Denuncian explotación excesiva de los recursos naturales

DIARIO DEL ALTO ARAGÓN

(13/03/2011)

Un grupo de activistas se concentra en el embalse de Yesa y en Sangüesa

La Asociación Río Aragón y la Plataforma «Yesa+NO» mostraron su oposición al modelo «dominante» de «sobreexplotación» de los medios naturales de la montaña y el entorno del embalse de Yesa, a través de un manifiesto leído ayer en el transcurso de sendas protestas organizadas junto a la propia presa y en la localidad navarra de Sangüesa, con motivo del «Día Internacional de Acción contra las Represas y por los Ríos».

Ambas organizaciones consideran que llegó el momento de «acabar» con el modelo que «trajo una profunda crisis», después de «años de una gestión irresponsable y ambiciones desmedidas», además de una «sobreexplotación de los recursos naturales», en el caso de los ríos Aragón, Gállego o Irati. «Todos los ríos tienen derecho a un futuro mejor que el que les deparan los proyectos como el recrecimiento de Yesa», manifestaron.

Para Río Aragón y la Plataforma «Yesa+NO», incrementar la capacidad de Yesa resulta «innecesario e insostenible» para este territorio, «peligroso» para los vecinos y «ruinoso» en lo que se refiere a las instituciones, y en una jornada como la de ayer, los colectivos comparten «un sentimiento de comunidad y solidaridad renovada» hacia los ríos.

En este caso, el proyecto, según dijeron, resultará «innecesario», al existir «alternativas que pasan por mejorar el uso eficiente de la mucha agua que se extrae del río Aragón», especialmente «en las grandes superficies de regadío de las Bardenas, por garantizar el abastecimiento a Zaragoza, dando prioridad a su uso desde el pantano de la Loteta».

Aseguran que recrecer el embalse de Yesa, igualmente, es «insostenible», puesto que responde a «viejos esquemas hiperreguladores de ríos herederos de la política franquista», al «inundar» un territorio «ya desvertebrado» con el actual embalse. Asimismo, el proyecto supondrá «destruir» varias Zepas y zonas LIC, y «atentar» contra la ruta del Camino de Santiago.

En tercer lugar, consideran que lo «peligroso» de Yesa se debe a que sería «un atentado irresponsable» contra «la seguridad, la tranquilidad y la vida» de los vecinos, a quienes se les «oculta» información relativa a la falta de estabilidad de las laderas. Y por último, este proyecto es «ruinoso», puesto que su presupuesto «casi triplica» el coste de su adjudicación, aseguraron.

Para los activistas, el recrecimiento del embalse de Yesa se encuentra impulsado por «los grandes intereses cortoplacistas y especulativos de la clase política dominante, cobarde para adoptar una postura enérgica de cambio». A ello, se añade, a su juicio, «la ambición desmedida» de las empresas eléctricas y la voluntad de los «trasvasistas», que «esperan el momento adecuado».