La Asociación Río Aragón entregó su premio Venero 2012 al profesor de ecología José Manuel Nicolau

  • En la comida homenaje se reconoció su trabajo en pro de una Nueva Cultura del Agua y contra el recrecimiento de Yesa.
  • Arropado por más de 40 personas recibió el cariño de toda la asociación y de cuantos son amantes de los ríos.

En una comida celebrada en el restaurante La Cadiera de Jaca, la Asociación Río Aragón ha entregado su premio Venero 2012 al doctor en Biología y profesor de ecología en la Universidad de de Zaragoza José Manuel Nicolau Ibarra. Dicho premio se instauró el año 2003 con la finalidad de reconocer a personas con una trayectoria en pro por un uso más racional del agua y en defensa de los valles pirenaicos amenazados por grandes embalses. Anteriormente lo recibieron el periodista Iñaki Peña, Pedro Arrojo de COAGRET, Manolo Tomás de la PDE y los técnicos de la FNCA José Javier Gracia y Epifanio Miguélez.

En José Manuel Nicolau se ha querido reconocer el apoyo constante y sabiduría que ha ofrecido a los afectados por el recrecimiento de Yesa, ya desde el año 1986 cuando se comenzó a interesar por las gravísimas afecciones que tendría para una zona ya muy castigada por el actual embalse.

El presidente de la Asociación, Luis Solana, le ha hecho entrega del premio consistente en una escultura de Teresa Pueyo de Piedras Taller Artesano de la cantera Torrijos de Jaca y un pergamino con dos estrofas de la Tronada de la Ronda de Boltaña. Con sus palabras ha querido trasmitirle el profundo afecto que desde Artieda, Jaca y el conjunto de lugares amenazados por embalses se le tiene, y le ha pedido que continúe apoyando la justa causa contra el recrecimiento de Yesa hasta que sea descartado definitivamente.

Por su parte José Manuel Nicolau ha mostrado su satisfacción por el premio recibido, ha comentado sus vivencias a lo largo de todos estos años de lucha conjunta y ha querido resaltar el ejemplo de dignidad que atesoran quienes, desde pequeños pueblos, se enfrentan con coraje a una administración sin escrúpulos y depredadora de nuestros recursos naturales.

El acto ha servido para reafirmar la firme oposición al recrecimiento de Yesa, denunciar el despilfarro en que se ha convertido esta obra, que sigue el camino de tantas y tantas otras obras inútiles, y comenzar a preparar la respuesta a la expropiación parcial que para finales de este mes la CHE quiere llevar a cabo en Artieda.

Luege Tamargo y empresarios de Hermes y La Peninsular visitan El Zapotillo dejando en evidencia las contradicciones y la ilegalidad de este proyecto

  • La visita de Luege Tamargo al Zapotillo deja en evidencia que este proyecto está construyéndose a base de contradicciones y en la ilegalidad
  • Celebramos que el derecho humano al agua se eleve a rango constitucional. Exigimos que el Ejecutivo publique esta reforma de inmediato en el Diario Oficial de la Federación

El pasado jueves 19 de enero del presente año, José Luis Luege Tamargo, director general de la Conagua, y empresarios de La Peninsular y Grupo Hermes, constructores de la presa, visitaron El Zapotillo con el objetivo de poner en marcha el transportador de concreto para iniciar el levantamiento de la cortina, y presentarles a los empresarios los avances del proyecto.

En dicha presentación se evidencia que hay una gran diferencia entre los datos proyectados y los reales: se tenía proyectado excavar 815,292 m3 y actualmente se han excavado ya 1’908,753 m3 ¡un 134% más!; en cuanto al concreto utilizado, se tenía proyectado utilizar 1’117,625 m3 y realmente se han utilizado ya 1’357,265 m3, un 21% más del concreto que se había previsto (Andrés Martínez en Mural el 20 de enero 2012).

Las autoridades argumentan que estos incrementos se deben a dificultades con el terreno y fallas en los cálculos, y claro está, estos “errores” se ven reflejados en un aumento al costo total del proyecto, pero evitaron dar detalles, argumentando que “estaban calculando” dicho aumento.

De acuerdo a los costos del proyecto presentados en julio del 2010, la presa tendría un costo de $2,925 millones de pesos; sin embargo, según estimaciones con base en los datos oficiales, “el costo de la edificación del embalse podría superar los $4,000 millones de pesos” (Andrés Martínez en Mural el 20 de enero 2012); aunque en otros medios se manejó que “el costo de la cortina se estima en $6,000 millones de pesos” (Shayra Albañil/ José T. Méndez en Am.com.mx el 20 de enero 2012).

En cuanto a los costos totales del proyecto, a principios del 2009, el proyecto Zapotillo costaría aproximadamente 7,700 millones de pesos[1]; sin embargo tiempo después se anunció que su costo sería de 8,000 millones de pesos[2]. En esta visita de Luege al Zapotillo, y de acuerdo a información presentada por la Conagua el 20 de enero del 2012, la inversión total en este proyecto asciende a $12,854 millones de pesos[3]. Esto de acuerdo a la versión oficial, por lo que se prevé –siguiendo la lógica de estos constantes aumentos y en base a las experiencias de otros proyectos- que el costo final del proyecto resultaría mucho más alto.
De acuerdo a declaraciones de las propias autoridades, el proyecto El Zapotillo lleva un avance físico de 40.9%, contra el 42.8% que se estimaba llevara para estas fechas.
En cuanto a la terminación del proyecto, se han manejado contradictoriamente varias fechas, lo que evidencia las incongruencias y mentiras en las que se basa este proyecto. El ingeniero Horacio Arteaga, director de Infraestructura Hidráulica Urbana del organismo Cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de Conagua declaró que “se tiene contemplado terminar la cortina de la presa en diciembre de 2013”, para después reconocer que “difícilmente se concluirá en diciembre de 2013 y se podría alargar hasta marzo o abril del 2014” (José Trinidad Méndez en Am.com.mx el 21 de noviembre de 2011).

En una nota más reciente, el director general de Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León, Emiliano Rodríguez, informó, respecto a la obra de la cortina, que “se proyecta que esté terminada a finales de este año (2012), para que comience a llenarse con las lluvias que se presenten durante todo el 2013” (Cutberto Jiménez en Milenio León el 11 de enero de 2012).

En su visita a El Zapotillo, Luege declaró que tanto la cortina de la presa, como el acueducto de 140 kilómetros estarían terminados en mayo del 2013 (Shayra Albañil/ José T. Méndez en Am.com.mx el 201 de enero 2012).

Ante esta serie de contradicciones e incongruencias entre los datos declarados por los propios técnicos, ingenieros y directivos de las instituciones que manejan el agua en nuestro país, ¿quién regula, observa y vigila las “fallas” y los “errores técnicos” que provocan grandes aumentos en los costos de los megaproyectos y que finalmente pagaremos los jaliscienses y todos los mexicanos? En tiempos pre electorales, ¿cómo estar seguros/as de que este dinero se usará realmente para este proyecto y no con otros fines?

Por otro lado, denunciamos que si bien Luege Tamargo ha declarado en numerosas ocasiones que visitará Temacapulín, sigue sin cumplir su palabra; y que incluso durante esta visita a El Zapotillo le “sacó la vuelta” a entrevistarse cara a cara con las y los afectados que se presentaron en la obra para expresarle personalmente su oposición al proyecto.

Además, nos parece alarmante que Luege descalifique las declaraciones y minimice las observaciones que Olivier De Schutter, Relator de Alimentación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), realizó después de (él sí) visitar Temacapulín y platicar con los pobladores afectados. En la declaración final de su misión por México, el Relator constató lo siguiente:

“Tras su debate con un representante de la Comisión Estatal del Agua y con las personas que viven en Temacapulín, el Relator Especial está preocupado de que la tierra que se ofrece como compensación no permitirá a los habitantes de Temacapulín seguir trabajando en los cultivos de los que dependen los medios de subsistencia de muchos de ellos”.

El que Luege declare “no porque alguien venga con un título como relator de la ONU quiere decir que tenga razón en lo que dice” (Isaack de Loza en El Informador el 19 de enero del 2012) nos parece sumamente irresponsable, y violatorio, ya que como autoridades mexicanas están obligados a cumplir la legislación internacional. Este tipo de declaraciones demuestra una vez más, la poca importancia que la Conagua otorga a organismos internacionales tan reconocidos como la ONU.

Documentando más contradicciones, en esta visita al Zapotillo, Raúl Iglesias Benítez, director del Organismo de Cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de la Conagua, declaró conocer el fallo del Pleno del Tribunal Administrativo del Estado de Jalisco que anula el nuevo centro de población, pero dijo que los abogados de la Comisión Estatal del Agua (CEA) ya habían hecho “algo” para seguir construyendo; lo cual se contrapone a lo declarado por Héctor Castañeda, director de Cuencas de la CEA, que aseguró que no habían sido notificados del reciente fallo (Jade Ramírez en Medios UDG el 16 de enero del 2012).

Una vez más, Luege minimizó la afectación de “unos pocos” contra el benefició de la mayoría. No estamos de acuerdo con que buscando respetar los derechos de unos, se violen los de otros, argumento que utiliza el Gobierno Mexicano para justificar esta obra, que para ellos es de “utilidad pública”. Esta utilidad se encuentra basada en favorecer los intereses económicos de empresas nacionales y extranjeras sobre los derechos humanos de nuestras comunidades.

Por este medio, nos pronunciamos y repudiamos profundamente la represión que se llevó a cabo en la comunidad de San José del Progreso, en Ocotlán, Oaxaca, por un grupo de pistoleros al servicio de Fortuna Silver- Minera Cuzcatlán, en complicidad con el presidente municipal, resultando herida la compañera Abigail Vázquez y falleciendo el compañero Bernardo Méndez Vázquez. Manifestamos nuestra total solidaridad y apoyo al movimiento de San José del Progreso, a las personas afectadas y a sus familiares. Rechazamos éste y cualquier otro tipo de represión hacia activistas y defensores/as de derechos humanos que lo único que pedimos es que se respete a nuestras comunidades y se nos deje vivir en paz.

Nos congratulamos por la aprobación del Proyecto de Decreto que reforma y adiciona el artículo 4° constitucional, al incluir el derecho humano al agua. Estamos al tanto de que la mayoría de los congresos locales aprobaron el Proyecto de Decreto, y llamamos al Presidente Felipe Calderón a publicar la reforma en el Diario Oficial de la Federación, sin demora alguna.

Finalmente, exigimos la cancelación definitiva de la Presa El Zapotillo, la búsqueda de otras opciones sustentables de abastecimiento y gestión del agua, y la anulación inmediata de la campaña mediática amañada sobre los “beneficios” del proyecto con la que se les está mintiendo a los ciudadanos de los estados de Jalisco y de Guanajuato, para favorecer los intereses de unos cuantos.

¡Ríos Sin Presas, Pueblos Vivos!
¡NO A LA PRESA EL ZAPOTILLO!
Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo
Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER)
Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC, A.C.)

COAGRET pide seriedad y rigor en las declaraciones sobre la sequía

Coagret solicita a la Confederación Hidrográfica del Ebro, y a las comunidades de regantes seriedad y rigor a la hora de hablar de la sequía.

Declaraciones tendenciosas y o sesgadas no hacen ningún favor a la necesaria gestión de la sequía.

Coagret pide que no se confunda la situación de sequía (escasez de lluvia y nieve) con el estado de los embalses. Todo el mundo sabe que el estado de un embalse depende de lo que entra, pero también de lo que sale. Y el año pasado, todos lo sabemos, se vaciaron los embalses hasta el fondo.

Aprovechar la situación de sequía para pedir más embalses es un una burda manipulación de los argumentos. La lógica más elemental dice que si no se llena un embalse menos se llenarán dos. Tener más embalses no hace que llueva o nieve más. El argumento se desmorona por incongruente.

COAGRET quiere recordar una realidad que parecen olvidar los gestores de la cuenca, los políticos y los usuarios: la cuenca del Ebro es una cuenca mediterránea, cuya esencia es tener años secos y húmedos. La Demarcación del Ebro ha tenido, tiene y tendrá sequías. Planificar la gestión y el uso (como se está haciendo) olvidando esta realidad es una irresponsabilidad que este país no se puede permitir.

COAGRET denuncia ante la ONU a FCC por el proyecto de El Zapotillo

En Abril de 2011, COAGRET junto con otras organizaciones envió a FCC una carta pidiendo el respeto por el Medio Ambiente y los Derechos Humanos (Respeto a Medio Ambiente y a Derechos Humanos en entredicho en proyecto acometido por FCC en México).

Posteriormente, FCC respondió que «En el caso de la presa de Zapotillo, FCC actúa como cliente de un tercero (en este caso la Comisión Nacional del Agua –Conagua—mexicana). Por esta razón, debe ser Conagua quien se pronuncie sobre cuestiones legales u otro tipo de permisos. Desde FCC sí podemos asegurar que seguimos todas las directrices que nos marca nuestro cliente (como hacemos siempre) y que tenemos todos los permisos oportunos y pertinentes para llevar a cabo nuestro trabajo. Si hay asuntos legales que piden la paralización o no de la presa, es Conagua quien debe marcarnos las directrices en tal o cual dirección.»

En la web de la ONU para multinacionales y derechos humanos (http://www.business-humanrights.org/Links/Repository/1008931) se hace referencia al proyecto en construcción de la presa El Zapotillo en México. Coagret, conociendo el conflicto, resolvió participar en el foro al respecto con su propia opinión y censurar la participación de la empresa española FCC en la construcción de la presa. COAGRET decide remitir el siguiente artículo que se a la ONU el pasado 14 de diciembre de 2011 y que todavía no ha resuelto publicar:

FCC pretende eludir su compromiso ético pero no lo consigue

FCC pretende eludir su compromiso ético pero no lo consigue. FCC no puede evitar que su relación con la CONAGUA cuestione sus compromisos de Responsabilidad Social Corporativa. Parece estar en serios apuros para aceptar ante sus socios que la construcción de la presa El Zapotillo mancha su reputación por los informes negativos recibidos, especialmente de derechos humanos. Y, es que pesa mucho el impacto de la desaparición de tres pueblos y el deslazamiento de sus pobladores como sacrificio para el abastecimiento de una sociedad que parece ser poco ahorradora de los recursos naturales.

FCC empresa especializada en la construcción de infraestructura hidráulica promueve la construcción de la presa El Zapotillo, según las pretensiones de CONAGUA, como herramienta eficaz contra el cambio climático, es decir, para situaciones extremas de sequía y de lluvia, cuyo incremento para un futuro próximo predice la comunidad científica. Sin embargo, en situaciones extremas de sequía el embalse vacío no es útil y en situaciones de lluvias torrenciales, y el embalse lleno, los desembalses provocan mayores daños aguas abajo, contradiciendo la falsa idea de protección frente a avenidas en las poblaciones ribereñas. En régimen normal, las inundaciones son beneficiosas por el aporte de nutrientes en las tierras de los márgenes fluviales; a la inversa, la retención de sedimentos reduce el aporte beneficioso, reduce la capacidad en volumen de agua y como consecuencia de la descomposición de sustancias orgánicas contenidas en el embalse (vegetación, suelos inundados, aguas residuales, plancton) se estaría produciendo metano (CH4), un gas de efecto invernadero que es 25 veces más potente que el dióxido de carbono (CO2 ), otro conocido gas de preocupación social generalizada.

Sin duda, FCC tiene que ponerse al día, renovar sus conceptos y aproximarse a las tesis de la Nueva Cultura del Agua. Aplicadas a la tecnología y a la metodología en la ejecución de sus obras redundarían en minimizar los impactos, en especial los que inciden directamente en las personas, los más traumáticos. Su retirada del proyecto sería un gesto de racionalidad próximo al que ha tomado la empresa Odebrecht, gigante de la construcción que se ha retirado de su participación en el proyecto peruano Tambo-40, la empresa decidió «respetar la opinión de las poblaciones locales».

Por otro lado, en puertas del año 2012, no es comprensible justificar la presa de El Zapotillo cuando el informe de la Comisión Mundial de Represas, financiado por el Banco Mundial, emitido en el año 2000, es definitivo en cuanto al Desempeño de las grandes represas:

“La base de conocimientos muestra que se han producido deficiencias en el desempeño técnico, financiero y económico y que se han complicado con impactos sociales y ambientales importantes, cuyos costos con frecuencia tienen que sobrellevarlos en forma desproporcionada los pobres, los pueblos indígenas y otros grupos vulnerables.

 

Dada la enorme inversión de capital en grandes represas, a la Comisión le preocupó constatar que las evaluaciones sustanciales de proyectos finalizados son pocas en número, limitadas en alcance, mal integradas a través de categorías y escalas de impacto y deficientemente vinculadas a decisiones sobre las operaciones.

 

Al evaluar las grandes represas que la Comisión estudió encontramos que:

 

• Las grandes represas presentan un elevado grado de variabilidad en cuanto a brindar los servicios previstos de agua y electricidad, y beneficios sociales conexos, y que un porcentaje considerable no cumplieron con las metas físicas y económicas.

 

• Las grandes represas han demostrado una marcada tendencia a sufrir demoras en el cumplimiento de la programación y a incurrir en excesos importantes en costos.

 

• Las grandes represas diseñadas para proveer servicios de irrigación han solido incumplir las metas físicas, no han recuperado sus costos y han sido menos provechosas, en términos económicos, que lo esperado.

 

• Las grandes represas hidroeléctricas tienden a acercarse más al cumplimiento de metas, aunque sin llegar a un cumplimiento total, de generación eléctrica, suelen cumplir sus metas financieras pero presentan un desempeño económico variable respecto a las metas, con una cantidad notable de sub- y sobre-ejecutoras.

 

• Las grandes represas en general producen una serie de impactos violentos en ríos; estos impactos son más negativos que positivos y, en muchos casos, han conducido a la pérdida irreversible de especies y ecosistemas.

 

• Los esfuerzos hechos hasta la fecha para contrarrestar los impactos ecosistémicos de las grandes represas han tenido un éxito limitado debido a la falta de atención en cuanto a prever y evitar los impactos, a la calidad deficiente y a la incertidumbre de las predicciones, a la dificultad de hacer frente a todos los impactos, y a la ejecución y éxito sólo parciales de medidas de mitigación.

 

• El fracaso sistemático y prevaleciente en evaluar la gama de impactos negativos potenciales y en ejecutar programas adecuados de mitigación, reasentamiento y desarrollo para los desplazados, y el fracaso en tomar en cuenta las consecuencias de las grandes represas para los medios de subsistencia río abajo, han conducido al empobrecimiento y sufrimiento de millones de personas, dando pie a la creciente oposición a las represas de parte de comunidades afectadas en todo el mundo.

 

• Como los costos ambientales y sociales de las grandes represas no se han tomado debidamente en cuenta en términos económicos, sigue siendo difícil determinar la rentabilidad de estos planes.

 

Quizá tiene gran importancia el hecho de que los grupos sociales que cargan con los costos y riesgos sociales y ambientales de las grandes represas, en especial los pobres, las generaciones vulnerables y futuras, no suelen ser los mismos grupos que reciben los servicios de agua y de electricidad, ni tampoco los beneficios sociales y económicos que dimanan de ellos. Aplicar un enfoque de ‘hoja de balance’ en la evaluación de los costos y beneficios de las grandes represas, donde existen grandes injusticias en la distribución de dichos costos y beneficios, se considera como inaceptable en vista de los compromisos existentes con los derechos humanos y con el desarrollo sostenible.”

La noble voluntad del gobierno mexicano de mejorar su gestión hídrica no puede traducirse en una simple cuestión de compensación económica, repitiendo así una constante en la forma imperativa de solventar el conflicto generado con los afectados. Pero sí debe ser una cuestión de responsabilidades y de ética también valorando minuciosamente otras alternativas y respetando la consulta previa de las personas agraviadas con la construcción de la presa. FCC no puede ignorar que es un actor interesado en esta función y que la comunidad afectada ya está sufriendo la violencia que supone el levantamiento de la presa. Intereses y talante expresados de la manera más cruda en las palabras del Gerente Regional del Organismo Cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de la CONAGUA D. R. Antonio Iglesias Benítez que llegó a dirigirse a las comunidades afectadas: “…o se salen o se ahogan. Les vamos a comprar salvavidas y lanchas para que no se preocupen”. En conjunto parece una grotesca maniobra con la intención de eliminar a la población por motivos políticos. Pensamos que esta no es forma de proceder con espíritu democrático y manifestamos nuestro más enérgico desacuerdo. La sociedad actual, a nivel mundial, y con mucho esfuerzo por parte de todos, está dando un salto positivo en los conceptos del uso del agua, del clima y de derechos humanos. Cuando en nuestro país ya existe la voluntad política de no inundar pueblos no es aceptable que en México, FCC, empresa española también, olvide ese imperativo moral.

En definitiva, FCC expresa su participación en el proyecto defendiendo su código ético mediante una simple opinión, sin que ello suponga reconocimiento ni rechazo de los informes negativos nacionales e internacionales y de derechos humanos que ha recibido la obra. Además, que FCC articule en la obra un protocolo de seguimiento de las actuaciones ambientales a través de un Plan Medioambiental no quiere decir que el resultado final, la presa, sea un proyecto que mejore los aspectos ambientales que antes existían. Lo que se vislumbra a todas luces es que en este caso la Responsabilidad Social de FCC se diluye ante sus intereses económicos.

pdfCarta a la ONU denunciando las obras de Zapotillo77.59 KB

COAGRET presenta alegaciones al embalse de Almudevar

Desde COAGRET (Coordinadora de Afectados por Grandes Embalses y Trasvases) apoyamos las alegaciones contra el anteproyecto del pantano de Almudevar, presentadas por la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos. Denunciamos también el escaso tiempo dado para el trámite de información pública, un mes frente a los seis posibles, para estudiar más de 16 tomos y 3000 folios de información técnica. Asimismo, la información una vez más no está accesible en cd o un medio fácilmente accesible, sino que habría que gastarse más de 1500 euros en fotocopias para poder acceder de forma completa a la información.

Nos parece fundamental que quede clara la desvinculación de este proyecto de Almudevar del pantano de Biscarrués, desde la total oposición a ambos pantanos, a la vez que entendemos que el pantano de Almudevar sería caso de llevarse a cabo una alternativa al de Biscarrués. Por cierto, nos llama la atención que el pantano de Almudevar no esté incluido entre las obras previstas en el Pacto del Agua, a la vez que nos parece muy llamativo que en las Cortes de Aragón no se haya producido ningún tipo de debate serio sobre este proyecto.

 

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Cuenca Azul denuncia la sobreexplotación del Ebro

ARAGÓN DIGITAL

(14/01/2012)

Las organizaciones que forman parte de Cuenca Azul se han reunido este sábado para denunciar la sobreexplotación de los recursos del río Ebro. El objetivo de la asociación es concienciar sobre la necesidad de que la planificación hidrológica funcione sobre criterios de «racionalidad, sostenibilidad y rentabilidad a largo plazo».

El mayor problema de la Cuenca del Ebro es la sobreexplotación de sus recursos hídricos. Así lo han afirmado desde Cuenca Azul, la red de organizaciones de afectados, ecologistas, movimientos sociales y plataformas en defensa del río del Ebro que se han reunido este sábado en el Centro Cívico Estación del Norte.

El portavoz de la Asociación Río Aragón, Miguel Solana, ha señalado que el objetivo de la reunión es que “las cosas cambien de verdad para que la planificación hidrológica funcione sobre criterios de racionalidad, sostenibilidad y rentabilidad a largo plazo, porque estos criterios son los que cambiarán la vieja filosofía de los planes de cuenca”.

Como ha explicado el presidente de Coagret, Julián Ezquerra, el encuentro se enmarca “en un proceso de participación que llevan a cabo organizaciones en defensa del territorio y del agua de la Cuenca del Ebro”.

 

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