En defensa del río Gállego

EL PAÍS

(24/06/2009)

El mes pasado, el Ministerio de Medio Ambiente sacaba a información pública el anteproyecto de embalse de Biscarrués. Una obra que supone una amenaza sin precedentes para un río, el Gállego, y para todas las localidades que quieren seguir viviendo alrededor de una zona privilegiada, por sus valores geográficos, históricos, naturales, y que se puedan mantener además los proyectos de turismo y deportes de aventura, que van ligados necesariamente a que se preserve el Gállego libre de este pantano, viéndose amenazados un número importante de puestos de trabajo.

Si bien, con este anteproyecto no se inunda el núcleo urbano de Erés, se hace imposible su supervivencia al inundarse una gran parte de los campos que lo circundan, y cortarse la carretera de Erés a Biscarrués. Se arrasará el cañón que forma el río, se producirá un daño irreparable en la flora y fauna locales, se perderán las zonas de baño, de pesca, y todo el entorno perderá su gran atractivo actual. Todos estos impactos ambientales, geográficos y humanos no se pueden justificar en ningún caso con unos supuestos regadíos expectantes. Sí sería suficiente con una ampliación del canal de Monegros, y con balsas laterales. ¿Por qué se insiste en llevar a cabo este pantano? ¿No será con fines hidroeléctricos?

VALENTÍN CAZAÑA MAELLA