TARAZONA, EL VAL, UN CENTRO DE SALUD Y EL AVESTRUZ

La Tierra está cerca del colapso por el uso ciego, si no es que francamente criminal, que le ha dado la humanidad de la era tecnológica. Prueba de ello es el desequilibrio planetario de este verano. En algunos países americanos inundaciones nunca vistas arrasan poblados enteros, mientras al norte de México mueren de calor. En Africa la sequedad y las plagas cancelan toda posibilidad de alimento humano y los humanos están comiendo lo que comen los pocos animales que quedan. En Oriente y en Europa, varios países están bajo el agua, mientras otros como Portugal arden como yesca. Lo menos que se puede decir aunque sonrían los que se dicen sabios y son sólo peligrosos imbéciles adoradores del dinero, incapacitados para ver más allá de su inmediata ambición, es que la Naturaleza se ha rebelado y está pasando una muy alta factura a sus verdugos.

Esto lo saben los que se creen dueños del planeta, cuyo nefasto presidente se niega a firmar el protocolo de Kyoto, pero en cambio internamente salvan su medio ambiente. Una medida es que, por ejemplo, para recuperar sus ríos, están desmantelando 170 presas hidroeléctricas. En Wisconsin, el grupo River Alliance (Alianza de los ríos) lanzó la campaña “20 durante el 2000”, para eliminar 20 presas en 6 comunidades. Friends of the Earth & American Rivers (Amigos de la Tierra y de los ríos americanos) ha logrado eliminar presas del Río Columbia (un bello y anchísimo río plagado de apestosas fábricas) y del Snake. En el parque nacional de Yosemite están eliminando presas que inundaron el Valle del Hetch Hetchy, para que vuelvan a fluir los ríos originales.


Por fin han llegado al convencimiento de que los perjuicios de estas obras superan a los supuestos beneficios, la seguridad de estas infraestructuras no es eterna y el precio pagado en vidas humanas inaceptable. En la década de los 60 un fallo en la presa Vajont en Italia hizo que se desplomara la montaña sobre el embalse, se generó una ola que rebasó la cortina y la corriente de agua producida mató a más de 2.000 personas del pueblo más cercano río abajo. El fallo en la presa Buffalo Creek en Virginia Occidental (EEUU) en 1972 mató a 125 personas, el fallo en la presa Tetón en 1976 mató a 11 y la presa Nelly Barnes en Georgia mató a 39. En México en los últimos años, año con año se rompen presas afectando a decenas de poblados. La presa Salto Grande en el río Uruguay se creó para evitar inundaciones, sin embargo, desde su construcción estas han aumentado y obligado a muchas familias río abajo a abandonar sus viviendas. En el 2004 un fallo en la presa Camará en Brasil cobró la vida de 4 personas, 20 desaparecidos y dos ciudades inundadas. En febrero de 2005 la presa Shadi Kor en Pakistán se rompió y mató a más de 500 personas, la inundación afectó a más de 25.000 y destruyó cultivos de más de 20.000 hectáreas. En octubre de 1982 la rotura de la presa de Tous asoló parte del casco urbano de la población de Sumacàrcer (Valencia) y arrasó el 70% de los campos de cultivo. La deficiente gestión de los embalses del Sistema Zadorra (Urrúnaga-Ullíbarri) en Vitoria  ha causado graves inundaciones repetidas veces provocando daños materiales importantes. En el entorno del embalse de Itoiz, desde el inicio de su llenado, se han producido cientos de pequeños terremotos.

Los ciudadanos del valle del Queiles vivimos bajo un yugo, la presa del Val. En su plan de emergencia se anuncia que, en el peor de los casos, un fallo en la presa arrasaría el pueblo de Los Fallos en 10 minutos y en Tarazona el agua alcanzaría una altura de 17,20 metros a una velocidad de 7,7 metros por segundo, anegándola en 20 minutos. Así, al mismo tiempo que colaboramos con el calentamiento del planeta y nos sumamos a lista de atentados a la naturaleza y otras consecuencias ecológicas, nuestras vidas, las relaciones económicas, sociales y culturales se ven afectadas negativamente. Nueva situación de  desarrollo insostenible a la que algunos se enfrentan mostrando la misma valentía que manifiesta el avestruz ante momentos que prefiere ignorar. ¿Qué espacio ético, moral y de libertad queda para los ciudadanos de Los Fayos y de Tarazona?, ¿Qué será de la mítica cueva de Caco?, ¿Qué será de la Turiaso actual declarada Conjunto Histórico y con pretensiones de ser Patrimonio de la Humanidad?, ¿Alguien duda que el río ha de reclamar su sitio con “escrituras de propiedad”?

De seguir viviendo aquí la ordenación urbana en las poblaciones afectadas ha de adaptarse a la nueva situación creada por el proyecto que parecía la clave del desarrollo y que ha resultado una amenaza destructora.

Hay que seguir subrayando que la plena protección no existe y, francamente, que la construcción del Centro de Salud en el lugar previsto sea el mejor sitio me parece un error imperdonable, un servicio básico que no nos servirá de nada bajo el agua.
Artículos de opinión | Domingo, 13 Noviembre 2005 | Coagret
COAGRET :: COordinadora de Afectados por GRandes Embalses y Trasvases Por una Nueva Cultura del Agua, No más pueblos bajo las aguas. RÍOS SIN PRESAS ¡PUEBLOS VIVOS!