Varios colectivos denuncian que el dragado destruye el hábitat del Ebro

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(05/06/2009)

Ayer presentaron la solicitud de paralización de la extracción de grava, con una denuncia en trámite.Apuestan por un disfrute del río que respete su conservación y la de las especies que lo pueblan.

Por una adecuación de los barcos al río, y no al contrario, varios miembros de colectivos vecinales y ecologistas aragoneses manifestaron ayer su repulsa a las obras de dragado del río Ebro con una protesta en las riberas del Actur, donde se estaban realizando las extracciones de grava por quinto día consecutivo. Los manifestantes, miembros de la Plataforma de Afectados por las Obras del Ebro, criticaron la destrucción del hábitat natural y las pérdidas económicas que suponen el dragado y el modelo de navegación, y apostaron por un disfrute del río «desde el respeto» y la conservación del medio ambiente. Además solicitaron ante el juez la paralización cautelar del dragado, en base a la denuncia que presentaron el año pasado y que fue admitida a trámite.

Según explicó Jesús Pariente, vicepresidente de la asociación vecinal Puente Santiago-Actur, las actuales excavaciones suponen un riesgo para una especie protegida que solo cuenta con 4.000 ejemplares, la margaritífera auricularia, un mejillón de unos 20 centímetros que vive entre las gravas del fondo del río y que solo habita en el Ebro, en el Canal Imperial y el de Tauste. «Somos la reserva mundial de esta especie y estamos perjudicándola», indicó, y precisó que el dragado supone además un peligro para los piragüistas al crear un canal que provoca fuertes corrientes.

«Es una barbaridad lo que se está haciendo, no solo en base al criterio ecológico sino también el económico; ese dinero se podría emplear en muchas otras cosas», denunció Pariente. «Saldría más barato si el ayuntamiento optara por alquilar piraguas; además se disfrutaría el río sin perjudicarlo», añadió. De hecho, el dragado y la navegabilidad de los barcos ocasionaron al ayuntamiento un gasto adicional de 300.000 euros en concepto de idemnización a la empresa concesionaria el verano pasado.

POR LA VÍA JURÍDICA La protesta tuvo también una vía jurídica, ya que la plataforma ciudadana presentó una solicitud de paralización del dragado, además de una petición a la consejería de Medio Ambiente, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y el ayuntamiento para consultar el expediente de las excavaciones y poder así analizar los permisos que la justifican. «Cualquier otra actuación hubiera sido sometida a un estudio de impacto ambiental, no entendemos por qué esta no», lamentó José Ángel Moncayola, miembro del colectivo.

Por otra parte, Olga Conde, educadora medioambiental y miembro de la asociación ecologista Ansar, señaló que estas actuaciones «son un retroceso en la filosofía de intervenciones medioambientales, que tendrían que compatibilizar las actividades humanas con la conservación de la naturaleza», expresó. Así, citó la depuración de las aguas a la salida de Juslibol para poder nadar y el marcaje con boyas del recorrido navegable como alternativas al disfrute del río de una forma sostenible.