Destrucción del Ecosistema del Río Teta

Extraido de http://www.ecoportal.net/content/view/full/52083
Un proyecto hidroeléctrico está en construcción sin conocimiento de la comunidad y de las personas que disfrutan de las áreas aledañas a las playas de Chame, Gorgona, Punta Barco, Costa Esmeralda, Río Mar, Corona, etc. Este proyecto de hidroeléctrica se encuentra ubicado en el río Teta.

Destrucción Inminente del Ecosistema del Río Teta y Las Playas

Las playas del Pacífico, especialmente las de la provincia de Panamá Occidental y parte de Coclé, son de las playas más populares por su belleza y accesibilidad turística en la república.
Después de la toma indiscriminada de arena en estas playas para la construcción, que ha ido desmejorando las propiedades costeras en años recientes, y que ha causado un gran déficit de arena, ahora se cierne otra amenaza que va a cortar el flujo de arena, que nutre estas costas, producto de los ríos.
Las playas que existen desde Punta Chame hasta más allá de Río Hato son producto de los suelos volcánicos del volcán durmiente que se llama El Valle. De estas tierras y rocas provienen la arena blanca y negra, de los minerales cuarzo y magnetita respectivamente. Mientras que parte de la arena de las playas viene de la erosión costera, la gran mayoría es producto de los ríos y quebradas que drenan de las lomas alrededor del Volcán de El Valle hasta la costa, arena que posteriormente es distribuida por el litoral hacia Punta Chame gracias a las corrientes costeras. Es por ello que en época de invierno podemos ver grandes bancos de arena en las bocas de los ríos, producto de los sedimentos que las corrientes de agua dulce transportan hasta el mar, en la época de crecida de sus aguas, cerca de las áreas de Chame, San Carlos y Antón.
Mientras usted está leyendo este artículo, un proyecto hidroeléctrico está en construcción sin conocimiento de la comunidad y de las personas que disfrutan de las áreas aledañas a las playas de Chame, Gorgona, Punta Barco, Costa Esmeralda, Río Mar, Corona, etc. Este proyecto de hidroeléctrica se encuentra ubicado en el río Teta, Corregimiento de Guayabito, Distrito de San Carlos, al norte de la Carretera Panamericana, cerca de Rodeo Viejo y Las Lagartijas, donde se proyecta vender electricidad a las compañías de transmisión eléctrica, para después venderla a nosotros bajo las normas del Ente Regulador, situación que dudo pueda llevarnos a ver cualquier rebaja en nuestras facturas por este y otros micro-proyectos.
El Río Teta es uno de los ríos de la vertiente del pacífico de la provincia de Panamá, que tiene flujo todo el año. Su nacimiento se ubica por el cerro Picacho, arriba de Coronado, en la Laguna. La cuenca entera es de material depositado del volcán El Valle, repleto de la arena blanca de cristales de cuarzo y magnetita negra de los cuales estamos tan familiarizados.
Si se cierra el flujo de este río para represarlo, habrá varios impactos negativos, con daños permanentes a las playas a saber:

  1. La fauna y flora que se abastecen de los nutrientes y sedimentos del Río Teta, van a sufrir, convirtiendo un ecosistema dinámico en sólo una zanja.
  2. Introducción de agua salada al estuario, lo cual afectará los pozos de agua dulce y potable de los vecinos del estuario y las playas cercanas.
  3. Se afectarán los bosques de galería y la vegetación que rodea las riberas del río, permitiendo condiciones similares a las que causaron Sarigua.
  4. Los valores de las tierras en el área bajarán de valor, debido a que desaparecerán los charcos en que se puedan bañar o utilizar, algunas casas de las costas se van a perder, porque irá desapareciendo la arena del mar en las áreas aledañas.
  5. Desaparición de los puntos de surf y el turismo que se promueve en “Playa Teta”, y “Costa Esmeralda”, a nivel nacional e internacional.
  6. Peligro de una catástrofe por la mala calidad de construcción de la infraestructura del proyecto, debido a que una parte de lo ya construido en una quebrada del río, fue arrasado en una de las crecidas de este año.

Algunos países están empezando a tomar conciencia de los efectos de este tipo de desarrollo. Costa Rica es un ejemplo excelente, que tiene condiciones similares a Panamá por su proximidad, y que se ha opuesto enérgicamente a este tipo de proyectos. http://www.feconcr.org/contents/anexos.htm Este articulo señala entre otras cosas que:
“El efecto de represas tiene un alcance largo, inclusive hasta la costa del mar donde las alteraciones del flujo de nutrientes y sedimentación puede afectar manglares, playas, y la costa en general. Bajo condiciones naturales, un río lleva sedimentos y nutrientes, que son depositados en los bordes a lo largo de su corrida al océano, si no son atrapados en los embalses de represas. Los sedimentos especialmente importantes en la creación de manglares, caracterizados por su alta productividad, la cual hace posible, entre otras cosas, la producción comercial de camarones. La sedimentación es también crítica para el mantenimiento de playas, las cuales se encogen y desaparecen si las represas previenen el flujo de agua y materiales.”
Para poder hablar con fundamento de los trabajos que se han realizado y los posibles daños que se pueden dar al ecosistema, se hizo una investigación desde inicios del mes de mayo de 2005, donde se cuestionó si existía informes del proyecto de construcción de la hidroeléctrica con aguas del río Teta en San Carlos, en las oficinas regionales de Panamá Oeste de la Autoridad Nacional del Ambiente, sin embargo, las autoridades no encontraron referencias a dicho proyecto, ni tenían conocimiento que debía darse seguimiento a lo que se estaba construyendo en el área.
A fines del mes de mayo acudimos a las oficinas de la Autoridad Nacional del Ambiente, en Albrook, ciudad de Panamá, edificio 804, para conocer del proyecto hidroeléctrico comentado, ante las siguientes oficinas: Dirección Nacional de Estudios Hídricos, Dirección Nacional de Evaluación y Ordenamiento Ambiental, y a la Biblioteca de la ANAM, pero los resultados fueron infructuosos, se hablo con varios funcionarios que llamaron telefónicamente en nuestra presencia a las oficinas regionales de ANAM, que confirmaron que en las oficinas regionales no había nada sobre ese proyecto, por lo que nos recomendaron hacer una solicitud por escrito para conseguir información en las oficinas de la ciudad de Panamá.

En base a lo conversado, el 8 de junio de 2005, presentamos formalmente la solicitud de información relacionada con el proyecto de concesión de la empresa HIDROELECTRICA SAN CARLOS, S.A. sobre el río Teta, en el Corregimiento de Guayabito, Distrito de San Carlos, Panamá Oeste, cuyo representante legal es Noel Riande, sin embargo, dicho documento jamás nos fue contestado en el período legal que concede la ley de transparencia de los funcionarios públicos, con el ciudadano panameño.

Debido a la negativa tácita de suministrarnos información pública, presentamos Accion de habeas datacontra la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) ante la Secretaría General de la Corte Suprema de Justicia, el 3 de agosto de 2005.
Ala fecha, 1º. De septiembre de 2005, logramos que se nos permitiera sacar copia por conducto de informe del Director Nacional de Evaluación y Ordenamiento Ambiental de ANAM, constatándose que los documentos enviados al Ente Regulador de los Servicios Públicos y los remitidos a la ANAM difieren con los datos del diseño de la infraestructura, cantidad de agua a usar y propósito del proyecto, que evidencian la necesidad de revisar todo lo actuado.
Desafortunadamente, en la actualidad ya se han hecho movimientos de tierra, tala de árboles de galería y vegetación circundante al proyecto, sin el permiso de la ANAM, sin embargo, si tú o yo cortamos la rama del árbol que está levantando el techo de tu terraza se nos castiga con una multa a nivel de la ANAM y del Municipio respectivo. http://www.thepanamanews.com/pn/v_11/outdoors_o1.html

Los ríos fuera del sistema de parques nacionales son importantes en el aspecto ecológico, desde donde nacen en las montañas hasta su desembocadura en el mar, no sólo por lo declarado en su normativa y leyes por parte de la ANAM, – que considera zona de conservación hasta 50 metros a cada lado de los ríos – sino también por lo que se establece en nuestra Constitución Nacional.
La mayoría de los cauces y riberas de los ríos, como lo es en el caso del río Teta, son pendientes y precipicios. Por su inaccesibilidad logran ser un santuario para la flora y fauna del área. Estas condiciones al ser impactadas por las actividades humanas, ponen muchas especies en peligro, especialmente en la época de verano.
El Diario La Prensa de Panamá, publicó el jueves 25 de agosto un artículo de la queja de los moradores vecinos al Río Teta, sobre la contaminación y la tala indiscriminada de árboles por la construcción de la Hidroeléctrica en el Río Teta, por la empresa HIDROELECTRICA SAN CARLOS, S.A., pero se comunica que ANAM señala que no es necesario el estudio de impacto ambiental (EIA) para la ejecución de este proyecto por ser una hidroeléctrica que va a producir menos de un megawatts, información que no es cierta, porque funcionarios de ANAM nos mostraron que el proyecto es para la producción superior a 1.5 megawatts de energía. Este mismo periódico publico el miércoles, 31 de agosto otro artículo donde Diomedes González, director del ANAM en Panamá Oeste, dijo que:
“recomendará que, en el futuro, este tipo de proyectos se incluya entre los que requieren de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), al señalar que el solo hecho de hacer grandes movimientos de tierra y la tala de árboles, pueden ocasionar efectos negativos en el ambiente.”
¡Nosotros decimos que hay que hacer un EIA hoy! Los links son:

En los últimos días de la administración del presidente Ernesto Pérez Balladares, la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A., identificó 33 sitios como posibles ríos que pueden ser dados en concesión para producción de energía micro-hidroeléctrica, 1 a 100 KW (kilo watt) sin embargo, la comunidad panameña desconoce cuántos de estos 33 sitios ya se están ejecutando y dañando el ecosistema, y cuantas concesiones se han otorgado para la producción de arriba de 100 KW http://hidromet.com.pa/potencial_micro.htm

Aquí está la resolución del Ente Regulador sobre el Río Teta: http://www.enteregulador.gob.pa/busqueda/

¿Qué es lo qué queremos? Que se haga una evaluación sistemática, abierta, justa y transparente, del caudal y consecuencias del embalse del Río Teta, tomando en cuenta los aspectos turísticos, ecológicos, las opiniones de los moradores y dueños de terrenos alrededor del área de impacto del río y el aumento de la demanda de electricidad del pueblo panameño. Es necesario que se haga un estudio ex – post de los impactos ambientales generados por las acciones que ya están en ejecución, para proponer un plan de manejo ambiental adecuado que impida impactos ambientales negativos.
El daño ecológico no justifica la poca generación de electricidad que se va a dar con el proyecto de concesión de hidroeléctrica en el Río Teta. Es irónico que este proyecto por la poca documentación encontrada refleja que sólo vaya a poder abastecer de luz a unas 20 casas o villas alrededor del Río Teta.
¿Por qué el Instituto Panameño de Turismo (IPAT) a pesar que sabe que este proyecto va a afectar los intereses turísticos del área, de San Carlos y las playas, no se ha manifestado en contra de este proyecto? ¿Es que se van a eliminar los incentivos turísticos que se dieron por ley en éstas áreas? ¿Acaso no importa el ecoturismo? Nadie, igual Panameños que extranjeros, están seguros invirtiendo en bienes raíces cerca de los ríos o playas.

NOS OPONEMOS AL PROYECTO HIDROELECTRICO DEL RIO TETA. Buscamos ayuda a nivel nacional e internacional para que se logre la conservación ecológica del área. Esta forma de desarrollo, como lo es la concesión de una hidroeléctrica, amenaza con destruir completamente el medioambiente del área de las playas de Costa Esmeralda, y circundantes, sus manglares, la toma de agua dulce por medio de pozos, la agricultura y ganadería del lugar. Hay que hacer un precedente; suspender esta obra hoy para salvar este y otros ríos. Si logran terminar este proyecto, ningún río de la República esta a salvo a un destino similar.

www.EcoPortal.net

Escrito por: J. Douglas Allen y Grettel V. de Allen, con asesoría de biólogos marinos, geólogos, abogados.
Esta información ya ha sido remitida a organizaciones como PROMAR, ANCON, AUDUBON de Panamá, Asociaciones de Surfers de Panamá, moradores de Costa Esmeralda, etc.
e-mail: rioteta@gmail.com

El país de la sequía vive acostumbrado a derrochar agua sin que nadie lo impida

EL CONFIDENCIAL
Carlos Sánchez

(22/09/2005)

(22/09/2005)

España es un país fantástico. Es la nación más árida de Europa y cuenta con una evapotranspiración potencial que se sitúa entre las más altas del continente, lo que sin duda acentúa el problema. Pero aún así saca pecho por doquier en esto del agua. Para lo bueno y para lo malo.
Como diría un periodista clásico, la noticia buena es que este verano los españoles se han concienciado del problema de la sequía y han consumido un billón de litros menos que hace un año. A ello han contribuido, sin duda, las campañas de concienciación ciudadana. El ahorro, según los estamentos oficiales, equivale al consumo anual de 14 millones de españoles.
La noticia mala es que lo que ahorramos se nos va por las cañerías sin ningún miramiento. La asociación ecologista Adena lo acaba de poner por escrito. Cada año los excedentes agrícolas -esos que luego se destruyen para evitar que se hundan los precios- se llevan por delante lo que consumen unos

16,3 millones de españoles. Los culpables son principalmente cuatro

cultivos: maíz, algodón, arroz y alfalfa, pero también determinadas producciones -como el olivar andaluz- que tradicionalmente han sido de secano, pero que ahora se han transformado en regadío para aumentar la producción, sobre todo en la cuenca del Guadalquivir, un lugar que, como se sabe, tiene los valores pluviométricos más altos de España.
Lo comido por lo servido. Los españoles ahorran pero a nadie importa que una demencial política agrícola impida el consumo desenfrenado de agua. Pongamos el foco en el fresón, un producto introducido de forma masiva en la provincia de Huelva a principios de los años 80, y que ha enriquecido a los propietarios de tierras en el entorno de Palos de la Frontera y Moguer.

Durante la primavera se eliminaron del mercado alrededor de 4,5 millones de kilos de fresón para evitar que cayeran los precios. Para producir esa cantidad, según Adena, se consumieron 554.300 metros cúbicos de agua (0,55 hectómetros cúbicos), equivalentes al consumo doméstico de algo más de 9.000 habitantes. Es decir, no sólo se paga por retirar del mercado la producción -el fresón está subvencionado- sino que además se consumen recursos naturales escasos.
Y todo esto sucede en un país que cuenta con el índice de escorrentía más bajo de Europa, definido como la relación entre precipitaciones y la evapotranspiración real, lo que desde luego no dice mucho en favor de nuestros gobernantes.
Se suele decir que los incendios se apagan en invierno y no en verano, y en el caso del agua pasa algo parecido. Este país se ha acostumbrado a pensar en el agua en términos de emergencia. En los años que llueve mucho, se consume a toda pastilla como si esto fuera el País de Gales, pero cuando llega la sequía, todo el mundo empieza a reaccionar. Es evidente que este comportamiento es intrínseco a la condición humana, pero la condición humana también tiene capacidad de enfrentarse a los problemas con más inteligencia.

A lo mejor habría que primar a quienes consumen menos -con bajada de

tarifas- y a la vez penalizar el consumo excesivo con más contundencia. Y desde luego lo que habría que evitar es que la quinta parte de los recursos se pierdan por las cañerías debido al mal estado de las infraestructuras (nada menos que 927 millones de metros cúbicos en 2003).
Desde luego, no basta con hacer sonar el piano con costosas campañas de imagen, hay que saber tocar las teclas correctas. Y da la sensación que si el tiempo no lo impide -como decían los carteles taurinos de toda la vida- las procesiones en honor a San Isidro están a la vuelta de la esquina.

Cutréz Hidrológica

Bajo las luces pre-pilaristas se desvanecen en la opinión pública los ecos del blindaje hidrológico del Ebro propugnado por Marcelino Iglesias y parece apretar menos la argolla del mensaje de acuática solidaridad trasvasista del arzobispo Ureña quien ahora suaviza el mismo dejando que sean los políticos quienes decidan sobre el reino de este mundo. Pero, pasando de largo de estas superficialidades, con preocupación y con indignación constatamos que sigue encasquillado el panorama hidrológico de esta comunidad autónoma.

Ahora le toca a Biscarrués. Sí, a Biscarrués, ese nombre que para algunos en vez de ser la denominación de un pueblo, es ya casi la materialización de un pantano en el río Gállego. Y como ya sucedió en el caso Yesa, todo apunta a que un conteo de votos será la fórmula en la que se culminará el pretendido consenso de los que sumen más contra los que sumen menos. Debatir, estudiar alternativas, analizar necesidades, aprender de errores pasados… eso es marear la perdiz en el panorama de la sequía. Sequía pertinaz, por supuesto, pues sequía sin ese calificativo, no merece ser tomada en serio. Sequía dolorosa y acuciante, sequía de transparencia, pues poca transparencia cabe esperar de un Gobierno de Aragón que no descarta comprar terrenos para facilitar la inundación de tierras y derechos.

Todo esto son manifestaciones de la cutrez hidrológica que impregna la situación del diálogo imposible entre quienes sólo tienen derechos y quienes sólo tienen obligaciones. Sí, esto es la versión actualizada de aquella cutrez hidrológica que en los tiempos del Plan Hidrológico Nacional del Partido Popular -bueno para todos, malo para nadie-, vimos en Aragón sintetizada en aquel imaginario acorazado antitrasvase del que hablaba monofluvialmente el señor Biel y que sonaba a película de corsarios mezclada con submarinos de cuchufleta. Es la cutrez hidrológica de machacar el Jalón -y aquí no se salva ni Chunta Aragonesista-, la cutrez hidrológica de la Presa del Val en el Queiles, la cutrez hidrológica de no lamentar la pérdida del balneario de Tiermas, la cutrez hidrológica de no valorar el tesoro del río Ara, la cutrez hidrológica de destruir empleo en la Galliguera -¡cómo si no interesara buscar y apoyar fuentes para paliar las sangrías laborales del Aragón de ruedas pinchadas…!-, la cutrez hidrológica que hace que en Lechago comprueben la gran distancia del dicho al hecho, la cutrez hidrológica de seguir enfrentando a unos contra otros…

Frente a esta cutrez hidrológica -cutrez extensible al tratamiento de toda nuestra naturaleza-, sería sensato apostar desde las escuelas, desde el día a día, por blindar a la naturaleza de todos estos desmanes, por blindar a la ciudadanía de tanta vulgaridad, de tanta anestesia, de tanto evento hipermagnífico, de tanta respuesta preconcebida, de tanto adoctrinamiento y, por el contrario, dejar vía libre a los interrogantes, la discusión y la auténtica pluralidad, es decir, la que rebasa el mero cómputo de mayorías frente minorías.

Así las cosas, en este estado de cutrez, la Expo meándrica bien podría degenerar a escenario desde el que airear al mundo los chanchullos perpetrados contra nuestros ríos y no sería extraño que Urueña, si para entonces todavía desconociera las posibilidades de las desalinizadoras y de otros resortes para vivir sin incordiar, mirara al cielo rogando agua para la tierra y luz para las mentes mientras otros, sacando pecho en el Pignatelli buscaran dónde esconder a buen recaudo la llave de la tumba blindada del Ebro.

Mª. Victoria Trigo Bello
Presidenta de EbroVivo/COAGRET

¿Quién es el egoísta?

Los regantes de Monegros quieren el pantano de Biscarrués, (192 hectometros) y los de aquí les decimos que no. Y se preguntarán ¿quién es el egoísta?

Si los de Monegros quieren agua, que la cojan del río Gállego y se la lleven por el Canal de la Sotonera, que ya sale de una presa en Biscarrués, hasta sus tierras.

Los del Reino de los Mallos no nos oponemos a que rieguen su maíz subvencionado pero que se la guarden en su territorio. El agua del río es suya porque tienen la concesión pero los pueblos, las tierras y los negocios, son nuestros y tenemos derecho a vivir aquí.

Es muy fácil pedir el embalse en las casas y la tierra de los de al lado, pero no quieren el embalse de La Valcuerna (240 hectómetros) que puede hacerse en sus tierras.

Eso no está bien, ahora que hay opciones de hacerlo en su tierra no quieren.

¿Monegros quiere el agua, que dicen que es de todos?, de acuerdo, pero dejarnos el tramo del río vivo para que las gentes de Murillo, Ayerbe y otros pueblos podamos vivir de su dinamismo turístico.

Los egoístas son los que quieren hacer el daño a los vecinos de enfrente y llevarse ellos el beneficio, sin ningún coste.

Pedimos a los políticos de Aragón que elijan la Valvuerna una solución que nos beneficia a las dos partes.

Nuria Ortas Torralba

Biscarrués

Diez principios de la Nueva Cultura del Agua

  1. No inundar los valles de la montaña ni secar los deltas de los ríos, casa y sustento de pueblos a cuya identidad contribuyeron.
  2. Conservar los ríos y el patrimonio que en su curso ha florecido a lo largo de la historia y devolver a sus aguas las funciones y atributos más esenciales.
  3. Gestionar el agua desde el principio de solidaridad, herencia común de todos que hemos recibido las generaciones presentes, y que debemos transmitir en las mejores condiciones posibles a las generaciones venideras.
  4. Ahorrar y preservar la calidad del agua alterando lo menos posible los sistemas naturales, reduciendo en origen la carga contaminante y restringiendo paulatinamente las demandas de depuración.
  5. Gestionar de forma sostenible los recursos hídricos haciendo frente al despilfarro, mediante el ahorro, las mejoras en el uso eficiente y la reutilización.
  6. Instaurar la cultura de la participación y la imaginación, capaces de dar cabida a las sabias estrategias del pequeño bien hacer, y a la subsidiariedad, como formas obligadas de gestión.
  7. Vivir el agua con nuestra realidad de país mediterráneo, una realidad restrictiva, incompatible con la cultura del bien libre, que predica la oferta ilimitada de agua con cargo al erario público.
  8. Abandonar la dialéctica demagógica de un falso productivismo del agua (especialmente en el regadío) para incorporar criterios serios de valoración económica y recuperación íntegra del coste, en la perspectiva de una gestión sostenible del desarrollo.
  9. Aprovechar las aguas superficiales y subterráneas como un recurso unitario, sabedores de que forman parte de un mismo ciclo y de que luchar contra la sobreexplotación de los acuíferos y su contaminación es la mejor aportación que podemos hacer para ese aprovechamiento conjunto.
  10. Defender para el agua el concepto de recurso público gestionado en base al interés general evitando su mercadeo y conversión en objeto de especulación.
Todos estos principios se resumen en dos:
  1. Gestionar el agua como Recurso y conservarla como Patrimonio.
  2. Gestionar el agua con políticas de control de la demanda y no de aumento de la oferta.

Extraido del libro de Javier Martínez Gil y editado por la CODA «Propuestas para la gestión y el uso adecuado del agua»