El ministerio de Medio Ambiente ha ocultado deliberadamente los informes sobre estabilidad de las laderas de Yesa

EUROPA PRESS

(08/10/2010)

Los estudios geológicos no formaron parte de la documentación a exposición pública ni estaban en el procedimiento ambiental, lo que invalida de facto la Declaración de Impacto Ambiental

Para intentar resolver el grave problema de las laderas habrá que gastarse otros 83 millones, a sumar a los 222.000 del Modificado 3 y los 24 millones aprobados hace dos meses

El proyecto se puede triplicar, de los 112 millones iniciales a los 300 millones

La Asociación Río Aragón contra el recrecimiento del embalse de Yesa y la Coordinadora de Afectados por Grandes Embalses y Trasvases (COAGRET) han advertido de posibles deslizamientos de las laderas y filtraciones en las estribaciones del lado derecho que se podrían producir por el recrecimiento del embalse de Yesa.

El presidente de la Asociación Río Aragón contra el recrecimiento del embalse de Yesa, Luis Solana, ha explicado que estas afecciones se desprenden del análisis del «Proyecto para la mejora de la estabilidad de las laderas de Yesa».

En rueda de prensa ha detallado que este informe «evidencia el disparate del recrecimiento de Yesa» y ha arremetido contra la «obcecación de quienes se empeñan en llevar adelante este recrecimiento y no rectifican».

Solana ha relatado que este informe lo venía reclamando desde hace meses tanto al Asociación Río Aragón como el Ayuntamiento de Artieda –municipio afectado por el recrecimiento de Yesa– que debería haberse entregado en enero de 2009 y que «no formó parte de la documentación que salió a información pública del proyecto de recrecimiento cuando era un informe que se exigía dentro del propio proyecto de recrecimiento».

Ha sido este pasado mes de agosto cuando la Asociación Río Aragón ha dispuesto de este informe, en concreto el pasado 20 de agosto, cuando el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM) y la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) les remitieron la copia «muy voluminosa», mientras que la declaración positiva de impacto medioambiental se publicó el 4 de agosto «luego ha habido una ocultación deliberada que deslegitima la declaración de impacto medioambiental».

Tras un primer análisis, Solana ha detectado que «el nivel de actuación que se plantea en el recrecimiento de Yesa no resuelve los problemas de fondo sobre deslizamientos y filtraciones».

A su parecer, se trata de un «aspecto clave y es imprescindible para la posterior toma de decisiones» y ha insistido en que el contenido de este estudio «pone de manifiesto el disparate de recrecer Yesa» tanto en el ámbito económico, como geológico.

«AGUJERO SIN FONDO»

En cuanto al aspecto económico ha recordado que hace dos meses el Consejo de Ministros autorizó 24 millones de euros para obras complementarias de seguridad que afectan a la consolidación de laderas y taludes, que se suman a los 113 millones de euros del proyecto en sí para recrecer el embalse hasta los 1.500 hectómetros cúbicos.

Su impresión es que el recrecimiento de Yesa «es un agujero sin fondo en el que se sigue invirtiendo pero mientras no se resuelven los problemas de fondo».

«Cuanto más se profundiza más problemas aparecen en esta obra de recrecimiento, que ya supera los 300 millones de euros para un proyecto que además es más pequeño que el inicial» ha subrayado Solana para sentenciar que «es un proyecto sin racionalidad económica».

Por ello, ha incidido en que «se impone la moralidad y la ética porque no se puede destinar más dinero a esta obra cuando se recortan servicios básicos y este proyecto además sólo obedece a la obcecación».

Tras incidir en que es «un disparate seguir invirtiendo» ha señalado que el recrecimiento de Yesa «no aporta nada al PIB de Aragón y además hay alternativas como las balsas de riego en Bardenas» y ha apuntado que «además Zaragoza ya bebe agua de Yesa» en referencia a que uno de los argumentos del recrecimiento era abastecer a la capital aragonesa de agua de calidad.

Solana no ha descartado emprender acciones ante las instituciones europeas una vez que analicen con más detenimiento la voluminosa documentación del «Proyecto para la mejora de la estabilidad de las laderas de Yesa».