¿Tanta agua, para qué?

DIARIO DE NOTICIAS

EL pasado lunes 22 de octubre los representantes de Nafarroa Bai en la asamblea de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, con motivo de los Presupuestos para el próximo ejercicio 2008, presentamos una enmienda, la única que no fue aceptada, solicitando la renegociación del pago del canon fijo por consumo de agua del canal de Navarra con CANASA SA.

A nuestro juicio el canon fijo que debe aportar la mancomunidad por el agua de Itoitz, 900.000 euros, resulta del todo injustificado. Los 1.000 litros por segundo contratados suponen una cantidad del todo irreal resultando una carga económica muy importante para el presupuesto de la Mancomunidad.

La Comarca de Pamplona ha tenido hasta el año 2006 dos fuentes de suministro de agua que pueden aportar hasta 1.850 litros por segundo: 800 desde el nacedero de Arteta y 1.050 desde el embalse de Eugi. Con esos 1.850 litros por segundo las necesidades están cubiertas sin problemas. Un ejemplo clarificador es lo que sucedió en agosto del 2003, en el verano más seco desde hace muchos años, cuando el consumo en la Comarca de Pamplona fue de por 4 hectómetros cúbicos, de los que 1,1 fueron para consumo doméstico, 0,9 para industriales y 2 correspondían a jardines y piscinas. Pues bien, a pesar de todos estos datos objetivos ni siquiera en ese verano se produjeron cortes de suministro.

En la misma línea es llamativo comprobar como pese al incremento poblacional, el consumo de agua para usos domésticos e industriales tiende a la baja gracias, entre otras razones, al uso más responsable del recurso agua por parte de la ciudadanía. En todo el año 2003 se consumieron 24,33 hectómetros cúbicos frente a los 24,20 de 2004 y los 24,05 de 2005. El consumo doméstico por habitante y día en el año 2000 fue de 159 litros y en 2006 fue de 135. Los números cantan. La supuesta escasez de agua ha sido y es una manipulación para justificar el abastecimiento desde Itoiz a través del Canal de Navarra y la planta potabilizadora de Tiebas.

Sólo en momentos puntuales del mes de junio, coincidiendo con el comienzo del verano, el llenado de las piscinas, la gente todavía sin disfrutar de sus vacaciones y los procesos industriales en marcha, la capacidad de suministro de 1.850 litros por segundo no cubre la demanda. Se tira entonces de los grandes depósitos de la Mancomunidad para cubrir ese pico. Y no hay problemas. ¿Alguien recuerda restricciones de agua en las viviendas de la Comarca de Pamplona?

En algunos momentos del verano en los que el nacedero de Arteta sólo suministra 400 litros por segundo era necesario también extraer hasta 300 litros por segundo del río Arakil para completar los 1.850 litros necesarios.

Con la firma de un contrato-engaño la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona está obligada a contratar con Canal de Navarra S.A. un derecho de suministro de 1.000 litros por segundo con una cuota anual de 900.000 euros. Es decir, durante todo el año se podrá disponer de un caudal que no necesitamos. Tanto es así que la potabilizadora de Tiebas (con todo el gasto que ha supuesto) va a estar cerrada la mayor parte del año. Sólo en verano y para dejar en paz al río Arakil podríamos usar puntualmente 300 litros por segundo, sobrando 700. La cuota anual para 300 litros es aproximadamente de 250.000 euros ¿Y si sólo necesitamos 300 puntualmente por qué pagamos por 1.000 todo el año? ¿Por qué la Mancomunidad va a malgastar 650.000 euros, 108 millones de pesetas, cada año? ¿Es esto un correcto uso de los dineros de la Mancomunidad? No se puede votar que sí a este despilfarro.

¿Y este exceso de agua y de dinero para qué? Para pagar como usuarios "obligados" las obras de construcción del Canal de Navarra. Debe saberse que el Canal de Navarra no es gratis para los usuarios. El 50% de su coste, según los protocolos de financiación firmados entre el Estado y el Gobierno de Navarra, debe ser pagado por los usuarios. Y un agua que no necesitamos la debemos pagar a doblón para financiar obras que además se encuentran bajo sospecha de irregularidades.

¿Para 300 litros por segundo y sólo puntualmente en verano no había soluciones más baratas y más sostenibles ambientalmente que el binomio embalse de Itoiz-Canal de Navarra? ¿Y, por cierto, más seguras para la población? ¿Y que no provocaran sismicidad inducida? Claro que sí. La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona nunca ha explotado correctamente los recursos disponibles. En invierno sobra agua en el embalse de Eugi y podría ser almacenada en otro lugar como por ejemplo el vaso de Zolina. Incluso, de estar suficientemente razonada una nueva fuente de suministro de agua, esto no tendría nada que ver con el embalse de Itoiz. Nada que ver con su capacidad, quizás tampoco nada con su ubicación y desde luego nada que permitiese justificar esta inversión ni en el embalse ni mucho menos en el canal Sin olvidar que en este debate sobre la necesidad de agua todas las Administraciones han eludido abordar la principal directriz que debe guiar a los responsables públicos, esto es, el consumo responsable.

Aunque nuestra enmienda no obtuvo en el debate presupuestario el respaldo suficiente, esperamos que, tal como se comprometieron la mayoría de los grupos políticos y su Presidente, el Sr. Javier Torrens, sí se lleve adelante una revisión del convenio con CANASA, con el objetivo final de ajustar el pago a los niveles de consumo de los usuarios y usarias de la Comarca de Pamplona.

Firmado junto a Itziar Gómez, Txema Mauleón y Josean Villanueva (miembros de Nafarroa Bai en la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona)

La sequía como incentivo

EL PERIÓDICO

(11/01/2008)

La perspectiva de unas restricciones a la vuelta de la esquina pone los pelos de punta a los políticos

Hoy existe la tecnología suficiente como para hacer una buena captación y uso del agua de lluvia

La sequía parece haber penetrado en el tuétano de nuestros huesos y se nos aparece cada día en la pantalla de nuestra vida en forma de pantanos vacíos, pozos agotados y fuentes marchitas. La perspectiva de unas restricciones a la vuelta de la esquina pone los pelos de punta a los políticos y se sacan de debajo de las alfombras las viejas ideas (los trasvases) mientras se obvian las causas reales del problema (crecimiento urbanístico descontrolado y uso ineficiente del agua en la agricultura). En el año 2005 ya publiqué en este mismo periódico tres artículos sobre la sequía cuyas conclusiones son tan válidas ahora como antes.
Uno de los aspectos que destacaba en uno de esos textos es que deberíamos transformar la maldición de la sequía en una oportunidad para reconocer que somos un país mediterráneo, que la sequía es algo propio de nuestro clima y que debíamos acabar con la sequía mental de 25 años de pedir más y más agua (con trasvases) y dejar de actuar en los muchos campos que la innovación y la tecnología nos permiten hoy para realmente hacer una gestión eficiente del recurso y avanzar hacia esta Nueva Cultura del Agua por la que clamaron cientos de miles de ciudadanos en los años 2002 y 2003.

EN ESOS dos años se ha avanzado en la búsqueda de soluciones para disminuir el consumo y aumentar los recursos al mismo tiempo que se intenta conservar o restaurar los ecosistemas acuáticos. Así, los esfuerzos (como campañas de educación o instalación de dosificadores domésticos) para ahorrar agua han hecho que el consumo de agua doméstica en la región metropolitana no aumente mientras su población se ha incrementado en cientos de miles de personas. Por otra parte, se han puesto en marcha sistemas de aprovechamiento de agua que se habían descartado por diversas causas. Por ejemplo, se está utilizando otra vez el agua de los viejos pozos del Besòs, abandonados por la contaminación hace 20 años. Y se está produciendo el cambio mental que yo reclamaba hace dos años aunque muy lentamente. Por ejemplo, en algunos municipios se ha supeditado la licencia de obras a la presentación de un proyecto donde se demuestre que el agua para regar el jardín se obtiene de la lluvia y no de la red.
Los posibles efectos del cambio climático (con una disminución de los recursos embalsados que podrían llegar al 30%) y el crecimiento urbanístico que no para comprometen este futuro tanto como las barreras mentales que todavía persisten, como la visión que tienen los sanitarios y algunos legisladores españoles sobre la reutilización de las aguas depuradas. Los millones de litros que cada segundo estamos vertiendo al mar desde las depuradoras son un recurso infrautilizado. La incapacidad de poner de acuerdo el campo y la ciudad para establecer bancos de agua que permitan redistribuir los recursos en momentos de crisis es otro.
Mientras tanto, cada vez que llueve perdemos gran cantidad de agua que además contaminamos: es el agua que cae en nuestros tejados y que se desliza hacia los colectores donde se mezcla con las aguas residuales. Si la mitad de los casas de Catalunya tuvieran depósitos de pluviales, probablemente en estos momentos las perspectivas de restricciones serían algo mas lejanas y no estaríamos lamentado que el agua de las últimas lluvias no ha llegado a los embalses, sino contando los millones de litros de agua que habrían ayudado a llenar depósitos.
Hoy existe la tecnología suficiente como para hacer realidad un sueño: llegar a ser independiente de la compañía de agua gracias a una buena captación y uso del agua de lluvia. Solo hace falta seguir luchando frente a la sequía mental de ideas innovadoras de la que hace gala la sociedad catalana que solo pide grandes infraestructuras (trasvases). Un programa de aguas pluviales implicaría una inversión considerable que repercutiría en empleo para muchas pequeñas empresas. Lamentablemente, quien ahora, individualmente, quiere apostar por el aprovechamiento de las aguas pluviales pierde dinero, tiempo y es tachado casi de estúpido por los responsables municipales que tienen que darle los permisos. Sin una reforma profunda de las ordenanzas municipales, sin un programa específico de formación de arquitectos, urbanistas, paletas y lampistas y sin un cambio de mentalidad sobre el aprovechamiento del agua de lluvia va a ser imposible innovar en este ámbito.

GRACIAS a la sequía hemos azuzado el cerebro estos últimos años, estamos tomando conciencia del valor del agua y del país en que vivimos y empezamos a buscar las soluciones sostenibles. Pero todavía quedan muchas barreras que se oponen a este cambio y que mantienen en alto las viejas opciones (más oferta). Parece que todavía necesitamos un periodo de mas sequía para llegar al punto en que nos demos cuenta que realmente tenemos muchas maneras de hacer sostenible el ciclo del agua sin necesidad de más oferta. Pero también hay que saber que demasiada sequía puede ser totalmente contraproducente y desencadenar un proceso que nos lleve a olvidar quiénes somos y dónde estamos. Esperemos que Dios apriete pero no ahogue y que llueva lo suficiente para que no haya restricciones y para que nos demos cuenta de una vez de que la lluvia es una bendición y que hay que saber aprovecharla.

NARCÍS Prat. Catedrático de Ecología de la UB

AGUA: Entre dos fracasos

(Publicado en DEFENSOR DE LA IGUALDAD

La presente legislatura concluye, lo que no se haya hecho hasta ahora ya no se hará, y en lo referente al grave problema de la carestía de agua que cada día nos amenaza con mayor virulencia no se ha hecho nada.

A poco de tomar posesión de su cargo la Ministra de Medio Ambiente, señora Narbona, decidió anular el proyecto del Trasvase del Ebro prometiendo a cambio seiscientos millones de metros cúbicos de agua desalada al año.
Según cifras oficiales tan solo ha proporcionado treinta: es decir, el 5% de lo prometido.

Quien dentro de cuatro meses ocupe su puesto y sea del partido que sea se enfrentará por tanto a una difícil decisión: elegir entre dos fracasos.
Tras casi treinta años de fratricidas enfrentamientos regionales el controvertido Trasvase del Ebro no progresó ni un solo metro, y con las autonomías limítrofes cada vez más radicalizadas el proyecto carece de futuro.

La desalación, que pese a contar con todo el apoyo institucional y una multimillonaria campaña publicitaria alabando sus méritos, ha fracasado en su 95% por lo que carece igualmente de futuro.

Mientras tanto la tierra se recalienta, España se desertiza, los agricultores y empresarios se desesperan y el ciudadano de a pié mira al cielo preguntándose si vamos caminos de convertirnos en una nación tercermundista.

Creo que ha llegado la hora de intentar reflexionar sin acritud.

Pese a que a lo largo de su mandato la señora Narbona no haya sabido resolver tan difícil papeleta, hay algo que no puede negársele: ordenó a una de las empresas de su Ministerio “Acuamed”, que invirtiera un millón de €uros en aplicar una nueva tecnología desarrollando el ambicioso proyecto: “Planta Desaladora Reversible de Presión Natural no Contaminante para “El Palmer”, en el termino municipal de Enix, en el Poniente de Almería.

Según “Acuamed” – que financia, firma y sella el proyecto- dicha planta, capaz de desalar 32 hectómetros anuales, consume energía en “Horas Valle” y devuelve energía en “Horas Punta” contribuyendo a equilibrar la desfasada curva eléctrica nacional cosa que interesa especialmente a Red Eléctrica Española.

Acogiéndose a las reglas del mercado energético, la diferencia de precio entre tarifas diurnas y nocturnas que proporciona ese “reciclaje” de la energía genera unos cuantiosos beneficios, lo que permite que el metro cúbico de agua desalada tenga un coste final, incluida la amortización de capital, de 0, 067 €.
Según el Ministerio de Medio Ambiente el coste en las desaladoras tradicionales con idéntico tiempo período de amortización es de 0, 52 € M3.

A principios de Julio del 2006, el Ministerio había decidido construir la planta de “El Palmer” pero al parecer cayó en la cuenta de de que si le proporcionaba a Almería agua ocho veces mas barata que al resto de la cuenca mediterránea se plantearía un claro caso de favoritismo, discriminación e incluso competencia desleal.

Lo lógico hubiera sido optar por proporcionar a todos por igual agua abundante a bajo coste, pero como se encontraban en juego seis mil millones de €uros, que es la diferencia de facturación en diez años entre uno y otro sistema, las grandes empresas desaladoras del sistema tradicional presionaron con el fin de que no se llevara a cabo al proyecto de “El Palmer”.

Estaban convencidas de que se iban a repartir la gigantesca tarta de los seiscientos millones de metros cúbicos anuales, pero al final de la legislatura se han encontrado con que tienen que disputarse entre todos un miserable hueso de treinta millones. Con demasiada frecuencia la avaricia rompe el saco.

Sus dirigentes deberían haber comprendido que nadie, especialmente los agricultores, podría comprar tanta agua a tan alto precio, y ello ha acabado perjudicándoles debido a que la suelen ser parte de grupos económicos con grandes intereses en los sectores de la construcción, agricultura, ganadería y turismo.

Tiraron duros por recoger pesetas porque quien no entienda que sin agua no hay futuro carece de futuro.
Lo acontecido con la planta de Almería hubiera caído en el olvido de no ser por el hecho de que el Ministerio había hecho entrega a personas ajenas a la administración de todos sus estudios y documentos, incluido el denominado “Aprovechamiento energético de una Central de Bombeo de Agua de Mar en El Palmer”.

Dichos estudios, conformados por tres mil doscientas páginas de planos y detalles técnicos, incluido un informe de setecientas referido al impacto ambiental, se encuentra recogido en un CD que se ha puesto a disposición de cuantos deseen comprobar la exactitud de sus datos.

Basta con solicitarlo a: vazquezfigueroa@telefonica.net

Cualquier empresa que pretenda resolver sus problemas hídricos lo único que tienen que hacer es copiar el proyecto de “El Palmer” ya que resulta aplicable a unos treinta puntos de la costa Mediterránea así como a Baleares y Canarias.
Ni siquiera deberá pagar por él; Medio Ambiente lo desarrolló basándose en una patente que no le pertenecía, no tuvo la precaución de solicitar el permiso correspondiente a la hora de llevarlo a cabo, y por lo tanto carece de derechos sobre algo en lo invirtió el esfuerzo de sus mejores técnicos y muchísimo dinero.
Pero no es momento para las recriminaciones: la legislatura concluye y debemos confiar en que nuevas mentes analizaran con nuevos ojos un angustioso problema cada vez más acuciante dejando a un lado condicionamientos políticos y económicos y sin tener en cuenta mas que el hecho indiscutible de que si carecemos de agua acabaremos careciendo de todo.

Regresar a la vieja polémica de tener que elegir entre dos opciones que han demostrado ser inviables es tanto como conducir al país al suicidio.
Es tiempo de enfrentamiento y elecciones pero también debe ser tiempo de consenso en cuanto se refiere a las soluciones hídricas porque de lo contrario unos y otros se encontraran con un país ingobernable.

Existe un sistema factible, técnicamente garantizado por el propio gobierno y gratuito…

¿Por qué no aplicarlo aunque tan solo sea por una vez, en lugar de continuar con bizantinas discusiones sobre el sexo de los ángeles otros treinta años? Parafraseando a Mao: “Ni gato blanco ni gato negro; aunque sea a rayas con tal de que cace ratones…”

Alberto Vazquez-Figueroa

Camisa de once varas: Entrevistadores

EL PIRINEO ARAGONÉS

(04/01/2008)

Hace algún domingo, en mitad de estas vacaciones de grasas y consumos, el Heraldo abría con una extensa entrevista a la titular de Medio Ambiente. La ministra venía del teatrillo que montan con periodicidad en el Pacto del Agua, paseando por las ruedas de prensa un nuevo calendario para los pantanos con los que el Gobierno de Aragón se refiere a estas alturas nuestras. Sobre todo lo que ya conocen: del ardor reivindicativo del periódico zaragozano para con nuestros hundimientos, de los nuevos plazos en las irresponsabilidades gubernamentales, las dobles morales acuáticas, etc., sobre todas estas aguas estancadas, digo, paso de puntillas para bucear al fondo.

De cara a desestimar la realización de Yesa, como de todos los embalses que aletean sobre nuestras cabezas, existen tantos argumentos de todo orden que su mantenimiento obedece a razones (o sinrazones) por completo extra-hidrológicas. La principal es que tras una ponderación barata de intereses, todos los saldos (votos, lectoras, consumidores o inversores) favorecen al llano y nos fuerzan aquí a la disposición obediente de nuestros recursos, como los de una colonia cualquiera, a las necesidades o caprichos de la metrópolis . En este tono, léase por ejemplo la pregunta (objetiva) de “¿para cuándo podrá beber Zaragoza agua del Pirineo?” que no pone a las obras más límite racional que la “sed” de sus jefes y equipara montañés a egoísta radical.

Como se entiende con facilidad, una visión tan patrimonialista de Aragón es posible en la medida en que nuestra venta, embalse o tematización lúdica no ponga en peligro (electoral o de suscriptores) cargos y dietas. A primera vista se justificaría nuestra irrelevancia mediante un simple cálculo poblacional, pero no hay menos gente en la montaña que en Los Monegros o el Campo de Daroca. Sí hay por el contrario aquí unos recursos naturales (”áreas de negocio”. en argot urbano) impresionantes que nos elevan a la categoría de despensa o parque temático.

Además, el hecho diferencial no es sólo una posesión, sino también una carencia: la falta por nuestra parte de un modelo alternativo y propio nos impide adaptar todo ese interés a nuestras necesidades e identidad. Hasta que no entendamos esa pequeñez, la evidencia de que el desarrollo de aquel modelo de ciudad, de trabajo, de turismo y esparcimiento (que nos hace un barrio periférico más de Zaragoza o Pamplona) es, como se plantea, incompatible con nuestras aspiraciones, no dejaremos de ser, respecto a todos estos equilibrios de poder, sino espectadores difusos.

En Biscarrués, donde la DGA les empujó a esto hace veinte años, la suerte les ha echado un segundo premio de Navidad. Son ironías que imitan al arte y compensan, sin ninguna lógica, un esfuerzo que nos mantiene a flote. También hay quien piensa que la búsqueda de ese modelo propio es el único juego de azar que uno puede creer rentable, máxime en tiempos donde la gente decente anda jugándose las matemáticas y la moral a la ruleta.

David Vila Viñas

Manifiesto de la Plataforma «Salvemos el Henares»

Las vegas regadas por el río Henares se encuentran entre las más fértiles y ricas de la Comunidad de Madrid. El conjunto agrícola-forestal-natural ha conformado un entorno de una gran biodiversidad, convirtiéndolo, aún hoy y a pesar de su deterioro, en uno de los puntos de mayor riqueza biológica de la Comunidad de Madrid. La riqueza natural de las riberas del río Henares ha sido reconocida al integrar todo el curso del río, desde Guadalajara hasta su confluencia con el Jarama, en la Red Natura-2000, contándose a lo largo del recorrido varias Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y habiéndose declarado todo el curso del río Lugar de Interés Comunitario (LIC). De este modo se reconoce la función básica del río como corredor biológico para permitir la conexión entres los diferentes espacios naturales y las especies que los habitan.

Además, el río Henares y su vega es el entorno que diferentes civilizaciones han elegido para instalarse y desarrollarse y gracias a las cuales hemos heredado un rico patrimonio cultural, histórico y arqueológico, que también debemos conservar. Los pueblos y ciudades del valle tienen una deuda contraída con el río Henares, fruto del histórico exceso en la explotación de sus posibilidades que ha supuesto el deterioro de sus aguas, la desaparición de casi todos sus bosques y la ocupación desordenada e irracional de su vega por el desarrollo urbano, industrial y de infraestructuras.

Sin embargo, como ocurre en demasiadas ocasiones, esta riqueza que “es de todos” también está descuidada por todos, sobre todo por aquellos que tienen la responsabilidad de cuidar “lo que es de todos”: los gobernantes y las diferentes administraciones. Es habitual encontrar a lo largo del recorrido del río y vegas del Henares construcciones ilegales, vertederos improvisados, suciedad acumulada, caminos cortados ilegalmente, entre otras muestras de dejación de responsabilidades por parte de los poderes públicos. Pero si bien es notorio el deterioro ocasionado por acciones ilegales que nadie controla, más importante aún es la amenaza de actuaciones amparadas por los propios poderes públicos, en la línea de reconvertir a cemento un paraje natural.

El proceso de destrucción del Henares es, a su vez, una señal más del modelo de desarrollo imperante, basado en considerar los recursos naturales como inagotables, cuando todos sabemos, y a las evidencias nos remitimos, que el suelo agrícola y forestal, el agua de calidad y la vegetación natural son fácilmente agotables.

Por todo ello asociaciones ecologistas, vecinales, sindicales, etc. de la Comarca del Henares han decidido formar un frente común para defender el río, con dos objetivos:

1.- Denunciar el deterioro sufrido en el río y su vega por la dejación de funciones y falta de sensibilidad de las administraciones locales, autonómicas y la central (Confederación Hidrográfica del Tajo) ante el problema, cuando no por la propia incompetencia. Es un sentir general el hecho de que se anteponen, con demasiada frecuencia, intereses económicos y/o políticos a los ambientales. Apostamos, por tanto, por una política de intervención en el río y su vega basada en la CONSERVACIÓN, PROTECCIÓN Y RECUPERACIÓN de sus valores naturales, culturales, históricos, arqueológicos y paisajísticos, salvaguardándolos de cualquier avance urbanístico, industrial o destructivo y que considere la necesidad de integrar la conservación y la recuperación del ecosistema con un uso social de esparcimiento absolutamente respetuoso con el río.

2.- Exigir un Plan de Conservación y Recuperación a cada una de las administraciones afectadas (Ayuntamientos, Comunidad de Madrid y CHT), Plan que deberá ser supervisado por un Consejo Local (caso de los Ayuntamientos) o Comarcal (Comunidad y CHT) del que formarán parte las asociaciones ciudadanas del ámbito correspondiente.

Forman parte de la Plataforma: Alerce (Torrejón), Asociación ecologista El Soto, Asociación Bajo el Asfalto está la Huerta, Ecologistas en Acción de Alcalá, Ecologistas en Acción de Camarma, Ecologistas en Acción de Coslada- San Fernando, Ecologistas en Acción de Guadalajara, Asociación Grama, Asociación Gurucan, Plataforma Jarama Vivo, Asociación de Vecinos Jarama, Asociación de Vecinos Henares, Coordinadora de Asociaciones de Vecinos de Coslada, Federación Comarcal de Asociaciones de Vecinos de Alcalá, Asociación de Vecinos de Mejorada, CGT del Henares, UGT del Corredor del Henares, CCOO de Alcalá, Colectivo Ciconia, Foro del Henares, Asociación Arco Iris, Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid.

Salvemos el Henares

Ante la preocupante situación de degradación ambiental que sufre el entorno natural del río Henares, un conjunto de entidades ciudadanas deciden constituir la plataforma “SALVEMOS EL HENARES” para reivindicar a las diferentes administraciones públicas implicadas su conservación y recuperación ambiental.

La riqueza natural que la vega y riberas del río Henares albergan se encuentra reconocida bajo distintas figuras de protección entre las que se encuentran Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), Lugares de Interés Comunitario (LIC) en la Red Europea Natura 2000, Humedales y Espacios Naturales Protegidos por la Comunidad de Madrid confirmando un importante patrimonio que no es correspondido por las administraciones públicas cuyo deber es garantizar su conservación.

El frenético proceso de destrucción que el Henares soporta en su tramo medio y bajo es causado por un modelo de desarrollo totalmente insostenible basado en un urbanismo incontrolado y falto de planificación territorial donde el incumplimiento de la legislación medioambiental es claramente visible por todos los ciudadanos. Así, la proliferación de vertidos y escombreras ilegales, ocupación de los márgenes del río por distintas infraestructuras y construcciones, modificación artificial de sus orillas y reducción a una mínima expresión de sus sotos y bosques de galería afectando gravemente a su flora y fauna son sólo algunas de la principales amenazas y más tristes realidades.

Por ello la plataforma pide a las ADMINISTRACIONES COMPETENTES una nueva política de intervención sobre el Henares basada en la CONSERVACIÓN, PROTECCIÓN Y RECUPERACIÓN de sus valores naturales, culturales y paisajísticos y lo hará a través de un conjunto de actividades reivindicativas respaldadas por colectivos y asociaciones de ciudadanos.