Yesa, el octavo pecado capital

ARAGONDIGITAL.COM

(18/04/2012)

Se dice que las segundas partes nunca fueron buenas, a los directores se les agotan las ideas, los recursos, carecen de creatividad para satisfacer la demanda de los consumidores. Pues bien, este 19 de abril no dejaremos que cambie el guión y haremos de la teoría una realidad empírica y, como ya sucedió hace casi dos meses, volveremos a plantar cara, con valor y coraje, a los representantes de la CHE, que movidos por su insaciable sinrazón, vienen de nuevo a robarnos, amparados por la ley, éstos regresan como bueno ladrón (sin capucha) a por su botín.

Vivimos en tiempos revueltos, en un mundo donde los valores humanos se pisotean, donde reina la codicia y la avaricia, donde los mercados se comen a las personas, para en un ejercicio simple de digestión, vomitarlos posteriormente en forma de dinero. Ya no interesan valores humanos, para qué, si con eso no se come.

Habitamos en esta España "grande y libre" de cinco millones de parados, con un rey que invierte nuestro dinero en irse de cacería, demostrando una gran capacidad empática con su tan querido pueblo, y predicando con el ejemplo de austeridad, con un gobierno que está dispuesto a criminalizar todo acto reivindicativo, todo derecho a la libertad de expresión, y así, tantísimos otros ejemplos de igualdad y solidaridad.

En este entramado círculo vicioso, entra la deplorable idea de llevar a cabo el recrecimiento de Yesa, que no es más que otro claro ejemplo de que algo en la máquina funciona mal, de que hay errores. Los hay cuando un proyecto casi triplica su presupuesto inicial, alcanzando la escalofriante cifra de poco más de 300 millones de euros, hay errores cuando se ignoran las alternativas más económicas y sostenibles, cuando se construye una obra de semejante magnitud sobre una falla geológica (que durante años han ocultado, y quien oculta algo es por temor a algo) sabiendo de las consecuencias nefastas que podría acarrear un temblor de tierra, llegando incluso al cobro de vidas humanas. Sigue habiendo errores cuando se quiere volver a castigar a una zona que ya sufrió las consecuencias del actual pantano, y los sigue habiendo cuando parte del patrimonio cultural, como es el Camino de Santiago, se pretende ignorar e inundar. No queda duda, ha habido errores, los sigue habiendo y los seguirá habiendo.

Por eso, y por mi derecho a vivir y a disfrutar de mi tierra, digo alto y claro ¡¡¡No al recrecimiento de Yesa, no a las expropiaciones, aquí hay vida, Yesa no!!!

Sergio Palacin. Artieda de Aragón.

Artículos de opinión | Jueves, 19 Abril 2012 | Coagret
COAGRET :: COordinadora de Afectados por GRandes Embalses y Trasvases Por una Nueva Cultura del Agua, No más pueblos bajo las aguas. RÍOS SIN PRESAS ¡PUEBLOS VIVOS!