Riegos del Alto Aragón son como los controladores aéreos en el mundo del regadío

COAGRET quiere aclarar a todos los aragoneses, para evitar intoxicaciones de la opinión pública que, a pesar de las afirmaciones del consejero Arguilé:

El Gállego ya está suficientemente regulado, con los embalses de Lanuza, Búbal, Sabiñánigo, La Peña, Ardisa y La Sotonera (contando solo los grandes).

Que Riegos del Alto Aragón no solo utiliza las agua del Gállego, sino también las del Cinca con los embalses de Mediano y El Grado.

Que la dotación de agua que utilizan por hectárea y año es de 9.359 (m3/ha/año), de las más altas de la cuenca del Ebro.

Que la tan manida modernización no se utiliza para ahorrar agua sino para aumentar la superficie de riego.

Y que Riegos del Alto Aragón y la Confederación Hidrográfica del Ebro tienen en proyecto construir hasta 6 grandes embalses en la zona de Riegos del Alto Aragón.

Con estas condiciones Riegos del Alto Aragón son como los controladores aéreos en el mundo del regadío.

La Audiencia Nacional declara ilegal el bitrasvase del Ebro-Besaya

EL DIARIO MONTAÑÉS

(27/01/2011)

Las obras del bitrasvase Ebro-Besaya son ilegales, según una sentencia de la Audiencia Nacional (AN). La decisión de anular el procedimiento administrativo que dio lugar a la ejecución de este proyecto se basa en un error formal relacionado con la administración que promovió la evaluación ambiental, iniciativa que no debió recaer en el Gobierno de Cantabria sino en el Ministerio de Medio Ambiente. Pese a todo, el abastecimiento de agua a la ciudad de Santander no queda amenazado, de momento. Al margen de que las deficiencias en el procedimiento podrían subsanarse, frente a la sentencia misma cabe recurso ante el Tribunal Supremo (TS).

Según la Audiencia Nacional, ni la estimación de impacto ambiental debió haberse delegado en la comunidad autónoma, ni la evaluación de los posibles daños a los espacios protegidos se realizó del modo adecuado. Esa es la parte que estima del recurso promovido por la organización ecologista Arca y esa la razón de que las obras hayan sido declaradas ilegales.

No se estima, en cambio, el posible impacto sobre la Zona de Especial Protección de las Aves (ZEPA) del Pantano del Ebro ni sobre el Lugar de Interés Comunitario (LIC) del Pas. La sentencia, divulgada por Efe, califica la incidencia de la obra como «mínima» en el primer ámbito y como «nula» en el segundo.

En todo caso, esta resolución de la Audiencia Nacional supone un notable éxito para la asociación ecologista Arca, similar al que ya obtuvo en el año 2005 cuando una resolución del Tribunal Supremo declaró ilegal la depuradora del Vuelta Ostrera y ordenó su desmantelamiento. Uno y otro recurso fueron promovidos por el grupo ecologista contra las obras ejecutadas en la región por el Ministerio de Medio Ambiente.

Vuelta Ostrera

A diferencia de la sentencia de la depuradora de Vuelta Ostrera, la que se refiere al bitrasvase Ebro-Besaya no es firme. Puede recurrirse ante el Tribunal Supremo.

Por otro lado, fuentes judiciales consultadas por este periódico adelantaron ayer, a falta de una análisis más minucioso de su contenido, que los defectos formales a los que alude la resolución de la Audiencia Nacional podrían subsanarse mediante un nuevo expediente.

Ni el bitrasvase va a dejar de funcionar, de momento, ni sus instalaciones deben ser desmanteladas. El abastecimiento de agua a Santander y su entorno, para lo que fue diseñado, no se ve amenazado, por tanto.

Autovía del Agua

Otra derivación de la sentencia tiene que ver con el futuro de la Autovía del Agua, a la que está conectado el bitrasvase. En su día, Arca anunció que a una sentencia contraria al bitrasvase seguiría un nuevo recurso contra las obras de la Autovía del Agua. Sin embargo, el hecho de que su motivación esté más relacionada con los aspectos de forma que con los de fondo parece debilitar el riesgo de que, por esta vía, la Autovía del Agua pueda llegar a correr peligro.

Arca alegaba que la obra incumplía la Ley de Aguas, que dañaba los espacios protegidos, que su estudio no se apoyaba en las necesidades reales de abastecimiento de agua a Santander, que tampoco estudiaba posibles alternativas, que vulneraba las competencias de la Confederación Hidrográfica del Norte y, por último, que incumplía la Ley del Suelo. Ninguna de esas razones ha sido estimada, sino «la falta de actuación del órgano ambiental de la Administración central», en una obra declarada de interés general. «No por la falta de actuación del órgano de la comunidad autónoma -añade la sentencia-, sino porque su estimación de impacto no puede tener otro valor que el de mero informe a la consulta preceptiva».

El informe «no incluye la mínima motivación que justifique la conclusión a la que se llega», cuando la Unión Europea (UE) exige que toda obra que afecte a espacios protegidos por la Directiva de Hábitats «debe ir precedida de una evaluación adecuada de sus repercusiones sobre el lugar identificado».

El bitrasvase Ebro-Besaya fue promovido por el Gobierno de la Nación en la etapa de José María Aznar (PP), en el marco del Plan Hidrológico Nacional, pero no decayó con la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero a la Moncloa, pese a que este anuló la mayoría de las actuaciones previstas. Finalmente supuso una inversión de 62 millones de euros. Fue inaugurado en el año 2007.

Son inadmisibles las presiones del Gobierno de Aragón y regantes para forzar la construcción de Biscarrués

COAGRET considera muy grave la presión política ejercida por el Gobierno de Aragón y por la Comunidad de Riegos del Alto Aragón para intentar modificar los criterios técnicos de la Dirección de Calidad y Evaluación de Impacto Ambiental respecto al proyecto de embalse de Biscarrués. Igual o más grave nos parece el hecho de que al parecer el secretario de Estado de Medio Rural y Agua, Josep Puxeu también haya presionado para modificar dicho criterio técnico. Finalmente lo más grave sería que la Ministra, cediendo a estas presiones, intente modificar la decisión técnica de la Dirección General.

COAGRET ha defendido y propuesto siempre alternativas más sostenibles y menos impactantes que el embalse de Biscarrués. Y estas alternativas existen. Nunca hemos negado el derecho de los regantes de Monegros a tener unas garantías aceptables de riegos, pero siempre hemos entendido que eso no pasaba necesariamente por construir un embalse más en el Gállego.

COAGRET quiere recordar que el estudio y la propuesta de unas alternativas mejores y menos impactantes ecológica y socialmente era una obligación del Gobierno de Aragón, y de los promotores (la CHE y las comunidades de regantes), al estar obligados por la Directiva Marco del Agua y los criterios de sostenibilidad de la UE. Pero no han hecho nada. En este caso, como en otros muchos, son las organizaciones sociales las que han hecho, con sus mínimas posibilidades, el trabajo de nuestras instituciones.

COAGRET también sugiere a los partidos políticos de Aragón PSOE, PAR, PP e IU, y en especial al Consejero de Medio Ambiente de Aragón D. Alfredo Boné que se vuelvan a leer detenidamente lo aprobado por la Comisión del Agua de Aragón.

Lo que se aprobó no fue el embalse de Biscarrués, como deberían saber, ya que estuvieron allí. La Comisión del Agua acordó remitir al Ministerio todas las propuestas planteadas para la regulación del Gállego –embalse grande, embalse pequeño y sin embalse. Visto el impacto del embalse de Biscarrués, puesto en evidencia también por los estudios del CEDEX, la última opción, sin embalse, es la que parece más viable.

En COAGRET tenemos claro que las leyes obligan a todos, incluidos los políticos, y que las decisiones políticas no pueden estar por encima de la aplicación de una Ley. La arbitrariedad producida por las presiones políticas a la hora de aplicar los criterios de una Ley como la de Evaluación de Impacto Ambiental crean indefensión a los ciudadanos, desconfianza del estado y finalmente destruyen el estado de derecho.

Medio Ambiente baraja ya otras alternativas al embalse de Biscarrués

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(26/01/2010)

La opción que sopesa la ministra, Rosa Aguilar, pasaría por no construir la presa, sino seis balsas.Los informes negativos que arrastra el proyecto hacen temer que pueda terminar judicializado.

El Ministerio de Medio Ambiente baraja ya alternativas al embalse de Biscarrués. Según fuentes bien informadas consultadas por este diario, la titular de la cartera habría debatido ya con los técnicos otras opciones para la regulación del Gállego. Los informes negativos que arrastra el proyecto, el último emitido por el Centro de Estudios y Experimentación (Cedex) de Obras Públicas, serían los que recomendarían replantearlo. Sobre todo porque se corre el riesgo que, ante estas advertencias, la construcción del pantano terminase en los tribunales.

Las alternativas a Biscarrués que sopesa en estos momentos el ministerio pasarían por la construcción de seis balsas laterales, que servirían para regular el Gállego. Esta decisión acarrearía, previsiblemente, dejar a un lado el embalse, que tenía una capacidad del 35 hectómetros cúbicos, y que estaba acompañado, según el proyecto que tiene sobre la mesa Medio Ambiente, cinco balsas. En total se alcanzaban los 330 hectómetros cúbicos de capacidad.

Este nuevo rumbo emprendido por el ministerio supondría que las seis balsas –sin embalse, claro, que no se construiría– sumarían, de igual forma, esos 330 hectómetros cúbicos. Con esta decisión Medio Ambiente haría caso a una de las alternativas ofrecidas en su día por la Comisión del Agua, que apuntó tres posibilidades: un embalse grande, de 192 hectómetros cúbicos; uno pequeño de 35 –que es el actual–; o no hacerlo y optar por las balsas.

CONDICIONES La titular del ministerio ha discutido ya con su personal más cercano y de confianza cuáles serían las mejores opciones para encaminar la regulación de Biscurrués, atendiendo las recomendaciones de los informes y cumpliendo con las condiciones establecidas de la Comisión del Agua sobre el Gállego. Entre ellas figuraba la necesidad de almacenar 330 hectómetros cúbicos, que cualquier pieza de regulación no podría afectar al núcleo de Erés y que se debía salvaguardar la explotación turística del río. Las balsas permitirían seguir las recomendaciones de la Comisión del Agua, aunque la decisión final todavía no está tomada.

En todo caso, el Ministerio de Medio Ambiente tiene ya todos los estudios muy avanzados. Fuentes del Gobierno de Aragón informaron ayer que el dictamen definitivo, según las informaciones que se tienen en el Ejecutivo, podría hacerse público en un plazo de varias semanas. El director general de Calidad y Evaluación Ambiental del MARM, Jesús Huertas García, ha iniciado una ronda de contactos. Ayer se reunió con los regantes del Alto Aragón con el fin de conocer sus puntos de vista. También mantendrá encuentros con otras partes afectadas como alcaldes y ecologistas. El presidente aragonés, Marcelino Iglesias, también ha hablado del tema con Rosa Aguilar. Sobre todo porque el proyecto había quedado fuera de los presupuestos del 2011. Finalmente fue incluido, por lo que todo hace pensar, en la DGA, que el informe de Calidad Ambiente, que es el que dice sí o no, será afirmativo.

A pesar de ello, el portavoz del Gobierno y vicepresidente, José Ángel Biel, cargó ayer contra el informe de Cedex, al considerar que este organismo «no tiene competencias» para emitir este tipo de dictámenes. Según Biel, «se ha extralimitado en el ejercicio de su cometido», ya que se trata de un organismo del Ministerio de Fomento que ha hecho un estudio «que no le corresponde». Además lamentó que este informe se haya utilizado «por quienes se oponen» a la construcción del embalse, y antes de que fuera remitido a la DGA y a la CHE.

Con estos informes técnicos solicitamos una Declaración de Impacto Ambiental Negativa

Valoraciones de la Coordinadora Biscarrués – Mallos de Riglos al informe del CEDEX.

Esta coordinadora ante las noticias y declaraciones en la prensa dice:

Los estudios de Impacto Ambiental que son, por ley de obligada realización, se basan en informes técnicos completos.

En este caso los informes emitidos por funcionarios públicos de carrera, cuya dilatada experiencia profesional a nivel nacional, es reconocida ponen de manifiesto lo endeble del Estudio medioambiental de encargo realizado por la Confederación Hidrográfica del Ebro, parte interesada en la construcción del embalse.

Con precisas informaciones técnicas, las afecciones medioambientales, económicas y sociales son recogidas con nitidez y dan una idea del grave e irreversible impacto del proyecto sobre el territorio.

La única conclusión que se deriva del informe es que la Declaración de impacto Ambiental debe ser Negativa.

Por eso solicitamos al Ministerio que cumpla la ley emitiendo una Declaración de Impacto Ambiental Negativa, que es la única coherente y posible con los informes que tiene.

Se recuerda que no puede compararse este proyecto con el del anterior pantano aprobado en 1992, por un decreto de urgencia de sequía. El tiempo ha demostrado que el viejo proyecto no era tan urgente ya que no llego a construirse.

En estos momentos nos encontramos ante un proyecto nuevo que va a realizarse en el siglo XXI con otra realidad social y económica, en la que las afecciones sobre la comarca de la Hoya de Huesca son enormes, como muestran los informes, y no esta justificada la demanda.

Para esta demanda hay respuestas alternativas más racionales y modernas, como las balsas en el propio territorio de Monearos, que, dado que los beneficiarios están en el mismo territorio serán más rápidas de planificar y ejecutar, tal como lo ha sido el Embalse de El Salvador, en el Canal de Aragón y Cataluña.

Recordamos también que estos informes son públicos y no es necesario que sean filtrados, pues el derecho a la información pública, está recogido en las leyes.

Esta coordinadora espera que sobre los encargados del informe, funcionarios expertos en el tema, no recaigan presiones políticas inmerecidas.

El CEDEX pide desestimar el embalse de Biscarrués

Presentamos un documento elaborado por el CEDEX para la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, este documento sirve para asesorar a la Dirección General, antes mencionada, en la toma de decisión sobre el impacto ambiental negativo o positivo del anteproyecto de embalse de Biscarrués.

La conclusión final -textualmente dice:

“se considera que el proyecto debería desestimarse por presentar impactos ambientales críticos, no estar adecuadamente justificado, carecer de una verdadera evaluación de alternativas y no demostrarse razonadamente que salvaguarde los intereses generales desde una perspectiva global e integrada, como recoge la exposición de motivos del Real Decreto Legislativo 1/2008, de 11 de enero, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental de proyectos.”

pdfInforme CEDEX sobre Evaluación de Impacto Ambiental del embalse de Biscarrués505.46 KB

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La Asociación Río Aragón exige la paralización del derroche de fondos públicos que está suponiendo del recrecimiento de Yesa

Gastos como los 24 millones recién aprobados para arreglar las errores del proyecto o los destinados al mal llamado “Plan de Restitución”, son un escándalo en estos momentos de crisis

Exigimos que, como manda la DMA, se carguen los gastos ya efectuados a los beneficiarios del actual embalse, especialmente la Comunidad General de Riegos de Bardenas

El proyecto sólo beneficia a los que quieren el trasvase del Ebro

La reciente adjudicación de 24,2 millones de euros, para intentar arreglar las chapuzas que acumula la obra del embalse de Yesa y sus problemas de estabilidad en las laderas, está poniendo de relieve la magnitud del despropósito en que se está convirtiendo el inviable proyecto de recrecer el pantano.

Mientras recortamos presupuestos para colegios, hospitales, carreteras o servicios públicos básicos, aquí seguimos tirando los millones en una fiesta de gastos absolutamente inmoral. Una inmoralidad especialmente reseñable cuando se pretende así tapar la incompetencia de los ingenieros y técnicos que avalaron este proyecto, claramente fracasado, y que con sus actuaciones iniciales no hicieron sino agravar los problemas, ya señalados en su momento por René Petit, ingeniero responsable de la actual presa de Yesa.

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Nueva protesta contra el recrecimiento de Yesa en Zaragoza

La acción pretendía hacer ver a la población de Zaragoza que su factura del agua aumentará de forma considerable a costa de un proyecto que no necesitan

Activistas de la Asociación Río Aragón contra el recrecimiento de Yesa protagonizan una nueva protesta en la puerta del Corte Inglés de Zaragoza, aprovechando el comienzo de las rebajas. En el acto han lanzado miles de billetes inscritos con el lema «Este es el dinero que te quieren robar con el recrecimiento de Yesa. No te dejes engañar». Su reivindicación pretende concienciar a la población zaragozana del coste económico que les va a suponer este proyecto.

En el Corte Inglés del paseo Sagasta unas cuarenta personas esperaban impacientes la apertura de puertas para el comienzo de las rebajas. De forma repentina, y ante la sorpresa de los presentes, cuatro jóvenes vestidos con traje han lanzado al aire miles de billetes. La acción ha durado unos pocos minutos y los billetes han permanecido en el suelo mientras los curiosos los recogían para leerlos a lo largo del día.

El presupuesto actual del proyecto asciende a más de 300 millones de euros; se han gastado más de 100 millones y las obras prácticamente no han comenzado. Con la reivindicación de esta mañana se quiere hacer entender a la población de Zaragoza que su factura del agua aumentará de forma considerable a costa de un proyecto que no necesitan. Actualmente, Zaragoza ya bebe agua de Yesa y el abastecimiento está asegurado con el pantano de la Loteta. Por ello, quieren hacer entender a la población zaragozana que tendrán que pagar un proyecto que no necesitan.

El recrecimiento de Yesa también implicaría la inundación de 22 kilómetros del Camino de Santiago, haciendo caso omiso de una herencia cultural aragonesa que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además, la construcción de la nueva presa conlleva un grave peligro, ya que está situada sobre una falla geológica inestable, lo que puede provocar un deslizamiento de la ladera sobre el pantano. También cabe destacar la reiterada insistencia de la Administración por construir en una zona que ya sufrió y sigue sufriendo las consecuencias del actual pantano, construido en 1959.

El recrecimiento de Yesa

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(04/01/2010)

Es un caso de insolidaridad, en el que solo cuenta la codicia de unos frente a los derechos fundamentales de otros.

El conflicto del recrecimiento del embalse de Yesa es un ejemplo del modelo de sociedad decadente que hemos construido. Refleja el espíritu y la moral de unas formas de gobierno dominadas por grupos políticos con una visión cortijera de su función, en los que poca gente cree ya. El recrecimiento de Yesa es un ejemplo más del desmoronamiento moral y de la pérdida de identidad de la sociedad aragonesa. Estamos ante un caso de insolidaridad flagrante, en el que solo cuenta la codicia de unos frente a los derechos fundamentales de otros. Es el ejemplo de una Administración que lejos de velar por la buena gestión del patrimonio hidrológico del país, se ha convertido en marioneta de un complejo mundo de intereses invisibles que utilizan la gestión del agua, de los ríos, de los territorios y sus gentes como moneda de cambio de sus juegos.

Hace años, la entonces ministra del Medio Ambiente Cristina Narbona dijo en Zaragoza que si una cosa había aprendido a lo largo de su gestión, era que jamás impulsaría proyectos hidráulicos que no vinieran avalados por un mínimo consenso científico-técnico sobre su viabilidad. A su entender, la historia de nuestras políticas del agua está llena de proyectos que no se ejecutan o que llevan décadas de retraso, con escasa voluntad política de ejecutarlos pero que acaban generando falsas deudas históricas, objeto sistemático de desvíos presupuestarios escandalosos. Ese mismo día, la ministra prometió la pronta ejecución y puesta en servicio de uno de esos proyectos: el recrecimiento de Yesa.

Desde que se construyó el actual embalse, se sabe que conforma un escenario geológico y geotécnico altamente inapropiado, que conlleva posibilidades razonables de riesgos catastróficos. El empeño en seguir con esa obra ha hecho que antes siquiera de empezarla, los trabajos de acondicionamiento del terreno se hayan comido ya más del 200% del coste inicial estimado del proyecto.

Para mayor abundancia, el proyecto incumple el doble compromiso de nuestro país con la Directiva Marco del Agua, de mejorar el estado de salud de los ríos o en el peor de los casos de no empeorarlo, por un lado, y que los costes de las obras hidráulicas en el futuro deberán ser totalmente cubiertos por los beneficiarios, por otro.

Si creemos en la empalagosa retórica oficial acerca del medioambiente y la sostenibilidad, el río Aragón debería estar hoy en una UCI hidrológica. Lejos de esa realidad, lo que pretende hoy el lobi de nuestra Administración al unísono con la clase política interesada, es dar una vuelta de tuerca más a ese río hasta consumar el fluviocidio y hacer de él lo que ya en buen medida es: un cadáver hidrológico.

Y por si fuera poco, hay en ese proyecto una cuestión humana de fondo que la sociedad no debe pasar por alto. La comarca afectada y sus gentes ya han pagado con creces su parte alícuota al progreso general de Aragón con la quiebra moral que supuso la construcción del actual embalse. La Canal de Berdún, por su propia estructura de eje vertebrador y lugar de paso de cientos de miles de personas cada año hacia la montaña y la nieve, que fue asiento del más caudaloso manantial de aguas termales sulfurosas de España y de un río de aguas especialmente hermosas y vivas, nunca será lo que podría haber sido.

Hoy es primer Camino Cultural de Europa, y fue cuna de la historia de España, donde nacieron los primeros reinos que luego forjarían una realidad nacional gloriosa. Para mayor abundancia de sinrazones hay que decir que el proyecto no soluciona el pretendido problema, porque para poder evacuar el agua adicional embalsada tras el recrecimiento en los caudales requeridos en la época riego, el actual canal no lo permite. La construcción de un nuevo canal con sus correspondientes largos tramos en túnel, es tan obviamente injustificable que nunca se hará. En consecuencia, seguiremos obligados a sacar el agua del embalse en época de baja o nula demanda, para almacenarla en los nuevos embalses en tránsito ubicados en las zonas de consumo.

EL PRECIO FINAL del metro cúbico de agua servido es impredecible. El legítimo afán de incrementar el patrimonio de tierras de regadío de unos pocos ciudadanos no justifica el daño moral que se hace a otros. Por otra parte, es muy incierto el futuro del regadío extensivo como el que esta obra impulsa. No sabemos a quién estamos haciendo la cama a medio plazo; tal vez a una gran multinacional de la alimentación o de la fabricación de agrocombustibles.

La solución más racional y más justa está hoy por hoy en la opción cero. Sería socialmente más barato comprar regadío para dejar de regar y ganar en garantía, que seguir adelante con semejante controvertido proyecto, de tan negro futuro, que lleva coleando con promesas de inmediata ejecución desde el real decreto de la sequía de mayo de 1992 lo declara actuación de interés general y urgencia, y un mes más tarde apareciera como obra señera del Pacto del Agua de Aragón, sin el menor estudio de viabilidad, simplemente desde la vieja idea de que un embalse es una actuación intrínsecamente buena, sin reparar en costes de ningún tipo.

 

Javier Martínez Gil

Catedrático de Hidrología. Fundación Nueva Cultura del Agua