Algo más de cien personas celebran la fiesta pequeña de Barasona

DIARIO DEL ALTO ARAGÓN

(08/03/2010)

Algo más de un centenar de personas desafiaron ayer el intenso frío para celebrar, en el merendero de Barasona, la fiesta pequeña de este núcleo grausino, anegado por la construcción del embalse de Joaquín Costa. Desde hace casi 40 años, los nacidos en Barasona, sus descendientes y multitud de amigos celebran esta jornada con una tradicional «judiada» popular, precedida de una misa y que ayer incluyó también la bendición de la lápida construida para albergar los restos de sus antepasados, trasladados desde el cementerio inundado de la localidad.

«Desde hace 39 años, los nacidos en Barasona y sus descendientes, recuperamos la fiesta pequeña que incluía una comida para los pobres de la zona a base de judías. Ahora –añadió- además de las judías, damos torta, vino y café a quienes quieren acompañarnos», explicó Ramón Hernández, uno de los descendientes de Barasona. Este año, y tras oficiar una misa al aire libre, el párroco grausino José Antonio Castán, bendijo una lápida construida «para honrar los restos que se sacaron del cementerio inundado y rendir este homenaje a nuestros antepasados». De cara al año próximo, avanzó Hernández, quieren hacer «una fiesta más grande porque sólo quedan 6 ó 7 personas nacidas en Barasona».

Las judías, que se degustaron en el entorno del merendero, ubicado junto al nuevo cementerio, fueron el plato fuerte de una jornada en la que participó la alcaldesa, María Victoria Celaya. Paco Solanilla fue un año más el responsable de elaborar «in situ» y durante más de dos horas, las 450 raciones de judías blancas (unos 45 kilogramos), con una receta a base de tocino, panceta, careta, torteta blanca, chorizo, cebolla, patata y un sofrito con vino blanco.