La DGA estudia proteger el río Grío para evitar Mularroya

HERALDO DE ARAGÓN


J. J. VERÓN (12/08/2005)


Mantener el recurso en el Supremo contra la resolución del TSJA alargaría el proceso. El proyecto del embalse para regular el Jalón está adjudicado desde diciembre.


El Gobierno de Aragón se está planteando la posibilidad de acatar la última sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) que le obliga a ampliar en 6.500 hectáreas la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) "Hoces del Jalón" y proteger la parte del río Grío en la que está proyectado el embalse de Mularroya. La DGA estudia la posibilidad de retirar el recurso presentado ante el Tribunal Supremo para evitar que este embalse, el tercero en tamaño de los pendientes y el siguiente que debe tratarse en la Comisión del Agua, se vea inmerso en un largo proceso judicial que podría hacer peligrar la obra.

Fuentes del Departamento de Medio Ambiente confirmaron que se ha planteado esta posibilidad en el seno del Gobierno de Aragón, pero que todavía no se ha adoptado una decisión al respecto. En cualquier caso, señalan que no se está de acuerdo con la sentencia, dado que el TSJA da por buena, sin ningún tipo de crítica, la relación de áreas de interés (denominadas IBA), que la DGA no considera vinculantes.


El objetivo del Ejecutivo aragonés es evitar un proceso judicial sobre Mularroya que deje en el aire la construcción del embalse durante seis u ocho años más. Medio Ambiente considera que el pantano se podría construir aunque el cauce del río Grío estuviera declarado ZEPA. La presa, cuya obra ya ha sido adjudicada, está pendiente de ser debatida en la ponencia de Obras Conflictivas de la Comisión del Agua, dado que existen varios municipios del valle del Jalón y algunas asociaciones culturales y ecologistas que se oponen a su construcción.


La DGA considera que los valores ambientales que existen en la zona son los mismos independientemente de la figura de protección que tenga el lugar.

Además, en el seno del Ejecutivo se valora que el estudio de impacto ambiental oficial de la obra que sirvió de base para la declaración de impacto recogía más cantidad de aves y de mayor número de especies que los trabajos realizados para su calificación como IBA. Sin embargo, esta declaración aprobada por el Ministerio de Medio Ambiente consideró compatible la construcción del embalse con la conservación de las aves. Eso sí, impuso unas considerables medidas correctoras que deberán ejecutarse al tiempo que la obra de la presa.


Si finalmente el Gobierno de Aragón retira el recurso, tendrá que comenzar los trámites para la declaración oficial del cauce del río Grío como ZEPA.

Posteriormente, deberá aportar ante la Unión Europea un informe que justifique la construcción del embalse y que su puesta en marcha no terminará con los hábitats y especies por los se protegió esta zona. La DGA recordó que el inventario de áreas IBA no era vinculante y que la propuesta remitida por Aragón a la Comisión Europea fue considerada "adecuada".

Además, indicó que el 28% de la Comunidad está bajo figuras de protección europeas.


Una sentencia pionera


La sentencia dictada por el TSJA en abril, pero que se dio a conocer en el mes de junio, es una de las primeras emitidas por la Justicia española que obliga a aplicar correctamente el derecho comunitario, concretamente la Directivas de Aves. El demandante, la Plataforma Jalón Vivo, se oponía al embalse de Mularroya. El caso es muy parecido al que obligó a recortar los regadíos de Monegros, aunque en aquella ocasión el proceso se puso en marcha por los servicios de la Comisión Europea.


El Tribunal explicó en la sentencia que previamente a la declaración de las zonas ZEPA, "científicos de toda Europa determinaron los espacios de importancia para la protección de las aves, basándose en criterios internacionalmente reconocidos". De este trabajo surgió un catálogo de áreas de interés (denominadas IBA), que en España coordinó la Sociedad Española de Ornitología. Dicho trabajo, en la IBA 93, Hoces del Jalón, resalta un área de innegable importancia ornitológica, con presencia de águilas reales, águilas perdiceras, buitres leonados, halcones peregrinos, alimoches, búhos reales, águilas culebreras, martines pescadores y grullas comunes, especies enumeradas en el anexo I de la Directiva aplicable".


El TSJA indicó que "la Administración demandada no ha aportado prueba científica alguna que prive de certeza a los criterios mantenidos en el inventario ornitológico". Es decir, que el Gobierno de Aragón sólo podría haber justificado el recorte de la ZEPA debido a consideraciones científicas, cosa que no hizo, y nunca en función de proyectos pendientes.

El TSJA condenó al Ejecutivo aragonés a "dictar otra resolución que defina como Zona de Especial Protección para las Aves la IBA 93 Hoces del Jalón".

Prensa | Viernes, 12 Agosto 2005 | Coagret
COAGRET :: COordinadora de Afectados por GRandes Embalses y Trasvases Por una Nueva Cultura del Agua, No más pueblos bajo las aguas. RÍOS SIN PRESAS ¡PUEBLOS VIVOS!