¿Qué pasaría?
EL PERIÓDICO DE ARAGÓN
JOSE LUIS Trasobares (04/06/2005)
Supongan ustedes que ya estuviesen hechas las infraestructuras necesarias para trasvasar agua del Ebro al Levante: la tubería, las estaciones de bombeo y todo lo demás. ¿Qué pasaría? Con este pedazo de sequía que ha dejado sin agua las piscinas oscenses y mantiene en la agonía muchos ríos aragoneses, ¿de dónde saldrían los mil y pico hectómetros cúbicos?
¿Vaciarían Mequinenza? ¿Quedaría condenado el Delta a ser anegado por las mareas?... ¿O qué?
La cuestión es pertinente, porque no pasa día sin que en los ámbitos de la derecha valenciana, murciana y madrileña no den la vara con el descabellado PHN que se sacaron de la manga Aznar y Matas. No se han debido enterar de cómo están las cosas en la cuenca del Ebro. O a lo mejor la sequía les importa un huevo, porque lo suyo es seguir cortando el cupón inmobiliario por esas pobres costas del Arco Mediterráneo; y, bien mirado, si se hunde el Delta del Ebro y desaparecen los ríos, tampoco pasa nada: bastará con sacar arena de los cauces secos y rellenar con ella las playas donde se tuestan al sol los clientes de los tours operators .
Pero déjenme que siga preguntando: ¿De qué nos serviría en estos momentos un pantano de Yesa recrecido hasta su cota máxima? ¿Habría más agua por el hecho de disponer de tan enorme recipiente? Visto lo que hay, ¿qué sentido tiene esa fiebre de los pantanos que todavía aqueja a algunos aragoneses mal informados? ¿Por qué no se aplica esa pasión reguladora a recuperar la calidad del agua? ¿Por qué no se reforma la gestión de un recurso que cada vez va a ser más escaso y cuyo consumo debe moderarse de inmediato?
"El PSOE y sus socios derogan el PHN cuando empiezan las restricciones de agua en la España seca", titulaba ayer el ABC en su primera página. Es obvio que éstos siguen con su matraca. Se han empeñado en reducir la hidrología a una gran tubería y un enorme grifo. Pero... ¿qué pasa cuando no llueve?