Embalse de Mularroya

Hace más de 30 años que se habla sobre la ampliación de los regadíos en la cuenca del Jalón gracias al Embalse de Mularroya. Ya en 1.971 se citó en el estudio realizado por la empresa INTECSA, con el que la Dirección General de Obras Hidráulicas quería concretar como llegar a una regulación integral de dicha cuenca. Se presentó como un embalse en el río Grío de 168 Hm3 de capacidad, alimentado por derivación desde el río Jalón mediante un túnel de 12 Km. Mas tarde, en 1.975 se redactó el "Plan de aprovechamiento integral y regulación de avenidas del río Jalón y afluentes" en el que se contemplaba la puesta en regadío de diversas superficies del bajo Jalón a partir de la regulación del Embalse de Mularroya. Pasaron 17 años para que se formalizara el Pacto del Agua, acuerdo político en las Cortes de Aragón relativo a los criterios sobre política hidráulica de la Comunidad Autónoma de Aragón. En dicho acuerdo, de 30 de Junio de 1992, se concretaba la construcción del embalse de Mularroya con una capacidad total de 110 Hm3, el tiempo de tramitación y su construcción se situaba entre Julio de 1.993 y Junio de 1.999 y su presupuesto final estimado para 1.992 era de casi 121 millones de euros (20.100 millones de pesetas).

El proyecto recibe abundantes alegaciones desde los municipios afectados, grupos ecologistas, etc. Además de tratarse de una

infraestructura hidráulica catalogada como conflictiva, el propio Presidente de la C.H.E. lo ha distinguido como una obra con "una cierta complejidad técnica" lo que hace suponer que su plazo de ejecución de 90 meses se alargara tanto como su presupuesto. A partir de esto, el Embalse de Mularroya se presenta como una alternativa a largo plazo. Cobra sentido desde la perspectiva de ser concebida para el aumento sustancial de los regadíos en el Bajo Jalón, cuestión cada vez más problemática, y dado que los problemas de agua de la zona se manifiestan especialmente en los momentos de sequía, estos no se solucionaran hasta dentro de como mínimo 7 años y medio y tras una importante inversión de 128 millones de €.

Además, existe una fuerte incertidumbre sobre la situación socioeconómica de la zona después de ese plazo de tiempo, ya que el sector primario actualmente ya padece un importante envejecimiento y no existe un control de la opinión de las nuevas generaciones de trabajadores de la zona sobre sus expectativas laborales.

La concepción del Embalse de Mularroya se debe entender a partir del momento en el que se sitúa su origen. En aquella época todos los responsables de la gestión de recursos hídricos aún sostenían que Aragón sólo lograría un crecimiento equilibrado sobre los cultivos de huerta. Así, se presentaban abundantes proyectos de embalses para la "necesaria" regulación integral de nuestros ríos. Actualmente esta percepción esta viva en las gentes de toda la región heredada de aquellos discursos pasados. La mayor parte del Pacto del Agua esta basado en ellos. Sin embargo, en las dos últimas décadas ha despertado, dentro de la sociedad, una consciencia medioambiental que se cuestiona el actual modelo de desarrollo. Respecto al tema del agua se ha abierto un debate sobre la explotación de este recurso y muchos gestores están descubriendo los beneficios de hacerla de una manera más racional. Ya no se entiende la regulación de los ríos como un fin sino como un medio.

En Junio de 2009, la Audiencia Nacional, anula la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto del embalse de Mularroya.

 

COAGRET :: COordinadora de Afectados por GRandes Embalses y Trasvases Por una Nueva Cultura del Agua, No más pueblos bajo las aguas. RÍOS SIN PRESAS ¡PUEBLOS VIVOS!