El embalse de Mularroya no es Nueva Cultura del Agua

El proyecto de la presa de Mularroya, una inversión socialmente desproporcionada e innecesaria, una obra irreversible que atenta contra valores patrimoniales del paisaje y la cultura de Aragón, sobre el que recae una condena de la Audiencia Nacional

La presa de Mularroya, en este momento en fase de construcción, cortará el curso natural del río Grío, afluente del Jalón ya en su tramo final y creará una retención de 103 hm3 que inundará una superficie de 470 Ha. El proyecto incluye las infraestructuras necesarias para trasvasar aguas del Jalón al nuevo embalse, a través de un azud de derivación y en un túnel de 12,8 Km de longitud y 3 m de diámetro, con capacidad para 8 m3/s, superior al propio caudal del Jalón durante una buena parte del año, de forma que su cauce permanecerá prácticamente seco durante varios meses a lo largo de unos 25 kms., en los que el río pasa por 8 poblaciones. Es previsible que afecte de modo relevante a fuentes y pozos, al mismo tiempo que la construcción del túnel podría afectar al acuífero de El Frasno. La puesta en servicio de esta obra hará imposible que el tramo del Jalón alcance su buen estado ecológico que la Directiva Marco exige.

La obra afecta directamente a una zona ZEPA, a la fauna de los desfiladeros del Jalón, y a cuatro LICs incluidos dentro de la Red Natura 2000, sin que por ello hayan sido establecidas en las evaluaciones de impacto ambiental las medidas suficientes para corregir los efectos irreversibles producidos por esas obras, razón por la cual una sentencia de la Audiencia Nacional ha anulado el proyecto, anteproyecto y la declaración de impacto ambiental, por infracción de lo previsto en el articulo 6 de la Directiva 92/43/CEE, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de fauna y flora silvestre, y del articulo 4 de la Directiva 79/409/CEE, relativo a la conservación de las aves silvestres.

El presupuesto estimado del conjunto de las obras alcanza ya los 200 millones de euros. En ningún momento, por parte de la CHE ni de la Junta Central de Usuarios del Jalón, se ha informado correctamente a los futuros usuarios de los elevados costes que tendrán que asumir cada año en aplicación del principio de recuperación de costes. De acuerdo con cálculos hechos desde esta, cada agricultor tendrá que pagar durante los primeros 10 años entre 250 y 300 Euros/ha./año, cifra que aumentará por el más que previsible desfase presupuestario de las obras.

En la zona baja del acuífero de Alfamén se puede bombear agua a través de pozos por un coste al menos seis veces inferior, tal y como demuestran dos trabajos de tesis doctoral realizados en la universidad de Zaragoza. En todo caso, dado el futuro incierto de la agricultura, estamos ante una inversión económica excesivamente elevada, arriesgada e irreversible, improcedente en estos momentos de grave crisis económica del país, en el que hay otras prioridades sociales que atender, cuyos desvíos presupuestarios una vez más pagará la sociedad sin que haya la menor responsabilidad penal. Todo ello para resolver un problema que no existe, sino para dar satisfacción a unas apetencias que estimamos improcedentes. El verdadero problema es la situación actual del río Jalón, que la puesta en servicio de este proyecto agravará, que conllevará la degradación ambiental y estética de un paisaje cultural muy singular, de un gran corredor natural lleno de historia y de un enorme valor, por más que no haya conciencia política ni social de ello. En definitiva, entendemos que estamos, una vez más, ante un claro e injustificado fluviocidio que sólo se explica desde esa alarmante falta de sensibilidad.

Dicho esto, los abajo firmantes apoyan las siguientes alternativas:

1. Balsas de regulación y pozos de emergencia en las cabeceras de las acequias.

2. Modernización del regadío tradicional.

3. Organizar una comunidad de usuarios del acuífero de Alfamén que instaure una explotación sostenible. Alimentación artificial con caudales de invierno.

4. Balsas y depósitos de agua depurada para usos industriales.

5. Reestructuración y mejora del aprovechamiento de la huerta tradicional.

6. Instalación de depuradoras en el Valdejalón

Todas ellas, desde la base de que existen alternativas razonables para satisfacer las apetencias referidas, y de que existe ya una condena de la Audiencia Nacional, solicitamos la paralización de las obras, y el descarte definitivo del proyecto de esta presa por parte del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino

Firmantes:

Pedro Arrojo, Socio Fundador, Fundación Nueva Cultura del Agua – Universidad de Zaragoza

Javier Martínez Gil, Socio Fundador, Fundación Nueva Cultura del Agua – Universidad de Zaragoza

Artículos de opinión | Martes, 30 Marzo 2010 | Coagret
COAGRET :: COordinadora de Afectados por GRandes Embalses y Trasvases Por una Nueva Cultura del Agua, No más pueblos bajo las aguas. RÍOS SIN PRESAS ¡PUEBLOS VIVOS!