Dragados e Instituciones

20 MINUTOS 

Es triste comprobar como nos toman el pelo una y otra vez y no aprendemos, dentro de poco tendrá lugar la Exposición internacional del 2008, un proyecto que viene a suplir la falta de capacidad que tienen los partidos políticos por ilusionar a la ciudadanía, hacer grandes o pequeños eventos es una forma de ocultar esa falta de proyectos de transformación social a los que se sume la ciudadanía, que teoría en los partidos hay mucha, pero enganchar a la gente es lo difícil.

Pues bien el año que viene, esté como esté, tendremos EXPO 2008 y estos grandes eventos se suelen recordar después por las secuelas que dejan, zonas arrasadas, crisis económicas, mascotas falsas o por alguna construcción singular, que en ocasiones gusta mucho y en la mayoría de las ocasiones es el símbolo sobre el que caen todas las iras de la gente contra la estafa del evento. Pues bien en Zaragoza ya tenemos la obra para ser odiada, en esta caso antes, durante y después de la EXPO, el capricho de Belloch el azud del Ebro, esa obra que no iba a costar nada a la ciudad y que Endesa hizo cuentas y dijo que no la hacia, esa obra que iba hacer navegable el Ebro y parece ser que no; que como mucho va servir para inundar algún garaje, para crear el paraíso del mejillón cebra y para aumentar el fétido olor de las aguas sobre los barrios ribereños, entre otras cosas.

Pedro Lobera