Llano y montaña

DIARIO DEL ALTO ARAGÓN

(09/04/2011)

En el nivel de estupidez en que los humanos nos desenvolvemos en los últimos tiempos, nos estamos acostumbrando a que la machacona repetición de una idea la transforma en verdad revelada. Algo así pasa con cosas como la energía nuclear, las razones de la crisis, el comportamiento de los bancos, Gran Scala, o como en nuestro caso, el regadío.

En base a un pensamiento superado, a un ideario con escasa justificación científica, ética y social, cientos de aragoneses van a pedir que el agua del Pirineo riegue Los Monegros, o tal vez sería mejor decir las cuentas corrientes del latifundio del agronegocio.

De poco parecen servir las directivas marco europeas que devuelven a la naturaleza el valor que el hombre nunca debería haberle robado. Al grito de «Agua y desarrollo», o cualquier otro, la ramplonería va a pedir que el discurso hidráulico siga anclado en el siglo XIX.

Las lecciones que la naturaleza le está dando últimamente al hombre debería ser razón suficiente para instalar la prudencia en la gestión de toda actividad humana y volver a pensar con qué modelo social y económico queremos construir el presente.

Recomendable para estos casos leer «Por tierras de España» del maestro Machado y esperar que el llano y la montaña puedan un día caminar unidos.

Abunda el hombre malo del campo y de la aldea,/ que bajo el pardo sayo esconde un alma fea.

Jesús Sampériz

Vieja cultura del agua… y de lo demás

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(09/04/2011)

Hoy se manifiestan los partidarios y beneficiarios del presunto pantano de Biscarrués. Sea enhorabuena. Reclamar embalses en los escasos tramos de los ríos aragoneses aún no domesticados es desde hace mucho tiempo una actividad oficiosa, un recurso elemental del imaginario político y social de Aragón. Es también (y ya me disculparán por lo que voy a escribir) una muestra de que la Tierra Noble sigue anclada en referencia antiguas; en este caso, la Vieja Cultura del Agua.

La legítima aspiración al regadío (aspiración que nunca queda satisfecha) ha fagocitado todas las estrategias rurales, de la misma forma que el esquí ha monopolizado todas las propuestas para la montaña. Unos líderes y una ciudadanía incapaces de entender las nuevas fronteras empresariales, los nuevos usos de los recursos naturales y las nuevas exigencias de la economía sostenible sólo pueden aferrarse a viejos clichés. Por ejemplo, acopiar a precio de oro recursos hídricos y cultivar con ellos los mismos transgenicos que en los Estados Unidos salen a mitad de precio. Negocio redondo.

Una de las cosas que más me mosquea de nuestros grandes referentes hidrológicos es que sus dos hitos fundamentales, el Pacto del Agua en Aragón y el Plan Hidrológico Nacional de la era Aznar (es decir el binomi pantanos-trasvase) fuesen elaborados por dos políticos de lo más ful: el socialista Antonio Aragón y el conservador Jaume Matas, respectivamente. El primero acabó en la cárcel por sus andanzas con Roldán y la peña navarra; el segundo está en libertad bajo fianza pendiente de juicios en los que le piden años de prisión por presuntos choriceos en las Baleares. Ahora mismito, la fiscalía anda hurgando en algunas concesiones del instituto Aragonés ¡del Agua!. Ya es casualidad, ¿eh?

Tras el fracaso de los embalses de El Val, Lechago y otros, el empeño de Biscarrués y la amenaza que proyecta sobre una zona económicamente activa gracias al río Gállego parece pura obstinación. Este enredo es además el símbolo de un forma (errónea e insostenible) de entender el futuro de Aragón. La Europa más activa y desarrollada está en otra onda. Y aquí, en Babia.

José Luis Trasobares

Otro informe en contra de la obra

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(09/04/2011)

En vísperas de la manifestación a favor de la construcción del embalse, siete expertos vuelven a dejar en evidencia –y por primera vez con argumentos jurídicos– la infraestructura, que podría ser desautorizada por Bruselas.

A menos de 24 horas para que se celebre una manifestación para reivindicar la construcción del embalse de Biscarrués, un nuevo informe de parte cuestiona de forma severa la obra, hasta el extremo que sus consecuencias podrían ir más allá de una nueva polémica política. Siete expertos en Geografía, Ecología y Economía cuestionan el anteproyecto y el estudio de impacto ambiental y, por vez primera, se emplean argumentaciones jurídicas que podrían frenar la obra en Bruselas.

El ambiente está enrarecido, ante las voces cada vez más mayoritarias que ponen en duda la viabilidad del proyecto. Un dato es palmario: en octubre se anunció de forma inminente la publicación del informe de impacto ambiental. Ha pasado más de medio año y desde entonces solo ha trascendido –mediante filtración de los opositores– un informe de un organismo oficial poniendo en evidencia el embalse. Y según algunas fuentes, todos los documentos que tiene el ministerio van en ese sentido: Biscarrués ofrece más problemas que ventajas, hasta el punto que su ejecución podría estar en serio peligro. Una sospecha que se está generalizando incluso entre los que lo demandan con más insistencia, a la vista de las noticias que llegan de Madrid.

ANTICIPAR LA AGENDA

Los opositores a Biscarrués han tenido una habilidad: la capacidad de marcar la agenda y filtrar en momentos oportunos determinados informes. El que se conoció ayer ha sido redactado por la Fundación Nueva Cultura del Agua a petición de la entidad Seo-Birdlife. Y este encargo no es casual: es el mejor documento de esta entidad para presentar ante la Unión Europea en el caso de que salga adelante el proyecto de construcción del embalse. De hecho, se alude continuamente a la vulneración de diversa normativa comunitaria.

Uno de los argumentos que emplea es que se incumple la ley «porque no tienen en cuenta todas las alternativas al embalse», algo que vulnera también, según estos expertos, la Constitución Española.

PRESIONES Y VÍSPERAS

Los diversos dirigentes políticos, en especial los socialistas, son conscientes de la importancia que tiene este pantano para más de cien mil altoaragoneses. Biscarrués es visto, por tanto, como un elemento de desarrollo económico y un caladero de votos. Llegar a una campaña electoral con el debate abierto supondría un elemento muy negativo para un feudo tradicional del PSOE gracias, precisamente, a su política hidráulica y agraria.

Un revés en este sentido podría suponer un vuelco en las urnas. El ministerio habría querido que se dieran las opciones para sacar adelante el impacto ambiental estos días. Ante la imposibilidad de que sea así, ha ganado tiempo diciendo que dentro de un mes resolverá.

El hecho de que mañana haya notables ausencias políticas (en el PSOE y también en el PP) se ha interpretado como un temor de los dirigentes a que finalmente se tenga que dar carpetazo a una de las grandes obras hidráulicas incluidas en el Pacto del Agua de Aragón (tras un intenso debate que dura ya 20 años). Y los resquemores se agudizan entre los regantes, que aún recuerdan cómo se suprimió Santaliestra en el Ésera y cómo Yesa (en el Aragón) está ralentizado y también envuelto en un mar de polémica. Y más en un momento en el que no hay dinero para hacer una obra de tal magnitud.

Al tiempo, en el ministerio reina la preocupación. Los técnicos asisten preocupados a los múltiples informes que llegan que objetan la obra. ¿Qué técnico se expondría a firmar un informe positivo ante tantas trabas un impacto favorable?

LOS FIRMANTES

El informe que trascendió ayer a pocas horas de la manifestación está elaborado por destacados expertos. Algunos de ellos, protagonistas en otras épocas de la polémica hidráulica que se revivió durante el trasvase que pretendió hacer Aznar y derogó Zapatero. Estos son: Pedro Arrojo (Universidad de Zaragoza); Abel La Calle (Universidad de Almería); Antonio Casas (Universidad de Zaragoza); Nuria Cid (Universidad de Barcelona); José Javier García (Universidad de Zaragoza); Alfredo Ollero (Universidad de Zaragoza); y Narcís Prat (Universidad de Barcelona).

EL CASO MONEGROS-II

La fundación destaca que los incumplimientos no se limitan a la Directiva Marco del Agua y el estado del río Gállego, sino también a la protección de la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) de Monegros y al LIC Bajo Gállego. Jurídicamente se constata que «el planteamiento sesgado de un análisis de alternativas constituye un fraude, tal y como explicita la normativa europea». Asimismo, y en un argumento que sirvió para paralizar una fase de regadío en Monegros, la Monegros-II, se señala que la construcción del embalse de Biscarrués tendría «importantes e irreversibles impactos sobre el río Gállego y sobre el ecosistema estepario de Monegros».