Biscarrués, más de dos décadas de lucha

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(20/02/2011)

Los detractores del embalse Biscarrués llevan 24 años de protestas, huelgas de hambre y encadenamientos En 1987, los vecinos de Erés salieron a la calle por primera vez.

Llevan 24 años de lucha desde que un 16 de febrero de 1987 la CHE (Confederación Hidrográfica del Ebro) anunciara la construcción del embalse de Biscarrués. Y saben que el inminente dictamen sobre la evaluación ambiental del actual proyecto –mucho más pequeño que el inicial– es el momento clave para dilucidar el futuro de la zona. Ellos son la parte contraria al proyecto. Y entre quienes lo apoyan y defienden como motor de futuro están los regantes y el propio Gobierno aragonés.

«Creemos que esta obra ni es urgente ni vital por el tiempo transcurrido. Pero también, que es ahora cuando existe una oportunidad para cumplir con la ley y buscar otras alternativas después de que, por primera vez, se hayan hecho públicos unos informes técnicos reconociendo las afecciones que el pantano acarrearía», explican desde la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos en referencia a los documentos del Cedex.

El 17 de febrero de 1987 fue la primera vez que los vecinos de Erés aparecieron en los medios de comunicación. El primer proyecto incluía la inundación del núcleo rural, mientras que el actual lo salva. Desde entonces, han sido siete los ministros nombrados que han tomado postura sobre el tema. «Es tremendamente injusto para un territorio vivir durante 24 años con una amenaza directa sobre su supervivencia, sin que nadie se preocupe por los afectados. La ministra ha recibido a los regantes que se benefician de la ruina de sus vecinos y no ha recibido a los que perderán su presente y futuro», añaden. Cristina Narbona fue la única que lo hizo.

Cientos de concentraciones convocadas, huelgas de hambre, marchas y manifestaciones para llamar la atención del resto de la población aragonesa conforman su trayectoria. «Es de admirar cómo esta zona de La Hoya de Huesca haya logrado, pese a esta losa de destrucción, generar alrededor del río Gállego un desarrollo sostenible basado en las aguas bravas», insisten.

Los primeros pasos los dieron conjuntamente con los afectados por el recrecimiento de Yesa –formando la asociación Coape (Coordinadora de afectados por Presas)–, creando también la primera asociación contra este proyecto, la Asociación de Amigos de la Galliguera. En 1994 se presentaron las primeras alegaciones y en 1996 se interpuso ya un recurso contencioso administrativo contra el Plan de Cuenca.

En 1996 nació la coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos, y desde entonces se integraron en la recién creada Coagret. Muchas de las actuaciones a partir de entonces las harán de forma conjunta con Coagret para rechazar los pantanos. Como huelgas de hambre, encadenamientos o la manifestación que reunió a 12.000 personas en Zaragoza en 1999.

La evolución

Tras la derogación del trasvase del Ebro en el 2004, el Gobierno de Aragón crea la Comisión del Agua para analizar y dar salida a los proyectos del Pacto del Agua firmado en 1992 que permanecían paralizados. El embalse de Biscarrués será uno de ellos.

A partir de entonces, comenzó a buscarse una alternativa al proyecto inicial. En julio del 2006 la Comisión del Agua desecha el proyecto de 192 hectómetros cúbicos y plantea una propuesta más pequeña sobre la que no se llega a ningún acuerdo

En junio del 2009, la administración presenta el anteproyecto de un pantano de 35 hectómetros cúbicos, que tampoco gusta a la Coordinadora. Y hoy, se está pendiente de la Declaración de Impacto Ambiental.