La CHE anula a Iberduero 4 saltos en el Ara por no explotarlos en 47 años

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(06/12/2008)

Confederación iniciará en unos días el proceso de reversión de Jánovas.
La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha decretado la extinción de la concesión de cuatro saltos hidroeléctricos propiedad de Iberduero en la cuenca del Ara y varios de sus afluentes «por incumplimiento de los plazos fijados para la ejecución de las obras», según indica el anuncio remitido al Boletín Oficial de la Provincia de Huesca.

Algunos de los saltos, ubicados en las inmediaciones de la zona en la que estaba proyectado el embalse de Jánovas y pertenecientes todos ellos al término municipal de Torla, contenían un importante potencial hidroeléctrico. El mayor de ellos, de 607 metros de desnivel, iba a permitir la turbinación de un máximo de 15.400 litros por segundo de aguas captadas, en Torla, en el Ara, el Otal y cuatro afluentes del primero. Otro, que únicamente iba a aprovechar recursos del Ara, contemplaba un salto bruto de 97 metros y un caudal de 17.500 litros por segundo. El tercero, proyectado en el cauce del Ordiso, incluía un salto de 367 metros para 540 litros por segundo. El último, previsto para explotar recursos de los dos últimos ríos y de los barrancos de Planove y Plano del Alba, incluía un desnivel de 49 metros y un máximo de 6,54 metros cúbicos por segundo.

Las concesiones para los cuatro saltos fueron otorgadas a principios de 1950 a Ramón Albesa y transferidas a Iberduero, la empresa que impulsó el polémico y fallido embalse de Jánovas, en mayo de 1961.

REVERSIÓN La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) tiene previsto poner en marcha el próximo miércoles, 10 de diciembre, el proceso de reversión de las tierras expropiadas en los años 60 para la construcción de ese pantano, cuya ejecución fue descartada en el 2001 tras emitir el Ministerio de Medio Ambiente una Declaración de Impacto desfavorable. Ese día, el organismo de cuenca iniciará formalmente el proceso de localización de los propietarios de sus tierras y de los herederos en el caso de que hubieran fallecido.

La asociación de afectados, que lleva décadas reivindicando la devolución de los terrenos, ha entregado a la CHE documentación sobre el 90% de los propietarios y herederos que pueden participar en la reversión, proceso que podría extenderse durante varios años. De hecho, uno de los primeros escollos que deberán salvar tanto los responsables de la Confederación como la plataforma es el referente a los trámites de localización, ya que algunas familias abandonaron el valle del Cinca y otras, el país.

Afectados y Endesa, concesionaria del embalse descartado y propietaria de parte de los terrenos expropiados, ya han mantenido una reunión sobre el proceso. La compañía eléctrica, que tras la anulación del proyecto de pantano vio extinguirse las concesiones de los saltos de Jánovas, Fiscal y Boltaña, lleva años colaborando con la Administración para que salga adelante la reversión. En el primer encuentro trataron, básicamente, aspectos jurídicos y de procedimiento.