Segunda Asamblea de la Cuenca del Ebro

Ayer domingo 25 de noviembre por la mañana tuvo lugar la segunda Asamblea de la Cuenca del Ebro de grupos ambientalistas, de afectados y de defensa del territorio en el Centro Cívico Estación del Norte de Zaragoza.

En la Asamblea se hizo una puesta en común de algunas de las propuestas que estos grupos van ha hacer en los Temas Importantes del nuevo Plan de Cuenca.

Organizaciones de prácticamente toda la cuenca, desde el país vasco hasta el Delta han debatido como y a través de qué propuestas, se pueden llegar a alcanzar los ambiciosos objetivos que plantean la Directiva Marco del Agua y la Ley de Aguas, resumidos en obtener el "buen estado ecológico" en nuestra cuenca del Ebro.

En la Asamblea se han analizado cuales deberían ser los criterios de actuación en algunos temas importantes del futuro Plan de Cuenca, como los caudales ambientales, las demandas futuras de agua hasta el 2025, la definición de reservas fluviales y corredores biológicos, la mejora de la calidad de las aguas y los espacios fluviales y la validación biológica del régimen de caudales del tramo bajo del río Ebro.

Algunas de las propuestas  valoradas, que se deberán acabar de concretar en un futuro próximo:

– Hablar definitivamente de un régimen de caudales ambientales, y no de caudales ambientales, ya que sólo un régimen de caudales que se aproxime al real, con crecidas y estiajes puede garantizar el mantenimiento de la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas fluviales.

– El régimen de caudales ambientales es una restricción para otros usos, y habrá que ver como se alcanza su aplicación en aquellos casos en los que las detracciones de agua para esos otros usos han impedido hasta ahora su mantenimiento.

– Se aprecian las fuertes presiones que las demandas agrícolas futuras plantean en la cantidad de agua como en su calidad. Ambas limitaciones, la cantidad de agua disponible, como los problemas de calidad que se derivan de los nuevos regadíos, deberían valorarse a la hora de plantear nuevas demandas.

– Por otra parte, nuevos usos, de deportes de aventura y turismo de naturaleza, no consuntivos y compatibles con el objetivo de alcanzar el buen estado ecológico, exigen precisamente preservar el paisaje, la calidad ecológica y el medio natural y humano.

– Es necesario evaluar la carga contaminante que puede soportar un río, y en función de esa capacidad de dilución limitar los vertidos, aunque cada uno de ellos cumpla los límites permitidos actualmente.

– Hay que atacar de manera urgente el problema de los purines de los cerdos, uno de los problemas más grandes de la cuenca (producen una carga contaminante equivalente a 25 millones de personas). No se entiende porqué esa actividad económica tiene más manga ancha que otras a las que se les exige un proceso de depuración.

– Respecto a las aguas urbanas los planes de depuración que se están llevando a cabo se están quedando cortos. Deberían empezarse a aplicar tratamientos terciarios, especialmente en las grandes ciudades.

– Deberían aplicarse criterios racionales y ambientales para definir los tramos de ríos a proteger, no solo aquellos que han permanecido con escasas o ninguna modificación, sino también aquellos con valores naturales y humanos dignos de conservación.

– Los ríos cumplen una fundamental función para las especies migratorias, aves, peces y otras, que exigen atender y la conectividad entre espacios y tramos protegidos.

Estas son solo unas pocas de las muchas propuestas que han surgido de este encuentro entre asociaciones de la cuenca del Ebro. Todas ellas serán aportadas a la Confederación hidrográfica para que sean incorporadas a las propuestas sobre los temas importantes que regirán el futuro Plan de Demarcación del Ebro.