Domingo 17 de Mayo de 2009
Escrito por COAGRET
Las III Jornadas "Por un Tajo Vivo" han reunido el pasado fin de semana en Buendía (Cuenca) a más de 200 personas, en representación de 25 colectivos ciudadanos y ecologistas de España y Portugal, para analizar los efectos que el Trasvase Tajo Segura está teniendo sobre la gestión del Tajo y proponer alternativas racionales y sostenibles para la elaboración del plan de cuenca.
Las jornadas fueron inauguradas el sábado 16 por el Alcalde de Buendía, D. Vicente Obispo; el Presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, D. Julián Rebollo; Dña. Nuria Hernández-Mora en representación de la Red Ciudadana por una Nueva Cultura del Agua en el Tajo/Tejo y sus ríos (www.redtajo.es ) y la Fundación Nueva Cultura del Agua (www.fnca.eu ); D. Marino Martínez Guijarro, Diputado de Medio Ambiente de la Diputación de Cuenca; y la presidenta de la Diputación de Guadalajara, Dña María Antonia Pérez de León. Todos coincidieron en la necesidad de revisar las reglas de explotación del trasvase Tajo Segura, de manera que sea posible alcanzar los objetivos de conservación del río Tajo que exige la Directiva Marco del Agua, atender a todas las demandas de la cuenca del Tajo, incluidos un régimen de caudales ecológicos, antes de plantear el trasvase de aguas al Segura, y exigir transparencia en el proceso de elaboración del nuevo plan de cuenca que sustituirá al plan hidrológico vigente en el Tajo.
Leer más...
Viernes 15 de Mayo de 2009
Escrito por COAGRET
Durante el próximo fin de semana (15, 16 y 17de mayo), tendrán lugar en la localidad conquense de Buendía las III Jornadas "Por un Tajo Vivo", organizadas por la Red Ciudadana por una Nueva Cultura del Agua en el Tajo/Tejo y sus ríos ( www.redtajo.es ) y la Mancomunidad de Municipios ribereños de Entrepeñas y Buendía, y que este año coincidirán con la celebración de la asamblea y entrega anual de premios de la Fundación Nueva Cultura del Agua.
En estas jornadas se tratarán, desde la óptica de los colectivos que forman parte de la Red ciudadana del Tajo, los problemas que aquejan al río, así como el posicionamiento de los mismos en el momento actual del proceso de planificación hidrológica. Nos encontramos en plena recta final de la elaboración del Plan de cuenca del Tajo por parte del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, cuyo borrador será presentado a consulta pública antes de septiembre de este año. En este contexto preocupa especialmente la tramitación y posible aprobación de concesiones de agua del Tajo para los regantes del Tajo-Segura al margen del proceso de planificación en marcha, y que en efecto garantizarían la continuidad del trasvase independientemente de la disponibilidad de agua en el Tajo y de la dificultad de cumplir con las exigencias ambientales de la Directiva Marco del Agua con los escasos caudales existentes.
Leer más...
Miércoles 13 de Junio de 2007
Escrito por COAGRET
Estimados compañeros de la “Red Ciudadana por una nueva cultura en el Tajo/Tejo y sus ríos”:
Desde la Plataforma en Defensa de los Ríos Tajo y Alberche de Talavera de la Reina, asistimos con preocupación a los anuncios de que el Gobierno, después de casi 30 años de vigencia del trasvase, está acelerando la tramitación de las concesiones del agua del Tajo en la cuenca del Segura. Independientemente de que tales concesiones se vayan a otorgar sobre unos excedentes de agua “virtual” decretados hace 40 años por el franquismo sin ninguna consideración ambiental respecto al Tajo, lo preocupante es la absoluta falta de información que sobre la tramitación de estas concesiones se nos ha proporcionado a los ciudadanos del Tajo, sin posibilidad alguna, al igual que hace 40 años en plena dictadura, de alegar o hacer oír nuestra voz, por esta nueva vuelta de tuerca a un trasvase insostenible. No tenemos más datos que los telegráficos aparecidos en alguna noticia de prensa o los que deducimos: que las concesiones van a ser por 75 años, y que obviamente, darán derecho a indemnización. Nos parece una absoluta irresponsabilidad otorgar estas concesiones sin que se hayan realizado ni aplicado los estudios de caudales ambientales en el Tajo, y antes de la aprobación, conforme a los criterios de la DMA, de los nuevos planes de cuenca del Tajo y del Segura. Y sobre todo, nos parece impresentable otorgar estas concesiones sin que se haya puesto coto a las gravísimas irregularidades en la cuenca del Segura, que denuncian, entre otros, informes como el de Greenpeace (El Negocio del agua en la Cuenca del Segura, febrero 2007) y “Aguas limpias, manos limpias” de la FNCA.
Os remitimos copia de la carta enviada por nuestra Plataforma a la Ministra de Medio Ambiente y a la Vicepresidenta del Gobierno, respecto la tramitación de las concesiones de agua procedente del Trasvase Tajo-Segura para los regantes del Levante español, por si desde vuestras organizaciones queréis remitir algún escrito similar, y en todo caso, rogándoos le deis la máxima difusión posible, ya que toda la tramitación se está haciendo de forma acelerada y sin ninguna información.
Estimada Ministra,
En relación con las noticias aparecidas en prensa sobre la tramitación de concesiones del agua del trasvase del Tajo en la cuenca del Segura, solicitamos de forma urgente, entre otra, la siguiente información:
- Si esas concesiones se van a otorgar sobre los 600 hm3 que la Ley franquista de 1971 sobre el trasvase consideró excedentes del Tajo “para toda la vida”.
Le recordamos, que la realidad de los hechos ha demostrado que tal cálculo de excedentes en el Tajo, realizado en base a un anteproyecto de 1968, ha resultado gravemente erróneo. Más de 40 años después, ningún gobierno democrático, incluido el suyo, se ha atrevido a modificar o derogar esa ley franquista, ni a tener en cuenta criterios ambientales serios en la gestión del trasvase y de la cuenca del Tajo.
Somos conscientes que los intereses políticos son fuertes, y que existen más votos en las zonas beneficiadas por las aguas del trasvase que en las zonas perjudicadas, y que ese es el verdadero motivo por el que se sigue manteniendo un trasvase desde la cabecera del río Tajo, basado en cálculos de excedentes claramente sobredimensionados por el régimen franquista hace más de 40 años.
La decisión de considerar excedentes del Tajo 600 hm3 anuales en una primera fase, se tomó en 1968 sobre la base de calcular 1.424 hm3 de aportaciones anuales medias en Entrepeñas y Buendía, y de al mismo tiempo, infravalorar las demandas propias en la cuenca del Tajo, desconociendo absolutamente las necesidades y caudales ambientales de la cuenca. Pero en los casi 30 años de funcionamiento del trasvase, los datos han sido contundentes, y la media de aportaciones anuales en cabecera ha sido de sólo de algo más de 800 hm3, una cifra muy inferior a lo previsto. Al mismo tiempo, las demandas en la cuenca del Tajo, también han sido muy superiores a las que se calcularon, incluso a pesar de no haber hecho el Estado la mayoría de obras de compensación previstas por las Leyes de 1971 y 1980, y no aplicarse caudales ambientales, lo que ha permitido que el río Tajo literalmente se seque (0 m3/s) o sea un charco inmundo en ciudades como Talavera de la Reina y Aranjuez, al mismo tiempo que el canal del trasvase iba rebosante (20 m3/s), con el agua que la Ley franquista de 1971 sigue diciendo que le sobra al Tajo.
Por este motivo es totalmente irracional que el plan de cuenca del Segura aprobado en 1998, siga considerando como recursos de la cuenca 600 hm3 anuales procedentes del trasvase del Tajo, y que las concesiones se estén tramitando sobre un agua “virtual”, existente solamente en el papel de una ley franquista aprobada hace casi 40 años.
Solicitamos por tanto, que la tramitación de dichas concesiones se paralice hasta la aprobación en el año 2009 de los nuevos planes hidrológicos de cuenca del Tajo y del Segura, en los que necesariamente, y en base a la Directiva Marco del Agua, deberán realizarse cálculos serios y actualizados de los recursos hídricos realmente existentes en ambas cuencas y de las demandas, incluido el uso previo ambiental, que deben satisfacerse con los mismos.
Conceder concesiones de las aguas del trasvase del Tajo en la cuenca del Segura, antes de la aprobación de los nuevos planes de cuenca, y en base a unos excedentes teóricos calculados con estudios y datos de hace 40 años por el gobierno franquista, supone una burla al proceso planificador, así como un desprecio a los criterios establecidos en la Directiva Marco del Agua.
Supone en definitiva, que pese a las apariencias y algunos gestos cara a la galería, son las viejas políticas del agua las que siguen rigiendo en nuestro país. Y además, supone una grave irresponsabilidad de su gobierno respecto al resto de ciudadanos de este país, ya que en definitiva, somos los que en última instancia pagaremos a través del erario público, las indemnizaciones que en un futuro haya que pagar a los regantes del trasvase por las concesiones que el actual gobierno les otorgue sobre un agua inexistente.
Por este motivo, solicitamos:
1º Que se paralice de forma inmediata cualquier tramitación de concesiones del agua del trasvase del Tajo, hasta que hayan sido aprobados los nuevos planes de cuenca del Tajo y del Segura, conforme a la Directiva Marco del Agua.
2º. Se nos informe detalladamente sobre qué cantidad de recursos trasvasables anuales se están considerando para otorgar las concesiones en la cuenca del Segura, así como requisitos y condiciones para acceder a las mismas, derechos que otorgarán dichas concesiones, plazos, y zonas y tipos de cultivo a los que se están aplicando.
3º. Que se nos de traslado del inventario actualizado de los riegos del trasvase, en el que se establezca claramente qué superficies tienen derechos y cuáles son las dotaciones reales de riego.
4º. Finalmente, solicitamos ser puntual y detalladamente informados, como colectivo interesado, de cualquier avance en los trámites del procedimiento de otorgamiento de dichas concesiones, que pudieran producirse. La Plataforma en Defensa de los Ríos Tajo y Alberche, de Talavera de la Reina, legalmente constituida, aglutina a más de 40 colectivos sociales de Talavera de la Reina y los municipios de su entorno, desde partidos políticos, asociaciones ecologistas, ciudadanas, culturales, deportivas y empresariales. Nace en septiembre de 2006, y su objetivo es lograr la recuperación de la calidad del agua del Tajo, así como sus caudales a su paso en particular por las tierras de Talavera de la Reina, y en definitiva en todo el tramo medio del río entre Bolarque y Puente del Arzobispo.
Sin más, le expresamos nuestro agradecimiento por su atención, a la vez que esperamos recibir a la mayor brevedad posible la información solicitada.
Talavera de la Reina, doce de junio de 2007
Jueves 29 de Octubre de 2009
Escrito por COAGRET
Ante los estudios de viabilidad del trasvase al Levante y al Guadiana desde el Tajo medio, los principales grupos ecologistas y movimientos sociales se oponen rotundamente, considerando que se trata de una propuesta contraria a las normas europeas y expresión de una política de aguas anticuada que hay que superar. Ni el Tajo dispone de suficientes recursos para asumir nuevos trasvases ni es asumible el enorme impacto ambiental por lo que solicitan al Gobierno y a las comunidades autónomas de Extremadura y Castilla-La Mancha rechazar el proyecto y trabajar por la recuperación del río Tajo.
El 7 de octubre la Junta de Extremadura ha licitado en el Diario Oficial de la Unión Europea un estudio de viabilidad de un trasvase desde el embalse de Valdecañas en Extremadura al Levante Español y al Guadiana. Es sorprendente que la Junta de Extremadura, que no tiene ninguna competencia en planificación y gestión de la cuenca del Tajo, esté invirtiendo 450.000 euros en este estudio. Además, responsables de la Confederación del Tajo y del Ministerio de Medio Ambiente lo han confirmado en varias declaraciones.
Greenpeace, WWF, SEO/BirdLife, Ecologistas en Acción, la Fundación Nueva Cultura del Agua y la Red Ciudadana por una Nueva Cultura del Agua en el Tajo/Tejo alertan sobre el impacto que tendrá este trasvase, que es equiparable al malogrado trasvase del Ebro, y anuncian que están dispuestos a movilizar a la sociedad para evitarlo. El trasvase del Tajo medio implicaría una grave reducción de los caudales del Tajo en sus tramos medio y bajo, ya de por sí muy mermados por el trasvase de la cabecera, e incapaces de asimilar la contaminación de Madrid. A la vez que su ejecución afectaría a decenas de espacios naturales catalogados. Recordar que el embalse de Valdecañas es un espacio protegido , una ZEPA para aves acuáticas, y por tanto el gobierno extremeño no puede disponer del agua a su conveniencia. Además, este tiene ya abierto un expediente de infracción ante la Comisión Europea por degradación de este espacio. Por otra parte el Tajo se encuentra en estos momentos en un estado ambiental desfavorable, por contaminación y con los caudales ecológicos insuficientes, lo que hace que incluso sea inaceptable en la actualidad el trasvase de agua desde los embalses de cabecera hacia el Levante.
Los grupos firmantes exigen al gobierno y a las comunidades autónomas que abandonen todos los proyectos de trasvases y se concentren en mejorar el estado de nuestros ríos, en reducir el consumo de agua y en buscar las soluciones para su disponibilidad dentro de cada una de las cuencas hidrográficas siempre anteponiendo las necesidades ambientales y de abastecimiento doméstico frente a otros usos como el agrícola o el industrial.
Leer más...
Domingo 29 de Marzo de 2009
Escrito por COAGRET
Ecologistas en Acción pide que se actúe con responsabilidad y que no se use el agua para enfrentar a dos territorios con el único fin de obtener más votos, manteniendo además una postura distinta en cada una de las comunidades autónomas.
Esta asociación recuerda que la gestión del agua NO puede ser establecida por los estatutos de autonomía sino por los Planes Hidrológicos de cada una de las cuencas, tal y como establece la legislación.
Ecologistas en Acción Región Murciana pide a los principales partidos políticos de la Región de Murcia que actúen con responsabilidad y dejen de utilizar el agua con meros fines electorales. Además, exigen que dejen de enfrentar a las gentes de diferentes regiones utilizando argumentos simplistas sin sentido ni ninguna base, llegando a la hipócrita situación actual en que un mismo partido político defiende una postura en una región y otra en la región vecina.
Ecologistas destaca varios puntos clave sobre el trasvase TajoSegura, que normalmente se omiten para no contradecir la propaganda populista asociada a la “Campaña del Agua”:
1º. La Ley del Trasvase Tajo Segura, de 1971, sólo otorga derechos de “agua excedentaria”. Esa cantidad de “agua excedentaria” en la cuenca del Tajo depende de la cantidad de agua que hay (cuando haya sequía “sobrará” poco o nada) y del gasto de agua en la propia cuenca del Tajo, que aumentará con el crecimiento de la población y desarrollo socioeconómico. Esto nos augura un futuro con pocas “excedencias” de agua en la cuenca del Tajo. Además, cuando hay sequía, la sufren las dos cuencas al mismo tiempo, la del Tajo y la del Segura, por lo que cuando más “falta” agua en la Región de Murcia es cuando menos “sobra” en la Cuenca del Tajo.
2º. En realidad, la caducidad del trasvase probablemente se impondrá por sí misma a largo plazo, marcada por dos fenómenos incontrolables: la dinámica natural (cambio climático) y la social (aumento de las demandas en la cuenca del Tajo y aumento de la conflictividad social). Discutir sobre la caducidad del trasvase en el ámbito de los Estatutos de Autonomía genera réditos electoralistas a corto plazo, pero no tiene ningún sentido por que el agua ha de planificarse en los Planes de Cuenca, de ámbito muy diferente al de las Comunidades Autónomas, planes que justamente ahora se hallan en elaboración, tanto en la cuenca del Tajo como en la cuenca del Segura.
3º. Mientras perdemos el tiempo con luchas territoriales electoralistas, estamos perdiendo la oportunidad de ADELANTARNOS Y ADAPTARNOS a un posible futuro con recursos hídricos cada vez más escasos tanto en el Segura como en el Tajo, y con un trasvase cada vez más virtual o marginal que real, por el cambio climático y por las propias demandas internas de la cuenca del Tajo. Para evitar que la Región de Murcia sea cada vez más vulnerable frente a procesos que no puede controlar, debemos replantearnos nuestro propio modelo interno de gestión del agua y de desarrollo socioeconómico, y optar por medidas de gestión de la demanda. Hay que replantear la gestión del agua en la Región de Murcia para ir optando por actividades socieconómicas menos intensivas en agua pero que generan alto valor añadido, reducir el regadío murciano y concentrarlo en calidad, en los que tengan mayores beneficios ambientales y sociales, y por supuesto hacer una profunda auditoría del regadío para excluir los perímetros ilegales y sin derechos de riego. Todo esto acompañado de toda una batería de medidas de gestión de la demanda, que hay que discutir y aprobar en el nuevo plan de la Demarcación del Segura.
4º. En vez de promover enfrentamientos sin sentido entre Comunidades Autónomas, es necesario generar un espacio nuevo de discusión, análisis de la realidad y elaboración de una senda hacia una mayor sostenibilidad en el uso del agua tanto en el Tajo como en el Segura, espacio que no es el de las arengas electorales de unos y otros. Este espacio ya existe y es el de la elaboración de los planes de la Demarcación del Tajo y la Demarcación del Segura. Se debe crear una Comisión Mixta, donde se integren y coordinen la elaboración de ambos planes, y donde participemos TODOS, incluyendo grupos ecologistas, colectivos ciudadanos, científicos... de forma que se puedan presentar propuestas para el trasvase TajoSegura que sean socialmente asumibles en ambas cuencas, ambientalmente deseables y económicamente viables, lo que además requerirá plantear medidas a corto, medio y largo plazo, y teniendo en cuenta cual es la situación actual.
En resumen, ni Castilla La Mancha puede ponerle caducidad al trasvase, ni la Región de Murcia puede blindar el mismo en sus respectivos estatutos de autonomía. Los ciudadanos estamos hartos de ver cómo se usa este tema con fines puramente electoralistas, haciendo propaganda simplista y populista y enfrentando a las regiones de una manera irresponsable. Mientras tanto, la gestión del agua es bastante precaria en una región que dice tener sed, mientras no cesa de proyectar usos del agua tan insostenibles como los campos de golf asociados a complejos residenciales.
Ecologistas en Acción Región Murciana exige por lo tanto que se busque la vía de la planificación y gestión sostenible de este recurso en ambas cuencas, y ello por la vía del diálogo y el encuentro, con la máxima participación pública, y que se deje de potenciar un enfrentamiento irresponsable entre territorios, que sólo beneficia a las urnas.
Viernes 13 de Marzo de 2009
Escrito por COAGRET
Los días 14 y 22 de marzo celebramos el Día Internacional de los ríos y el Día Mundial del agua, respectivamente. Y este año, en España, lo hacemos con la polémica de un posible nuevo trasvase desde el maltratado y expoliado río Tajo, esta vez desde su tramo medio –Toledo o Cáceres-.
Hace mucho que en este país, hemos perdido el respeto por lo que el río Tajo es y significa. Y este mercadeo, el reparto infame de sus aguas entre unos y otros, solo es la muestra del grado de olvido, abandono y desprecio, al que venimos sometiendo al río Tajo desde hace ya muchas décadas.
Miremos al río Tajo, ¿qué vemos? Unos dirán que un río, una fuente de vida y belleza, una unidad ecológica que nos muestra de forma continua el ciclo y el fluir de la naturaleza y la vida. Otros, en cambio, mirarán al Tajo y sus afluentes y solo verán garrafas o contenedores de agua que unir, embalsar, acumular, trasvasar, y utilizar, antes de que “se pierda” en el mar, en el país vecino, o en la región de al lado.
La historia del Tajo es muy simple. Antes de los años 50, era un río; a partir de esa fecha, lo cosieron literalmente a presas, sobre todo en cabecera, y en el tramo extremeño hasta Portugal. El Tajo antes, era de todos y no era de nadie. Es decir, lo disfrutaba y utilizaba la sociedad, las ciudades ribereñas creadas en su orilla, las vegas y regadíos que formaba, los molinos, las playas de arenas doradas, las alamedas blancas, los sotos y bosques de ribera, los pájaros, peces, insectos, pescadores, y la ancestral cultura ribereña ligada al río, que lo identificaba como parte de su existencia y su paisaje.
Es decir, el Tajo, para los que miran a un río y solo ven agua, para los que no son capaces de comprender todo lo que un río es y significa, era un río “desperdiciado”, que no tardaron en repartirse, junto con sus afluentes, los “señores del Tajo”.
En el primer gran tramo del río, desde cabecera hasta Talavera de la Reina, el Tajo tiene dos grandes señores: uno muy despierto, que arranca sus aguas hasta la última gota, y que en nombre de la solidaridad ha conseguido literalmente secar el río en varias ocasiones. Este señor, tiene además el don de la magia, consigue que a pesar de que el río Tajo prácticamente no lleve agua, los papeles, es decir, las leyes, los planes, la prensa, digan que al río “le sobra agua” y se les siga trasvasando. Este primer señor del río es el Trasvase Tajo-Segura: los regantes y usuarios de Levante, que desde 1980, en nombre de la solidaridad, se llevan las dos terceras partes de las aportaciones de los embalses de cabecera de la cuenca.
El otro gran señor del río, en su primer gran tramo en España, es Madrid y su abastecimiento, la mayor zona metropolitana de la península, y la tercera de Europa, con más de seis millones de habitantes. Pero en relación al Tajo, este es un señor dormido. Los magos del trasvase Tajo-Segura, consiguieron en los años 60, que los estudios y las predicciones dijeran que Madrid tendría suficiente para su abastecimiento con los embalses de la Sierra, y que si en el año 2000, por el crecimiento de la población, le faltaba agua, podría cogerla de los afluentes del oeste, del Alberche, del Tiétar, y si hacía falta del Duero. De esta manera, quedaba libre la cabecera del Tajo para llevarse su agua a Levante. Los magos del trasvase y de la planificación, consiguieron enmendar a la naturaleza, y que el Tajo y sus ríos, fueran hacia atrás. Así, conseguían evitar que gran parte del agua de la cuenca del Tajo se “perdiera” en Extremadura y Portugal. Al mismo tiempo, calcularon que en el tramo medio del río, desde Aranjuez a Talavera de la Reina, se compensaría la detracción brutal de agua limpia que ellos se llevaban -hasta 600 Hm3 anuales-, con las aguas residuales que vinieran de Madrid a través del Jarama. De esta manera, desde que se inició el trasvase en los años 80, el río Tajo, desde su unión con el Jarama, pasado Aranjuez, hasta su entrada en Extremadura, es un río muy mermado en su caudal y capacidad de dilución, enormemente contaminado, una auténtica cloaca a cielo abierto. Las poblaciones ribereñas, en nombre de la solidaridad y el interés general, vieron como desaparecía y moría el Tajo, que ha sido literalmente amputado como río en su tramo medio.
Pero algo falló en las predicciones. La naturaleza no se portó como ellos querían. Desde los años 80 en que se inició el trasvase, las aportaciones en cabecera se han reducido en un 50%. Madrid, a pesar de no consumir tanta agua como se había previsto en los años 60, y de haber explotado al máximo los afluentes del norte y el Alberche, tiene en la actualidad unas garantías de abastecimiento limitadas, según reconoce la propia Confederación. El encantamiento de los magos del trasvase no parece resistir la realidad: el río tiene menos agua en cabecera de la que pensaban, y el otro gran señor del Tajo, prioritario a ellos, está despertando, y viendo que para garantizar sin problemas los 600 hm3/año que necesita el abastecimiento de más de seis millones de personas, sobre todo en época de sequía, tal vez no pueda prescindir de la garantía del agua regulada en la cabecera de su cuenca. Tal vez alguien esté comenzando a darse cuenta del sinsentido que es que Madrid, y las provincias que la rodean de la cuenca del Tajo, estén consideradas legalmente “excedentarias”. Esto significa que, en teoría, una vez satisfechas al cien por cien todas sus necesidades (abastecimiento, regadíos, uso industrial, reservas para sequía, caudales ecológicos y buen estado de los ríos…), sin ninguna restricción, todavía les sobra agua para trasvasar. Pero esa no es la realidad. La cuenca del Tajo, dada la ubicación en la misma de la mayor metrópoli de España, es una cuenca delicada de gestionar, en la que es necesario mantener un correcto equilibrio entre los usos y demandas, para garantizar el buen estado del río principal y sus afluentes. Por eso, trasvasar anualmente hasta las dos terceras partes del agua limpia de su cabecera, no es solidaridad, sino temeridad.
Pero los magos del trasvase no están dispuestos a liberar al río Tajo, y siguen buscando nuevas formulas para negar lo evidente. Como ven que tras la disminución de aportaciones, las necesidades de la zona más poblada del Tajo, y los requerimientos ambientales de la Directiva Marco del Agua, puede que no consigan ya tan fácilmente que “sobre” agua en la cabecera del Tajo, están solicitando un nuevo trasvase desde el inicio del segundo gran tramo del río. Y aquí entra en juego el tercer gran señor del Tajo: las hidroeléctricas.
En el segundo gran tramo del Tajo en España, el rio es un rosario de embalses hasta Portugal. Sus dueños, y por supuesto los dueños del río, son las grandes empresas hidroeléctricas, que gestionan el río a su antojo. En 2007, una de las hidroeléctricas dejó de soltar agua y secó literalmente el Tajo durante kilómetros, pero la Confederación del Tajo dijo que esto era “normal” en la gestión del rio, que además en esta zona, ya no podía considerarse como tal.
En este tramo extremeño del Tajo, el agua todavía arrastra graves problemas de contaminación derivados de las aportaciones del tramo anterior, y sobre todo de los retornos mal depurados del abastecimiento de Madrid, pero recibe mayores aportaciones de otros afluentes de la margen derecha y del macizo de Gredos. Nadie molesta a los grandes señores hidroeléctricos.
Y mientras tanto, los magos del trasvase siguen intentando manipular formulas y costes, y consiguen, con sus trucos y cuentas, que el agua trasvasada desde el otro extremo de la península, todavía siga saliéndoles más barata que el agua desalada, ya que como en cualquier buena ecuación de un megaproyecto (Flyvbjerg): se exageran los beneficios, se subestiman los costes, y se ignoran los impactos ambientales. Así, la mayor parte del coste, mucho más alto que el que oficialmente puedan calcular los solicitantes y el Gobierno, los asumirá en realidad la cuenca del Tajo y el resto de ciudadanos del país, a través del erario público.
La viabilidad económica y ambiental, no es algo que importe gran cosa en una gran infraestructura hidráulica o en un trasvase, son conceptos que se pueden manipular, y en los que siempre habrá técnicos convenientemente pagados, que demuestren con números y cifras, con las artes de prestidigitadores de los magos del trasvase, lo que ellos tengan por conveniente: que sobra agua, que su precio es el que ellos digan, que es más rentable transportarla a más de 500 kilómetros de distancia, etc. La única viabilidad que importa es la política, los acuerdos y pactos que logren conseguirse, los cambalaches entre los grandes usuarios privativos y los gobiernos estatales y autonómicos. Para la política, los ríos son como cromos que se cambian en el patio de un colegio.
Y así, alguien podría preguntar ¿y las hidroeléctricas? ¿Dejarán los grandes señores del Tajo en el tramo extremeño que disminuya su producción al llevarse parte del agua trasvasada? Y la respuesta es: pues claro. Si se les paga o compensa adecuadamente, como se hizo en los años 70 y 80 con el primer trasvase, las hidroeléctricas volverán a vender al Tajo. Al igual que lo venden ahora los regantes de Aranjuez y Estremera. Un usuario privativo utiliza el agua como un recurso económico, como un factor de producción, y lo mismo le da de donde venga el dinero, y por supuesto, el estado del río.
En las negociaciones ahora entran también los gobiernos autonómicos, que como el extremeño, anuncian en nombre de la solidaridad que están dispuestos a dejar que se lleven el agua del Tajo a Levante. ¿A cambio de nada? Obviamente no. Las negociaciones políticas ya se estarán encargando de la lista de peticiones a cambio de tal ejercicio de solidaridad. Las hidroeléctricas, los regantes, los gobiernos autonómicos, consiguen más infraestructuras y embalses, macroproyectos energéticos en zonas protegidas, refinerías, aeropuertos, autopistas, nuevas concesiones, centrales, trozos de otros ríos, o bien directamente dinero, a cambio de seguir vendiendo al río Tajo.
¿Y qué sucede con el rio, con el buen estado ecológico, con el uso común de sus aguas al que todos los ciudadanos tienen derecho según el artículo 50 de la Ley de aguas? ¿Podrán los ciudadanos de la cuenca recuperar al río Tajo? Al usuario común, al que mira un río y ve algo más que agua, al que siente que le han cortado un trozo importante de su cultura, de su paisaje, de su patrimonio y de la historia cuando ve a un rio como el gran Tajo agonizar, a ese no se le puede comprar con dinero. Pero se le puede manipular, se le puede desinformar, se pueden hacer trucos de magia delante de su ojos, para que no vea las verdaderas causas del estado de los ríos; se le puede mentir, decirle que es la sequia o el interés general, y ocultar, que es la sobreexplotación brutal de ríos como el Tajo, y la explotación minera de los mismos, la que ha llevado a que se convierten en cadáveres hidrológicos, la que ha llevado a que entre unos pocos, se hayan apoderado de lo que es de todos, y además nos estén obligando a pagar la cuenta al resto de la sociedad.
¿Por qué pudo hacerse el primer trasvase del Tajo? ¿Por qué puede seguirse manteniendo un trasvase que es un modelo de irracionalidad e insolidaridad hacia la cuenca cedente? ¿Por qué puede estarse planteando ahora mismo un nuevo trasvase desde Extremadura, que es todavía menos viable ambiental y económicamente que el del Ebro? Porque en realidad, al río Tajo, nadie lo defiende como tal. Porque es un río por el que se ha perdido todo respeto. En los años 60 y 70 cuando en los coletazos de la dictadura se aprobó y ejecutó con toda celeridad el primer trasvase, apenas trascendió información real a los ciudadanos, y los representantes de cada provincia afectada, - Cuenca, Guadalajara, Madrid, Toledo, Cáceres-, aunque en muchos casos se opusieron, al final, ante la política de hechos consumados, simplemente intentaron negociar compensaciones propias, para paliar en lo posible las afecciones que se iban a producir. Las provincias de la cuenca del Tajo no se unieron para defender al río, nadie lo reclamó como algo valioso, como una unidad y un patrimonio natural único; cada uno miró sus propios intereses. Y eso, es lo que están intentando que vuelva a suceder. Si Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura, no se unen de una vez para decir “ya basta”, y para reclamar al río y a la cuenca del Tajo como una unidad, seguirán demostrando que prácticamente nada ha cambiado en este tema desde la dictadura. Y que tal vez, ninguna de ellas se merezca, que un gran río como el Tajo siga discurriendo por sus tierras.
María Soledad Gallego Bernad
(Socia de la Fundación para la Nueva Cultura del Agua y miembro de la Red Ciudadana por una Nueva Cultura del Agua en el Tajo/Tejo y sus ríos)
Viernes 03 de Abril de 2009
Escrito por COAGRET
LA TRIBUNA TALAVERA
Algunos «próceres» de la política local, conocidos poco o mucho, pero única y exclusivamente porque representan (cobrando) a nuestra querida-maldita ciudad, repito, única y exclusivamente, porque no han destacado ni destacan en ninguna faceta: profesional, artística, cultural, deportiva, benéfica, circense…, ni han aportado un grano de arena de manera desinteresada (me refiero a algo más que no le vaya en el sueldo que le pagamos todos) para que nuestra querida-maldita ciudad se parezca más a la ciudad que debería ser por historia, por demografía, por geografía y por todas esas monsergas que ya te he contado otras veces, paciente lector; bueno, pues resulta, que algunos de esos «próceres», jaleados, bajo consigna, por otros «próceres», dicen que Miguel Méndez-Cabeza y Fuentes y Miguel Ángel Sánchez Sánchez, portavoces de la Plataforma por la Defensa del Tajo y Alberche tienen «oscuros intereses» en la generosa y descomunal tarea que están llevando a cabo. ¡Qué risa, tía Luisa! Menos mal que la mayoría conocemos la trayectoria personal y profesional de ambos y su coeficiente intelectual y también sabemos que vale más lo que predican por Talavera en un solo día, estén donde estén y con quien estén, que los peritos de la partitocracia en toda su vida. Algunos «próceres» de la política municipal sí que creen, como el pícaro Crispín de la genial obra de don Jacinto Benavente, «Los intereses creados» -seguro que ninguno se la ha leído, vamos, ni tan siquiera saben quién es Benavente ni dónde está Benavente-, que «mejor que crear afectos es crear intereses». Queridos Migueles, seguid adelante, no os desaniméis, las gentes de esta querida-maldita ciudad necesitan hombres como vosotros porque vosotros creáis afectos y eso a algunos «próceres» municipales resulta que, como no son de Talavera -igual que yo- les jode un montón. Y les asusta. Y se cirran. ¡Pero un montón! Enhorabuena por vuestro esfuerzo, valentía, generosidad, independencia, cojones y amor que demostráis por esta querida-maldita ciudad que como buenos y honrados talaveranos queréis mejor para todos. Ahora necesitáis apoyo, humildemente el mío lo tenéis, también, por supuesto, mi admiración y cariño. Espero que la gente de bien de Talavera, de una puñetera vez, os reconozca el mérito y diga y escriba donde lo tenga que decir y escribir -bien alto y claro- que la vileza con que han querido injuriar a dos talaveranos que sienten de verdad a su querida-maldita ciudad no tiene nombre.
Ángel Monterrubio
Lunes 19 de Enero de 2009
Escrito por COAGRET
EL PAÍS (19/01/2009) El plan del Gobierno implica a Aguirre en la guerra del trasvase - La decisión estrangula aún más el acueducto al Segura y facilita la conexión desde Extremadura. La Comunidad de Madrid, del PP, contará con una "reserva estratégica" no trasvasable en la cabecera del Tajo similar a la que Castilla-La Mancha tendrá en su Estatuto de autonomía. Eso supone que los dos enormes pantanos de Guadalajara de los que parte el trasvase tendrán gran parte de su capacidad inmovilizada, no podrá ir al abastecimiento de Murcia y Alicante. Esto estrangula aún más el acueducto Tajo-Segura e implica a Madrid en la guerra por el trasvase, que Valencia y Murcia (también del PP) exigen mantener. Además, facilita al Gobierno la construcción de un nuevo trasvase desde Extremadura. En 1999, Aznar concedió al socialista José Bono una reserva de 240 hectómetros cúbicos en Entrepeñas y Buendía -los pantanos de cabecera del Tajo- para su comunidad. Esa reserva nunca ha sido utilizada. El Estatuto de Castilla-La Mancha, en tramitación, eleva esa cifra hasta los 600 hectómetros (cada uno equivale a un volumen como el del Santiago Bernabéu). Actualmente, Entrepeñas y Buendía están al 14,4% de su capacidad (357 de los 2.474 hectómetros que puede almacenar). El Gobierno de Esperanza Aguirre le ha pedido al Ministerio de Medio Ambiente contar con una reserva para sequías prolongadas, como la que tiene Castilla-La Mancha, según fuentes próximas a la negociación. Madrid ha pedido más agua para garantizar su abastecimiento y evitar las restricciones que sufrió en 2005. Aunque la Comunidad no ha especificado dónde desea tener ese caudal asegurado, Medio Ambiente considera que sólo puede estar en Entrepeñas y Buendía, aunque estén en la provincia de Guadalajara. Oficialmente, la Comunidad de Madrid apoya los trasvases y nunca ha pedido la caducidad del Tajo-Segura. Sin embargo, cuando los regantes de Murcia han comprado agua a los de Madrid, el Ejecutivo de Aguirre se ha opuesto por escrito. Ahora, dentro de las negociaciones del plan de cuenca del Tajo, intenta mejorar su garantía de abastecimiento en caso de que llegue una sequía extrema. La reivindicación sobre estos pantanos ha ido en aumento. Aguirre declaró en abril pasado: "Nuestra cuenca es el Tajo y los embalses de cabecera de Madrid son Entrepeñas y Buendía". En 2006, ya reclamó para Madrid "la garantía de los embalses del Tajo" y se comprometió a pagar la conexión entre esos pantanos y el abastecimiento a la Comunidad. Con esta reserva estratégica, que Medio Ambiente quiere consensuar con los implicados, el ministerio comienza a encajar las piezas del rompecabezas del agua. Por un lado, el Congreso eliminará previsiblemente la cláusula del Estatuto de Castilla-La Mancha que fijaba la caducidad de la obra en 2015 y que votaron socialistas y populares en esa comunidad. Esa fecha puede quedar recogida sólo en el preámbulo, a lo que se oponen los dos partidos en Murcia y Valencia, ya que el abastecimiento de 2,5 millones de personas de 79 municipios depende actualmente de ese trasvase. Pero aunque elimine la caducidad, Medio Ambiente considera que la cabecera del Tajo no da mucho más de sí. La entrada de agua a esos embalses se ha reducido a la mitad en 60 años y el primer documento del plan de cuenca del Tajo prevé una reducción de las lluvias de entre el 7% y el 17% en 2030 respecto a 2000 debido al cambio climático. A eso hay que sumar el aumento de población y de consumo -en el Tajo hay previstas centrales de gas, que necesitan un caudal continuo de agua- y el aumento del caudal ecológico del Tajo a su paso por Aranjuez. Todo esto duplicaría los desembalses hacia Madrid. Además, mantener los embalses con un volumen constante de agua aplacaría las críticas de los municipios ribereños, que han visto perder su turismo por la escasez de agua. Con ese planteamiento, apenas quedaría agua para trasvasar, lo que favorece la construcción de un trasvase desde el embalse de Valdecañas (Cáceres) al Segura, que en el camino dejaría agua en Ciudad Real y las Tablas de Daimiel. Esta es la opción de la que el Gobierno estudia y que prevé plantear cuando el Estatuto de Castilla-La Mancha esté aprobado. Este trasvase llevaría al Levante todo el caudal -y puede que más- que dejaría de recibir desde la actual conducción.
|