Chapuzón por un Ebro limpio

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN
(18/07/2005)
Miles de europeos se sumergen en los ríos de varias ciudades para revindicar la mejora de la calidad de las aguas fluviales
La playa de los Angeles de Zaragoza presentaba ayer una imagen más concurrida de lo habitual con motivo del Día europeo por el baño en los ríos . Las organizaciones ecologistas Coagret–Aragón, Ansar y Proyecto Voluntarríos convocaron a las 12h de la mañana un acto en el que se invitaba a los ciudadanos a bañarse en el río Ebro para revindicar la calidad de sus aguas.

El Gran Chapuzón (nombre que el evento ha adoptado en Aragón) se produjo a la misma hora en varias ciudades europeas para pedir aguas fluviales aptas para el baño. Según explicó Paco Iturbe, portavoz de Voluntarríos, lo que se ha pretendido con el acto es que "la gente pueda bañarse sin peligro para la salud" y advirtió que no sólo piden reducir los niveles de contaminación en el río Ebro, sino también en el resto de ríos de Aragón.

El lugar escogido para la celebración de la protesta, la playa de los Angeles, ha sido durante el siglo XX el lugar de baño de muchos zaragozanos que de un tiempo a esta parte ya no pueden disfrutar de aguas limpias. Algunos de los vecinos que habitualmente se acercan a la playa lamentaban que la zona se mantenga descuidada, llena de vegetación y sin apenas duchas que les permitan refrescarse puesto que no pueden nadar en las aguas del Ebro.

Durante el acto, la organización leyó un manifiesto en el que se revindicaban "las playas fluviales como beneficio colectivo" y se recordó que no se debía contar únicamente con los ríos a partir de la Expo. "Las aguas fluviales deben promover un ocio saludable la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) debe velar por su calidad", dijeron. Acto seguido comenzó este chapuzón simbólico cuando Julián Ezquerra (presidente de Coagret) se introdujo en el Ebro vestido con traje de neopreno para evitar, en la medida de lo posible, los perjuicios de la contaminación del agua.

Según la organización, este es el primer año que Aragón organiza el llamado Big Jump (nombre del evento en toda Europa). Sin embargo, se espera que exista una continuidad del acto con la celebración de posteriores ediciones anuales en los ríos de todo Aragón hasta que la situación cambie.