Apudepa avisa del riesgo del azud para los cimientos del Pilar y La Seo

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(16/05/2006)

La asociación cree que la lámina del agua causará daños en la cimentación. Los vecinos, preocupados por las afecciones en los garajes de Vadorrey.

La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa) avisó ayer de los riesgos que la construcción del azud del Ebro podría ocasionar en los cimientos de la basílica del Pilar, La Seo y el Museo del Foro. La presidenta de Apudepa, Belén Boloqui, indicó que el estancamiento del agua que provocará esta obra contemplada en los proyectos de la Expo 2008 puede afectar de forma considerable a la solidez de estos edificios históricos de la ciudad. "Los problemas que causa el lecho del río en el Pilar se han constatado durante décadas por profesores de la Universidad de Zaragoza y creemos que el azud podría causar problemas de mantenimiento", advirtió Boloqui.

 

La preocupación de Apudepa por los edificios más emblemáticos de la ciudad por la construcción del azud era compartida por los vecinos de la zona de Vadorrey que, en este caso, mostraron su preocupación por las afecciones que esta obra hidráulica provocaría en sus garajes.

Estas reflexiones ciudadanas se plantearon ayer en un debate organizado en la antigua estación del Norte sobre el azud que llenó el salón de plenos de vecinos y colectivos ciudadanos a favor y en contra de esta actuación en el cauce.

A favor se mostraron el geógrafo y uno de los artífices del proyecto, Francisco Pellicer, y el sociólogo Mario Gaviria. En contra, el geógrafo y discípulo de Pellicer Alfredo Ollero y el profesor del Instituto Pirenaico de Ecología, Francisco Comín.

Pellicer y Gaviria alabaron las "bondades" de una actuación "segura" que permitirá recuperar el río para los zaragozanos como "la principal calle de la ciudad". Comín y Ollero advirtieron, sin embargo, de cómo el azud causará afecciones aguas abajo del Ebro e incluso en la confluencia con el Gállego debido a la proximidad de la desembocadura del afluente con esta obra hidráulica.

Gaviria y Pellicer resaltaron que todos los riesgos están estudiados y posibilitarán un río "más controlado" debido a la posibilidad de levantar o bajar sus compuertas. Ollero y Comín abogaron por utilizar el dinero presupuestado para el azud para recuperar otros tramos de ribera del río aguas arriba o abajo de la capital aragonesa. Además, consideraron los aspectos negativos que causará en el sistema ecológico del río esta actuación, ya que convertirá al río durante tres kilómetros en un embalse.