Opositores a La Parota, «en guerra» contra Torreblanca

Grupo Reforma Servicios Informativos

(25/08/2005)

Anuncian "resistencia total" y desafían a la CFE

El gobernador saluda la aprobación a la hidroeléctrica

Marco Antonio Suástegui (al micrófono), vocero de los comuneros opositores a La Parota, en asamblea permanente donde reiteraron su rechazo a la aprobación del proyecto FOTO Misael Habana de Los Santos
El Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a La Parota (CECOP) declaró "la guerra" a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y al gobierno de Guerrero, e informó que cerró los accesos a los bienes comunales de Cacahuatepec para todas las corporaciones policiacas y los trabajadores de la paraestatal. Además, con el fin de demostrar que son mayoría, los inconformes convocaron al gobernador Zeferino Torreblanca Galindo -quien expresó su beneplácito por la aprobación del proyecto en un cónclave que los manifestantes consideran "amañado"- a realizar una asamblea definitoria en la que se precise el destino de la presa.
Unos 300 comuneros, instalados en asamblea permanente en la comunidad Agua Caliente, municipio de Acapulco, afirmaron por conducto de su vocero, Marco Antonio Suástegui, que consideran "ilegal" la asamblea efectuada el martes en la cabecera municipal de San Marcos y desconocen todos los acuerdos tomados ahí, como dar acceso a la CFE para iniciar la expropiación de tierras requeridas para la hidroeléctrica.

Los inconformes aseguraron que la asamblea del martes fue "ilegal, amañada y fuera de nuestra organización de los bienes comunales", y por ello comenzaron una "resistencia total contra La Parota". Además sostuvieron que la CFE pagó a comuneros y líderes para asistir a la reunión en San Marcos.

"Nos declaramos en guerra contra el gobierno. Esta ya no puede ser una lucha legal, será de poder a poder, de la CFE y del gobierno de Torreblanca contra los campesinos, de los pobres contra los ricos, de los extranjeros contra los indios, de los entreguistas contra quienes defendemos nuestra tierra", manifestaron.
Los descontentos anunciaron una megamarcha en Acapulco la próxima semana e invitaron a organizaciones sociales y sindicatos. El vocero acusó al secretario general de Gobierno, Armando Chavarría, de hostigamiento. "Me dijo que vendiera la lucha, y de no acceder giraría órdenes de aprehensión", denunció.
Por su parte, el gobernador saludó la aprobación de los campesinos de bienes comunales de Cacahuatepec, y pidió a los opositores "conducirse con civilidad y sin violencia" por este resolutivo.
En conferencia de prensa que ofreció en Acapulco, acompañado por el director de Proyectos de Inversión Financiera de la CFE, Eugenio Laris Alanís, el mandatario insistió en que el proyecto "va por buen camino" y sólo falta que la paraestatal se ponga de acuerdo con los campesinos afectados "para ver de qué manera van a aceptar los convenios de indemnización" por la expropiación de sus tierras, ubicadas en la región de la Costa Chica.
"La Comisión Federal de Electricidad informa que se van a expropiar 14 mil hectáreas, de las cuales mil 300 se ubican en la comunidad de Cacahuatepec; esto se ubica en 19 núcleos agrarios que también van a ser afectados por las construcciones, que son propiedad de 10 poblaciones cercanas, por lo que podemos anunciar que nos comprometemos a construir 800 viviendas para igual número de familias afectadas directamente por la presa", puntualizó Laris Alanís.
Mientras, en Chilpancingo, organizaciones agrupadas en El Espacio de Derechos Económicos Sociales y Culturales se dijeron preocupadas por los resolutivos de la asamblea efectuada en San Marcos, y exigieron a Torreblanca "actuar con apego a derecho".