El fin del trasvase Tajo-Segura se queda en una sugerencia

EL PAÍS

(09/12/2008)

PSOE y PP ultiman un cambio pactado del Estatuto de Castilla-La Mancha

El PSOE y el PP están cerca de un acuerdo para rebajar en el Congreso de los Diputados el texto del Estatuto de Castilla-La Mancha que ambos partidos pactaron en esa comunidad, que preside el socialista José María Barreda.

Ramón Jáuregui y Jesús Quijano (PSOE) ya han mantenido varias reuniones con José Luis Ayllón y Arturo García-Tizón (PP), con el compromiso de cerrar un acuerdo antes de final de año, para que en febrero pueda constituirse la ponencia y el Estatuto pueda estar aprobado en el Congreso y el Senado y estar en vigor antes de verano de 2009.

Los dos partidos están de acuerdo en limar la disposición transitoria que fija en 2015 el final del trasvase Tajo-Segura. Coinciden en que ese precepto es inconstitucional y excede las atribuciones de un estatuto de autonomía, por lo que buscan fórmulas para convertirlo en recomendación. Han barajado fórmulas como incluirlo en el preámbulo, pero la vía más probable consiste en mantenerlo como disposición transitoria pero condicionándolo a las opiniones de los técnicos y, sobre todo, a la voluntad unánime de las Cortes de Castilla-La Mancha. Es decir, que el final del trasvase en 2015 seguirá en el estatuto, pero dejará de ser una obligación y se convertirá en una recomendación política indicativa y sin fuerza legal. La fórmula final no está aún decidida.

Trasvase del Huerva

En septiembre de 2.000 se solicita concesión de trasvase, para el abastecimiento de las poblaciones de Aguilón, Fuendetodos, La Puebla de Albortón y Valmadrid. Posteriormente, después de su oposición inicial, al cambiar la composición del gobierno municipal, se añadiría al grupo Villanueva de Huerva. Los cinco están integrados en la Mancomunidad de Aguas de las Torcas. La petición se hacía para poblaciones que tienen, todas, suficiencia o excedencia en caudales de acuíferos.

Al mismo tiempo, se proyecta un recrecimiento del pantano de las Torcas, dotándole en este caso de un recrecimiento, en esta ocasión de una altura de 14,30 m, pasando de una altura de 32,50mts del primer proyecto a 52,0mts en este último proyecto.

Son una falacia algunos de los datos por los que se justifica el recrecimiento:

Mayor capacidad de laminación de las avenidas del río Huerva, de carácter torrencial, que redunda en todas las poblaciones situadas aguas abajo, incluida Zaragoza, amortiguando los caudales punta, retrasándolos y reduciendo los daños aguas abajo.

Creación de un embalse de nivel constante en una de las colas del embalse, con objeto de favorecer el establecimiento de la fauna.

Estos argumentos, podrían estar intentando ocultar la verdadera razón del recrecimiento, dado que hay en construcción un trasvase desde el pantano de Las Torcas a cinco poblaciones que no justifican necesidad razonable de esas aguas, con severo perjuicio para los caudales de un río deficitario, que no alcanza su caudal ecológico. entendemos que la C.H.E. hace una tramitación irregular del expediente de concesión de aguas, que el Gobierno de Aragón enmascara y falsea la situación y que el Instituto Aragones del Agua realiza obras de suministro de aguas a una población que no tiene concesión.

Embalse de Mularroya

Hace más de 30 años que se habla sobre la ampliación de los regadíos en la cuenca del Jalón gracias al Embalse de Mularroya. Ya en 1.971 se citó en el estudio realizado por la empresa INTECSA, con el que la Dirección General de Obras Hidráulicas quería concretar como llegar a una regulación integral de dicha cuenca. Se presentó como un embalse en el río Grío de 168 Hm3 de capacidad, alimentado por derivación desde el río Jalón mediante un túnel de 12 Km. Mas tarde, en 1.975 se redactó el «Plan de aprovechamiento integral y regulación de avenidas del río Jalón y afluentes» en el que se contemplaba la puesta en regadío de diversas superficies del bajo Jalón a partir de la regulación del Embalse de Mularroya. Pasaron 17 años para que se formalizara el Pacto del Agua, acuerdo político en las Cortes de Aragón relativo a los criterios sobre política hidráulica de la Comunidad Autónoma de Aragón. En dicho acuerdo, de 30 de Junio de 1992, se concretaba la construcción del embalse de Mularroya con una capacidad total de 110 Hm3, el tiempo de tramitación y su construcción se situaba entre Julio de 1.993 y Junio de 1.999 y su presupuesto final estimado para 1.992 era de casi 121 millones de euros (20.100 millones de pesetas).

El proyecto recibe abundantes alegaciones desde los municipios afectados, grupos ecologistas, etc. Además de tratarse de una

infraestructura hidráulica catalogada como conflictiva, el propio Presidente de la C.H.E. lo ha distinguido como una obra con «una cierta complejidad técnica» lo que hace suponer que su plazo de ejecución de 90 meses se alargara tanto como su presupuesto. A partir de esto, el Embalse de Mularroya se presenta como una alternativa a largo plazo. Cobra sentido desde la perspectiva de ser concebida para el aumento sustancial de los regadíos en el Bajo Jalón, cuestión cada vez más problemática, y dado que los problemas de agua de la zona se manifiestan especialmente en los momentos de sequía, estos no se solucionaran hasta dentro de como mínimo 7 años y medio y tras una importante inversión de 128 millones de €.

Además, existe una fuerte incertidumbre sobre la situación socioeconómica de la zona después de ese plazo de tiempo, ya que el sector primario actualmente ya padece un importante envejecimiento y no existe un control de la opinión de las nuevas generaciones de trabajadores de la zona sobre sus expectativas laborales.

La concepción del Embalse de Mularroya se debe entender a partir del momento en el que se sitúa su origen. En aquella época todos los responsables de la gestión de recursos hídricos aún sostenían que Aragón sólo lograría un crecimiento equilibrado sobre los cultivos de huerta. Así, se presentaban abundantes proyectos de embalses para la «necesaria» regulación integral de nuestros ríos. Actualmente esta percepción esta viva en las gentes de toda la región heredada de aquellos discursos pasados. La mayor parte del Pacto del Agua esta basado en ellos. Sin embargo, en las dos últimas décadas ha despertado, dentro de la sociedad, una consciencia medioambiental que se cuestiona el actual modelo de desarrollo. Respecto al tema del agua se ha abierto un debate sobre la explotación de este recurso y muchos gestores están descubriendo los beneficios de hacerla de una manera más racional. Ya no se entiende la regulación de los ríos como un fin sino como un medio.

En Junio de 2009, la Audiencia Nacional, anula la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto del embalse de Mularroya.