La Audiencia Nacional anula el proyecto de Mularroya pero la CHE continúa con las obras

HERALDO DE ARAGÓN

(03/07/2009)

La Audiencia Nacional acaba de anular el estudio de impacto ambiental, el anteproyecto y el proyecto del embalse de Mularroya al no recoger medidas correctoras suficientes para su “irreversible” impacto. Pese al varapalo judicial, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) recibió ayer mismo instrucciones del Ministerio de Medio Ambiente de seguir adelante con las obras.

La sentencia, firmada el pasado 10 de junio y notificada ayer a las partes, deja en evidencia al Ministerio por no velar por la protección de los ecosistemas. “La anormalidad más relevante que la sala aprecia (…) es que nada se dice respecto a las medidas correctoras en relación a los impactos que fueron calificados como irreversibles” respecto a la fauna. Y apunta que es “importante” señalar que en el propio estudio se llega a defender que los aspectos faunísticos no pueden monopolizar la organización del proceso constructivo de una infraestructura, a lo que el fallo apostilla que lo que debe regir es “la aplicación de la ley y de las normas reguladoras de la protección del medio ambiente”.

Para la sala de la Contencioso Administrativo, el Ministerio aprobó a sabiendas un proyecto que reconoce una serie de impactos negativos y perjudiciales sin plantear su corrección efectiva: “Se sabe que exigen medidas correctoras pero que se remiten a un incierto futuro, cuando la normativa obliga a la aprobación previa de dichas medidas de corrección”. Entre los impactos irreversibles cita el arrastre de animales por el túnel que unirá los ríos Jalón y Grío y la alteración de la parte baja del valle del Grío para el sustento de aves.

La Audiencia Nacional estima los argumentos ambientales esgrimidos en su día por los ayuntamientos de Morata y Sabiñán, las asociaciones Plataforma Jalón Vivo y La Sabina, la comunidad de regantes de la Acequia Molinar, la cooperativa del Campo de San Roque y grupos de particulares. Sin embargo, desestima el recurso a la adjudicación del proyecto, ya que considera que los recurrentes son ajenos a dicha resolución.

Fuentes oficiales de la CHE no quisieron entrar a valorar el fallo, pero incidieron en que las obras iniciadas el pasado verano se mantienen y que la Abogacía del Estado presentará un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

La ex alcaldesa de Morata Rosa Aznar adelantó que intentarán “por todos los medios” paralizar los trabajos. Tras demostrar su “satisfacción” por la sentencia, lamentó que la Administración siga adelante “con su política de hechos consumados, atentando contra la legislación ambiental”. Y añadió: “Me parece muy temerario que siga trabajando porque ya no tiene el respaldo de un proyecto que lo avale legalmente”.

En un comunicado, la Plataforma Jalón Vivo recuerda que el proyecto afecta “irreversiblemente” a espacios naturales como la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) denominada Desfiladeros del Río Jalón, las Hoces del Jalón, la Sierra de Vicort, la Cueva del Muerto o las Sierras de Algairén.

Para Ecologistas en Acción, es incomprensible, desde el punto de vista de la defensa ambiental de zonas protegidas, que Medio Ambiente y la CHE impulsen una obra cuyos efectos suponen “un claro incumplimiento de directivas europeas de protección de las aves y los hábitat naturales”.

Ejecución provisional del fallo

El abogado de los demandantes, José Luis Beaumont, señaló que cabe reclamar la ejecución provisional de la sentencia, lo que conlleva la paralización de las obras. En este sentido, explicó que la legislación ambiental es muy clara a este respecto y especifica que se deben paralizar los trabajos que, debiendo someterse a una evaluación ambiental, carezcan de ella. “Este supuesto jurídico se da en Mularroya al anularse su estudio ambiental”, añadió.

Beaumont también sostuvo que el Gobierno tiene “muy difícil” ganar el recurso, ya que el Supremo no puede revisar la valoración de las pruebas de la Audiencia Nacional.

«Estamos contentos por el fallo, pero la sensación que queda es agridulce»

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(03/07/2009)

Rosa Aznar era alcaldesa de Morata cuando se presentó el recurso contra el embalse de Mularroya. Un acuerdo PSOE-PAR-PP quitó a CHA del municipio y el nuevo gobierno decidió apartarse del recurso, si bien los cuatro concejales del grupo de Chunta se subrogaron. Aznar es miembro de la Plataforma Jalón Vivo y mostró ayer su alegría por la sentencia contra el embalse, pese a ser consciente de que se puede recurrir. No obstante, su sensación fue «agridulce», porque un tribunal ha reconocido que luchan por la defensa del territorio y su protección ambiental, pero esta lucha les ha costado enfrentamientos con muchos de sus vecinos. «Nos han dejado de lado», lamentó. La plataforma querría evitar que se echarán para atrás las obras judicialmente cuando estuvieran terminadas, por eso defendió que no deberían haberse iniciado. «La Administración no debería correr el riesgo de ver anulada la obra cuando esté acabada». La organización Ecologistas en Acción también se felicitó por el fallo.

Mularroya, un mal proyecto

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(03/07/2009)

Finalmente los tribunales han anulado el proyecto de embalse de Mularroya en la sentencia del contencioso administrativo que la Plataforma Jalón Vivo había planteado. Los argumentos ambientales, que la legislación europea define cada vez con mayor rigor, han sido la clave.

Por mi parte, en cuantas ocasiones he estudiado el proyecto y los problemas de la comarca de Cariñena-Alfamén, siempre he insistido en que es uno de los embalses más irracionales, desde el punto de vista económico, de cuantos han suscitado conflictos en Aragón.

Teóricamente Mularroya debería resolver los «déficits» creados por la sobreexplotación del acuífero de Alfamén. Sin embargo, estos problemas se manifiestan en las zonas del acuífero más alejadas del Jalón, donde los terrenos están a una cota muy superior a la del embalse de Mularroya, lo que deja a los posibles usuarios fuera del área de servicio del embalse. Por el contrario, los regantes próximos a las riberas del Jalón, que sí quedarían cubiertos por la cota del embalse, disponen siempre de agua, a escasa profundidad bajo sus fincas, aún en años de sequía, pues el acuífero drena las aguas desde el Huerva hacia el Jalón. Se trata de dilucidar qué costaría más: ¿Pagar canon y tarifa del embalse y del canal, o pagar el correspondiente bombeo de aguas del acuífero?

Quien conoce el proyecto de Mularroya sabe que, los 15.000 millones de antiguas pesetas del primer proyecto, ya en 1999, se habían transformado en un presupuesto de 28.000 millones. Por otro lado, el coste mayor (más que la presa) se produciría en la perforación del túnel que debería conducir el agua hasta la zona de desembalse, atravesando una muralla de cuarcita.

EL COSTE TOTAL de estas obras, amortizadas de forma rigurosa a 40 años, supondría entre 0,12 y 0,18 euros por metro cúbico; y ello suponiendo que no se produjeran las habituales desviaciones presupuestarias que suelen elevar los costes de ejecución en no menos del 30%. Si se calcula el canon y tarifa, desde el vigente reglamento del dominio público hidráulico (que debería reformarse para adecuarlo a los criterios de la Directiva Marco europea), lo que deberían pagar los futuros usuarios se elevaría a unas 50.000 antiguas pesetas por hectárea el primer año y una media de más de 40.000 en media a lo largo de los 10 primeros años. Y ello suponiendo que todos los usuarios potenciales estén dispuestos a pagar. Sin embargo, resulta evidente que la mayoría de ellos no lo estarían, como no lo estuvieron en el caso del bombeo de la Tranquera, tras gastarse más de 2000 millones de las antiguas pesetas del erario público, en la década de los 90.

La razón radica en que, en la zona baja del acuífero, junto al Jalón, aún en años de sequía, cuando los caudales de las acequias son escasos, se puede bombear agua del acuífero, por un coste inferior a 0,02 euros por metro cúbico.

En todo caso, la Confederación Hidrográfica del Ebro debería haber explicado claramente a los futuros usuarios, lo que deberían pagar por el agua, condicionando las eventuales obras a un compromiso de pago, firmado por los futuros usuarios. Si tan sólo una parte de ellos aceptara el compromiso, el coste por hectárea debería revisarse al alta, para cubrir los costes que exige la ley. No ofrecer esta información clara a los futuros usuarios y no exigir por adelantado su compromiso de pago nos conduciría, como en el caso del bombeo de la Tranquera, a enormes gastos públicos que quedarían en quiebra financiera.

Alternativas existen muchas, pero sin duda, la línea de acción más razonable pasa por organizar una comunidad de usuarios del acuífero de Alfamén, que ponga orden en la explotación sostenible de ese patrimonio, que es de todos.

Una vez organizado el buen gobierno del acuífero, con la colaboración directa de los propios usuarios, la clave estaría en abrir estrategias de realimentación artificial del acuífero, estudiando las cotas y lugares más apropiados para realizar esa recarga con caudales de invierno. Siendo que ya disponemos de un enorme embalse bajo nuestros pies, resulta absurdo que construyamos otro. Y menos hoy, con la que está cayendo, en plena crisis económica.

Pedro Arrojo

COAGRET expone de nuevo que las obras de un embalse iniciado sin esperar a una sentencia pendiente en relación a su declaración de impacto ambiental, son ahora un problema económico y social para todos los ciudadanos

La Coordinadora de Afectados por Grandes Embalses y Trasvases, (COAGRET) por medio de esta Nota de Prensa quiere manifestar cómo de nuevo las Administraciones Publicas han propiciado que una decisión política tomada hace casi 40 años no haya sido revisada en el contexto normativo, técnico y social actual. El proyecto se elaboro en 1971 y en 1992 se incluyo en el afortunadamente extinto Pacto del Agua.

Haciendo caso omiso a sentencias e informes científicos han sido estas Administraciones Publicas, la central por medio del Mº de Medio Ambiente y la CHE como ejecutoras de las obras y las autonómica Aragonesa y Comarcal de Baldexalon como impulsoras de las mismas, las responsables de que hoy, julio del 2009 las obras del embalse de Mularroya estén iniciadas, el parque natural de Mularroya talado, arrasadas sus laderas, el río Grío con obras en su cauce y parte de la obra de trasvase del río Jalón al río Grio iniciada con voladuras en la roca.

Los ciudadanos deben una vez mas pagar unas obras anuladas por sentencia, dejando a expectantes beneficiarios y a afectados reales, perjudicados.

Las obras del proyecto de Mularroya se iniciaron en febrero del año 2008 cuando se contaba con una sentencia del Tribunal Superior de Aragón que obligaba al Gobierno de Aragón a ampliar en 6500 hectáreas la ZEPA “Hoces del Jalón” por lo que resultaba nula la Declaración de Impacto Ambiental. La respuesta del gobierno de Aragón fue recurrir la sentencia.

La Plataforma Jalón Vivo junto con otros colectivos y ayuntamientos afectados, en febrero del 2004 presentaron un recurso contencioso administrativo contra:

– la resolución de la Secretaria General de Medio Ambiente del Mº de Medio Ambiente de 25 de noviembre de 2003 que formulaba la Declaración de Impacto Ambiental positiva y autorizaba por ello “La presa de Mularroya, azud de derivación y construcción de trasvase”

– la resolución de la Dirección General de Obras Hidráulicas y Calidad de las Aguas de dicho Mº, el 3 de diciembre de 2003, por la que se aprobó el anteproyecto de”La presa de Mularroya, azud de derivación y construcción de trasvase”.

– el recurso fue ampliado a la resolución de la Dirección General del Agua del Mº de Medio Ambiente de 23 de febrero de 2007 por la que se aprobó definitivamente el proyecto técnico constructivo de la presa de Mularroya, azud de derivación y construcción de trasvase.

La Audiencia Nacional con una sentencia de 10 de junio de 2009 ha ANULADO todas estas Resoluciones, dando la razón a los recurrentes.

Entre los años 2004 y 2009, los afectados por el proyecto de este embalse no solo han usado la vía jurídica, sino han informado, difundido, alegado y reivindicado con marchas, excursiones, concentraciones y conciertos la protección de su paisaje, el cumplimiento de las obligaciones que el gobierno de Aragón tiene con las zonas ZEPAS y LICS y han propuesto alternativas a las demandas de usos agrícolas e industriales.

Y sin embargo los afectados por esta obra han sido una vez mas ninguneados por las administraciones, por ejemplo no se llevo este caso de embalse de Mularroya a la Comisión del Agua desgobierno de Aragón, por entender que no había conflicto, cuando estaban recurridos tres de sus Resoluciones fundamentales, y desde los ayuntamientos beneficiarias y todas las administraciones se les trato una minoría radical de ecologistas.

COAGRET exige respeto a los afectados por las obras hidráulicas, que sean escuchadas sus declaraciones y contestadas argumentadamente y en plazo sus alegaciones a los proyectos. Esperamos así mismo que los planes hidrológicos de cuenca que se están elaborando se adapten por fin a las obligaciones de la Directiva Marco de Agua y que en Plan de Cuenca del Ebro este embalse de Mularroya sea eliminado.

COAGRET apoya la petición de los recurrente que habiendo obtenido la ANULACION de las obras del pantano exigen la paralización inmediata de las obras.