La Galliguera es un valle precioso

La Galliguera es un valle precioso de la provincia de Huesca, situado a las orilla del río Gállego que le da nombre, territorio también llamado Reino de los Mallos. Son pueblos que viven del campo y el turismo basado su patrimonio de castillos y ermitas románicas y sobre todo en las aguas bravas del río Gállego, que crean más de cien empleos directos, y doscientos indirectos, atrayendo a más de 80.000 personas que dejan más de seis millones de euros. Esto demuestra que en este momento el río Gállego ya es motor de desarrollo para Aragón y recordemos que Biscarrués es un pueblo, no un pantano.

El embalse de Biscarrués es un medio, no un fin.

Los regantes ya tienen mucha agua guardada en diferentes embalses y ahora quieren más. Su objetivo es el agua y puede lograrse de diferentes formas alternativas. El sentido común nos dice que el agua puede gestionarse mejor para que sobre y además puede guardarse en muchos sitios. Por ejemplo, de la Presa del Gallego, que ya esta construida en Biscarrués, sale el Canal de Monegros, que se lleva casi toda el agua del río Gállego, facilitando que pueda guardarse en decenas de balsas laterales e incluso, si lo construyen, en el pantano de La Valcuerna, que tendría el doble de capacidad que el nuevo proyectado en Biscarrués y cuesta más barato. No pongan más excusas.

Estas alternativas son válidas y pueden hacerse, es solo cuestión de querer. Por ejemplo, en el caso de Santaliestra, al principio era imposible hacer el embalse de El Salvador, y al final ha sido solución ideal. La resistencia a otras soluciones es una opción política. Es como si a uno le han prometido un Nissan, y esa marca es la que quiere, aunque lo que realmente necesita es un coche, Mercedes o Ford, todos sirven. Esto es igual, lo que necesita el regante es agua, no un embalse concreto.

Llevaos el agua y dejarnos nuestra tierra.

El agua del río Gállego no es propiedad de los habitantes de La Galliguera, ni de todos; sus dueños son los regantes que tienen su concesión.

Nosotros no les negamos el agua porque es suya pero, evidentemente, nos oponemos a que la guarden en nuestra casa. Si ahora se están negando a guardarla en su territorio, en Monegros, demostrando que un pantano siempre es malo, si se están negando a inundar sus campos, ¿con que coherencia pueden pedir que otro deje inundar sus casas?. Solo pedimos que pongan todas las soluciones de su parte, modernicen y guárdenla en una mínima parte de su tierra ya que son los que van a dsifrutar del agua.

Disculpen el término, pero es tremendamente egoísta decir "necesitamos 400 hectómetros más de regulación, de los cuales 200 me los van a guardar en casa del vecino y me voy a beneficiar yo".

La democracia en peligro.

Nosotros no somos mayoría, como los aragoneses en el trasvase, pero también somos ciudadanos. Aquí viven muchos jóvenes, que han nacido en democracia y no entienden porque se van a tener que ir de su casa y cerrar su negocio para el provecho de otros. Hoy en día no estamos hablando de interés general si no de dos intereses particulares contrapuestos. ¿Quiénes son más importantes las gentes de Monegros o las de La Galliguera? ¿No somos todos iguales? Estamos en el siglo XXI, no en el colonialismo, y ningún territorio tiene el poder para decidir el futuro de otro. Es egoísta y socialmente injusto pedirle a otro que haga el sacrificio que uno no está dispuesto a hacer pese a beneficiarse de ello.

En Aragón hay sitio para todos, nadie se va.

Aragón tierra de emigrantes, de gentes que se fueron a Cataluña y otras regiones, de los pueblos a Zaragoza. Aragón, la tierra de Janovás, Mediano, de montañas vaciadas a base de pantanos. Aún no les hemos dado las gracias y ¿Quieren pasar a la historia por ser la última comunidad europea que inunda un pueblo vivo? Así solo se arruinará la EXPO del agua. Es imposible que seamos referencia mundial en la gestión del agua si nos ponemos al nivel de países del Tercer Mundo expulsando a las gentes de su casa. ¿Cómo le vamos a explicar al mundo que hay mucha gente protestando en la calle porque se les ha echado de sus casas y se les ha obligado a cerrar sus negocios?

El diálogo, la solución al enfrentamiento.

El dialogo de la Comisión del Agua, debe buscar, sin presiones, lograr todos los objetivos: agua pronto sin inundar pueblo, y eso solo se conseguirá con un acuerdo de todas las partes, si se intenta imponer por una mayoría como en el caso de Yesa, solo se conseguirá acabar en los tribunales, provocar de nuevo manifestaciones, huelgas de hambre, y tener un territorio que retrasará e incluso impedirá tener agua pronto.

Queridos vecinos, vecinas y gentes que creéis en la Nueva Cultura del

Agua:

Este último mensaje que os enviamos queremos compartirlo con todos los aragoneses para que se unan a nuestra lucha. Mucho ánimo esta es la ultima batalla y la vamos a ganar y con ella esta guerra que nos ha hecho tanto daño.

La vencemos día a día, levantándonos y apostando por nuestras familias y negocios.

Intentarán comprarnos y dividirnos pero nadie tiene derecho a quitarnos lo que hemos construido y levantado con nuestras propias manos, nuestra vida no esta en venta. Sabemos que tienen más poder, más dinero, pero nosotros tenemos dignidad, razón, rabia y corazón. Somos débiles porque lo que tenemos es lo que se ve, gentes sencillas, que luchan con sus manos, ideas, ilusiones, con una capacidad de trabajo casi infinita y con mucha dignidad, que es el motor que nos da la fuerza para seguir después de veinte años de amenaza que son veinte años de batallas ganadas y pronto vendrá la victoria final, porque creemos que tenemos todo el derecho a vivir aquí, y poseemos una gran esperanza inquebrantable, a la que sacamos punta cada mañana para seguir escribiendo la historia en las líneas torcidas que nos marca este río vivo a su paso por nuestro valle.

Lola Giménez Banzo

Biscarrués