Ecologistas españoles rechazan la construcción de nuevos embalses tras el Día Internacional contra estas infraestructuras

Ecologistas en Acción se suma a las voces que rechazan la construcción y recrecimiento de nuevos embalses en el Día Internacional contra los Grandes Embalses, alebrado el pasado 14 de Marzo. Este día reivindicativo pretende poner en evidencia los nuevos proyectos que se plantean en la planificación hidrológica en curso en España y los tremendos impactos ambientales y sociales de los grandes embalses para el beneficio de las compañías constructoras, multinacionales de la energía y empresarios del regadío.

El Día Internacional contra los Grandes Embalses surgió en uno de los países que tiene los mayores embalses a nivel mundial, Brasil, donde más de 1 millón de personas han sido desplazadas por estas infraestructuras y se han inundado más de 34.000 km2. En este país denuncian que, a pesar de los fuertes impactos que esto supone, se sigue impulsando la construcción de grandes embalses, en su mayoría hidroeléctricos. Pero no sólo en Brasil, a nivel de toda América Latina, África y Asia se están poniendo en marcha grandes infraestructuras. En Turquía, donde se celebrará el Foro Mundial del Agua, y la respuesta social en forma de Foro Alternativo del Agua, están en proyecto varios trasvases y cerca de 2.000 embalses. En este país se pretende construir el gran embalse de Ilisu que inundaría un gran valle del río Tigris donde se encuentran numerosos restos arqueológicos de la cultura mesopotámica y se ubican diversas poblaciones kurdas. Hasta ahora ha sido frenada porque los fondos internacionales para llevarla a cabo han sido denegados.

En el ámbito internacional distintas redes en defensa de los ríos y contra las grandes presas denuncian que las únicas beneficiadas son las multinacionales de la construcción y de la energía, así como de los propietarios de extensas superficies para el regadío. A través de estas infraestructuras privatizan el agua que se embalsa, la energía que se produce y el valle que se inunda.

En el Estado español la gran mayoría de nuestros ríos están regulados por más de 1.000 grandes embalses y hay todavía del orden de 20 en construcción. Las grandes infraestructuras hidráulicas han afectado a más 20% de nuestros espacios naturales protegidos, y son los responsables de la destrucción de numerosas áreas de gran valor natural, de vegas de cultivo, de paisajes singulares, de restos de gran valor histórico arqueológico y cultural, y por supuesto de gran cantidad de pueblos. Efectivamente, la construcción de embalses en nuestro país ha supuesto la expulsión de un gran número de ciudadanos de sus casas, que se han visto obligados a emigrar, al ser anegados sus pueblos por las aguas de los grandes embalses. De hecho, en nuestro país, se encuentran bajo las aguas de los embalses más de medio millar de pueblos.

A pesar de ello, el Ministerio de Medio Ambiente sigue impulsando la política del hormigón y en distintas zonas del Estado, y siguen en construcción varios grandes embalses, como el recrecimiento de Yesa, los embalses de Itoiz, Irueña, Castrovido, Enciso, Arenoso, Alcolea, Breña II, Melonares, etc., algunos de los cuales, en pleno siglo XXI, suponen también la destrucción de pueblos. Además, algún gobierno autonómico, como el de Extremadura o el de de Madrid, pretende construir grandes embalses. Extremadura, como contraprestación al delirante proyecto del trasvase del Tajo medio, pide que se retome otros proyectos no menos delirantes como los del embalse de Monteagudo o el recrecimiento de Rosarito. Madrid quiere hacer uno en la Sierra Norte y otro en Colmenar de Oreja. En ambos casos contraviniendo la Directiva Marco del Agua y haciendo abstracción de los críticos impactos ambientales e hidrológicos a que darían lugar.

Ahora, más que nunca, se cuestiona la necesidad y los beneficios con que se justifican estas obras. No han conseguido detener la escasez de agua en periodos de sequía, más bien al contrario, los embalses han servido para alimentar la imparable demanda de agua por la depredación urbanística y las extensas áreas de nuevos regadíos intensivos allá donde no es sostenible. Por esta razón, desde Ecologistas en Acción rechazamos la construcción de embalses y su recrecimiento y defendemos la gestión del agua para un uso racional y sostenible, que respete el medio ambiente y permita cubrir las necesidades de abastecimiento de una mayoría de la población y no otros fines lucrativos de una minoría empresarial. Por ello, en el proceso de discusión de la planificación hidrológica ahora en marcha en España exigimos en todas las cuencas no más embalses ni trasvases.

Ecologistas en Acción www.ecologistasenaccion.org/

“Río Aragón” pide la ampliación del plazo de las alegaciones a Yesa y exige la documentación del proyecto

Es inadmisible y tercermundista que la documentación no se haya enviado a los ayuntamientos afectados y no esté disponible en formato digital.
Tras 10 años ganados desde la anterior Declaración de Impacto Ambiental, de nuevo están abiertas todas las puertas para el descarte de Yesa.

La Asociación Río Aragón ha solicitado oficialmente la ampliación del plazo para presentar alegaciones al modificado 3 del recrecimiento de Yesa y exige que se le remita toda la documentación.

Miembros de nuestra asociación y del ayuntamiento de Artieda se desplazaron la semana pasada a la sede de la CHE para consultar el proyecto del nuevo modificado, tras varios intentos infructuosos de conseguir que se nos enviara una copia. Constatamos que son muchos volúmenes de documentación y miles de páginas, que, evidentemente, necesitan de un estudio a fondo.

Por eso resulta inadmisible y tercermundista que en el siglo XXI, en la era digital, la Administración no ponga todos los datos a disposición de los ciudadanos de la forma más práctica y fácil de consultar, por ejemplo, en la web de la CHE o del Ministerio o enviando un CD. Y es inaceptable que, al menos los Ayuntamientos afectados no tengan el nuevo modificado desde que se publicó en el BOE.

En todo caso, y a la espera de profundizar en el nuevo modificado, “Río Aragón” cree que es una victoria haber ganado 10 años desde la anterior Declaración de Impacto Ambiental y 8 desde que se puso la primera piedra del recrecimiento, sin que éste haya podido avanzar y, por el contrario, las dificultades hayan aumentado y estén imposibilitando su desarrollo. Por lo tanto, todas las puertas que llevan al descarte de Yesa están de nuevo abiertas.

Durante los próximos días seguiremos informando de los datos del nuevo modificado y de las alegaciones que presentaremos.