COAGRET participa en Huerva Rock

Durante la jornada de hoy, varios cientos de personas participan en la localidad zaragozana de Muel en la jornada organizada por Huerva Vivo, con el objetivo de sensibilizar a la población sobre el estado de su río, y de denunciar el mal estado del Huerva, en varios de sus tramos. Durante la mañana se ha organizado un recorrido por las riberas del río, juegos y deportes tradicionales aragoneses, una charla-debate organizada por COAGRET, y una comida popular en el parque de Muel a la que han asistido un centenar de personas.

Por la tarde se va a celebrar un debate sobre diferentes conflictos aragoneses en defensa de la tierra, con presencia de representantes de la Plataforma contra la línea de alta tensión Monzón-Isona, de Jalón Vivo que hablarán sobre el pantano de Mularroya y de Río Aragón, que hablarán sobre el recrecimiento de Yesa.

Por la noche, tendrá lugar el festival Huerva Rock, en el que actuarán El ultimo Skalon, Dañaos, Switch Over y El Aitor.

Desde COAGRET y Huerva Vivo queremos insistir en la necesidad de que la CHE tenga en cuenta su propio diagnóstico sobre el Huerva en el que aparecen problemas de cantidad, de calidad, de falta de voluntad en la protección de tramos naturales y de alteraciones importantes de su morfología, se deben priorizar las medidas que también la CHE expone como solución para poder alcanzar el objetivo medioambiental del buen estado del Huerva en 2015:

– Condicionar el otortamiento de nuevas concesiones a los recursos realmente disponibles y a regulaciones internas suficientes, condiconadas así mismo, en el respeto a los caudales ecológicos.

– Establecimiento de caudales ecológicos y vigilancia de su cumplimiento en todas las masas de agua superficial; priorizando los tramos bajos de los ríos más afectados por las extracciones.

México: Una represa de FCC ahoga la historia y los derechos

La empresa El Zapotillo amenaza con inundar la histórica población de Temacapulín y ha recibido informes negativos de organismos internacionales y de derechos humanos.

Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) levanta junto con otras dos compañías mexicanas la presa El Zapotillo, radicada en el Estado de Jalisco, para abastecer de agua principalmente a la ciudad de León (Guanajuato), a 140 kilómetros de distancia. La obra amenaza con inundar la histórica población de Temacapulín y ha recibido informes negativos de organismos internacionales y de derechos humanos. La empresa española que controla Esther Koplowitz defiende la construcción por criterios económicos y ambientales.

Temacapulín presume de pasado, lucha el presente y teme por su futuro. Son los tres tiempos de un pueblo al oeste de México que ronda el medio millar de habitantes y cuya historia se remonta a la época prehispánica. Una decisión técnica les condenó a desparecer cuando, para abastecer también de agua a la zona metropolitana de Guadalajara y a comunidades de los Altos de Jalisco, se decidió elevar el bosquejo de la presa El Zapotillo de los 80 a los 105 metros. Los promotores de la obra (la Comisión Nacional del Agua de México -CONAGUA- en coordinación con los gobiernos de Guanajuato y Jalisco) maquillaban así los casi 140 kilómetros de distancia que separaban la presa de su destino principal: la ciudad de León, en el estado de Guanajuato. Los 25 metros de diferencia sumergieron a Temacapulín en una lista de condenados a la desaparición en la que también figuran otras dos comunidades de los Altos de Jalisco: Acasico (200 habitantes aproximadamente) y Palmarejo (menos de un centenar de vecinos).

La resistencia de los opositores está liderada por el Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo, apoyada por el Movimiento de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER), el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC), el Colectivo COA y la Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho del Agua (COMDA), entre otros actores. Insisten en que el proyecto, con un avance aproximado del 30 por ciento, se realiza al margen de la ley: sin cambio de uso de suelo, sin respeto a los derechos humanos ni consulta previa, con amenazas a la población y con órdenes de aprehensión contra las personas a las que pretenden desalojar violentamente. Lograron parar la actividad de la presa entre el 28 de marzo y el 1 de abril de 2011, para finalmente y previa condición de que no se persiguiera penalmente a quienes habían paralizado la construcción, entablar una mesa de diálogo con la CONAGUA y el Gobierno. La última reunión celebrada a principios de junio daba por terminada una discusión en donde los puntos de coincidencia sumaban cero. “El proceso de diálogo fue tan escandaloso que ni tan siquiera se puede considerar diálogo”, denuncia la activista de COMDA Claudia Campero.

El Zapotillo es un nuevo caso de participación del sector privado en la infraestructura hidráulica mexicana. La española Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) construye la represa junto con La Peninsular y el Grupo Hermes, ambas del empresario mexicano Carlos Hank Rhon. La infraestructura hidráulica se levanta bajo esquemas COT (Construcción-Operación-Transferencia) que permiten al sector privado operar posteriormente durante un período determinado la obra para así generar ganancias. En este caso, el sector privado aporta el 34 por ciento del coste de la represa (y el 51 por ciento del coste del acueducto que va León) en inversión recuperable, con una concesión por 25 años.

Un proceso muy accidentado

Con capacidad prevista para 910 hectómetros cúbicos, El Zapotillo es la historia de una obra hidráulica muy accidentada desde sus inicios, cuando en mayo de 2006 el Gobierno federal hacía públicas por primera vez sus intenciones. La licitación se retrasa a noviembre de 2008 y sus ganadores, a septiembre del año siguiente. Dos de los siete licitantes presentaron inconformidades por el fallo y las alegaciones no se habían resuelto todavía cuando la CONAGUA firmó el contrato de adjudicación con FCC y el consorcio formado por las empresas de Carlos Hank Rhon. La Secretaría de Función Pública de México trasladó en enero de 2010 la decisión de anular el resultado, pues entendía anómalo el hecho de que la propuesta ganadora (cercana a los 128 millones de euros) hubiera sido más elevada que la presentada por el consorcio Cota-Vise-Infrocsa (90 millones de euros) y por ICA (111 millones de euros). No sirvió de nada.

La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco ya advirtió a finales de 2009 que la planeación y construcción de la presa violó “los derechos a la legalidad y a la seguridad jurídica, a la propiedad, a la vivienda, a la conservación del medio ambiente, al patrimonio común de la humanidad, al desarrollo y a la salud” [1].

Las obras han escogido también el camino más corto, pues se iniciaron sin contar, primero, con la autorización del Manifiesto de Impacto Ambiental que otorga la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales; segundo, con el cambio de uso de suelo por parte de los términos municipales en los que se levanta la represa, Cañadas de Obregón y Yahualica; y, tercero, con los permisos correspondientes del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

La historia de esta última licencia refleja el laberinto de contradicciones en el que se ha convertido El Zapotillo. Una maraña en la que todo lo que es puede no ser. El arquitecto del INAH Cuauhtémoc de Regil Fernández Lara dictaminó que la presa no podía sellar Temacapulín porque cerca del 70 por ciento del poblado presenta monumentos históricos, ambientales, paisajísticos y naturales de interés para la nación. “La eventual construcción de la presa El Zapotillo implica la destrucción del patrimonio histórico, social y cultural identificado a través de diversos estudios y documentos. El conjunto representa un hito urbano histórico cuyo valor es de interés manifiesto de sus habitantes y su conservación responsabilidad del Estado mexicano y de interés de la nación” [2], recoge el informe fechado el 14 de abril de 2011.

Sólo unas semanas después, el INAH impugnó su propio estudio mediante un segundo dictamen, esta vez a cargo de tres arquitectos (Arturo Balandrano Campos, Agustín Salgado Aguilar y Ana María Lara Guitiérrez), por “carencias de sustento, imprecisiones, incongruencias y omisiones en la información” en el primero. Las nuevas conclusiones eran muy diferentes: “Queda claro que la riqueza del patrimonio histórico edificado con que cuenta la región se concentra en las localidades que no están en peligro de inundación. A pesar de reconocer que el conjunto urbano rural de la localidad de Temacapulín tiene atributos que le otorgan valores ambientales, éstos quedan en amplia desventaja al evaluar el costo económico y social que representaría cancelar el proyecto hidráulico por preservar la integridad de dicho conjunto” [3], versa el dictamen fechado el 31 de mayo de 2011, que incluía asimismo sendos estudios a Palmarejo (“cuenta con arquitectura vernácula de escaso valor patrimonial y su asentamiento presenta pocos atributos que otorguen armonía al conjunto. Las construcciones más importantes tienen poca calidad en su diseño y datan de mediados del siglo XX, por lo que no es factible su defensa”) y Acasico (“cuenta también con arquitectura de escaso valor patrimonial y con pocos atributos que otorguen armonía al conjunto”).

El revuelo ha atraído también la atención de observadores internacionales como Amnistía Internacional, quien desde su portal electrónico exige a las autoridades respetar los derechos de los manifestantes contra la presa. “La protesta es el resultado de la negación de las autoridades de respetar y garantizar los derechos de las personas afectadas por la presa y el incumplimiento de una orden judicial para suspender las obras” [4], decía la o­nG humanitaria en boca de su investigador Rupert Knox. Por otro lado, alrededor de una treintena de organizaciones, entre ellas la Asociación Internacional de Derecho Ambiental, solicitó a finales de 2009 a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una investigación de los proyectos de grandes presas en América Latina, entre ellos, el de la represa de almacenamiento El Zapotillo.

 

La CONAGUA ha campeado el temporal como ha podido, informando mediante comunicados que dará atención social a los habitantes de las tres poblaciones involucradas en la construcción de la presa, a quienes se les construirá un nuevo desarrollo urbanizado con todos los servicios. “Nunca han trasladado a gente cuando han hecho una presa en México y ahora lo prometen. Con la experiencia de otras presas, en las que además las indemnizaciones no se pagan y los acuerdos no se cumplen, los gobernantes no tienen ninguna credibilidad”, aclara la activista Claudia Campero. Incluso el relator especial de Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación, Olivier De Schutter, señaló que la reubicación de la población no era la más adecuada: “Se les está ofreciendo una nueva vivienda donde es imposible continuar con sus prácticas agrícolas. Son elementos preocupantes en un estado de derecho donde no se están respetando los fallos de los tribunales. Estos son los planteamientos que le presentaré al Gobierno en mi informe”, afirmó en una entrevista durante su visita a Temacapulín.

El penúltimo sobresalto se produjo el pasado mes de junio con la detención de Jorge Hank Rhon. Jorge no es Carlos (el verdadero responsable del Grupo Hermes y La Peninsular) pero comparten apellidos y ascendencia. La confusión estaba servida, situación que aprovechó una parte del sector crítico ligando El Zapotillo con la familia Hank Rhon, de conocida trayectoria para la sociedad mexicana. El padre, Carlos Hank González, fue un destacado político del PRI que llegó a ser gobernador del Estado de México, tras una dilatada carrera político-empresarial que le permitió amasar una gran fortuna entre acusaciones de tráfico de influencias. El testigo lo recogió su hijo Jorge, presidente municipal de Tijuana y candidato priísta a gobernador de Baja California. El 4 de junio de 2011 Jorge escribía un nuevo capítulo en la esperpéntica vida política mexicana protagonizando una doble detención (presuntamente, por tenencia ilícita de armas y colaboración en el asesinato de una mujer) y una doble liberación en menos de 24 horas, circunstancia criticada por la prensa internacional como un retroceso de la justicia mexicana.

FCC justifica en un cuestionario electrónico a sus socios de viaje: “Los criterios de la empresa [a la hora de elegir socios] se basan en aspectos económicos, sociales, medioambientales y de relación con el entorno. Obviamente el pragmatismo económico resulta un factor importante de decisión pero no el único. El código ético de FCC obliga a la compañía a tener en cuenta otros aspectos. [Los socios] se eligen por ser los más adecuados, tras un exhaustivo estudio de candidatos”.

¡A favor y en contra del medio ambiente!

Los promotores de El Zapotillo, autoridades y empresas, subrayan los beneficios ambientales y económicos del proyecto. Así de claro se expresó el director de la CONAGUA, José Luis Luege Tamargo, en una de las mesas de diálogo cubiertas por los medios de información locales: “Va a beneficiar a dos millones y medio de personas. Es una obra que ha de continuar. Insisto en que un embalse sí es una fuente de recursos económicos”.

La defensa que esgrime FCC al ser preguntada por los desfavorables informes humanitarios y legales rema en este mismo sentido: “La construcción de una presa es una decisión generalmente polémica para la comunidad donde se ubica, dado que supone el traslado de una población importante asentada en el lugar durante generaciones. Sin embargo, se trata de proyectos que resultan altamente beneficiosos para un conjunto de la población muchísimo mayor que la afectada directamente por los traslados. En el caso de la presa El Zapotillo, actuamos como clientes de un tercero, en este caso la CONAGUA. Seguimos todas las directrices que nos marca nuestro cliente, como hacemos siempre”. Y como apoyo a este argumento hacen expresamente suya la posición pública de CONAGUA al respecto: “La infraestructura conocida como El Zapotillo es estratégica para enfrentar el cambio climático”.

Las organizaciones no gubernamentales que apoyan a las comunidades afectadas por las presas denuncian sin embargo que uno de los impactos más graves de El Zapotillo es la destrucción de los ecosistemas, la contaminación de agua dulce, el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero y las afectaciones a la diversidad de la zona. En concreto y como apunta el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario, la represa inundará 4.500 hectáreas. Según el estudio realizado por sus técnicos y peritos, “la presa implica el trasvase de agua de la cuenca del río Santiago a la cuenca del río Lerma, con impactos ambientales que no han sido considerados, como la afectación de los mantos acuíferos”.

El futuro de Temacapulín, junto con el de Acasico y Palmarejo, se ahoga al paso que avanza la construcción. Las autoridades prevén que la cortina quede concluida a finales de 2012 y que el canal incremente su nivel para el período de lluvias de 2013. Con estos tiempos, uno de los líderes del MAPDER, Rodolfo Chávez, lo tiene claro: “Queda un margen de maniobra mínimo y si no se utiliza ya, el pueblo está condenado a desaparecer porque no han podido reunir una resistencia significativa fuerte, que es lo que se necesita en estos casos porque el Gobierno no entiende otras formas. Nunca han tenido la suficiente fuerza. Y tienen otro problema: la cortina está lejos del pueblo, por lo que simbólicamente es una lucha perdida”.

La presencia de FCC en México

La dueña de FCC es la empresaria española Esther Koplowitz y Romero de Juseu, marquesa de Casa Peñalber, quien ocupa la fortuna 488 del mundo según la última lista de la revista Forbes. El MAPDER no guarda muy buena impresión de la madrileña: “Mientras en Madrid y en Barcelona construye viviendas dignas para personas mayores, acá no le importa la muerte de ancianas mayores que durante el 2010 fallecieron por la crisis traumática que les ocasiona la tensión de que serán expulsadas de sus viviendas”.

Fomento de Construcciones y Contratas aclara que México “es un país clave dentro de la estrategia corporativa de crecimiento e internacionalización, que ha permitido que en pocos años la filial de FCC se haya convertido en todo un referente en las distintas zonas geográficas donde trabaja. Constituye uno de los países importantes en el apartado internacional, tanto por su presencia ya allí como por la posibilidad de lograr nuevos proyectos”.

La relevancia del país azteca en materia hídrica va más allá de El Zapotillo. Entre los proyectos más destacados figura el de reabastecimiento de agua potable de El Realito (Tamaulipas). La filial de FCC especialista en gestión integral del agua, Aqualia, es la responsable junto con la compañía local ICA de la financiación, el diseño, la construcción y la explotación de una planta potabilizadora de agua, por un período de 25 años. Con una inversión de más de 130 millones de euros, supone una cartera de negocios para el grupo FCC cercana a los 750 millones de euros.

Por otra parte, desde 2007 un consorcio liderado por FCC construye el denominado Acueducto II de Querétaro, con el que se pretende trasladar 50 millones de metros cúbicos de agua al año desde la zona semidesértica a la zona metropolitana de Querétaro, en un recorrido de 108 kilómetros de noroeste al suroeste del estado. La concesión está prevista para 20 años, el importe de las obras asciende a 177,8 millones de euros.

Y a través de Proactiva Medio Ambiente México, la empresa de Esther Koplowitz opera varios contratos de prestación de servicios, tanto del sector del agua como de los residuos, atendiendo a más de 11 millones de personas distribuidas por toda la geografía mexicana. Entre los contratos más importantes destaca el de la ciudad de Aguascalientes, con la gestión y el mantenimiento de 181 pozos profundos y 22 lagunas de oxidación.

Ficha técnica de la presa hidroeléctrica de El Zapotillo

Ubicación: Jalisco (México)

Promotores: CONAGUA y gobiernos de Guanajuato y Jalisco

Empresas constructoras: FCC, La Peninsular y el Grupo Hermes

Tipo de contrato: Contrato de Prestación de Servicios que incluye el proyecto, la construcción, la puesta en marcha, operación y mantenimiento por un plazo de 25 años

Importe: 128 millones de euros

Plazos: El avance actual de las obras es del 30 por ciento. Las autoridades prevén que la cortina quede concluida a finales de 2012 y que el canal incremente su nivel para el período de lluvias de 2013.

Características: Presa de gravedad de hormigón compactado, con una planta curva de 320 metros en coronación, y una capacidad de embalse estimada de 910 metros cúbicos. La construcción de la presa requerirá la ejecución de más de dos millones de metros cúbicos de excavación y la utilización de más de 1,1 millones de metros cúbicos de hormigón y 8,5 millones de kilos de acero. El acueducto consiste en una línea de conducción de 139 kilómetros, que partirá del municipio de Cañadas de Obregón.

(Articulo de: http://www.kaosenlared.net/noticia/mexico-represa-fcc-ahoga-historia-derechos)

Necrológica Emilio Garcés

24/09/2011

(HERALDO DE ARAGÓN)

La tarde del 5 de marzo de 1988 fue una tarde de lágrimas y emociones. Francisca y Emilio recibieron el homenaje y reconocimiento de los otros montañeses afectados por los embalses en el Pirineo. En el salón de actos de la Diputación Provincial de Huesca, la Coape (Coordinadora Aragonesa de Pueblos Afectados por Embalses), les ofreció la primera muestra de agradecimiento público por su lucha y entrega en defensa de su pueblo y en pos de un mínimo de justicia social. Labordeta les dijo: «Vosotros, Francisca y Emilio, sois unos de los pocos recuerdos dignos que, a este viejo reino ya agotado, le queda como espejo para levantar la vista con dignidad y decir que todavía no está todo perdido».

El arraigo. La fuerza del arraigo a un territorio, a un río, a un pueblo. Sobre ese sentir primario, atávico, profundo, se puso en marcha en Aragón la larga trayectoria por la defensa de los ríos y los valles frente a la amenaza de los embalses. Francisca y Emilio eran el referente, el icono que tomaba la recién nacida Coape para orientar su tarea. A lo largo de los años la fuerza del arraigo y el compromiso con la tierra se ha ido enriqueciendo con la racionalidad económica, social, ambiental y con la valiosa dimensión emocional de la Naturaleza. Pero probablemente lo que más haya calado en las entrañas de la sociedad aragonesa, de los políticos y los medios con una visión esencialmente productivista de los ríos, haya sido la determinación de unas gentes para vivir allí donde ellos y sus antepasados han vivido desde hace siglos. Aquella campaña de Coagret en los años 90 «Por la dignidad de la Montaña», inspirada en la actitud vital de gentes como Emilio y Francisca fue transformadora de verdad. De conciencias. Y por una vez de políticas, pues el gobierno de Aragón renunció a inundar pueblos, modificando ligeramente el modelo decimonónico «represamiento de ríos +regadíos=futuro de Aragón».

Emilio y Francisca, con las gentes de la Asociación Río Ara, nos regalaron a los aragoneses un valle. Lo salvaron de la inundación. Ojalá que la sociedad tuviera la grandeza de agradeceros vuestro regalo, que es un regalo de reyes, como los de aquellos señores que conseguían nuevas tierras para su reino. Y ojalá que el sentimiento de apego profundo a la tierra, a la Naturaleza que nos sustenta cada día, crezca con vuestro ejemplo. Un abrazo fuerte.

JOSÉ MANUEL NICOLAU IBARRA

Profesor de Ecología. Universidad de Zaragoza

El río Huerva se seca en Tosos

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La Coordinadora de Afectados por Grandes Embalses y Trasvases (COAGRET) protesta por la decisión de la CHE de cerrar las compuertas del embalse de Tosos dejando seco el río Huerva. Consideramos que la CHE debería ser la primera en respetar la legislación vigente en relación a los caudales ambientales.

Por otro lado desde COAGRET queremos recordar a la opinión pública que los embalses de uso agrícola siempre se vacían después de una campaña de riego, al final del verano y que las siempre escasas lluvias de verano nunca los han llenado. La escasez de lluvia y nieve en invierno y primavera ya era conocida antes de la campaña de riego.

Nos preocupa que el estado actual de algunos embalses se pueda deber más a una mala gestión de desembalses que a una sequía que no puede ser definida todavía como extraordinaria.

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Expertos alertan de la «degradación profunda» del Ebro

TELECINCO.ES

Expertos y profesores de la Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA) han alertado de la «degradación profunda» que sufre el río Ebro y han reclamado que, en materia de gestión de aguas, se «recupere el sentido común».

Expertos y profesores de la Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA) han alertado de la «degradación profunda» que sufre el río Ebro y han reclamado que, en materia de gestión de aguas, se «recupere el sentido común».

En un rueda de prensa, el fundador de FNCA, Pedro Arrojo, ha observado que, aún en épocas de mayor estiaje, «no ha habido estos impactos» en el río, que «nunca» ha presentado su estado actual. Así, ha remarcado que el Soto de Cantalobos «se está secando».

Arrojo ha explicado que el Ebro presenta, a su paso por Zaragoza, una gran presencia de algas, lo que denota «la eutrofización del río», con falta de oxígeno, bajo nivel de agua y exceso de contaminación con fosfatos, que se suman a una regulación de caudales que impide la existencia de crecidas de invierno y un exceso de nutrientes procedentes de las estaciones depuradoras y de lixiviados de cultivos.

Además, en la ciudad, «el azud y el dragado están en el centro de un diagnóstico más profundo que habría que hacer», según ha señalado Arrjo. De este modo, ha asegurado que desde la Fundación «no se piden responsabilidades ni que se pague por lo que hizo, pero sí que cambien las actitudes» y «mirar al futuro de manera más seria y rigurosa» para conservar el Ebro.

En este sentido, el catedrático emérito de hidrogeología de la Universidad de Zaragoza, Javier Martínez Gil, ha subrayado que la presencia de algas está causando «el desagradable aspecto» del río en la capital aragonesa y del Soto de Cantalobos, del que ha dicho que «forma parte del patrimonio, la memoria e identidad de esta tierra», y cuyos problemas aún se deben diagnosticar.

Asimismo, ha apuntado como algunas zonas a nivel local, en la Cuenca, mantienen un estado «impresentable» con ríos pirenaicos «secos» en municipios como Biescas, y en la capital aragonesa «debajo del agua hay tarquines en cantidad, que son las toneladas que se han estado vertiendo de vertidos urbanos y de la industria y ahí están atrapadas, bajo la alfombra» y una intervención en el río tendría que «intentar reparar esto».

Martínez Gil ha indicado también que lo que está ocurriendo en Zaragoza «pasa en todo el Ebro y en otros ríos» y se trata de la «degradación profunda» de los cauces por falta de agua que «se queda en los regadíos, en el camino» y ha instado a «recuperar el sentido» común en la gestión del recurso.

PRESENCIA DE ALGAS

Sobre la presencia de algas, el catedrático de la Universidad de Sevilla, Leandro del Moral, ha detallado que ya existían precedentes en el Ebro, «pero nunca con la potencia con la que se manifiesta» ahora y ha opinado que las normativas sobre aguas «no pueden hacer frente a la tendencia estructural de degradación», sino que se necesita «voluntad» para cambiar.

Asimismo, Leandro del Moral ha apuntado que también las alteraciones en las riberas, «aunque sean para un uso social positivo, afectan negativamente a su conservación» y, sumado a otros factores, «dan lugar al proceso de decadencia y degradación».

REGADÍOS

Respecto a la incidencia de los regadíos, sus retornos y la contaminación que provocan, Del Moral ha advertido de que en la actualidad no existe una tecnología que permita depurar su contaminación, sino que existe tecnología para «minimizar» sus efectos y acciones «de buenas prácticas». En este punto, Pedro Arrojo ha detallado que sí «habría tecnología, pero no es viable», como un sistema de ósmosis inversa, que sería «muy costoso por el precio y la infraestructura».

Por ello, ha defendido que «lo más barato para empezar a mejorar, y que podría tener un consenso general, en una perspectiva de cambio climático en la que «gran parte de los regadíos que se han hecho van a tener problemas para mantenerse», sería establecer un plan de retirada voluntaria de regadío indemnizada, como hace Europa a través de las subvenciones agrarias. «Pero, en serio, para retirar regadíos con fuertes niveles de salinidad, con fuertes problemas de drenaje y con bajísima productividad», ha aseverado.

De esta forma, según ha asegurado, se podrían retirar regadíos «de las zonas más salubres, menos productivas, a un coste de indemnización moderado y que los agricultores aceptarían» y, como ejemplo, ha expuesto que así se recuperaría agua «de alta calidad por menos de cuatro céntimos de euro el metro cúbico.

«También las buenas prácticas agrarias y la agricultura ecológica favorecerían la reducción de la contaminación a los ríos y Alemania ya está consumiendo en proporciones de más de un 30 por ciento de los productos de consumo de agricultura ecológica», ha apuntado Arrojo, que ha preguntado «por qué no se puede entrar por ese camino más racional» y favorecer la actividad de productores familiares, lo que reduciría la carga contaminante de pesticidas. «Habría que apostar en esas líneas», ha afirmado.

Arrojo también ha explicado que la salinización, en el caso del Ebro, «no produce las algas pero sí la degradación de las aguas», al señalar que según documentos internos de la CHE «hay tierras que están exportando a los cauces entre 8 y 10 toneladas de sal por hectárea y año, tierras que nunca debieron regarse porque no son adecuadas para el regadío».

«HAY POSIBILIDADES DE MEJORAR»

No obstante, Arrojo ha manifestado que «como algunas cosas se han hecho mal y en algunas cosas se ha sido muy ineficientes, eso da una ventaja y es que el colchón para mejorar lo que se está haciendo es grande y hay posibilidades de mejorar, pero hay que tener voluntad para promover eso y consensuar incentivos a agricultores y saber parar la máquina y no seguir creciendo un regadío que no tiene futuro».

«Tenemos en perspectiva el cambio climático, tenemos el Ebro hecho unos zorros, tenemos un regadío que no va a aguantar y la perspectiva de que no va a haber para esto, pero sigue dando votos el hablar de nuevos regadíos», ha criticado Arrojo, al lamentar que «no hay señales en el horizonte de que los gobernantes tengan la más remota intención de entrar en esta lógica» de reducir la cantidad y mejorar la calidad, algo que sería «clave».

Finalmente, Javier Martínez Gil ha observado que «la raíz del problema es que no hay voluntad» de cambio «ni conciencia social» y aún se debe diagnosticar el problema, al tiempo que ha estimado que «no las autoridades no quieren adaptarse a una realidad» como la degradación del Ebro mientras se impulsan «despropósitos como Biscarrués o Yesa».

Una ‘regada’ popular pide soluciones para Cantalobos

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(18/09/2011)

Unas 200 personas ‘abrazan’ el soto para alertar de que el paraje se muere de sed

Calderos, regaderas, garrafas, botellas… y hasta una sulfatadora. Cualquier recipiente servía ayer para simbolizar el deterioro que sufre el soto de Cantalobos, situado en el entorno del barrio de Las Fuentes y uno de los parajes de mayor valor natural de la ribera del Ebro. Los ecologistas aseguran «que se está muriendo de sed» y lo achacan principalmente a las obras que se han producido en su entorno, tanto en el cauce (azud, dragado) y la margen del río (corte de acequias).

Para aliviar la imperiosa necesidad de agua, más de 200 personas acudieron este sábado a la llamada de 21 entidades ecologistas, sociales y vecinales para participar en la regada popular de este bosque de ribera, que a pesar de estar bañado por el Ebro presenta desde hace varios veranos claros signos de sequía.

La mañana reivindicativa comenzó en la margen derecha del azud de Vadorrey, en Las Fuentes, con el despliegue de la pancarta Salvemos Cantalobos y la lectura de un manifiesto que instó a las instituciones a tomar cartas en el asunto para no echar a perder este privilegiado espacio natural. Seguidamente, los participantes andaron hasta el soto para realizar un acto simbólico de riego. La protesta concluyó con una cadena humana que abrazó este enclave en peligro de desaparición.

UNA CANALIZACIÓN «El soto necesita agua, como la ha tenido siempre, bien por la huerta o por el río», reclamó ayer Ismael Sanz, miembro de la asociación naturalista Ansar. A su juicio, la muerte de este bosque se debe a diferentes factores, entre ellos, las obras del azud y el dragado realizado a la altura del cuarto cinturón. Estas intervenciones, asegura, han hecho bajar el nivel freático y la lamina de agua, lo que dificulta que el soto pueda nutrirse. También atribuye la desecación a que Cantalobos ha dejado de recibir las aguas sobrantes de la huerta de Las Fuentes, por el cierre de acequias y drenajes, sobre todo, debido a la construcción del camino natural de La Alfranca.

«Hay soluciones muy fáciles y económicas», apuntó Sanz, quien urge a llevar agua desde la huerta con una canalización que permita regar este espacio. Ansar señala al Gobierno de Aragón, propietario de buena parte del suelo del soto y con competencias medioambientales, como principal responsable de la solución del problema. «Las instituciones se echan la pelota de unas a otras sin que nadie haga nada», lamentó Sanz.

Emilio Garcés Frechín, de Jánovas

Creo que solo Francisca, su mujer y compañera de pelea, sabe de verdad lo que luchó por Jánovas este hombre que ahora ha muerto. Cuando fui a su casa por primera vez, pidiéndoles que me contaran su historia, ella me dijo:

-Hija mía, eso es imposible de contar. Solo lo puede saber el que lo vive.

Tiempo después, cuando ya me había adentrado en los pormenores de aquel drama casi increíble, había hablado con las familias expulsadas del pueblo, había buceado en los archivos… cada vez que me encontraba con nuevos papeles firmados por “Emilio Garcés Frechín, de Jánovas”, reclamando esto, poniendo en conocimiento de las autoridades esto otro, elevando sus protestas una y otra vez al Ayuntamiento de Fiscal por las constantes agresiones que sufrían, o declarando en los juzgados, me acordaba de las palabras de Francisca. Qué razón tenía: yo solo me estaba acercando a aquellas vivencias años después y desde lejos, pero podía darme cuenta de lo que significaban. Tantos años sin darse por vencido, sin agachar nunca la cabeza, respondiendo a todo, atento a todos los frentes. Día tras día, durante tantísimo tiempo, plantando cara a quienes, seguro, no habían contado en sus proyectos, balances, previsiones y cálculos de todo color, con encontrarse un hueso tan duro de roer.

Emilio se enfrentó al hostigamiento constante de los empleados de Iberduero, a los hombres de corbata y a los de tricornio, a los papeles con sello y membrete, y también a la incomprensión de muchos vecinos, que lo consideraron un loco. “¡Marcha, que te sacarán! ¡Marcha, que esto no tiene remedio! ¡Marcha, que no vas a poder con ellos! ¡Marcha de una vez, que por tu culpa no se hace el pantano ni se hace nada!”. Y él les respondía, socarrón: “Tranquilos, que no beberé tanta agua. Si hacen el pantano, ya me iré”.

Desde que, en enero de 1984, Emilio y Francisca salieron por fin de Jánovas y se instalaron en Campodarbe, la lucha ya no fue tan intensa, aunque desde luego no cesó. Emilio y Francisca mascullaban su rabia: “¿No tenían tanta prisa para echarnos de Jánovas? Pues ahora ya tienen el pueblo vacío: ¿dónde están las obras, dónde están las máquinas, dónde está el maldito pantano?”.

En ningún lado. Ni entonces, ni ahora, ni nunca. Para cuando echaron a los Garcés, los gerifaltes que habían proyectado la presa ya no tenían nada claro que fueran a llegar a hacerla alguna vez: buf, aquello dependía de muchas cosas. Pero de todos modos, los echaron. ¿Qué más daban aquellos dos viejos? ¿A quién importaban?

A ellos no, desde luego; igual que todos los demás que no fueran de su clase, la de los privilegiados, la de los poderosos y ricos. Pero sí que nos importan, y nos importarán por siempre, a todos los aragoneses de bien. Incluso diría que a todo aquel que tenga un mínimo de honra, orgullo y dignidad, sea de donde sea.

Cuando lo conocí, aunque ya era bastante mayor, Emilio aún conservaba su brío y se le encendía la mirada cuando hablaba de Jánovas, con aquel tono de voz suyo tan poderoso. En el 2004, cuando se presentó el libro en Boltaña, ya sin embargo se le habían achicado los ojos y empezaba a ser evidente que el peso de la vida se le estaba apoderando. La última vez que lo vi, hace pocos años para la fiesta de San Miguel, todavía hablaba de volver a Jánovas.

Dicen sus hijos que él, en su cabeza, había vuelto a Jánovas hace ya unos años. Salió de la realidad de su decrepitud, esa que nos vuelve niños cuando nos vamos acercando al final, y se instaló felizmente en el lugar que amaba. Recreó aquel entorno lleno de vida, aunque solo para sí, como un acto último de justicia poética.

La otra, la Justicia con mayúsculas, aún la estamos esperando.

Éramos conscientes de que, al ritmo que llevan las cosas, Emilio no volvería nunca físicamente a Jánovas. Pero hoy se me come la rabia de pensarlo: si hubiera habido justicia de la de verdad, él habría cerrado los ojos en el pueblo por el que luchó toda su vida, y habría descansado para siempre en el pequeño cementerio cobijado a la sombra de la iglesia, esa iglesita preciosa que durante un tiempo llegó a ejercer de pajar y de corral para ganado por obra y gracia de Iberduero, hoy Iberdrola, y de la Comisaría de Aguas de la CHE. Cada vez resulta más difícil reparar el daño cometido, cada vez resultan más insultantes las indignas exigencias de Endesa, la actual hidroeléctrica titular, empeñada todavía en hacer negocio sobre aquella barbaridad, cada vez resultan más bochornosos los paños calientes y las componendas.

Descansa en paz, Emilio, todo lo en paz que puedas. Tu espíritu combativo y luchador sigue vivo en tus hijos, que son magníficas astillas de tal palo. No esperan la justicia con los brazos cruzados, y no están solos: tienen a Francisca y tienen buenos compañeros de pelea, pues no habrás olvidado que ahí están los Buisán y otras familias que no conozco tanto, pero que arriman y arrimarán el hombro para no reblar, no reblar, no reblar nunca hasta que Jánovas vuelva a vivir.

Ese día, que “habrá que empujarlo para que pueda ser”, brindaremos por ti y por tu memoria todos quienes te quisimos y admiramos, que somos muchos. Brindaremos, sí, muy alto, y cantaremos muy fuerte, agradeciendo más que nunca tu lucha y tu tesón, porque fue la que abrió el camino, la que hizo posible lo demás. La que nunca olvidaremos.

¡Por Emilio Garcés Frechín, de Jánovas!

Por Marisancho,

de su blog http://inde.zaragozame.com/2011/09/14/emilio-garces-frechin-de-janovas/

Protesta por la actitud de la Comisión de peticiones acerca de Mularroya

Ante la noticia de que la mesa de la Comisión de peticiones de las Cortes ha decidido volver a otorgar el derecho a replica a los comparecientes en ella a partir de la siguiente sesión, desde Jalón Vivo y COAGRET queremos denunciar el agravio hacia nuestras asociaciones y el escaso interés democrático en escucharnos, por parte de los miembros de la Mesa de Comparecencias y peticiones ciudadanas, al impedirnos tener la posibilidad de replicar a los grupos parlamentarios en nuestra comparecencia en la sesión de la Comisión que tuvo lugar el pasado martes, 13 de septiembre para explicar nuestros argumentos contra el pantano de Mularroya. Entendemos esta actitud como discriminación hacia nosotros, que debería ser impropia de representantes públicos, de parlamentarios que deberían promover y acoger con empatía la participación y propuestas de entidades y asociaciones cuando se dirigen a las Cortes de Aragón para expresarse.

La decisión de la mesa de impedirnos tener el derecho a replica tras los grupos parlamentarios le restó interés y efectividad a la comparecencia, y es especialmente grave puesto que hasta ese momento, nunca en las Cortes de Aragón se escucharon los argumentos de las organizaciones que nos oponemos a la construcción del pantano de Mularroya. Ante la rectificación de la Mesa acordando garantizar la réplica, nos sentimos indignados por el trato recibido, considerando que no se trata de un hecho fortuito sino que demuestra el temor de los grupos políticos representados en las Cortes de Aragón a contrastar sus argumentos a favor de la obra, totalmente inconsistentes y desfasados desde todos los puntos de vista, sobre todo ambiental, económico y social ya que l E.I.A. está anulado por sentencia de la Audiencia Nacional, el proyecto se va encareciendo diariamente sobre el presupuesto inicial, sin que se informe a los agricultores que lo demandan del precio final que tendrán que pagar de canon (superior a 300 euros/ha./año en este momento) y la falta de sensibilidad que demuestran para entender valores como el patrimonio natural, que hace que entendamos el río no solamente como un recurso a explotar, sino que forma parte de nuestra propia identidad.

Consideramos que este tipo de actitudes hacia las entidades sociales menoscaban nuestro derecho colectivo de petición, y convierten las intenciones del Sr. Presidente de las Cortes de Aragón de darle mayor relevancia a esta Comisión, en un brindis al sol.

En este sentido, vamos a solicitar y a exigir ante las Cortes que los grupos parlamentarios escuchen nuestra respuesta a sus intervenciones el pasado día 13, denunciando nuestra indefensión ante la Presidencia de las Cortes de Aragón y el Justiciazgo.

Jalón Vivo reclama en las cortes el descarte del embalse de Mularroya

Antes de nada, queremos denunciar como un déficit democrático, el que en la Comisión, no hayamos podido responder en un turno de replica a los grupos políticos, por decisión de la Mesa de la Comisión, sin tener en cuenta nuestra petición de ello, ni tampoco la de algunos grupos parlamentarios en el mismo sentido. Consideramos que las comparecencias en esta comisión, sin la posibilidad de tener este turno de replica pierden efectividad y sentido.

En la comparecencia, Paco Bernal, de Jalón Vivo, ha expresado que por primera vez, Jalón Vivo ha tenido la oportunidad de hablar sobre el pantano de Mularroya en una institución pública aragonesa, sin que se haya tratado nunca este asunto en la Comisión del Agua de Aragón. Ha denunciado lo que supondrá un trasvase de aguas del Jalón al Grío de unos 250hm3/año cuando los propios documentos de la planificación de la CHE afirman que para mejora de garantías y nuevos usos la máxima disponibilidad del Jalón es de 40hm3/año. Además diferentes estudios y tesis doctorales demuestran que a través de baterias de pozos y otras alternativas se podrían conseguir recursos suficientes para el regadío con costes hasta 20 veces inferiores, en una obra que ya va por algo más de 200 millones de euros de presupuesto. Antes del incremente del 25% de la obra este verano, el coste por hectarea y año para los regantes que se beneficien del pantano era de 312 euros, ya siendo una cantidad inasumible completamente para estos regantes. Más aún con la repercusión de la subida del presupuesto. Subrayamos nuestra extrañeza sobre que ningún grupo político haya mostrado preocupación alguna por este desfase presupuestario, y por el propio sentido de realizar una obra tan costosa para la hacienda pública y para los posibles usuarios de ella.

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