Oscuros intereses

LA TRIBUNA TALAVERA
Algunos «próceres» de la política local, conocidos poco o mucho, pero única y exclusivamente porque representan (cobrando) a nuestra querida-maldita ciudad, repito, única y exclusivamente, porque no han destacado ni destacan en ninguna faceta: profesional, artística, cultural, deportiva, benéfica, circense…, ni han aportado un grano de arena de manera desinteresada (me refiero a algo más que no le vaya en el sueldo que le pagamos todos) para que nuestra querida-maldita ciudad se parezca más a la ciudad que debería ser por historia, por demografía, por geografía y por todas esas monsergas que ya te he contado otras veces, paciente lector; bueno, pues resulta, que algunos de esos «próceres», jaleados, bajo consigna, por otros «próceres», dicen que Miguel Méndez-Cabeza y Fuentes y Miguel Ángel Sánchez Sánchez, portavoces de la Plataforma por la Defensa del Tajo y Alberche tienen «oscuros intereses» en la generosa y descomunal tarea que están llevando a cabo. ¡Qué risa, tía Luisa! Menos mal que la mayoría conocemos la trayectoria personal y profesional de ambos y su coeficiente intelectual y también sabemos que vale más lo que predican por Talavera en un solo día, estén donde estén y con quien estén, que los peritos de la partitocracia en toda su vida. Algunos «próceres» de la política municipal sí que creen, como el pícaro Crispín de la genial obra de don Jacinto Benavente, «Los intereses creados» -seguro que ninguno se la ha leído, vamos, ni tan siquiera saben quién es Benavente ni dónde está Benavente-, que «mejor que crear afectos es crear intereses». Queridos Migueles, seguid adelante, no os desaniméis, las gentes de esta querida-maldita ciudad necesitan hombres como vosotros porque vosotros creáis afectos y eso a algunos «próceres» municipales resulta que, como no son de Talavera -igual que yo- les jode un montón. Y les asusta. Y se cirran. ¡Pero un montón! Enhorabuena por vuestro esfuerzo, valentía, generosidad, independencia, cojones y amor que demostráis por esta querida-maldita ciudad que como buenos y honrados talaveranos queréis mejor para todos. Ahora necesitáis apoyo, humildemente el mío lo tenéis, también, por supuesto, mi admiración y cariño. Espero que la gente de bien de Talavera, de una puñetera vez, os reconozca el mérito y diga y escriba donde lo tenga que decir y escribir -bien alto y claro- que la vileza con que han querido injuriar a dos talaveranos que sienten de verdad a su querida-maldita ciudad no tiene nombre.

Ángel Monterrubio