La Comisión del Agua zozobra como foro de mediación social

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

E. BAYONA (05/04/2006)

Aprobada la "hoja de ruta" hídrica con el rechazo de la montaña y los ecologistas. Los regantes sacan adelante las catorce propuestas que llevaron al plenario. 

El pleno de la Comisión del Agua constató ayer su rumbo errático como experimento pionero en Aragón en busca de un consenso social en materia hidráulica. Los planteamientos de regantes, por un lado, y, por otro, de ecologistas y pueblos afectados o amenazados por pantanos se mantuvieron lo suficientemente alejados como para impedir un acuerdo unánime sobre las Bases de la Política del Agua, un documento concebido para ser la hoja de ruta en esa materia en la comunidad. El escrito, que debía ser una relectura del Pacto del Agua de 1992, experimentó ayer, con el apoyo del grueso político del foro –representantes de PSOE, PAR y PP, aunque este partido no participa formalmente en el organismo– al sector agrarista, un brusco viraje de regreso a los planteamientos de hace catorce años: las Bases salieron adelante con 48 apoyos –el de IU matizado por el anuncio de alegaciones–, 11 rechazos –la montaña, los conservacionistas y CHA– y una abstención.

Sin embargo, a la salida, tras cinco horas largas de reunión, nadie cantó victoria ni dio definitivamente por perdidas las posibilidades de consensuar posturas. El presidente de Riegos del Alto Aragón, César Trillo, se mostró satisfecho por la receptividad de la comisión a sus propuestas: catorce de catorce. El responsable de asuntos agrarios de CHA, Salvador Ariste, criticó lo que consideró como falta de rigor del foro y calificó el resultado de la sesión de "paso atrás" y "golpe de martillo de las viejas sensibilidades" en materia hidráulica, aunque anotó que "no vamos a dar por roto el debate del agua porque no lo merece". "Requiere unanimidad y es posible", aunque "estamos trabajando sin mirar al futuro", añadió. El consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, destacó que "estamos en el ecuador de la tramitación" –resta incorporar al documento las resoluciones de ayer, sacarlo a información pública y debatirlo en las Cortes– y rechazó que un acuerdo con el 80% de los apoyos no pueda ser considerado un consenso. "Quien quiera presentar la imagen de que la Comisión del Agua no sirve se equivoca", dijo. También matizó que los acuerdos concretos sobre obras prevalecerán sobre las resoluciones de ayer.

Se refería a la inclusión en el dictamen, a propuesta de Asaja, de un listado de obras como Biscarrués, Valcuerna o Mularroya, sobre los que no existe acuerdo social, amén de otras como "la construcción de un nuevo núcleo en el que se establezca la población de Erés", el pueblo amenazado por al macroembalse del Gállego.

Los regantes sacaron adelante resoluciones para que liberar caudales destinados al campo para contribuir a "la mejora del medio acuático" pueda conllevar indemnizaciones, eliminar referencias aprioristas a la mala gestión del agua de riego, impedir que suba la aportación del agricultor a la financiación de obras y eximirles de contribuir en las restituciones territoriales por obras que llevan años en funcionamiento.