Biscarrués

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN
(16/07/2005) JOSE LUIS Trasobares
Apareció Rajoy en la manifestación de los regantes murcianos para pasmo y horror de la traicionada derecha castellano-manchega (que la cosa iba de quién se queda con las aguas del Tajo). Fue tan señalado hecho una señal inequívoca de que la actual cúpula del PP apostarásiempre por los trasvasadores contra los trasvasados, por la vieja cultura del agua contra la nueva ídem, por los campos de golf contra la huerta tadicional, por los regantes (siempre que no reclamen agua trasvasable a zonas de mayor

interés) frente a los habitantes de pueblos susceptibles de ser inundados por un nuevo pantano… Es decir, por la insostenibilidad frente al medioambientalismo.

Lo que ya no está tan claro es cuál va a ser definitivamente la posición del PSOE; del PSOE aragonés, por ejemplo. Presionados desde todas las partes, los jefes socialistas dudan entre ganarse votos tal cual lo hace el PP, ir administrando soluciones salomónicas (tipo cota media ) o bien evolucionar hacia posiciones más verdes como intenta sutilmente la ministra Narbona. Es un dilema complejo, como bien se está viendo con la actual reanudación de la batalla por Biscarrués. Y en este caso al prudentísimo Marcelino sólo le falta tener de aliado al PAR. ¡Vaya compromiso!

Agua para todos, reclaman los murcianos. Pero en realidad lo que quieren decir es que el agua de los demás ha de ser para ellos; para usarla y abusarla a precio de orillo. Claro que ese tipo de visión no sólo se da en el Arco Mediterráneo. Murcia también está en Aragón. ¿Es cierto que en nuestros regadíos se están cultivando en plena sequía miles de hectáreas de arrozal cuyos consumos anuales se pueden medir en decenas y aun centenas de hectómetros cúbicos? ¿Es esto lógico? ¿Es en base a esta economía antieconómica para lo que se exige hacer Biscarrués sea como sea? ¿Será sobre semejante telón de fondo cómo celebraremos la muy hidrológica y sostenibilísima Expo 2008?

Vaya tela.