Crematorio de Agua para La Galliguera

La innegable voluntad de la mayoría de los componentes de la Comisión del Agua por zanjar cuanto antes -cuanto antes y como sea- el caso del pantano de Biscarrués ha arrojado un nuevo dardo sobre la mesa de ese diálogo de mentirijillas: solicitar una partida económica para comprar los terrenos que quedarían inundados por el embalse.
Bonito modo de llegar a consenso, callando las voces disidentes. Muy efectivo, claro que sí, pues aunque suene a perogrullada, quien paga manda y quien adquiere algo puede hacer con ello lo que le venga en gana.

A mi, siguiendo el ejemplo de solicitar que el Gobierno de Aragón contemple en las inversiones –mejor dicho, inmersiones-, la enajenación de bienes de La Galliguera para sepultarlos en agua, yo creo que no estaría mal que cada cual pidamos que se nos dote de un cheque en blanco para que con el mismo, podamos adquirir aquello que nos molesta, ya sean estorbos individuales o colectivos, y así dueños y señores de nuestro clavo en el zapato, liberarnos del mismo. Por ejemplo, se me ocurre que podríamos comprar medios de comunicación sesgados, políticos incompetentes, disco-bares insoportables, sindicatos vendeobreros, patronales esclavistas, publicidad venenosa, telebasura, mafias de futbol y toros, etcétera. Y cada uno, ponga en el etcétera lo que mejor le plazca: lo que sobra, se quita. Y punto.

Es lo que está sucediendo en torno al rifi-rafe del pantano de Biscarrués. Se pretende crear un crematorio de agua en el que deshacerse de La Galliguera. ¡Vaya flor parida en el surtido vergel de la Comisión del Agua!. Eso sí que es alcanzar conclusiones con las que eliminar discrepancias. ¿Y si la receta de comprar para silenciar gusta en Valencia y Murcia y desde allí, quieren aplicarla a la parte molesta de Aragón para así, desde su mayoría, pegar el gran hachazo al Ebro…?.

Mª Victoria Trigo

Asociación EbroVivo-COAGRET