Denuncian la sobreexplotación del barranco de la Sorda

PIRINEODIGITAL.COM

(09/09/2009)

Ecologista en Acción, SEO/Birdlife y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos han denunciado que durante los meses de julio y agosto el barranco de la Sorda, en el término municipal de La Fueva, ha estado seco, “al detraerse la totalidad de sus caudales para abastecer la comunidad de regantes de La Fueva Norte desde el azud de San Juan”, sostienen las asociaciones. El corte del agua se ha debido al cierre de la compuerta que permite mantener caudales en el río y que también se ha dejado sentir en otros cauces, como en el barranco de Fosado y el río de la Nata.

Las tres agrupaciones indican que en fase de explotación no existe un aforador que controle que los caudales derivados desde el azud no sobrepasan los autorizados, que tampoco existen inspecciones por parte del departamento de Medio Ambiente y Confederación Hidrográfica del Ebro y, además, que hay una escasez de información ambiental a los agricultores por parte del Departamento de Agricultura, que en definitiva, “hubieran evitado el impacto ambiental generado”, señalan.

Los denunciantes recuerdan que los caudales derivados desde el azud de San Juan tienen por objetivo el riego de los regadíos sociales de La Fueva Norte, “ejecutados y contemplados dentro del Plan Nacional de Regadíos (horizonte 2008), entre cuyos objetivos destacan curiosamente la necesidad de evitar la degradación de acuíferos, espacios naturales y proteger la biodiversidad así como reducir la desertificación; cuestiones que no se están cumpliendo en ningún caso”, indican.

Por este motivo las tres asociaciones han denunciado ante la CHE y ante el Servicio Provincial de Medio Ambiente de Huesca el incumplimiento del régimen de caudales ecológicos, que por ley, debe asegurarse en el barranco de la Sorda. Recuerdan que según la legislación, «los caudales ecológicos o demandas ambientales no tendrán el carácter de uso, debiendo considerarse como una restricción que se impone con carácter general a los sistemas de explotación”.

Además, las partes denunciantes aprovechan la ocasión para recordar a las administraciones promotoras, como son el Departamento de Agricultura, que “deben establecer programas de formación ambiental a los agricultores, así como poner los medios necesarios para que en fase de explotación las comunidades de regantes puedan cumplir con los condicionados ambientales”.

La preocupación por los hechos denunciados es muy alta, ya que la importante detracción de caudales afecta también a otros ríos que alimenta el barranco de la Sorda, como es el caso del barranco de Fosado y el río de La Nata. “Los tramos fluviales afectados mantienen una elevada naturalidad, constituyendo, además, una zona de baño habitual para vecinos de las localidades cercanas; se trata de un ecosistema con innumerables valores naturales, sociales y culturales que, en esencia, dependen de la calidad y cantidad de agua que circule por el cauce creando una afección importante a las especies acuáticas, al paisaje y a los acuíferos locales”, señalan las agrupaciones.