El río libre

El día 6 de noviembre el Gobierno de España publicaba en el Boletín Oficial del Estado la anulación del proyecto del pantano de Biscarrués. El hecho por el que se ha luchado en los últimos 20 años en la Galliguera llegaba escrito con la letra pequeña que tienen las leyes. La noticia parecía increíble pero es cierta: el proyecto quedaba anulado por lo que el pantano de Biscarrués ya no se va a hacer. En estos momentos la zona del Reino de los Mallos puede vivir tranquila: ya no hay amenazas de inundar ningún pueblo, ya se puede invertir en los negocios de aguas bravas con seguridad porque no habrá que desmontarlos, ya se pueden arreglar más las casas, poner granjas u otros negocios y plantar lo que se quiera porque las aguas irán por el cauce y no acabaran con esta tierra. Es difícil de explicar la victoria que supone para Aragón que desaparezca esta amenaza sobre una de sus zonas con más desarrollo rural. A las puertas de la celebración el 24 de noviembre del XX aniversario es la mejor noticia que nos podía llegar: ya no hay motivos para seguir luchando, el sufrimiento ha tenido su recompensa y por fin se ha hecho justicia. Ahora somos como unos aragoneses más, nuestro tiempo y esfuerzos van a ir a mejorar nuestra vida y la de nuestros pueblos y no a defendernos de amenazas que nos arruinarían. ¡Ya era hora!, por eso no nos merecemos que comiencen con viejas amenazas de un nuevo pantano de 35 hectómetros. Esta historia esta cerrada: los problemas de Monegros vamos a solucionarlos guardando el agua en Monegros y no arruinándole la vida al vecino de la Hoya de Huesca que es injusto y muy insolidario.

Lola J. B. – Biscarrués