Vieja cultura del agua... y de lo demás

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

(09/04/2011)

Hoy se manifiestan los partidarios y beneficiarios del presunto pantano de Biscarrués. Sea enhorabuena. Reclamar embalses en los escasos tramos de los ríos aragoneses aún no domesticados es desde hace mucho tiempo una actividad oficiosa, un recurso elemental del imaginario político y social de Aragón. Es también (y ya me disculparán por lo que voy a escribir) una muestra de que la Tierra Noble sigue anclada en referencia antiguas; en este caso, la Vieja Cultura del Agua.

La legítima aspiración al regadío (aspiración que nunca queda satisfecha) ha fagocitado todas las estrategias rurales, de la misma forma que el esquí ha monopolizado todas las propuestas para la montaña. Unos líderes y una ciudadanía incapaces de entender las nuevas fronteras empresariales, los nuevos usos de los recursos naturales y las nuevas exigencias de la economía sostenible sólo pueden aferrarse a viejos clichés. Por ejemplo, acopiar a precio de oro recursos hídricos y cultivar con ellos los mismos transgenicos que en los Estados Unidos salen a mitad de precio. Negocio redondo.

Una de las cosas que más me mosquea de nuestros grandes referentes hidrológicos es que sus dos hitos fundamentales, el Pacto del Agua en Aragón y el Plan Hidrológico Nacional de la era Aznar (es decir el binomi pantanos-trasvase) fuesen elaborados por dos políticos de lo más ful: el socialista Antonio Aragón y el conservador Jaume Matas, respectivamente. El primero acabó en la cárcel por sus andanzas con Roldán y la peña navarra; el segundo está en libertad bajo fianza pendiente de juicios en los que le piden años de prisión por presuntos choriceos en las Baleares. Ahora mismito, la fiscalía anda hurgando en algunas concesiones del instituto Aragonés ¡del Agua!. Ya es casualidad, ¿eh?

Tras el fracaso de los embalses de El Val, Lechago y otros, el empeño de Biscarrués y la amenaza que proyecta sobre una zona económicamente activa gracias al río Gállego parece pura obstinación. Este enredo es además el símbolo de un forma (errónea e insostenible) de entender el futuro de Aragón. La Europa más activa y desarrollada está en otra onda. Y aquí, en Babia.

José Luis Trasobares

Artículos de opinión | Sábado, 09 Abril 2011 | Coagret
COAGRET :: COordinadora de Afectados por GRandes Embalses y Trasvases Por una Nueva Cultura del Agua, No más pueblos bajo las aguas. RÍOS SIN PRESAS ¡PUEBLOS VIVOS!