Juicio por el pantano imposible

Nadie va a llenar el pantano de Itoiz. Y hoy mismo ni se haría la presa.
El peligro de llenarlo hasta arriba y la fantasía embaucadora de "salvación de la agricultura" es del dominio de todos. Lo reconozcan o no. La nueva cultura del agua -esa rara cordura- se va imponiendo y ya se ve que el futuro de la agricultura pasa por otros retos y otras soluciones. Pero el negocio del hormigón está hecho. Seguramente fallará el negocio del trasvase hacia el (turismo) inmobiliario depredador del Levante. Eso sí, los que osaron interponerse a semejante fraude y
desatino lo pagaran. Iñaki e Ibai, de Solidarios con Itoiz, ya pasaron por la cárcel. Ahora a 19 personas les van a juzgar el 24 de julio por la resistencia no violenta al desalojo del pueblo de Itoiz en junio de 2003. Les piden 9 meses de cárcel y una indemnización conjunta de 48.000 euros. Y aquí viene lo mejor. Los 48.000 salen de la suma que ha hecho el fiscal con las horas extras de los policias forales, la comida y la priva que se metieron en los bares. Para resistir el desalojo estas 19 personas se esposaron y encadenaron a casas del pueblo. La acción de forales y operarios de las escabadoras puso en peligro seriamente sus vidas e integridad. La ebriedad de algunos policias hizo temer lo peor.
Luego te echan por la tele unos emocionantes reportajes sobre ecologistas de paises lejanos que se encadenan a los árboles para impedir su tala o la construcción de una autopista.
Exigimos su absolución.

Campaña 24 de julio.

CNT-Tarragona.
Col.lectiu a les trinxeres (Catalunya).
Col.lectiu de Solidaritat amb la rebel.lio Zapatista.
MOC Gran Canaria.
Centro Social Ocupado Rasmia.
Iquique.
Mas de Takio (Teruel).
Solidarios con los Solidarios con Itoiz (Comarca Matarraña)
OMSISA.
Pedalea.
Komando Guebo.
Aso Cult El Cantero de Torrero.
Rebel.

Euros por micromuerto

Ha llegado a mis manos un ejemplar de las actas de las Jornadas de Estabilidad de Laderas en Embalses que celebró la CHE etc. el mes pasado (el programa en pdf, aquí) y tengo tantas cosas que decir sobre esto que, o empiezo ya y lo suelto, o me afogo.  

Hay en esas páginas cosas muy curiosas: 

1. Una ponencia (p. 265) dedicada a analizar la estabilidad de las laderas "en la cola del futuro embalse de Biscarrués", entendiendo por tal uno de 192 hectómetros cúbicos, es decir, un embalse oficialmente descartado por el Ministerio de Medio Ambiente desde hace meses, aunque los ingenieros siguen hablando de él como proyecto que se realizará. Una buena muestra de rigor y seriedad, para empezar.

2. Una comunicación (p. 411) sobre tema similar en Santaliestra, que recomienda realizar un estudio específico sobre la necesidad de realizar una galería que conectara las dos partes del embalse (de un embalse descartado oficialmente hace años), previendo el caso de que una ladera se derrumbara en mitad del vaso. ¡El vaso de un embalse desechado! Más rigor, ojo qué rigor, en los estudios. Un cortaypega, es evidente, de un informe viejo.

3. Hay una ponencia dedicada a la catástrofe de Vajont (p. 213) en la que se insiste en que hubo fuertes lluvias antes de la caída del monte Toc dentro del embalse (lo que provocó casi 2.000 muertos), llegando a decir (p. 233) que "las causas del deslizamiento se relacionan con las fuertes precipitaciones" (¡¡¡!!!).

Aduce un testimonio de "un vecino de Casso" (pueblo ubicado en el perímetro del embalse) que empieza diciendo: "Llovía fuertemente". Mentira. Los testigos (y doy fe no sólo por haber leído lo que muchos de ellos han dicho, sino por haberlos oído de viva voz hace pocos días) relatan que esa noche lo primero que sintieron fue un viento fortísimo y que pensaron: "Viene un temporal"; pero que acto seguido alzaron los ojos al cielo y lo vieron cuajado de estrellas. Lo recuerdan perfectamente porque ahí fue cuando empezaron a sentir miedo, a pensar "dios mío qué está ocurriendo".

4. Esa misma ponencia dice (p. 234): "Desde hace algunos años, algunos colectivos relacionan cualquier embalse con lo ocurrido en Vaiont [sic], es el denominado 'efecto Vaiont antiembalses' [¿?]. Sin embargo, no les ha parecido oportuno destacar las singularidades que acompañaron los acontecimientos de Vaiont, y que se pueden resumir en las siguientes". Y relaciona evidencias de deslizamientos anteriores, amplitud de los movimientos auscultados con anterioridad, estructura del vaso y constitución geológica de la ladera, entre otras cuestiones técnicas.

Pero este mismo autor, René Gómez López de Muniain, omite a su vez muchos datos que a quien no le parece oportuno destacar es a él. Entre ellos, que toda la información que se tuvo por parte de los impulsores y constructores de la presa se ocultó a los afectados, que los 'responsables' de todo aquello juraron y perjuraron una y mil veces que no pasaba nada (hasta el punto de que la misma mañana de la tragedia el alcalde de uno de los pueblos afectados envió un telegrama desesperado pidiendo que las autoridades ordenaran evacuar a la población, que la montaña se movía, y le contestaron diciendo que tranquilo, que todo estaba controlado), que calificaron a quienes denunciaban el peligro cierto de "alarmistas" y de "catastrofistas" entre otras lindezas mucho peores (hasta el punto de llevar a los tribunales a la periodista que denunció el tema en la prensa)… y que todo eso, esa actitud de los poderes públicos y económicos desestimando el riesgo, ese ataque cerrado hacia quien denuncia el peligro, se parece tremendamente a lo que hoy pasa en Yesa.

Pero sobre todo esto volveremos en otro post, dedicado específicamente a las laderas de Yesa. Digamos ahora, para terminar con esto, que una de las conclusiones del Sr. Gómez López de Muniain es que “Vaiont nos ha enseñado que estos eventos son posibles y nos ha mostrado sus desagradables consecuencias”. Dos mil muertos. Dos mil personas que perdieron la vida, más el futuro y la felicidad que perdieron los supervivientes, más el sufrimiento de tantos otros que les lloran todavía hoy. Ah, oh, qué desagradable, oyes.

El autor glosa los méritos del ingeniero proyectista de aquel monstruo que sigue siendo aquella presa, se cuida de alabar su prestigio internacional. Ni una sola palabra para las víctimas, sólo son una cifra y una desagradable consecuencia. Que se te cague un pájaro en el traje recién planchado también es una cosa muy desagradable, sí.

Añade el mismo autor refiriéndose a lo expuesto, en un alarde de sensibilidad: “Es evidente que el ser humano se ha desarrollado porque ha aprendido de sus errores, siendo más grato todavía si se aprende de los ajenos”. Vale. Si se hubiera muerto su madre en esa catástrofe, o sus hijos, quizá no hablaría con la misma ligereza. Pero los ingenieros, los políticos, los 'responsables' de estos proyectos siempre viven en otra parte.

Termino con la referencia al tema que da título a este post, y que es una ponencia del Dr. Ingeniero de Caminos Antonio Soriano Peña, titulada "Riesgo y peligrosidad".

En la página 14 habla sobre "el riesgo aceptable", exponiendo que, aunque éste no es cuantificable cuando el daño potencial incluye la vida humana, hay investigadores que se dedican a eso y que, atención, "promueven el uso de una unidad de medida que denominan el micromuerto".

El micromuerto… Una unidad de medida del riesgo aceptable en vidas humanas…

El micromuerto equivale a "una probabilidad anual de muerte de una persona de uno en un millón".

Teniendo eso en cuenta, los políticos "promueven inversiones en planes de reducción del riesgo cuya eficacia puede medirse en euros por micromuerto". 

Chicos, yo no sé cómo funcionan los técnicos ni los políticos. Pero imaginar que se habla entre ellos del riesgo de muerte de personas, que pueden ser tú o yo, o los tuyos o los míos, en términos de "micromuertos" o de inversiones en "tantos euros por micromuerto"…

Se me agravan las vomitinas de ayer. 

¿Qué estamos haciendo? ¿En manos de quién estamos?

http://inde.blogia.com/2007/072001-euros-por-micromuerto.php