COAGRET solicita al alcalde de Zaragoza, Sr. Belloch, que desestime el azud del Ebro

COAGRET solicita al alcalde de Zaragoza, Sr. Belloch, que desestime continuar con el proyecto de construcción del azud en el río Ebro a su paso por la ciudad.

La Coordinadora de Afectados por Grandes Embalses y Trasvases (COAGRET) insta a través de una carta al alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, a “no encastillarse en un empeño irracional y desestimar esta obra onerosa y de nulo interés para la sociedad; obra que arrastra una conflictividad social y que a pesar de haber superado la evaluación ambiental, está desaconsejada ambientalmente. El azud del Ebro supone un impedimento más a la dinámica del río, imprescindible para el mantenimiento y la evolución de sus ecosistemas y de los organismos que los componen.”  Para argumentar esta solicitud, COAGRET recuerda al Sr. Belloch que los ecosistemas del río Ebro están protegidos por el Plan de Ordenación de Recursos Naturales de los meandros y galachos del Ebro, y que la Directiva Marco del Agua y los postulados de la Nueva Cultura del Agua propugnan la racionalidad para mantener unos ríos vivos.

COAGRET apela a la inviabilidad social y económica del proyecto del azud y que la propia empresa valedora de su realización ha alegado para renunciar al mismo. Los informes técnicos que han aparecido, incluidos los de la empresa ENDESA hablan de complicaciones estructurales que obligan a modificar el proyecto, multiplican el coste y ratifican la falta de rentabilidad empresarial de la explotación hidroeléctrica y los problemas de seguridad (como el riesgo de inundaciones en los garajes de la margen izquierda y otros). Estos nuevos informes no fueron tenidos en cuenta en el proceso administrativo y político que llevó a la aprobación del proyecto, ni fueron valorados en la autorización ambiental aprobada por el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA).
“Si se hubieran atendido con la atención que merecen los informes científicos y las aportaciones en el proceso de evaluación ambiental, y se hubiera aplicado  el principio de precaución, debería haberse producido una evaluación negativa de la obra. Ha tenido que ser la lógica del mercado y la “sinceridad” de una empresa hidroeléctrica, la que ha devuelto las aguas a su cauce, desaconsejando totalmente continuar con la obra. El aumento del coste de la obra, que antes de empezar se ha duplicado, y la falta de rentabilidad del aprovechamiento que se presumía iba a pagarla, significan una carga innecesaria para los ciudadanos que por si sola desaconsejaría su construcción” ha afirmado el presidente de COAGRET, Julián Ezquerra.
En este contexto económico, administrativo y político, la opinión de esta Organización sin ánimo de lucro es que, es el momento de que el alcalde de Zaragoza ejerza su liderazgo político y abandone la idea de “encorsetar y herir” al río Ebro con este azud a su paso por nuestra por ahora, sostenible ciudad.