El embalse de Mularroya se encarecerá casi un 20% para minimizar riesgos e impactos

HERALDO DE ARAGÓN

(09/10/2010)

Si el Ministerio no autoriza pronto el modificado de proyecto, las obras se paralizarán. Los regantes temen que haya que repetir la declaración ambiental, pero la CHE lo desmiente.

La CHE ha introducido varias cambios en la construcción del embalse de Mularroya con los que espera reducir su impacto ambiental, solucionar algunos problemas surgidos en las obras y garantizar la seguridad de los obreros durante la excavación del túnel de 13 kilómetros que permitirá trasvasar caudales del Jalón hasta el cauce del río Grío. Esa modificación de proyecto, que ha sido solicitada por las empresas adjudicatarias, encarecerá los trabajos casi un 20%, lo que elevará el presupuesto de los 129 millones de euros previstos inicialmente a más de 150.

Los técnicos de la Confederación ya han tramitado ante el Ministerio la solicitud y la justificación de los cambios propuestos. Sin embargo, una vez más Medio Ambiente está tardando demasiado en autorizarlos, lo que ha generado una gran inquietud entre los regantes del Jalón, que sospechan que las obras pueden paralizarse.

Según fuentes conocedoras de la situación, si el Ministerio no da su visto bueno al modificado de proyecto en los próximos dos o tres meses, la construcción del embalse de Mularroya se topará con un cuello de botella similar al que se sigue produciendo en el recrecimiento de Yesa que como mínimo obligará a reducir sensiblemente el ritmo de ejecución del tercer mayor pantano del Pacto del Agua.

Además, los regantes del Jalón temen que ese posible bloqueo no sea un contratiempo puntual. Por un lado, no descartan que Medio Ambiente decida que, antes de dar el visto bueno a ese modificado de proyecto, haya que repetir la declaración de impacto ambiental aprobada en 2003, hipótesis que se ve reforzada por el hecho de que esa declaración fue anulada por una sentencia de la Audiencia Nacional recurrida ante el Supremo.

Además, y por si esto fuera poco, los futuros usuarios de Mularroya temen que los cambios en el proyecto tengan que acabar pasando por el Consejo de Obras Públicas y el Consejo de Estado como ya está sucediendo con Yesa. El incremento presupuestario de la obra no llega al 20% fijado como límite por la legislación actual, pero la normativa va a cambiar reduciendo ese umbral al 10%.

Pese a todo, fuentes de la CHE negaron ayer que las obras puedan paralizarse, que vaya a ser necesario repetir la declaración de impacto ambiental y especialmente que el cambio de la normativa sobre incrementos presupuestarios pueda afectar en este caso. «Creemos que el Ministerio autorizará el modificado dentro de poco tiempo y las obras podrán seguir adelante con total normalidad», insistieron las mismas fuentes.

Las modificaciones

Una de las modificaciones planteadas en el proyecto de Mularroya consiste en cambiar el sistema de excavación del túnel que abastecerá el embalse. En lugar de hacerse mediante voladuras, se construirá con una tuneladora, lo que reducirá sensiblemente los riesgos para los trabajadores.

Además, una inestabilidad en la ladera izquierda de la presa ha obligado a mover el aliviadero, que pasará a asentarse sobre la margen derecha del pantano reduciendo también los impactos.

En esa misma línea, la necesidad de minimizar las afecciones ambientales ha llevado a las empresas adjudicatarias -Acciona y Sacyr- a reducir el trazado de una de las variantes de carretera previstas y a modificar la composición del núcleo de la presa para permitir que pueda formarse con materiales extraídos del fondo del embalse -así no se tienen que transportar desde otros puntos-.

Las obras de construcción del embalse de Mularroya comenzaron en marzo de 2008. Desde entonces la CHE ha certificado un gasto de más de 20 millones de euros, pero los trabajos no estarán terminados como mínimo hasta finales de 2015, ya que el plazo de ejecución previsto es de siete años y medio. Pronto se sabrá si el modificado de proyecto conlleva algún retraso, y además habrá que ver cómo puede afectar el fallo del Supremo sobre la anulación de la declaración de impacto ambiental.

Los ecologistas insisten en el peligro de una ladera de Yesa

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(09/10/2010)

Un informe geológico revela inestabilidades a 50 metros de profundidad

La ladera izquierda de Yesa es «inestable». El acceso a los datos incluidos en el Proyecto de Mejora de las Condiciones en las Laderas del Embalse de Yesa Recrecido, encargado en el 2008 por la Dirección General del Agua del Ministerio de Medio Ambiente, ha servido a varias asociaciones ecologistas y ciudadanas para argumentar de nuevo su rechazo a esta obra. Representantes de Río Aragón, Coagret y la plataforma navarra Vida sí; Yesa, no, así como los profesores Pedro Arrojo y Antonio Casas explicaron ayer que el contenido del informe geológico –que venían solicitando desde hace tiempo– «revela riesgos que hasta ahora se negaban y que en su día fueron rechazados y no contemplados».

Entre otros, que «prácticamente toda la ladera izquierda es movediza. Con un volumen de deslizamiento que puede cifrarse en 50 hectómetros cúbicos, puesto que las inestabilidades alcanzan los 50 metros de profundidad, cubren toda la margen derecha y alcanzan cotas más altas de las hasta ahora previstas», afirmó Antonio Casas, doctor en Geodinámica de la Universidad de Zaragoza .

Este estudio de estabilidad de las laderas no formó parte del proyecto que salió a información pública ni de la propia declaración de impacto ambiental sobre el recrecimiento del embalse, aprobada en agosto, «a pesar de que fue encargado a una UTE por un millón de euros». No obstante, algunas de las medidas que proponen sí que estarían contempladas en el modificado número 3 del recrecimiento de Yesa.

MEDIDAS PROPUESTAS Entre esas medidas correctivas aparecen actuaciones en la margen derecha (taludes y muros de hormigón); en el camino de acceso a la coronación de la margen izquierda, en la ladera del vertedero, la construcción de galerías e inyecciones y una serie de actuaciones medioambientales como hidrosiembra y plantaciones. Todo ello con un presupuesto que supera los 81 millones de euros.

«Mientras la parte técnica habla de inestabilidades, las conclusiones del estudio son un maquillaje de datos cada vez más preocupante, porque se enmascaran unos procesos muy profundos que pueden dar lugar a una catástrofe en Yesa. No hay acciones preventivas y ni siquiera la prospección sísmica, que revela que existen más deslizamientos de los controlados, es considerada en el análisis final del proyecto», argumentó Casas, para quien nunca ha habido un intento serio de estudio geológico.

El presidente de la Asociación Río Aragón y alcalde de Artieda, Luis Solana, afirmó que este proyecto «pone en evidencia el disparate en que se está convirtiendo Yesa».

Los problemas geológicos en las laderas de Yesa costarán 81 millones

HERALDO DE ARAGÓN

(09/10/2010)

Río Aragón vuelve a criticar «el disparate económico» del recrecimiento y asegura que las medidas tomadas son insuficientes.

La asociación Río Aragón hizo público ayer un informe de la CHE en el que se comprueba que las actuaciones necesarias para mejorar las condiciones geológicas de las laderas del embalse de Yesa costarán unos 81 millones de euros. Los opositores al recrecimiento aseguraron además que las medidas previstas en ese documento «no resuelven el problema de fondo, sobre todo el de los deslizamientos», por lo que volvieron a criticar «el disparate económico» que a su juicio se está cometiendo con la ampliación «irracional» de este pantano.

Río Aragón aseguró que el presupuesto del recrecimiento ha pasado de 113 millones de euros «a más de 300», denunció «la ocultación deliberada» del informe sobre las laderas de Yesa y valoró su contenido por boca del profesor de la Universidad de Zaragoza Antonio Casas. Este doctor en Geología sostuvo que las actuaciones que va a realizar la CHE para solucionar los problemas geológicos detectados «son un maquillaje», ya que apenas llegan a los 15 metros de profundidad cuando el gran deslizamiento de la margen izquierda del embalse alcanza los 50. «Cada vez que aparece un nuevo informe lo que veo me parece más preocupante», aseguró este geólogo, quien incidió en el hecho de que se vayan a invertir 81 millones en algo sobre lo que «hace nada» se aseguraba que no era un problema.

Fuentes de la CHE resaltaron que las conclusiones del informe aparecían en la documentación que salió a información pública y aclararon que los 81 millones referidos están incluidos en el último presupuesto de la obra -que asciende a 222 millones-.