Multan con 2.500 EUR a los participantes en una protesta contra Biscarrués

HERALDO DE ARAGÓN

(20/10/2010)

La coordinadora antipantano inicia una campaña de apoyo para pagar las sanciones impuestas a cinco manifestantes.

Su participación en una marcha contra el pantano de Biscarrués le puede salir muy cara a un fontanero de Ayerbe, una maestra de Riglos y tres guías de empresas de aguas bravas. Tienen justo un mes para pagar la multa que les ha impuesto la subdelegación del Gobierno por manifestarse frente a la sede de Riegos del Alto Aragón el 18 de junio de 2009. Para poder afrontar la sanción, de 500 euros a cada uno, la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos iniciará una campaña de captación de fondos.

En aquella fecha, los pueblos afectados por la construcción del embalse llevaron su protesta a las calles de Huesca. Vecinos de Murillo de Gállego, Biscarrués , Erés y otros pueblos de la ribera del Gállego se concentraron en la plaza de Navarra, pero antes de llegar a este punto, donde estaba prevista la movilización, una caravana de vehículos recorrió la ciudad haciendo sonar las bocinas y realizó una parada frente a Riegos del Alto Aragón.

Fue aquí donde policías de paisano identificaron a varios manifestantes. Meses después, y para su sorpresa, les llegó una carta de la subdelegación advirtiendo del inicio de un expediente sancionador contra ellos. Inicialmente suponía una multa de 1.000 euros para cada uno, pero con los sucesivos recursos se ha reducido a la mitad. Las sanciones también iban dirigidas al presidente de la Coordinadora, Jesús Estachod, y a su portavoz, Lola Giménez, aunque estos expedientes se archivaron «porque no estuvieron ahí».

«Nos dicen que hemos incumplido la ley, porque estábamos más de 19 personas y eso es una concentración ilegal, que teníamos que pedir permiso. Pensaba que esas eran prácticas franquistas», reprochaba ayer Antonio Cinto, fontanero de Ayerbe y uno de los cinco sancionados. Cinto, junto a otros dos expedientados, Marisa Boren y Antonio Casanueva, dio una rueda de prensa frente a la subdelegación del Gobierno para denunciar lo que consideró «un atropello» y «un trato discriminatorio». Recordó que tiempo después se celebraron las concentraciones de apoyo al juez Garzón e incluso se llegó a cortar el Coso Alto. «Entonces el subdelegado no mandó a la Policía a identificar a la gente».

«Yo trabajo en el río y si por ir a manifestarme tengo que pagar una multa, mal vamos», lamentó este guía de aguas bravas. Marisa Boren, maestra, recordó que acudió a la protesta de Huesca con sus hijos. «Nos dijeron que nos identificáramos, que no nos iba a pasar nada, pero nos engañaron». Y añadió que «los regantes cortan carreteras y parecen tener todo el derecho del mundo».

Los tres sancionados anunciaron que van a pagar antes del 20 de noviembre, fecha límite que les ha dado la subdelegación. Para afrontar el gasto se iniciará una campaña de captación de fondos y se abrirá una cuenta en un banco. La campaña incluirá diversos actos, como un concierto y una comida.

Frente a la subdelegación, y para respaldarlos, estaban Lola Giménez y los concejales de Chunta en Huesca Luis Gállego y Miguel Solana.

Vecinos de la Galliguera califican de «acto de represión» unas sanciones

DIARIO DEL ALTO ARAGÓN

(20/10/2010)

Fueron multados por concentrarse ante Riegos del Alto Aragón

Cinco vecinos de la Galliguera deben pagar una multa de 500 euros cada uno impuesta por su participación en una concentración que tuvo lugar el 18 de junio de 2009 ante la sede de Riegos del Alto Aragón, una sanción que consideran «un acto de represión».

Tras «más de un año de pleitos» se llegó a que la multa se rebajara de 1.000 a esos 500 euros, y que no se aplicara a la portavoz y al presidente de la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos, dado que no estuvieron en esa concentración ante la sede de Riegos del Alto Aragón, que formó parte de una manifestación autorizada contra el pantano de Biscarrués celebrada ese día en la plaza de Navarra. Deben abonar las multas las cinco personas que fueron identificadas aleatoriamente por policías de paisano: tres guías de aguas bravas en Murillo, un fontanero de Ayerbe y una maestra, «personas normales y corrientes, sin ningún antecedente», recalcaron.

Tres de ellos convocaron ayer una rueda de prensa ante la Subdelegación de Gobierno para trasladar su protesta por este «acto represivo», y pusieron de manifiesto que no existe el mismo trato hacia ellos, ya que «nadie pidió el DNI ni multaron a participantes en una concentración espontánea que defendió en Huesca la inocencia de Garzón, en un acto ilegal convocado por el PSOE», señaló el fontanero de Ayerbe Ignacio Cinto. «A nosotros, gente de la Galliguera que intentamos vivir de nuestro río y defender nuestra tierra, se nos está machacando insistentemente», agregó.

La maestra Marisa Borén comentó que acudió a la manifestación con sus hijos pequeños y su marido. «Cuando ya nos íbamos, pidieron los DNI. No habíamos hecho ningún altercado ni molestado a nadie, simplemente fue lanzar cuatro frases por defender nuestra tierra», señaló. «No vinieron como representantes de la seguridad, porque no hacía ninguna falta, no había inseguridad alguna, sino que vinieron a ponernos multas», afirmó. Pidió, asimismo, «que hagan el pantano en un sitio donde no haga daño a nadie». «En nuestra zona está comenzando ahora a haber niños, eso es la vida, y muchos vienen gracias a la gente que vive del tramo de aguas bravas, que sería de terrorismo ecológico matarlo. Que se nos multe por estar luchando por mantenerlo nos parece indignante. Es un acto de represión fuera de lugar», aseveró.

Antonio Casanueva, otro de afectados por las sanciones, también recalcó que «en ningún momento» se hizo «nada ilegal». «Fuimos a manifestarnos por algo que creemos justo. Yo trabajo en el río, me gano mi vida con él, como más de 50 ó 60 personas que dependemos de este trabajo directamente, y mantener un empleo en estos tiempos es muy importante. Como cualquier persona, ante un riesgo de pérdida de trabajo, va a defenderlo y simplemente es lo que hicimos; si por esto se considera que debemos de pagar multas, mal vamos», criticó.

La sanción debe ser abonada antes del 20 de noviembre, por lo que se va a iniciar una campaña, con diversos actos, para recaudar los 2.500 euros necesarios.

Declaración de Temaca (III encuentro de afectados por represas)

Tercero Encuentro Internacional de Afectados por Represas y sus Aliados (Temacapulín, Jalisco, México, octubre 1 a 7, 2010) – 12 de oct/2010

Solidaridad con Temacapulín, Acasico y Palmarejo

Nosotros, más de 320 personas de 54 países a lo ancho y largo del mundo, afectados y luchadores contra las represas destructivas y activistas por el uso ecológico del agua, la justa utilización de la energía, la autodeterminación de los pueblos, la defensa del territorio, la justicia ambiental y climática y el respeto a los derechos humanos, nos hemos encontrado en Temacapulín.

Nos hemos reunido en un pueblo que se ve en peligro de ser destruido por la construcción de la represa El Zapotillo. Estamos en solidaridad con nuestros anfitriones generosos en Temaca y apoyamos su exigencia para la cancelación de la presa El Zapotillo. Temaca debe vivir, y su lucha es nuestra lucha.

Asimismo, nos solidarizamos con las luchas del Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER) y con las comunidades, pueblos y ciudades de diversos lugares de México, que en estos momentos se encuentran inundadas o sepultadas por toneladas de lodo a causa de la fractura o el desfogue de represas en el país. La crisis climática desato su furia enfrentándonos a excesivas lluvias, a ríos desbordados y a represas peligrosas que se encuentran a su máxima capacidad. Por lo que denunciamos y rechazamos la política obsoleta y desenfrenada de construcción de presas.

¡Aguas para la vida, no para la muerte! El grito hecho en el Primer Encuentro Internacional de Afectados por Represas, realizado en Curitiba, Brasil, 1997, se reafirmó en la Segunda Reunión Internacional en 2003 en Rasi Salai, Tailandia, y nuevamente recobró fuerza durante estos intensos días en Jalisco, en la comunidad de Temacapulín.

Nuestros Logros

Desde Rasi Salai, hemos seguido unidos trabajando para enfrentar a la industria de represas, y a los gobiernos e instituciones financieras que promueven y financian sus actividades destructivas. Nuestras luchas han derrotado a proyectos de presas y ayudado a restaurar y proteger los ríos. Hemos alcanzado importantes conquistas en la lucha por el derecho al consentimiento informado sobre los proyectos en nuestras tierras y por dignas reparaciones y condiciones de reasentamiento.

Estamos implementando con éxito, bajo control comunitario, numerosas experiencias con tecnologías y programas justos y ecológicamente responsables para satisfacer nuestras necesidades de energía, agua, saneamiento y protección contra inundaciones destructivas.

Hemos logrado crear y fortalecer diversas redes regionales, frentes y movimientos nacionales de luchas contra las represas y por los derechos de los afectados. Estamos construyendo un nuevo modelo de producción y uso de energía y de manejo de agua que satisfaga las necesidades de los pueblos, antes que el interés de las corporaciones nacionales y transnacionales.

Nuestros Desafíos

A 10 años de emitidas las importantes recomendaciones de la Comisión Mundial de Represas, en la mayoría de nuestros países, los derechos de las poblaciones continúan siendo violados por la construcción de represas. Los ríos siguen siendo represados y transvasados, las selvas inundadas, los peces y otras especies exterminadas. En abierta violación de acuerdos internacionales y leyes nacionales, pueblos indígenas y tribales, minorías étnicas y comunidades tradicionales son desproporcionadamente saqueadas y afectadas por la salvaje explotación de sus territorios, tierras y recursos. En muchas partes son obligados a luchar para no ser aniquilados física y culturalmente. Comunidades ribereñas, campesinas y urbanas ven las represas destruir sus modos y medios de vida.

Las mujeres sufren de forma aún más dramática las rupturas de la vida comunitaria y familiar resultante de la construcción de represas. En muchas partes, son discriminadas en los procesos de reasentamiento y reparación. Además, la concentración de miles de trabajadores durante la fase de la construcción muchas veces viene acompañada de prostitución, epidemias y deterioro de los servicios de educación y salud que conciernen de manera muy directa e inmediata la vida de las mujeres.

Jóvenes, ancianos y ancianas también son particularmente vulnerables a las transformaciones económicas, sociales y culturales provocadas por las presas.

La represión de las comunidades y organizaciones que resisten a las presas y la militarización de los territorios, constituye un flagrante atropello a los derechos humanos. Nuestros muertos y perseguidos cuentan una triste historia de la violencia de los constructores de represas, pero también de la resistencia heroica de los pueblos afectados y de su firme decisión de llevar adelante la lucha por un nuevo modo de usar el agua, de producir y utilizar la energía a servicio del pueblo.

Los procesos de privatización impulsados en los años 90 por el FMI y el Banco Mundial transformaron la producción de energía y el agua en un grande negocio. Las corporaciones hacen lucros exorbitantes en la construcción de presas, en el agro-negocio, en el hidro-negocio y en la minería.

Muchos países retornan a una situación semi-colonial para alimentar el capitalismo consumista que domina la sociedad contemporánea.

Grandes represas reducen la capacidad de las sociedades y ecosistemas para adaptarse al calentamiento global. El cambio climático está causando graves daños a las personas y a los ecosistemas, haciendo las represas aún menos seguras, menos viables económicamente, acelerando la sedimentación de los embalses. Los grandes embalses son una fuente importante de gases de efecto invernadero (GEI).

Nos oponemos al mal llamado “Mecanismo de Desarrollo Limpio” (MDL) que los gobiernos poderosos y el capital privado promueven para compensar sus emisiones de GEI, incluyendo a las represas como energía limpia y renovable. Nos sumamos a las acciones que desarrollará el movimiento global por la justicia climática, en el marco de la Conferencia de las Partes, que se llevará a cabo en la ciudad de Cancún, México el presente año.

Nos solidarizamos y nos sumamos a las luchas de la Vía Campesina por la soberanía alimentaria, que es inseparable de control popular del agua y de la soberanía energética.

Nos solidarizamos y nos sumamos a los que luchan contra la minería y la privatización del agua.

Nuestras Demandas

Las experiencias compartidas y estos cinco días de ricos intercambios nos permiten acordar que:

– Reafirmamos los principios y demandas de las declaraciones de Curitiba y Rasi Salai.

– Nos oponemos a la construcción de todas las represas social y ambientalmente destructivas. Nos oponemos a la construcción de cualquier represa que no haya sido aprobada por las poblaciones afectadas, luego de un genuino proceso debidamente informado y participativo, y que no satisfaga las necesidades básicas priorizadas por las mismas comunidades.

– Gobiernos, instituciones financieras y corporaciones deben someter todas las decisiones sobre represas a la aceptación pública y consentimiento informado por los afectados, como fue recomendado por la Comisión Mundial de Represas, incluyendo las poblaciones aguas abajo y aguas arriba de la presa.

– Los servicios prestados por las represas existentes debe ser optimizados, el daño social y ambiental minimizado y reparado/compensado, antes de la construcción de cualquier nuevo proyecto.

– Demandamos el respecto total al conocimiento y manejo tradicionales de los territorios de los pueblos indígenas y tribales, comunidades tradicionales y campesinos y de sus derechos colectivos a la autodeterminación y libertad, su consentimiento previo e informado en la planificación y toma de decisiones sobre el agua y la energía.

– Las reparaciones deben ser negociadas y dadas a los millones de personas que han sufrido a causa de las represas, incluyendo la provisión de tierras, viviendas e infraestructura social. Los constructores y promotores de represas, y los que se benefician de las presas, son los que deben pagar los costos de las reparaciones. Deben ser promovidos programas y planes de recuperación y desarrollo económico y social de las poblaciones afectadas bajo control popular.

– Rechazamos la militarización de nuestros territorios. Exigimos el cese del uso de toda forma de violencia e intimidación contra las personas amenazadas y afectadas por represas y organizaciones que se oponen a las mismas. Rechazamos la militarización de los territorios y el uso de presas y aguas para fines militares. Exigimos que los gobiernos y organizaciones internacionales respecten y protejan los derechos humanos y cesen las persecuciones contra dos defensores de esos derechos.

– La equidad de género debe ser respetada en todas las políticas, programas y proyectos sobre agua y energía.

– Deben realizarse acciones, incluyendo el desmantelamiento, para restaurar los ecosistemas y los estilos de vida que han sido dañados por las represas.

– Rechazamos la privatización de los sectores de energía y agua. Demandamos el control público, efectivo y democrático y la regulación de los servicios de electricidad y agua. Agua y energía no pueden seguir siendo tratados como mercancía, pues son un bien público. Como lo ha reconocido la Asamblea de las Naciones Unidas, el agua es un derecho humano fundamental, lo que responsabiliza a los gobiernos asegurar el acceso universal al agua de buena calidad; así como asegurar la protección de los recursos hídricos de toda contaminación.

– Las políticas de agua y energía deben ser objeto de amplias y democráticas consultas públicas. En algunos países el dialogo sobre la implementación de recomendaciones de la CMR pueden contribuir de manera relevante.

– Los gobiernos deben proteger la seguridad de las poblaciones aguas abajo y aguas arriba de las represas existentes, incluyendo inversiones suficientes en la seguridad de las represas, un manejo responsable y participativo de las mismas y elaboración de planos participativos de protección ó evacuación en caso de ruptura y descargas de emergencia.

– Los afectados por presas construidas en un país fronterizo tienen el derecho a ser consultados sobre su construcción y operación. Autoridades de cuencas nacionales e internacionales deben ser participativas y transparentes, e incluir representantes de movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales.

– Los gobiernos deben invertir fuertemente en la investigación y aplicación de tecnologías energéticas y manejo de agua ecológicamente responsables. Los gobiernos deben implementar políticas que desincentiven el desperdicio y sobreconsumo, y garantizar la distribución equitativa de la riqueza.

– Rechazamos los subsidios del Mecanismo de Desarrollo Limpio para proyectos hidroeléctricos destructivos, y nos oponemos a todos los mecanismos de mercado de carbono.

– Hidrovías deben seguir el principio “adaptar el barco al río, no el rio al barco”.

Nos Comprometemos a:

– Intensificar nuestras luchas y campañas contra las represas, por los derechos de las poblaciones amenazadas y afectadas, y por la reparación integral de sus pérdidas y restauración de las cuencas.

– Trabajar para la implementación de métodos de manejo del agua y energía, tales como la cosecha de lluvia y modelos comunitarios de energía renovables.

– Luchar contra el modelo consumista y desarrollar campañas contra el consumo de productos intensivos en energía.

– Seguir discutiendo y construyendo colectivamente los principios y directrices de un modelo energético y del manejo del agua, basado en la responsabilidad ambiental y al servicio de los pueblos.

– Intensificar los intercambios entre activistas y movimientos que trabajan sobre represas, agua, energía, justicia ambiental y climática; incluyendo visitas recíprocas con intercambio de personas afectadas de diferentes países.

– Fortalecer nuestros movimientos uniéndolos con otros que luchan contra el modelo de desarrollo neoliberal, y por una justicia global ecológica y social.

– Celebrar cada año el Día de Acción contra las Represas y por los Ríos, el Agua y la Vida (14 de Marzo).

Nuestra lucha en contra las represas destructivas y el modelo actual de manejo de agua y energía, es también una lucha contra un orden social dominado por el imperativo de maximizar sus ganancias, y es una lucha por una sociedad basada en la equidad y la solidaridad.

¡Otro modelo de manejo de energía y agua es posible!

¡Aguas para la vida, no para la muerte!

¡Agua y energía no son mercancía!

¡Ríos libres para pueblos libres!