Torre del Compte, otro embalse descartado

HERALDO DE ARAGÓN
JOSÉ JUAN VERÓN (19/06/2005)

(19/06/2005)

Un nuevo pacto del agua del Matarraña

La cuenca pionera en el diálogo social tiene perfilado un plan que acaba con los enfrentamientos por el embalse de La Fresneda-Torre del Compte. En lugar de la presa se harán balsas laterales para garantizar los usos futuros.

No ha hecho falta que nadie les llame al orden. Los vecinos de la cuenca del Matarraña ya tienen prácticamente listo un acuerdo que evitará los enfrentamientos y les garantizará el futuro más inmediato. Por el momento no se hará el embalse de Torre del Compte, que al parecer tiene algunas dificultades de tipo ambiental, pero a cambio consideran que se deben construir tres nuevas balsas laterales y un pequeño pantano en el río Tastavins. El Matarraña llama con fuerza a la puerta de la Comisión del Agua para que, como se prometió, se premie el diálogo y se aceleren estas obras.

"El primer paso, allá por el mes de diciembre, fue plantear los objetivos de cada una de las partes, dejando a un lado los medios para lograrlos", explica Alberto Moragrega, de la Plataforma en Defensa del Matarraña. "Es fundamental tener respeto a las ideas de todos, por muy distintas que sean a las nuestras", apuntilla Antonio Alguero, alcalde de La Fresneda.

Y las coincidencias fueron surgiendo. Alcaldes, agricultores, empresarios y Plataforma están de acuerdo en que el diálogo es la mejor vía de solucionar los conflictos y en que desean conservar la riqueza natural del Matarraña, uno de sus principales recursos.

Pero también coinciden en cosas concretas, como que se debe asegurar el suministro a las 2.612 hectáreas de regadío actuales y a las 532 que por ahora están en situación precaria. El objetivo a medio plazo es ir incrementando la superficie regable hasta cerca de las 5.000 hectáreas.

Además, se incluyen otras muchas cuestiones de mayor detalle.

Unos y otros han repasado mil veces las cuentas hasta considerar que para alimentar todo este sistema sería suficiente con incrementar la capacidad de embalse actual en unos 7,5 hectómetros cúbicos. "Hay que tener en cuenta que el principal cultivo por aquí es el frutal y que también habría riegos de apoyo para vid, almendro y olivo", detalla el presidente de la Cooperativa Frutícola Maellana, Pedro Falcón.

El embalse previsto, La Fresneda-Torre del Compte, podría tener algunas dificultades ambientales, indican varios alcaldes de la zona que les explicó el anterior Ministerio de Medio Ambiente. Además, genera cierto rechazo social en algunos sectores representados en la Plataforma.

Un embalse en el Tastavins

Por ello, se ha llegado al acuerdo de construir una balsa de regulación de alrededor de 1 hectómetro cúbico en el río Algars para regadíos de apoyo.

También se quieren construir dos balsas laterales en el Matarraña (una en cada margen) con una capacidad de un hectómetro cúbico cada una de ellas.

Por último, se propone un pequeño embalse de regulación en el río Tastavins, con una capacidad que podría oscilar entre 5 y 7 hectómetros cúbicos, dado que todavía no está claro en qué punto se construiría la presa.

Todo esto se unirá a las dos balsas que se han construido tras los acuerdos de Fabara de 1999 y que ya permiten almacenar poco más de 3 hectómetros cúbicos.

"Se trata de un acuerdo sobre la realidad actual, pero todos tenemos claro que las cosas son revisables en el tiempo", destaca Alberto Moragrega.

"En este momento no es viable el embalse previsto y por ello nos parece bien que se adopten otras soluciones", recalca Antonio Alguero. "De acuerdo, pero sigo pensando que el pantano es necesario para frenar las grandes riadas del Matarraña", apuntilla Antonio Bergós, alcalde de Torre del Compte. "Todos estamos en eso, pero ahora vamos a ir a cubrir nuestras necesidades y ya veremos qué sucede", remarca Rafael Martí, alcalde de Mazaleón, en una reunión en la que el moderador y coordinador de la Iniciativa Social de Mediación, Nacho Celaya, destaca que tanto el Gobierno de Aragón como el Ministerio de Medio Ambiente "se han comprometido a premiar con una mayor celeridad a aquellos que sean capaces de ponerse de acuerdo".

José María Puyol, presidente del sindicato central de usuarios del Matarraña, explica que "nadie se plantea renunciar a lo que está escrito en el Pacto del Agua pero lo que tampoco queremos es marear más la perdiz.

Tenemos que poner fecha a la comparecencia en la Comisión del Pacto del Agua".

"La clave está en que se trata de un acuerdo social muy amplio y que nadie nos puede poner excusas, porque muchas veces los políticos aprovechan los conflictos para paralizar los proyectos y dedicar el dinero a otras cosas", opina Miguel Zurita, vocal del sindicato de riegos en Nonaspe. "No podemos darnos de cabeza contra un muro, sino que hay que ser pragmáticos y buscar realidades a corto plazo; cerrarse en banda suele ser la mejor forma de no conseguir nada", destaca.

Ahora, el objetivo de la cuenca del Matarraña es que la Comisión del Agua ratifique el acuerdo al que han sabido llegar por medio del diálogo entre vecinos. "No se entendería otra cosa", advierte Puyol. El segundo paso es que los proyectos empiecen a tomar cuerpo en poco tiempo, como ya sucedió en el año 1999. No obstante, consideran que las obras deben tardar menos y que para ello la Administración no tiene excusas, dado que los proyectos que van a proponer son más económicos de lo que sería la construcción del embalse de La Fresneda-Torre del Compte.