El botijo renace como protesta por la mala gestión del agua

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(19/02/2010)

Los principales movimientos ambientales y sociales protestaron ayer por la gestión del agua de la actual ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, repartiendo botijos como modelo de buena planificación y portando una pancarta con el lema la sequía no es climática, es política. Coincidiendo con la II Conferencia Internacional sobre Escasez de Agua y Sequía, que hoy se clausura en Madrid, los principales movimientos ambientales y sociales protestaron ayer por la gestión del agua de la actual ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, repartiendo botijos como modelo de buena planificación y portando una pancarta con el lema la sequía no es climática, es política. Coincidiendo con la II Conferencia Internacional sobre Escasez de Agua y Sequía, que hoy se clausura en Madrid, criticaron el que se utilice «la excusa de la sequía para no cumplir los objetivos de calidad ambiental que obliga la directiva marco del agua», explicó el presidente de Coagret (Coordinadora de afectados de grandes embalses y trasvases), Julián Ezquerra, quien acude a la conferencia en calidad de oyente.

PLANES DE CUENCA Para diciembre del 2009 debían estar terminados todos los planes de cuenca europeos, adaptados a la nueva directiva marco del agua y a sus nuevos indicadores, que incluyen el estado ecológico de las masas de agua. Pero ninguno se ha presentado, aunque el del Ebro es uno de los más adelantados.

En estos momentos, en la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) se está trabajando en paralelo tanto en la parte normativa, que está muy avanzada, como en el programa de medidas o listado de actuaciones, que recoge los planes de las diferentes administraciones competentes. En este contexto, la Fundación Nueva Cultura, Coagret, Ecologistas en Acción, Greenpeace, Plataforma en Defensa del Ebro, Plataforma del Tajo, WWF, Xarxa per una Nova Cultura de l´Aigua y Xuquer Viu llevan a cabo acciones para hacer prevalecer su punto de vista con iniciativas para la difusión de su ideario.

La CHE abre el segundo expediente a una central de Jaca por dejar sin agua el río Aragón

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(19/02/2010)

Medio Ambiente ha multado siete veces en pocos meses a la minicentral Pequera por no liberar el caudal mínimo.

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha abierto un expediente sancionador a la empresa Minicentral de Pequera S. L., situada en Jaca, por dejar sin agua el río Aragón, tras recibir un informe del Gobierno autonómico. Los Agentes de Protección de la Naturaleza han multado ya en siete ocasiones en los últimos meses a la empresa por no liberar el caudal mínimo para mantener la vida en el río. No obstante, según informa la CHE, este es el segundo trámite que incoa por el mismo motivo contra esta central eléctrica en pocos meses, puesto que el año pasado ya iniciaron una investigación.

El agua fluía ayer por el río Aragón al paso por el término municipal de Jaca no solo por las intensas lluvias del miércoles sino porque desde la central no se detraía tanta cantidad. Sin embargo, la imagen tomada por la Federación Aragonesa de Pesca y el club Mayencos el pasado martes 16 de febrero era desoladora. El empedrado del fondo quedó al descubierto y apenas corría agua entre las piedras, en una zona situada entre el Molino Gastón y el puente de San Miguel de Jaca, donde se sitúa la instalación eléctrica.

La escasez de caudal dificulta la vida en el río y el tránsito de los peces. Según fuentes del departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, se trata de una zona de cría de trucha, puesto que existe un coto deportivo, y se teme que la acción de la hidroeléctrica haya podido afectar a la fauna alevín y a las huevas.

La empresa Minicentral Pequera S. L., con quien ayer intentó contactar sin éxito este diario, ya fue sancionada el año pasado por incumplir el artículo 56.4 de la Ley de Pesca 2/1999 de Aragón, al «no liberar los caudales mínimos». Según se publicó en el Boletín Oficial de Aragón, los hechos se produjeron entre el 20 de junio y el 2 de julio del pasado año. Por ello, se le impuso una multa de 3.005 euros. El 26 de febrero de 2009, también se le sancionó con 300 euros por la retirada y traslado de gravas a un vertedero, con lo que incumplió el artículo 55.2 de la citada ley.

Pero además, los Agentes de Protección de la Naturaleza (APN) pusieron tres denuncias a esta empresa a finales de año por no respetar los caudales ecológicos. Solo en el mes de enero de este año, le han multado en tres ocasiones más. Esto no significa que por cada una de las denuncias tenga que pagar un total de 3.000 euros, sino que se está estudiando la situación general.

De hecho, desde el departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón se ha remitido un informe a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), en base al que han iniciado este segundo expediente. La institución autonómica tiene las competencias de hacer cumplir la normativa medioambiental pero el organismo de cuenca ha de velar por que se respeten las concesiones. En este último caso, también se valora la gravedad de los hechos que no solo puede conllevar sanciones sino incluso la retirada de la concesión.

La minicentral dispondrá de un plazo para hacer sus alegaciones. De hecho, desde la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), recuerdan que la empresa Acciona que gestiona el embalse de Escarra justificó un fallo en el sistema, después de que el río del mismo nombre se quedara seco el pasado septiembre. El río Aragón también se quedó un día sin agua en julio a su paso por Canfranc, debido a la actividad de la central de Canal Roya, que también explota Acciona.

Malestar con Arguilé por su defensa del dragado de los ríos

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(19/02/2010)

Los ecologistas y varios expertos lamentan el tono de enfrentamiento.

Grupos conservacionistas y movimientos sociales y científicos mostraron ayer su malestar por las declaraciones del consejero Arguilé a favor del dragado de todos los ríos de Aragón. Y lamentaron el tono de reproche lanzado contra los ecologistas, porque «levanta viejos fantasmas de enfrentamientos de agricultores contra ecologistas, quebrando el ritmo de diálogo y los consensos que se están alcanzando».

El consejero de Agricultura, Gonzalo Arguilé, propuso en la Comisión de Agricultura del miércoles, que trató los acuerdos de las Cortes tras la última riada del Ebro, «dragar los cauces de todos los ríos de Aragón» para prevenir las avenidas y los daños que causan. Porque «dragar un río es natural como la vida misma». Y, en referencia a los ecologistas, pidió que recapaciten y colaboren con los poblaciones de las riberas que, año tras año, sufren el problema derivado de las riadas y la falta de limpieza.

«Que no hable de lo que no sabe y que no use a los municipios como arma arrojadiza», le reprochó ayer Julián Ezquerra, de Coagret. Este recordó que hasta el propio Gobierno de Aragón, en sus propuestas para el Plan Medioambiental del Ebro y Tramo Bajo del Cinca «excluye la realización de dragados por inviables y absurdos».

«Hace años que se demostró que el futuro pasa por convivir con los ríos. Y quien proponga eliminar los islotes desconoce el funcionamiento y la dinámica de estas aguas. La propia Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) hace años que no lleva a cabo ningún dragado, con algunas excepciones», contesta Paco Iturbe en representación de Ecologistas en Acción.

Desde la Fundación Nueva Cultura del Agua aseguraron, por su parte, que el dragado, según diferentes estudios realizados, no es la solución al problema de las inundaciones. E incluso desde el Centro Ibérico de Restauración Fluvial (Ciref), con sede en el Departamento de Geografía de la Universidad de Zaragoza, se mostraron rotundos afirmando que existen alternativas más eficaces al dragado.

ADVERTENCIA El Ciref recoge la advertencia de la directiva europea relativa a la evaluación y gestión de los riesgos de inundación (2007/60/CE), que señala que «las inundaciones son fenómenos naturales que no pueden evitarse». Y aboga, entre otras, por la protección, para lo que se propone dar más espacio a los ríos mediante el mantenimiento o restablecimiento de llanuras aluviales.

El Ciref es una asociación sin ánimo de lucro vinculada al European Centre for River Restoration (ECRR) que integra a más de cien personas defensoras de los ríos y profesionales expertos en la conservación y restauración fluvial.

Todos ellos aducen los graves impactos que estos trabajos ocasionan sobre los ríos y sus ecosistemas. Entre otros, eliminan la complejidad del lecho fluvial y sus diferentes ambientes, afectan a la flora y fauna con la destrucción de sus hábitats y no permiten la circulación de los sedimentos, alterando localmente todos los procesos de erosión y sedimentación.

Para todos estos grupos, los dragados son, en definitiva, el recurso fácil y popular para, a corto plazo, tranquilizar a las poblaciones ribereñas que, periódicamente, sufren las consecuencias de las avenidas.