La DGA califica de «responsable» y «sensato» el pacto del Matarraña

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(29/07/2005)

Sólo el PP se opone al acuerdo entre regantes y la plataforma de defensa del río

Sólo el Partido Popular planteó ayer objeciones al acuerdo alcanzado la noche del miércoles que desbloquea del conflicto de la regulación del río Matarraña. Las restantes fuerzas políticas acogieron con satisfacción la consecución de un pacto que fue calificado de «sensato» y «responsable» desde el Gobierno aragonés.

El dictamen, promovido por la ponencia de la Comisión del Agua sobre obras hidráulicas conflictivas, fue rubricado por el presidente del sindicato central de riegos del Matarraña, José María Pujol, y el presidente de la Plataforma en Defensa del Matarraña, Alberto Moragreda. Tras varios meses de trabajo y debate en común, el dictamen tiene tres objetivos fundamentales que son reconocer el diálogo y la consecución de amplios acuerdos sociales como un método privilegiado para la resolución de los conflictos alrededor de la gestión y los usos del agua, preservar como Lugar de Interés Comunitario el eje del río Matarraña como forma de reconocer y mantener su alto valor ecológico.

El tercer punto del acuerdo hace referencia a la necesidad de consensuar unas obras de regulación que cubran las necesidades actuales y futuras del regadío, abastecimientos, derechos de concesión, usos industriales, caudal ecológico y futuras actividades recreativas.

El acuerdo plantea la ejecución de dos balsas laterales en el río Matarraña de una capacidad aproximada de 1 hectómetro cúbico (hm3) cada una de ellas; una en la margen derecha, en la Val Figuera debajo de Torre del Compte; otra en la margen izquierda, en la Val de Beltrán (Mazaleón); y la regulación de 2 a 3 hectómetros cúbicos en la cuenca alta del río Tastavins. También se planea una pequeña regulación en el cauce del este río Tastavins de una capacidad de 5 a 7 hectómetros cúbicos de máximo. El documento, aunque no lo cita expresamente, supone dar la puntilla definitiva a la controvertida presa de Torre del Compte, cuya construcción ha sido desaconsejada por el propio Ministerio de Medio Ambiente.

No obstante, el Gobierno aragonés matizó ayer, a pesar de celebrar el acuerdo, que el documento «en ningún momento habla descartar» Torre del Compte», puntualizó el director general del Instituto del Agua, Alfredo Cajal. «Se habla de balsas laterales, pero ninguna de ellas supondrá la regulación de los ríos», remarcó. A este respecto, los ayuntamientos de la zona del Matarraña presentarán un voto particular al acuerdo de apoyo a la construcción del embalse «como solución definitiva para la necesaria y urgente» regulación del río. Estos municipios estiman que la construcción de diversas balsas laterales y pequeños pantanos «no puede ser nunca la alterantiva» al pantano de Torre del Compte.

El PP opinó ayer en parecidos términos y recalcó que no se puede hablar de un gran acuerdo «porque no ha habido unanimidad, cuando ayuntamientos y regantes dicen que no van a renunciar al embalse». Eloy Suárez, diputado del PP, subrayó que el río Matarraña «se queda sin regular, lo que nos parece una irresponsabilidad, ya que se podrían repetir las inundaciones del 2000».

Por contra, Chunta Aragonesista consideró un «éxito» el acuerdo. «Nos han dado la razón a lo que veníamos diciendo desde hace años», afirmó José Miguel Díaz Calvo, dirigente de CHA. Adolfo Barrena, de IU, mostró su satisfacción ñor el acuerdo que permite «desbloquear un tema hidráulico más» y saludó la labor realizada desde la Comisión del Agua.

Acuerdo «histórico» para sustituir Torre del Compte por balsas

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN
28/07/2005
La ponencia de Obras Hidráulicas Conflictivas de la Comisión del Agua de Aragón alcanzó anoche un pacto "histórico" que posibilita el desbloqueo del viejo conflicto de la regulación del río Matarraña. El acuerdo, adoptado de forma unánime por los miembros de la ponencia, plantea la eliminación del proyecto de la presa de Torre del Compte y en su lugar la construcción en sitios estratégicos de diversas balsas alternativas que garantizarían la demanda de agua de los usuarios y el abastecimiento a los municipios de la zona. También se propone la ejecución de una "pequeña" regulación en el río Tastavins.

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NO REGRESEMOS AL PASADO, POR FAVOR

En Aragón estuvimos años  en el que las disputas entre el llano y la montaña, entre los que defendían las razones del regadío y los que defendían las razones de los ríos, se libraban en las calles y en los juzgados y en las que, con frecuencia, tenían que intervenir las fuerzas de orden público.

Sin embargo, estábamos viviendo en los últimos meses un nuevo clima cívico en el que, al fin, los aragoneses demostrábamos que somos capaces de resolver los conflictos del agua a través del acuerdo y del consenso entre las partes. Regantes, afectados por las obras hidráulicas, sindicatos agrarios, organizaciones ecologistas, instituciones y partidos políticos, todos demostrando capacidad de diálogo, apertura para entender las razones del otro, flexibilidad, inteligencia y coraje para distinguir entre los fines que se persiguen, en los que se cede poco, y los medios para lograrlos, en los que se aceptan transacciones para recoger propuestas y enfoques de la otra parte.

Los resultados alcanzados en el último año demuestran que la vía del diálogo, el acuerdo y el consenso entre las partes es posible y, además, es extraordinariamente ÚTIL para la sociedad aragonesa. Todas las partes se han reconocido mutuamente legitimidad en su búsqueda de los fines que les son propios y han encontrado medios para lograrlos que no provocan el rechazo frontal del otro.

Desde nuestro esperanzado punto de vista percibíamos que los actores en conflicto estaban entendiendo finalmente que es preferible, más duradero y más seguro un acuerdo por consenso, al que nadie se opone ni en la calle ni en los juzgados, que una victoria sobre la otra parte, que humilla las razones y sentimientos del otro. Esas “victorias totales”, con frecuencia son la antesala de conflictos inacabables que se reabren continuamente.

Sin embargo, tenemos la percepción de que nuevamente estamos en un momento muy peligroso. El  diálogo directo y discreto a través de la Comisión del Agua y de la Iniciativa Social de Mediación está siendo sustituido, en las últimas semanas, por la vuelta a las formas y modos de antaño: escalada verbal, ocupación de la calle, amenazas, desentierro de las armas jurídicas, querellas criminales, descalificaciones del otro… Y esa deriva nos preocupa por dos razones: la resolución de los conflictos abiertos se hace más difícil y, por otro lado, los acuerdos alcanzados recientemente corren el riesgo de reabrirse.

Todo el mundo sabe lo difícil que es apagar definitivamente un incendio- o un conflicto- y lo fácil que es avivarlo soplando irresponsablemente en las brasas.

Le escribimos a usted porque, desde nuestro punto de vista, tiene un papel muy destacado en que no se arrumbe definitivamente el clima de acuerdo y de consenso en el que habíamos entrado. Le rogamos que, desde el lugar y la responsabilidad que ocupa, ejerza toda su influencia para defender ese clima de diálogo alcanzado, para resistir la tentación de regresar al pasado, para frenar los intentos de soplar en las brasas. Estamos convencidos de su espíritu constructivo, de su capacidad para influir en pro del diálogo y del acuerdo. La sociedad aragonesa no necesita pirómanos, necesita bomberos. Estamos convencidos de que usted es uno de ellos.

En los próximos años, Zaragoza y Aragón van a ser referencias mundiales en el uso del agua. Tenemos que continuar el reciente camino de acuerdo y consenso para resolver los conflictos. El mundo nos está mirando. Por otra parte, ante las incertidumbres presupuestarias de la Unión Europea, es muy importante que los aragoneses, más que nunca, acordemos un modelo de desarrollo con futuro para nuestra Comunidad Autónoma.

SECRETARIA DE LA INICATIVA SOCIAL DE MEDIACION:
Carlos Alegre, Miguel Ángel Aragüés, José Luis Batalla,
 José Luis Marqués, Víctor Viñuales y Nacho Celaya

Todos contra Endesa

Azkintuwe Noticias

Pedro Cayuqueo

Entrevista a Manel Mayol, cineasta catalán
La arremetida de las inversiones españolas en Latinoamérica me parece  asquerosa, indecente y posiblemente ilegal desde muchos puntos de vista". Palabras de Manel Mayol, cineasta catalán que durante el lluvioso invierno de 2004 recorrió el sur de Chile para registrar las acciones de la transnacional española Endesa en el Alto Bio-Bio. El resultado, un potente y explosivo documental titulado "Apaga y Vámonos" y que por estos días recorre diversos festivales europeos, mostrando el lado B de una historia plagada de "progreso y desarrollo", según la particular versión de los vencedores. Desde la ciudad de Praga y haciendo una pausa en el camino, Mayol -junto al productor Esteban Bernatas-, conversó en exclusiva con Azkintuwe, horas antes del estreno de "Apaga y Vámonos" en el prestigioso One World Film Festival
 
 Manel Mayol es un cineasta de ideas claras. Nada de indigenismo ni mapuchismo cósmico postmoderno. El objetivo de su trabajo era Endesa y a ello se abocó junto a su equipo las cinco semanas que duró el vertiginoso rodaje de su documental "Apaga y Vámonos", en la zona centro-sur de Chile. Todo ello, entre mayo y junio del año 2004. Documental en 35mm de gran factura técnica, hermosa fotografía y reveladores testimonios, tuvo su estreno mundial el pasado 23 de abril en Toronto, Canadá. Hoy recorre diversos escenarios de Europa, dando cuenta de las acciones de la transnacional española Endesa en el maltratado territorio mapuche.
Desde la histórica ciudad de Praga y a pocas horas del estreno de "Apaga y Vámonos" en el prestigioso One World Film Festival, Manel Mayol -junto al productor Esteban Bernatas, de Andoliado Producciones- conversó con Azkintuwe. He aquí parte de la transcripción de esta entrevista exclusiva, que será publicada completa en la próxima edición impresa del Periódico Azkintuwe.
-¿Manel, cómo surge la idea de realizar Apaga Y Vámonos?
 
 MM: Fue en verdad una casualidad. Estaba preparando el proyecto de otra película documental con Esteban, el productor, y empezó al mismo tiempo en Barcelona una cosa rara que se llamaba el Forum de las Culturas, la Paz y la Diversidad, organizado por el gobierno. Este Forum estaba patrocinado por empresas tan cultas como el Corte Inglés, tan pacíficas como INDRA, fabricantes de armas, o tan entregadas a la diversidad cultural como es el caso de Endesa. Cada día que pasaba, con Esteban hablábamos más acerca de este Forum que del proyecto original, así que decidimos hacer una película que explicará un poco el cinismo de estas grandes corporaciones.
Y Endesa era para nosotros la candidata ideal, porque era precisamente el momento en que se cerraron las compuertas de la represa Ralco en Chile, empezaban a llenar el lago artificial y todo eso. Además, inicialmente, Endesa nos dijo que nos concedería una entrevista en Chile, su gerente medio ambiental, algo que nadie habia conseguido antes. Luego, una vez que comenzamos a realizar el documental en la zona sur, jamás quisieron hablar con nosotros, pero ya estábamos filmando. Así surge la idea de contar esta historia.
-¿Cuánto tiempo duró el proceso de filmación en Chile?
 
 MM: Estuvimos aproximádamente 5 semanas rodando en Chile. Subiendo y bajando de la IX región a Santiago. Lo más impresionante fue el proceso de filmación en la cordillera, en la zona pehuenche, que nos tomó varios días. La verdad es que fue muy impresionante encontrarse con el monstruo, con el muro de la represa, por primera vez, en la zona de Ralco. Estuvimos varios días filmando allí, subiendo y bajando desde la zona de Barco y las comunidades afectadas por la represa. También filmamos en Santa Barbara, Los Angeles, Temuco, Traiguén, Concepción y Santiago.
-¿Cuáles fueron las principales complicaciones del rodaje?
MM: Las principales complicaciones no fueron técnicas, ya que rodamos con un equipo chileno extraordinario, de gran calidad y profesionalismo y al cual contactamos en cuestión de horas a nuestro arribo a Chile y básicamente por teléfono. Las principales complicaciones fueron más bien políticas. Complicaciones para acceder a algunas autoridades, para trabajar libremente, desplazarnos por el territorio, etc. En todo momento nos sentimos vigilados. Creo que no hace falta dar muchas explicaciones a los lectores de este periódico a lo que me refiero con ello.
En el sector cordillerano de El Barco, donde fueron trasladadas las familias pehuenches por Endesa, el rodaje fue complicado, pero básicamente por el clima, por la lejanía, por el poco tiempo del que disponíamos. Además, nos dabamos cuenta que la situación de las familias relocalizadas difícilmente mejoraría aunque la película funcionase bien. Está el caso de una joven pehuenche que quise entrevistar, por ejemplo, y que me señaló, llorando, que no serviría de nada dar esa entrevista, que no habíaa nada que hacer frente a la empresa. Fue fuerte para nosotros. Pero eso nos dió fuerza y coraje para enseñar la película en todos los festivales internacionales, contando lo que Endesa está haciendo con esas personas.
 
 -¿Tenías antes conocimiento de la lucha del pueblo mapuche?
 
 MM: No, en absoluto. Lo que si conocía, y de hecho me interesa mucho, era la creciente resistencia en América Latina por parte de los pueblos indígenas. No sólo por sus reivindicaciones de reconstrucción de la identidad nacional, totalmente legítima, como la de cualquier pueblo, sino también por lo que esta lucha tiene de justicia social, ambiental y anti-colonial. Ahora conozco mucho más de su lucha, por cierto. Y me parece evidente que el pueblo mapuche es un pueblo vivo y con suficiente fuerza para seguir luchando a futuro por sus derechos.
 
 -La película se aleja de cierta mirada folklorizada o indianista de los trabajos sobre el pueblo mapuche, lo que es un gran acierto ¿Esto fue a propósito o una marca personal tuya como director?
 
 MM: Bien, yo no soy antropólogo ni iba a explicar toda la historia y cultura del pueblo mapuche en la película. No era mi objetivo como director, para nada. La idea de Apaga y Vámonos es tratar de denunciar la recolonización de América latina por parte de las grandes corporaciones de origen español. En este caso, Endesa. Los afectados directos en esta historia son los pehuenches en el Alto Biobio, pero si nos fijamos en el mundo en general, vemos como hay miles de pueblos que sufren estos abusos, independiente de sus orígenes étnicos. No nos interesaba contar una historia sobre los indígenas o los pehuenches, con esa visión paternalista de algunos directores. Más bien nos interesaba mostrar a Endesa y sus actuaciones fuera de España.
Hay casos en que la violación sistemática de los derechos humanos en el tema de Ralco, es flagrante y evidente por parte de Endesa. Sin embargo, hay que ser muy consciente que no solo es imputable a la empresa española la situación que afecta a los pehuenches, sino también a la complicidad del gobierno de Eduardo Frei, de los políticos chilenos y de destacadísimos juristas, como Pablo Rodriguez Grez, antiguo abogado de Endesa y actual defensor del dictador Pinochet, así como de diversos medios de comunicación.
 
 – Esta complicidad de los estados, gobiernos, con las transnacionales ¿Crees que es
 un fenómeno exclusivo de latinoamérica?
 
 MM: En absoluto, actuan así en todas partes del mundo. Creo que Latinoamérica, por poseer gigantescas reservas de recursos naturales, es una de las partes del mundo donde es más evidente esta complicidad, pero en los festivales internacionales de cine donde Apaga y Vámonos ha sido exhibidada, nos viene gente de todo el mundo a contarnos situaciones muy similares a las ocurridas en Chile.
 
 -¿Qué opinión te merece la arremetida de inversiones españolas en Latinoamérica?
 
 MM: Me parece asquerosa, indecente y posiblemente ilegal desde muchos puntos de vista, tanto por parte de Endesa, Repsol y Santander, como de otras empresas. Es terriblemente preocupante, por ejemplo, que el Grupo Santander pretenda financiar represas en el rio Carrenleufu, territorio mapuche en Argentina, como se ha denunciado en el último tiempo. Podrían ser miles de hectáreas inundadas. Creo que de manera urgente hay que organizarse para intentar pararlos. En mi opinión debería empezarse a diseñarse ya una estrategia jurídica y de información al respecto. Hay que tener en cuenta que el Sr. Emilio Botin, dueño del Banco Santander, es el señor más rico de España y uno de los señores más ricos del mundo.
-¿Cuál es la imagen de Endesa en Catalunya?
MM: Tanto Endesa como Telefónica, por ejemplo, son compañías que eran públicas y que fueron posteriormente privatizadas por los gobiernos de derecha. Y en el caso de Endesa, hablamos también de Martín Villa, un franquista destacado, con varios cargos de mucha responsabilidad durante la dictadura militar española. También fue ministro y diputado del Partido Popular, es decir, un curriculum no muy democrático. Igual que Telefónica o Repsol, Endesa es una transnacional no muy apreciada por los ciudadanos, que ven como estas empresas que eran públicas y fueron privatizadas por Aznar, hoy no cumplen con muchos requisitos medioambientales, de modernización de precios, etc. Esa es la imagen que existe.
-¿Ves tu trabajo documental como una herramienta de denuncia política?
 
 MM: Por un lado creo que las películas documentales casi nunca generan grandes cambios por parte de las empresas o políticos denunciados. Es así, hay que ser claros. Pero por otra parte, si creo que sirven en el sentido que se dan a conocer problemas y situaciones que muchas veces son totalmente ignorados por los grandes medios de prensa. En este sentido, me parece que puede funcionar como una herramienta de denuncia.
 
 -¿Cual crees que será la reacción del público español ante la película?
 
 MM: Así de entrada, lo que deseamos es que los españoles tengan la oportunidad de ver la película. Creo que es muy importante que los chilenos sepan bien qué es Endesa y los españoles qué es lo que Endesa hace en Chile. Sería muy interesante que centenares de pequeños accionistas de Endesa fueran al cine a ver Apaga y Vámonos, pagando la entrada, claro, y escucharan a los pehuenches que fueron engañados para dejar sus tierras y contruir la represa. Pienso que más de uno vendería las acciones de forma inmediata.
 
 -¿Hasta hoy, cómo ha sido la acogida en los festivales?
 
 EB: En general la acogida ha sido positiva. Sin embargo, Apaga y Vámonos es un documental serio y no trata de aplicar una fórmula efectista que agrade más o menos a los espectadores. Por ello el espectador ha de estar alerta al desarrollo del documental ya que este no da concesiones al espectador “despistado”. En general, el público tiene muchas preguntas al final de las proyecciones, lo cual invita a creer que el documental suscita mucho interés para quienes lo ven.
 
 -¿En qué otros festivales van a participar?
 
 EB: Acaba de proyectarse en Toronto en el HotDocs Festival, fue su estreno mundial, el pasado 23 de abril. También la vamos a proyectar aquí en Praga, en el One World Film Festival. Próximamente es muy probable ver Apaga y Vámonos en el Dokfest en la ciudad de Munich (el 10 de mayo); en el Ecocinema de Atenas en junio; en el Festival Resistances en Foix (Francia) en julio; en el Planet in Focus de Toronto en septiembre; en el Global Visions en Edmonton-Alberta (Canadá) en noviembre. Y en el IFF de Varsovia, en diciembre.
-¿Piensan estrenar la película también en Chile, en el Wallmapu?
 
 MM: Claro que tenemos muchas ganas de estrenar en Chile. También en el Wallmapu. ¿Cuando? Esperamos que muy pronto. Creo que la sociedad chilena y argentina, que han sufrido dos dictaduras militares salvajes, deberían ser conscientes de lo que está pasando ahora con el pueblo mapuche. No me estoy refiriendo solo a intelectuales, abogados, jueces y políticos, sino también a la sociedad civil en general de ambos países

La Lucha contra la sequía

Dos artículos del diario El País del 19 de Junio de 2005. En el primero se entrevista a la Ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, que responde a preguntas acerca del periodo de sequía que atraviesa España.
El otro artículo corresponde con la celebración por parte de la Plataforma en Defensa del Ebro del primer aniversario de la Derogación del Trasvase del Ebro.

La multiplicación del agua

EL PAÍS – España – 11-07-2005
La reutilización de las aguas residuales aumenta los caudales disponibles y disminuye la contaminación de los ríos, pero en España apenas se aprovecha el 0,8% de las aguas usadas

"Sabemos hacerlo. Sabemos cuánto cuesta. Es más: en España tenemos instalaciones de regeneración y reutilización del agua que funcionan ejemplarmente. Ir adelante, extender, es sólo una cuestión de voluntad, de

política de gestión de los recursos". Rafael Mujeriego, catedrático de Ingeniería Ambiental de la Universidad Politécnica de Cataluña y especialista en reutilización del agua, no tiene dudas. "La reutilización

proporciona caudales adicionales y optimiza la gestión de las aguas residuales, reduciendo la cantidad de vertidos contaminados en los ríos. Se trata de una opción viable, que habría que incorporar de forma extendida a

la gestión integrada de los recursos hídricos". Sin embargo, en España sólo se reutiliza un 0,8% de las aguas usadas, según un estudio del catedrático de Geografía de la Universidad de Alicante, Jorge Olcina. En Estados Unidos esa cifra asciende al doble.

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Costo, valor y precio

LA VANGUARDIA (CIENCIA)
Ramon Folch
Doctor en Biología, consultor ambiental de la Unesco
catedrático de Metatecnia Ambiental y Socioecología del ICT
El agua dulce tiene un elevado valor porque es un recurso escaso e imprescindible para la agricultura, la industria y el mantenimiento del paisaje ambiental

El agua es demasiado barata. Esta afirmación tal vez escandalice a muchas personas, sobre todo si están enroladas en los movimientos contra la actual política tarifaria de las compañías distribuidoras, pero es exacta. El agua es escandalosamente barata, por lo menos en países subáridos como el nuestro (aunque este año las lluvias inusuales tiendan a hacernos olvidar nuestra real pobreza hídrica). De hecho, el recibo del agua representa un monto insignificante, comparado con el de la electricidad, el del gas o el del teléfono, por ejemplo. En términos de costo, pregúntense qué diferencia sustantiva existe entre turbinar el agua de un embalse y mandar kilowatios a la línea o situar ese agua en los domicilios de los consumidores?

Es una pregunta deliberadamente provocativa, desde luego. No obstante, puede responderse, con suficiencia displicente, alegando inversiones tecnológicas, estado del mercado energético y de tantas otras cosas, ya lo sé, pero que tiene la virtud de denunciar un equívoco de fondo: el agua es un recurso valioso y relativamente escaso que se sirve a domicilio, convenientemente potabilizada, a ridículos precios que oscilan entre los 5 y los 10 céntimos el litro; o bien que uno acarrea sudorosamente en botellas desde el supermercado hasta su casa al entonces en absoluto ridículo precio de 25-40 pesetas el litro, es decir entre 2.500 y 4.000 céntimos, lo que supone entre 250 y 800 veces más. Cuál es, pues, el precio justo del agua? Con toda probabilidad, ni el uno, ni el otro.

Valor, costo y precio son tres conceptos diferentes, cuya importancia respectiva está completamente distorsionada en el caso del agua. En nuestra condición de país mediterráneo altamente poblado, el agua dulce tiene un elevado valor, porque es un recurso escaso y a la vez imprescindible para la agricultura, para la industria, para la ciudadanía y para el mantenimiento -eso se olvida muy a menudo- del paisaje ambiental, es decir, de la flora, de la fauna y del territorio en su conjunto. Por otra parte, hacerla llegar en condiciones a los grifos conlleva un costo considerable en construcción y mantenimiento de embalses, de plantas de tratamiento y de redes de distribución, amén de los costos ecológicos que supone captarla en exceso. Pero, paradójicamente, tiene un precio muy bajo, porque la mayor parte de los costos no se reflejan en ese precio, bien porque lo que debieran ser tasas por obras hidráulicas o por instalaciones depuradoras y potabilizadoras se cubren a cargo de los impuestos, bien porque el pago de los costos ecológicos reales se trasfiere a las generaciones venideras o, simplemente, porque deja de tomarse en cuenta.

En su momento, los economistas clásicos consideraron el agua como un bien libre, y ahí empezó el equívoco. El agua embotellada se llamó, y se llama, " mineral", justamente para poderla justipreciar -o hipervalorar, según se mire- sin vulnerar el carácter de bien libre consuetudinario o, incluso, consagrado por el derecho positivo. En rigor, pues, el agua no embotellada es mucho más que barata: es gratuita. Lo que se paga son puramente los gastos de captación y distribución. Un disparate descomunal, que convive con la indescriptible incoherencia de que algunos estén dispuestos a ir a buscar ese bien sin cotización hasta el lejanísimo Ródano. Así que el "agua normal" se regala cobrándola al precio simbólico de 5 o 10 céntimos el litro -lo que no impide que el distribuidor aún tenga beneficios-, en tanto que el "agua mineral", que es el mismo producto, y a menudo captado en la misma zona geográfica cuando aún no está deteriorado, se cobra a un precio entre 250 y 800 veces más caro.

La guerra del recibo

La guerra del recibo del agua es otra cosa. Que haya o no que cobrar las tasas de recogida de basuras en el mismo recibo o que los bloques tarifarios sean lesivos para las familias numerosas no es un asunto que trato ahora de abordar. Por eso, estas reflexiones no van en contra de las asociaciones de consumidores que impugnan la política tarifaria vigente, ni tampoco a su favor. Van en contra del precio del agua en sí mismo, van contra el despropósito de las 0,05 o 0,10 ptas/litro, y contra la implícita invitación al despilfarro que ello supone: ninguno de ustedes se duchará mejor si en lugar de los 40 o 50 litros necesarios tira por el desagüe de su baño otros 40 litros suplementarios, simplemente porque casi se los regalan…

El 80% del agua consumida en España (la media catalana es muy diferente) se destina a regadíos con elevadísimos índices de ineficacia agronómica que, además, generan productos en muchas ocasiones excedentes. Para mantener esa demanda descabellada se hacen costosas obras y trasvases que no se reflejan luego en el precio del agua: los impuestos, una vez más, encubren los costos impagados.

Por otro lado, se construyen depuradoras con óptica centroeuropea, es decir, que retienen la porquería y tiran el agua, en lugar de retener el agua y tirar -controladamente, claro está- la porquería. Fíjense: no son propiamente depuradoras de agua, sino filtradoras de ríos, lo cual, sin estar mal, es del todo insuficiente en un país subárido como el nuestro.

La mala gestión del agua de los últimos años agudiza los efectos de la sequía

Según Ecologistas en Acción la deficiente e irresponsable gestión de los recursos hídricos desarrollada a lo largo de los últimos años va a agudizar los efectos negativos derivados del ciclo de sequía que previsiblemente se ha iniciado en nuestro país. Para la organización ecologista la explotación del trasvase Tajo-Segura, es un claro ejemplo de esta irresponsabilidad e imprevisión.

Desde que finalizó el último periodo de sequía (hace aproximadamente 10 años), la administración hidráulica ha llevado a cabo una política irresponsable y de carácter populista, cediendo ante cualquier demanda de agua, por insensata que fuera. Como consecuencia de ello, los recursos hídricos que han ido llegando a los embalses se han gastado casi sobre la marcha, sin permitir que los grandes embalses cubran una función esencial para la que se han construido: almacenar el agua para disponer de ella durante los periodos de sequía. Como consecuencia de ello, al inicio de lo que parece ser el comienzo de un periodo de sequía, que en nuestro país suelen durar entre tres y cinco años, nos encontramos con los embalses al 60% de su capacidad, como valor medio, bajando en algunas cuencas al 15%, como ocurre en la Cuenca del Segura.

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¿Qué pasa con las restituciones de Lechago?

JUAN ANTONIO PLANAS DOMINGO

ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE LECHAGO

Lo que muchos nos temíamos se ha cumplido inexorablemente. Lechago un pueblo de Teruel amenazado desde 1913 por la construcción de un pantano en su localidad, al final ha sucumbido a la política pantanera del Gobierno de Aragón. Desde hace dos años se está construyendo a toda velocidad una presa que inundará todas las tierras de regadío de Lechago y buena parte de las de Navarrete y Luco.

Después de muchos años de ofrecer alternativas menos traumáticas desoídas sistemáticamente por la Administración Estatal y Autonómica nos encontramos de nuevo con la típica situación sufrida por tantos y tantos pueblos de Aragón. El término municipal inundado, el pueblo herido de muerte por tantos años de amenazas y las consabidas promesas de restituciones y de compensaciones que resarcirían a los propietarios de las tierras anegadas que nunca llegan.

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