PRESA BABA, ¿OTRO SAN FRANCISCO?

Han pasado diez días desde las primeras denuncias de pobladores de Patricia Pilar, cantón Buena Fe, sobre la rotura de una compuerta y de un dique de la represa Baba, que se encuentra actualmente en construcción, causando un número indeterminado de heridos e incluso fallecidos.  Si esto resulta ser cierto ¿qué habría pasado de haber ocurrido este  hecho estando ya represado el río Baba? ¿no estaríamos hablando de cientos o miles de muertos? 
 
La presencia de un contingente militar ha impedido la realización de actividades de verificación independiente por parte de los pobladores y de los medios de comunicación sobre la real dimensión de este fatal acontecimiento. 
 
La construcción de la Presa Baba estuvo a cargo de la empresa brasileña Odebrecht, que después de ser expulsada del país, la obra quedó bajo responsabilidad de Hidrolitoral.  El proyecto desde sus inicios tuvo el rechazo de la población debido a los gravísimos impactos que presentaba, entre ellos, el desplazamiento de decenas de recintos, la inundación de más de diez mil hectáreas de tierras agrícolas consideradas entre las mejores a nivel mundial.  Esto provocó el diseño de un segundo proyecto, a cinco kilómetros del primero, al que el Ministerio del Ambiente concedió la licencia ambiental en base a unos estudios de impacto ambiental realizados en tiempo récord, y cuya calidad y seriedad fueron ampliamente cuestionados.  ¿La tragedia que habría sucedido no demuestra claramente las falencias técnicas de los estudios sobre los que se basa la construcción de Baba?
 
El 12 de diciembre de 2008, la Corte Constitucional emitió una Resolución que ordena al Ministerio del Ambiente y Contraloría revisar los Términos de Referencia de la Licencia Ambiental, lo que implicaba la necesidad urgente de suspensión temporal de la obra.
 
El 30 de diciembre, la Red de Afectados por Represas (REDLAR-Ecuador) y Acción Ecológica reiteraron ante la Ministra del Ambiente, Marcela Aguiñaga:
 
Que disponga inmediatamente la suspensión temporal de la construcción de la Represa Baba para evitar mayores desgracias, dando cumplimiento inmediato a lo ordenado por la Corte Constitucional de reformular la licencia ambiental.
Conforme una comisión de investigación integrada por funcionarios del Ministerio, a los que se sumarán por transparencia, en forma obligatoria, miembros de las comunidades y de las ONGs, para verificar a magnitud e implicaciones de este hecho.
 
La población de Patricia Pilar y las organizaciones y redes ecologistas y de derechos humanos preocupadas por los impactos de la Presa Baba demandan respuesta del Ministerio del Ambiente y CONELEC, y la entrega de toda la información relacionada con este proyecto. El costo en vidas y en destrucción ambiental de este proyecto no puede quedar en la impunidad, como el Proyecto Hidoreléctrico San Francisco, otra obra de  Odebrecht…

Hace cincuenta años: Ribadelago

laopiniondezamora.es

Que el espejo de soledades sanabrés no se convierta nunca más en el del silencio y el olvido

E1 9 de enero de 1959 ha pasado tristemente a figurar en la historia de nuestras tierras. Epoca de actividad en la construcción de grandes obras hidráulicas en la década del cincuenta del pasado siglo, etapa en la que el Lago de Sanabria fue tema de explotación, y que gracias a una serie de visionarios y defensores del paisaje y de la cultura que este espacio natural acumula y encierra entre las páginas de su geografía se salvó y en toda la prensa de la época hay citas y que lo demuestran. Los ríos fueron objeto de miradas agresivas, desafiantes y atrevidas aprovechando la movilidad de nuestra geografía y el curso alto del Tera no quedó fuera de esa persecución tenaz y constante que se inició en la citada década y que no pararía hasta agotar todas las pendientes aprovechables y hambrientas de energía.
Subiendo por el cañón del Tera, y pasado éste cuando el Valle se abre camino de Peña Trevinca, dos embalses -Vega de Tera y Vega de Conde-, servirían de base para aprovechar los cuatrocientos metros de desnivel hasta las máquinas generadoras. Pero el azar, el maligno, quiso que en la media noche del 9 de enero de 1959 la presa de Vega de Tera se rompiera y toda la capacidad del embalse se disparara por el cañón arrasando al pueblo de Ribadelago, que sufrió el ataque brutal de millones de metros cúbicos de agua y arrastres, salvándose el centro del montículo sobre el que se asienta la centenaria localidad, vinculada a través de la Senda de los Frailes con el Monasterio de San Martín cisterciense. Del choque brutal del agua sobre el núcleo urbano en ruinas quedaron más de un centenar largo de desaparecidos, de los cuales sólo una veintena de cadáveres pudieron recuperarse descansando en el Lago y añadiendo a las leyendas histórico-literarias de ese singular paisaje esta triste nota de dolor, sufrimiento y angustia ante la tragedia en la que sólo las lágrimas, corriendo en crecida permanente, daban salida a la impotencia.
La catástrofe arrasó todas las comunicaciones y todos los medios. Desde las más altas instituciones se pusieron rápidamente en marcha y como siempre en las grandes confusiones y agitaciones surgen nieblas y sombras que creamos los propios humanos. Pasada la nerviosa agitación de las primeras fechas, comienzan los cálculos y las actuaciones, esos centenares de folios que son la historia escrita que queda después de las grandes catástrofes y después de esas sesiones de análisis de responsabilidades y de justificaciones, surgió un pueblo nuevo alejado un tanto de la gran puerta del cañón por donde la muerte había bajado acelerada para añadir al legendario Lago, «Espejo de sociedades», la inmensa soledad de la muerte inesperada de quienes dormían soñando con esos sueños que los humanos deshojamos noche tras noche en el silencio que nos envuelve, nos arropa y nos mece, pero que en aquella noche trágica rompió con violencia brutal el agua detenida en lo alto de la sierra.
Que el espejo de soledades sanabrés no se convierta nunca más en espejo de silencios y de olvidos. Cuando pasen las décadas y los siglos, seguro estoy que los poetas enlazarán la tragedia, no como una leyenda sino como un recuerdo convertido en oración por los que descansan en el fondo del Lago.
Hoy nos quedan dos Ribadelagos, separados por un singular cementerio, el lago. Y en cada uno de esos dos Ribadelagos podemos leer todas las confidencias e intimidades que cada uno guarda en su interior, testigos mudos, sí, pero muy locuaces y abiertos cuando a ellos te acercas con los ojos abiertos y simplemente interrogándoles con la mirada, ellos contestan con la sinceridad que les caracteriza, porque el dolor templa y purifica, a veces llora y calla siempre… Nuestro recuerdo hoy tiene todo el calor y respeto que nos asalta cada vez que nos acercamos y miramos el Lago. Un cuarto de siglo antes de la tragedia dos maestros, dos hombres de letras, el poeta zamorano José Enríquez de la Rúa y Alejandro Casona dejaron su honda huella con aquellas tan célebres como eficaces Misiones Pedagógicas en una comarca que hoy recuerda, aún con dolor, a sus muertos.

HERMINIO RAMOS PÉREZ

Río Aragón celebra los diez años contra el recrecimiento de Yesa

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(10/01/2009)

«Parece que nada haya cambiado, pues estamos en el mismo punto», dicen.

La Asociación Río Aragón contra el proyecto de recrecimiento de Yesa celebró ayer los diez años de la «manifestación de los paraguas», la primera gran movilización que se realizó contra este proyecto y que congregó en Jaca a 5.000 personas de toda la comarca. Diez años después, apuntó este colectivo, «parece que nada haya cambiado, pues estamos en el mismo punto que entonces». Así, aseguraron que, aunque la administración aprobó una declaración de impacto ambiental, adjudicó el proyecto y lo puso en marcha, «ha sido incapaz de llevarlo a cabo porque los argumentos que utilizábamos entonces para oponernos siguen vigentes».

En opinión de la asociación, se trata de un pantano «insolidario con estas tierras», con graves problemas geológicos, con una declaración de impacto ambiental irregular y «concebido para el trasvase». Río Aragón lamentó que nunca quisieran escucharles ni «tomarles en serio», denunció que quisieran engañar a la sociedad «con una falsa mesa de diálogo llamada Comisión del Agua» y recordó que ha realizado decenas de manifestaciones en Artieda, Jaca, Huesca, Zaragoza, Barcelona, Madrid, Valencia, Málaga e incluso Bruselas.

Además, han llevado a cabo dos huelgas de hambre, encadenamientos, acampadas, marchas, cortes de carreteras, ascensiones a montañas, descenso de ríos, recogidas de firmas, conciertos y recursos judiciales para defender sus derechos. A su juicio, el tiempo les ha dado la razón porque los problemas geológicos «se han puesto de manifiesto y hacen inviable el proyecto», al tiempo que recordó que el ministerio va a realizar una nueva evaluación de impacto ambiental, «ante las carencias de la anterior, que a buen seguro descartará el proyecto».

Asimismo, desde la asociación apuntaron que todo el mundo reconoce que el recrecimiento se gestó «para poder abastecer el trasvase desde la cuenca del Ebro y no a Zaragoza» y aseguraron que las alternativas «se han puesto en marcha, como el recrecimiento de Malvecino».