En Brasil, Represas y otros desmanes


Los afectados se movilizan por el caso de la presa Cana Brava

La mayor empresa privada del sector eléctrico brasileño, Tractebel Energía subsidiaria de Suez-Tractebel, con sede en Bruselas, Bélgica, integrante del poderoso grupo francés Suez, ha dado una vez más muestras de cómo trata a las poblaciones afectadas por las obras hidroeléctricas que se construyen en Brasil. Tratebel ha anunciado la captación de 200 millones de reales en el mercado financiero para pagar con antelación el préstamo pedido al BID en diciembre del 2000, para la construcción del embalse de Cana Brava en Goiás. La obra funciona desde hace 3 años, y desde entonces ya se ha expulsado de sus tierras a unas 986 familias. La mayoría sigue esperando que sus problemas sean resueltos. Según informaciones del Movimiento de los Afectados por Embalses (MAB), las pocas indemnizaciones distribuidas giran alrededor de los 5 mil reales, pero hay casos cuyos valores son de 500 reales y de 39 reales. Con el llenar de la presa, muchas comunidades de agricultores se quedaron aisladas, sin escuela para niños o acceso a cuidados de salud. La alternativa ofrecida por la Tractebel a algunas familias fue el desplazamiento hasta una aldea de los antiguos obreros que habían construido, años antes, otra presa, Sierra de Mesa, cerca de Cana Brava, sin que allí hubiese las condiciones mínimas de trabajo y sobrevivencia. Muchas familias de pescadores y mineros que vivían del río, también han visto sus vidas inviabilizadas por la presa, sin recibir compensación alguna. Debido a la gravedad de la situación y de la presión de diversos grupos de la sociedad civil sobre el BID, este banco ha decidido abrir un proceso de verificación acerca de la obra de Cana Brava, investigando si las normas de responsabilidad social habían sido cumplidas por Tractebel. Tres informes han sido hechos por comisiones independientes contratadas por el BID, y un equipo de inspección está actuando de momento. Todos ellos confirman las faltas de Tratebel en el trato y abandono con las familias víctimas. El último informe concluido, una “auditoria social”, ha verificado la situación de cada afectado y ha registrado, nombre por nombre, todas las familias que debieron ser reasentadas y no lo fueron. Este proceso de verificación del BID ha resultado muy vergonzoso para Tratebel,  pues la obra ha sido financiada económicamente por este banco. Sin embargo al revés de resolver los problemas en Cana Brava, Tractebel prefiere contraer nuevas deudas con otras instituciones monetarias y saldar la cuenta con el BID, para así no tener compromiso alguno con el banco en ese caso.


Según Agenor da Costa, miembro de la Coordinadora del MAB en Cana Brava, esa práctica muestra toda la irresponsabilidad y falta de respeto de Tratebel hacia la población afectada. “Fue el banco que financió la obra quien reconoció los problemas causados por Tractebel en Cana Brava, aún así, la multinacional se ha recusado a resolver los problemas”, ha denunciado el dirigente. Según Agenor da Costa, la situación en Cana Brava es de hambre y desespero, “las familias han perdido todo lo que tenían, no tienen tierras para plantar y no hay trabajo en la zona”, afirma.

Para el MAB, lo que ocurre en Can Brava es un “no dar el brazo a torcer” entre las poblaciones y la multinacional que no quiere sentar precedente para las presas que se pretenden construir en el futuro. “Las empresas constructoras están acostumbradas a construir hidroeléctricas y contabilizan solamente el coste para levantar el muro e instalar las turbinas. La población última solo se queda con la policía para los desalojos. Tractebel quiere que continúe así, y por eso no quiere tener más costes en las inversiones que planean hacer en el país”, denuncia Gilberto Cervinski, de la Coordinadora del MAB en Brasilia.

Para Cervinski, la situación en Cana Brava muestra la muerte del modelo energético brasileño y la incapacidad del sistema judicial así como de todos los órganos públicos responsables por el cumplimiento de los derechos mínimos de las poblaciones que están perdiendo todo por culpa de las presas. “ El MAB hace 2 años que pide la intervención del Gobierno Federal y del Ministerio de Minas y Energía para que estos exijan a Tractebel la resolución de los problemas en Cana Brava. Pero el Gobierno hace la vista gorda, con miedo de alejar a los inversores”, termina Cervinski. En la tarde del martes 31 de mayo, a las 15h., más de 300 agricultores víctimas de las presas de Cana Brava y Serra de Mesa ocuparon la sede del BID en Brasilia, exigiendo que el banco presione a la empresa belga Tratebel Energía a pagar la deuda social con los afectados de la presa de Cana Brava. Los agricultores se han movilizado junto al BID, exigiendo a la institución que haga presión sobre Tractebel para que esta pague a las familias por las pérdidas sociales, económicas y culturales debido a la construcción del embalse.

“Esa multinacional ha venido a traer la desgracia a nuestro pueblo por lo que hizo. Ahora quiere huir de sus responsabilidades, pero nosotros estamos organizados para cobrar “todo lo que tenemos derecho", ha dicho Nazareth Pereira de Almeida, coordinadora del MAB que prosigue: “Nosotros estamos aquí en el BID para exigir que el financiador también tenga responsabilidad en los daños causados, cobrando de la empresa resultados inmediatos a nuestro favor. Hace mucho tiempo que Tractebel lucra con este embalse y el pueblo se quedó sin nada”, termina.

Estudios han denunciado que debido a la presa, muchos focos de dengue aparecieron en le región, también la contaminación de la rabia animal en más de 1.500 cabezas de ganado, según datos del servicio de salud  animal de Minaçú. Otras denuncias recaen sobre el aislamiento de algunas poblaciones como la falta de acceso a la escuela de 150 niños en Cavalcante, también afectado por la presa.
En el mundo | Lunes, 26 Septiembre 2005 | Coagret
COAGRET :: COordinadora de Afectados por GRandes Embalses y Trasvases Por una Nueva Cultura del Agua, No más pueblos bajo las aguas. RÍOS SIN PRESAS ¡PUEBLOS VIVOS!