, ya que, aun siendo muy mejorable, este Real Decreto es un gran avance para afrontar un problema de primer nivel, de muy difícil control en muchos casos y que causa importante daños no sólo ambientales, sino también económicos y sanitarios. También supone el primer intento serio de poner coto a la introducción y expansión de especies invasoras y de paliar sus perniciosos efectos ambientales, sanitarios y económicos, especialmente en el medio acuático.

Por tanto, las organizaciones firmantes solicitamos a los responsables públicos que redoblen sus esfuerzos para exigir el cumplimiento de esta norma con el fin de ampliar su objeto de aplicación de modo progresivo, invirtiendo el dinero dilapidado en fomentar las especies invasoras en afianzar la restauración del hábitat y la recuperación de las especies autóctonas, muy perjudicadas por las invasiones biológicas. Entre las mejoras que debiera incorporar el Real Decreto en su desarrollo están la del aumentar las medidas preventivas que eviten las sueltas, voluntarias o no.

Por último, recordamos que la liberación de especies invasoras fue tipificada como delito por el Código Penal de 1995, lo que ha motivado la intervención de la Fiscalía ambiental, y que la Ley de Responsabilidad Medioambiental de 2007 obliga a indemnizar por los daños económicos que causan.

El PP y el ministro Cañete vuelven a su esencia trasvasista mirando a Yesa

En Aragón el consejero Lobón, acompañado de los regantes de Bardenas, pretenden distraer la atención ante lo evidente.

Es lamentable la insistencia en una obra caduca, insostenible, insegura y que sería la puntilla definitiva para el río Aragón.

Artieda-Jaca 6/2/2012. Poco tiempo ha tardado el ministro Cañete, el del “paseo militar” y el del PHN de “no, salir, sale por cojones”, en dejar las cosas claras. En esta línea franca del PP de, ahora sí tras haber ganado por mayoría absoluta, decir las cosas claras ha recordado que los trasvases, y por supuesto el del Ebro que es el único al que miran de verdad, están en su genética y su agenda política y que o se traga con esta su verdad o aquí no hay nada que rascar.

Desgraciadamente esta historia nos suena muy familiar y recordamos que siempre que se habló de trasvases, ya fueran el PSOE o el PP, de forma inmediata se habló de Yesa. Esto es así porque la verdad que Yesa ha escondido siempre es su condición de reserva estratégica para satisfacer supuestos intereses generales que, en la práctica, terminan teniendo el nombre de excedentes y satisfacción de necesidades en cuencas deficitarias.

 

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