ASESINADO Afectado presa La Parota

El sur

(30/01/2006)

Asesinan a pedradas simpatizantes de La Parota a un opositor en Dos Arroyos

Los agresores sacaron de su casa a Eduardo Maya Manrique, uno de los principales activistas del Cecop. El antecedente es que los que apoyan el proyecto habían amenazado con que habría violencia en las fiestas del Santo Patrón, y por eso los inconformes se opusieron a que hubiera feria con juegos, gallos y jaripeo que la CFE se había comprometido a pagar, explica el vocero Marco Antonio Suástegui

El ejidatario de Dos Arroyos opositor a la presa La Parota, Eduardo Maya Manrique, de 37 años, fue asesinado ayer, a pedradas en la cabeza, por dos vecinos de ese poblado y un hombre que los acompañaba, los tres simpatizantes del proyecto de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Los autores materiales del asesinato son Víctor Manuel del Carmen Alemán, Óscar del Carmen Alemán y Samuel Delgado Castillo, que después de las 5 de la mañana fueron a sacar a Eduardo Maya Manrique de su casa, le reclamaron por qué se opone a la presa, y lo golpearon con una piedra en la cabeza.
Una vez que la víctima estaba en el suelo, y trató de pedir ayuda a dos de sus compañeros, los agresores le dejaron caer piedras en la cabeza hasta dejarlo destrozado.

Gravemente herido, Eduardo Maya Manrique fue trasladado al Hospital del Pacífico, en Acapulco, donde murió horas después.

Los opositores a la presa La Parota de Dos Arroyos dieron aviso de la agresión a la Policía Investigadora Ministerial de Xaltianguis, y agentes de esa corporación estatal acudieron al lugar, encabezados por los comandantes Mario Castillo y Jaime Ramírez, y detuvieron a Samuel Delgado Castillo, pero de inmediato lo dejaron libre, según dijeron, porque no había elementos para arrestarlo, a pesar de los señalamientos de testigos.

Los opositores se agruparon en el plantón que desde hace meses tienen en la entrada del pueblo, para exigir que los policías regresaran a detener al agresor, pero éste ya había huído, informó uno de los activistas del movimiento, Julián Blanco.

La CFE iba a pagar la feria, a la que se opuso la mayoría del

pueblo

El motivo de la agresión a Maya Manrique, uno de los principales activistas del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Cecop), fue la división que hay en el pueblo, a favor y en contra de la presa, y esta división ha ocasionado en el último año tres muertos, tres heridos gravemente, y cuatro denetidos y siete presos, declaró ayer el vocero de los opositores, Marco Antonio Suástegui.

Asimismo, pidió al presidente Vicente Fox, al gobernador Zeferino Torreblanca, y al director de la CFE, Alfredo Elías Ayub, que “le paren” a este proyecto que ha causado derramamiento de sangre, y que piensen si realmente vale la pena que sigan muriendo inocentes en aras de imponer la presa La Parota, a la que se opone la mayoría de los afectados.

Suástegui afirmó que la causa del asesinato es la división por la presa, y señaló que días antes, los que están a favor amenazaron a los opositores con que iba a “haber chingadazos” en las fiesta tradicional que se hace cada año en honor del Santo Patrón de Dos Arroyos, que comenzó este domingo.

Explicó que los que están a favor de la presa querían que se hiciera una fiesta con juegos, feria, jaripeo, toros, gallos y grupos musicales para el balie, y decían que la CFE se había comprometido con ellos a pagar estas actividades, el 16 de diciembre, cuando fueron trasladados a Tierra Colorada a una asamblea que dio anuencia a la CFE para que inicie la expropiación de las tierras, a espaldas de los opositores, quienes mientras eso ocurría fueron agredidos en Dos Arroyos con piedras y gases lacrimógenos por policías del estado.

Por su parte, los opositores a La Parota estaban en contra de que se hiciera la fiesta con feria, toros, gallos y grupos musicales, porque ante las amenazas de que iba a haber violencia, consideraban que “no había condiciones” para la feria.

Ambas partes manifestaron su posición en una reunión que se hizo en el poblado el miércoles 25, convocada por el comisario municipal y por el ejidal. La mayoría votó porque no hubiera feria con todos los festejos que supuestamente iba a pagar la CFE.

El acuerdo de la mayoría del pueblo fue informado por escrito a las autoridades del Ayuntamiento de Acapulco, incluido el alcalde, Félix Salgado Macedonio.

Después de que la mayoría rechazó la feria por temor a la violencia, los que están a favor de la presa volvieron a amenazar: “con feria o sin feria va a haber chingadazos”, contó Suástegui.

La agresión este domingo

Este domingo, a las 5 de la mañana se cantaron las mañanitas al Santo Patrón, y con eso comenzó la fiesta del pueblo, sin gallos ni feria ni jaripeo.

Al terminar las mañanitas, Eduardo Maya Manrique estaba en su casa, localizada a una calle del panteón, donde el 16 de diciembre los policías estatales apedrearon a los opositores, e incluso el techo de lámina quedó agujerado, y sus tres hijos pequeños resultaron intoxicados por los gases lacrimógenos que penetraron a las habitaciones.

Hasta ahí fueron los tres simpatizantes a La Parota, que pertenecen al grupo del líder cenecista estatal Evencio Romero, y del local, Aurelio Hernández.

Víctor Manuel y Óscar del Carmen y su acompañante Samuel Delgado, sacaron de su casa a Eduardo Maya, le reclamaron por qué se oponía a la presa y a la feria, y le dijeron que lo iban a “madrear”. De inmediato le pegaron con una piedra en la cabeza, y después los tres se le fueron encima.

Eduardo Maya trató de correr a pedir ayuda a la casa de otro opositor, Carmelo Nava Castillo. Él fue testigo de que Eduardo estaba en el suelo y los agresores le seguían tirando piedras en la cabeza. También el testigo fue agredido a pedradas, y tiene en la frente una herida de 4 centímetros, informó Suástegui.

Entonces, Carmelo Nava pidió ayuda a otro de sus compañeros, Doroteo Analco Jiménez. Cuando los agresores se retiraron, los opositores llevaron a Eduardo al centro de salud de Dos Arroyos, pero ahí se negaron a atenderlo ante la gravedad de las heridas, y tomaron un taxi para llevarlo a Acapulco, al hospital del Pacífico, donde murió.

Mientras, en Dos Arroyos, los opositores estaban concentrados en el plantón, y exigían que se investigara el crimen y que la PIM acudiera nuevamente a detener a los agresores. Pero cuando los policías regresaron, intentaron llevarse a los opositores que fueron testigos de la agresión, Carmelo Nava y Doroteo Analco. Los opositores temen que los quieran acusar de lesiones contra uno de los agresores, porque después se enteraron de que uno de ellos, Óscar del Carmen, está herido de un machetazo.

Según los opositores, el comandante de la PIM que acudió a Dos Arroyos, Mario Castillo, les dijo que tenía instrucciones directas del subprocurador Jesús Aleman del Carmen de esclarecer los hechos. Ante esta declaración, los opositores temen más represión, porque los apellidos del subprocurador coinciden con los de los agresores.

Muertos y heridos por el conflicto

En declaraciones en esta redacción, Suástegui llamó al presidente Fox, al gobernador Torreblanca, y al director de la CFE, Elías Ayub, a que paren el intento de imponer La Parota, “porque ya ha corrido mucha sangre”, y advirtió que de todas maneras el proyecto de la CFE “no va a pasar”, porque la mayoría de los ejidatarios y comuneros está en contra.

Hizo un recuento de algunos resultados de la violencia que ha ocasionado la división de los pueblos por la presa. Primero, fue lesionado de machete en Cruces de Cacahuatepec el opositor Gregorio García, después, el 18 de septiembre fue asesinado de un balazo Tomás Cruz Zamora, por un simpatizante de la presa que se encuentra en la cárcel.

Más adelante se enfrentaron a balazos y machezatos el opositor Faliciano Marcos y el simpatizante de la presa Crispino Cruz, que murió, mientras el primero resutó gravemente herido.

En Dos Arroyos, el 27 de noviembre el opositor Margarito Castillo Manrique fue agredido a machetazos por el simpatizante de la presa Margarito Hernández Iturio, y al repeler la agresión le cortó la mano, y por eso está en la cárcel desde hace una semana, mientras que el otro quedó mutilado.

Finalmente, el asesinato de ayer. Además, cuatro ejidatarios opositores de Dos Arroyos estuvieron detenidos, después de que fueron golpeados, en la trifulca con policías del estado el 16 de diciembre.

El vocero del Cecop descartó buscar el diálogo con el gobernador, e informó que ha habido acercamiento con el Comité Ejecutivo Estatal del PRD, por medio de la secretaria de Derechos Humanos, Aurora Muñoz Martínez

Informe del MP

Según el reporte de la Policía Investigadora Ministerial de La Garita, Eduardo Maya Manrique, de 37 años, falleció por golpes en el rostro al parecer con piedras, la madrugada del domingo, en la comunidad de Dos Arroyos.

Según el informe, la madre del fallecido, Gabriela Manrique Manzanares, declaró a las nueve con 50 minutos que su familiar Doroteo Analco Manzanarez le informó que su hijo fue atacado a las 4 de la mañana por Samuel Delgado Castillo y Samuel “N” “N”.

El agente de Ministerio Público de la Garita del tercer turno, Cristino Ruiz Guzmán, informó que por el fallecimiento de Eduardo Maya Manrique, en el Hospital del Pacífico se levantó la averiguación previa TAB/GAR/074/2006.

Manifestó que Eduardo Maya murió a las 8 de la mañana y lo identificó su esposa Alma Delia Maganda Salgado, con quien tuvo cuatro hijos.

Cristino Ruiz dijo que probablemente el caso se mande al Ministerio Público de Renacimiento porque el área es de su competencia y ahí se encargarán de las investigaciones. (Redacción).